domingo, 30 de marzo de 2008

La derecha talibán impide la renovación en el PP

Ésta sonriente señora que corona el post se llama María Cristina Castro y ha cometido un pecado por el que ya está sufriendo penitencia: se había postulado como alternativa a Mariano Rajoy para presidir el PP de cara a las próximos comicios electorales a celebrar presumiblemente en 2012. El pecado en sí no es presentarse al cargo sino hacerlo al margen del criterio de quienes se sienten con la fuerza suficiente para marcarle el paso desde la radio al segundo partido político del país. Recapitulemos la secuencia de los hechos.

María Cristina Castro anuncia que competirá con Rajoy Brey para liderar el Partido Popular con vistas a ser candidata a presidir el Gobierno de España dentro de cuatro años. Dentro de la lógica expectación levantada (que nunca fue mucha, todo hay que decirlo) la candidata de nuevo cuño concede una entrevista a La Gaceta en la que pone de manifiesto sus intenciones.

A raíz de dicha entrevista, Castro es dibujada como una arribista submarino de Ruiz Gallardón por Federico Jiménez Losantos en su programa de la COPE. Es pública y notoria la aversión que el talibán de las ondas siente hacia el alcalde de Madrid, inquina que ha llegado incluso a los tribunales. En vista de las alusiones despectivas de que era objeto por el locutor episcopal, Cristina Castro decide llamar y entra en antena. Ya en el aire, mantienen una agria discusión en la que la militante popular se muestra firme pese a los nervios y deja en más de una ocasión sin réplica al experimentado propagandista.

Al día siguiente de la polémica en directo, María Cristina Castro decide abandonar su meta de alcanzar la presidencia del PP aludiendo a los reiterados "insultos y amenazas" recibidos en su email.

La conclusión que yo saco es que Mariano Rajoy podrá ser un maricomplejines, pero es un maricomplejines manipulable y de amplias tragaderas, de ahí que ya le estén llamando Marioneta Rajoy. Y del talibán de las ondas que podemos contar que ya no se sepa, que sabedor de la influencia que ejerce entre la derecha política y sociológica nacional no es de extrañar el desparpajo con el que se suelta cada mañana en la radio de los Obispos. Hasta el punto de conseguir quitarse de enmedio a candidatos incómodos.

jueves, 27 de marzo de 2008

La resurrección de Cristo no es un dogma de fe

El cabecilla de la Iglesia Católica bautizado como Joseph Ratzinger pero que atiende por Benedicto XVI (Benito 16 para los amiguetes) no se anda por las ramas cuando de captar nuevos fieles se trata. Mal deben andar los estudios sobre la extensión de la influencia de la secta católica sobre el mundo para apelar a las evidencias históricas en apoyo de uno de sus mayores dogmas de fe: la resurrección de Jesucristo. De hecho, según el Papa, es “la verdad central de la fe cristiana”, esto es, que si no hay resurrección no hay fe y, por tanto, no hay religión que valga ni chiringuito político-económico amparado en ella.

Tan desesperado acento pone el gerifalte católico en lo que considera pináculo de la fe católica que no percibe el contrasentido alojado en sus afirmaciones. Dice Ratzinger que la resurrección de Cristo es una “verdad histórica ampliamente documentada”. Cabría preguntarse cómo cuadra ésto con los programas educativos de las naciones civilizadas en lo tocante a la asignatura de historia pero, ¡ah!, no hablamos de teocracias como puedan ser Irán o... El Vaticano.

Lo gracioso viene después. Tras afirmar Benito 16 que la resurrección de Cristo se apoya en evidencias históricas (que el tío ni se molesta en mencionar, para qué, a sus fieles les vale cualquier cosa que les diga) luego insta a los devotos católicos a no flaquear en su fe en dicha resurrección. Y yo me pregunto, ¿para qué es necesaria la Fe en un hecho cuando se dispone de pruebas que documentan ese hecho? Si algo es documentable no hace falta ser piadoso para creer en ello: las evidencias son la mejor de las demostraciones posibles. ¿Tiene fe el Papa en la existencia de la plaza de San Pedro? No, porque la puede ver y puede constatar personalmente que existe, no necesita que la creencia irracional le confirme lo que sus sentidos y su intelecto ya le aseguran. Entonces, si la resurrección de Cristo está “ampliamente documentada”, ¿para qué necesitan los católicos la Fe, teniendo a su alcance evidencias historicas irrefutables?

A ésta pregunta contesta el propio Ratzinger en otra intervención: "si se debilita en la Iglesia la Fe en la resurrección, todo se detiene, todo se deshace". En otras palabras, si la Fe sufre una recesión continuada el gigantesco aparato de poder e influencia orquestado alrededor corre el peligro sufrir un daño irreparable, con todo lo que conlleva para quienes lo acaudillan. Por ello la curia Vaticana no puede permitir que esa “verdad central de la fe cristiana” se tambalee ya que entonces es el apaga y vámonos, el cierre del negocio, un “cerrado por defunción” en toda regla.

Son buenos tiempos éstos en los que las cabezas visibles de las confesiones religiosas se ven obligadas a patéticas actuaciones como la del Papa Benedicto.

miércoles, 26 de marzo de 2008

El espejismo de Dios

Unas vacaciones alejado de los ordenadores dan para mucho, y a mí me han dado tiempo para terminar uno de los libros más estimulantes que jamás han caído en mis manos. Se trata de El espejismo de Dios, del biólogo británico Richard Dawkins, una lectura altamente recomendable para todo aquel que se autodefina como ateo y que sienta algún reparo en manifestarlo abiertamente, o para todo agnóstico que quiera ver resueltas sus dudas de una forma plausible, razonada y, sobre todo, científica.
Porque Dawkins es ante todo científico, alguien que está dispuesto a renunciar a sus creencias si se descubren evidencias de que son falsas, pero siempre con la ciencia por delante. Al contrario que los teóricos de la fe, que sólo se encomiendan a eso, la fe.

En El espejismo de Dios el autor analiza la inexistencia del Creador desde un prisma científico y lo contrapone a la total ausencia de racionalidad en la religión. No hay nada, absolutamente nada que avale la existencia de una entidad sobrenatural que controle desde la rotación de los planetas hasta la caída de una hoja en el parque de al lado. ¿Por qué entonces la fe religiosa está tan implantada, tiene tango arraigo? Dawkins, biólogo evolucionista, apunta razones antropológicas y psicológicas; para él la selección natural darwinista es la clave de todo desarrollo vital en nuestro planeta. Frente a ello, los teístas, personificados en los últimos tiempos en el movimiento creacionista o del diseño inteligente, no tienen ninguna evidencia que ofrecer, nada material que sustente sus axiomas. Dawkins reseña algunos argumentos para creer en Dios dados a lo largo de la historia y los desarbola uno por uno sin piedad.

Particularmente llamativo es el capitulo dedicado a la improbabilidad estadística de que un organismo viviente se desarrollara espontáneamente. Los creacionistas aluden a que seres tan complejos como los que pueblan la Tierra no pueden haber nacido de la nada, tienen que haber sido diseñados. Pero, tal y como subraya Dawkins, tal afirmación no es una solución sino una gigantesca dilatación del problema. Si es estadísticamente improbable el nacimiento espontáneo de la vida no diseñada, ¿cuán improbable es, pues, la aparición de un diseñador, por fuerza, órdenes de magnitud más complejo que sus creaciones? ¿Quién diseñó al diseñador? ¿Y al diseñador del diseñador? Y así ad infinitum... Además, Dawkins hace hincapié en que la alternativa al diseño inteligente no es la casualidad, sino la selección natural, la alternativa más fiable, ponderada, demostrada y lógica de todas las contempladas hasta la fecha. El creacionismo, sencillamente, no tiene ningún argumento racional en el que sustentarse.

La genética y la cosmología también tienen su espacio. Sin duda, ocupan las páginas más abruptas y densas del libro pero no por ello dejan de ser menos indispensables para dar una explicación científica a la inexistencia de Dios. No se trata de creer a pies juntillas lo que Dawkins nos cuenta, sólo hay que leer y estimar si los argumentos que ofrece se ajustan a la lógica racional por la que se conduce el mundo y, tras ello, preguntarse por qué para juzgar la religión hay que abandonar esos términos.

De impagable cabe calificar el capítulo dedicado a las sagradas escrituras, donde se pone de manifiesto el carácter criminal, malévolo y vengativo del Dios del Antiguo Testamento, cuya moral hoy sería objeto de persecución en cualquier parte del mundo civilizado a tenor de los numerosos episodios de asesinato, violación, pedofilia o misoginia descritos en sus páginas. Dawkins admite que todo es metafórico, que no hay que tomárselo al pie de la letra, pero ocurre que La Biblia sigue siendo un libro sagrado para el cristianismo oficialista y, en lugar de obtener la misma consideración que las sagas vikingas o la mitología griega, continúa recibiendo tratamiento preferente en la doctrina cristiana.

Dawkins arremete sobre todo contra el cristianismo ya que es la religión mayoritaria de la zona del mundo donde vive, pero no deja títere con cabeza tampoco en sus referencias al Islam. Los protestantes estadounidenses también son objeto de buena parte de sus puyas dado el creciente poder que vienen adquiriendo en determinadas esferas de influencia y su recalcitrante consevadurismo, rayano en un peligroso fanatismo.

En lo personal, El espejismo de Dios me ha sorprendido por la facilidad con la que Dawkins pone palabras de forma coherente y ordenada a pensamientos que yo he tenido en más de una ocasión pero que no he sabido cómo expresar. Me ha reafirmado en mi condición de ateo (nada de agnóstico) y me ha hecho sentirme orgulloso por ello. Fuera de la ciencia, de lo que podemos comprobar, está la superstición o, en su defecto, algo que la ciencia actual no ha podido aún demostrar. ¿Es Dios y la religión lo primero o lo segundo? Dawkins apuesta por lo primero y aporta sus razones dentro de la racionalidad humana que nos gobierna. Llevamos 2000 años esperando que los teístas aporten las suyas.

Dream Theater, virtuosismo progresivo

Estamos de vuelta tras unos días de asueto. He de confesar que me da pereza volver con el blog, cada vez encuentro menos temas que me apetezca abordar y aquellos que me motivan requieren una dedicación que, francamente, no se si podré encarar. Así que recurriré nuevamente al socorrido video musical de Youtube para salir del paso.

La banda neoyorkina Dream Theater es el máximo exponente del llamado Metal Progresivo y quien más ha definido los términos de éste género desde su aparición en la escena rockera con los 80 casi fenecidos, una vez que pioneros como Rush habían cambiado completamente de estilo.

La carrera de Dream Theater viene siendo bastante lineal, caracterizada por el virtuosismo exacerbado de los integrantes del grupo, evidenciado en piezas largas y complejas, abundancia de solos e improvisaciones y discos conceptuales. En ocasiones se han dejado influir por otras corrientes como el Jazz-Fusion, el Pop, el Rock Alternativo o el Thrash Metal, pero la tónica en sus trabajos suele siempre ser la misma, lo cual puede llegar a cansar un poco. Su discografía tiene altibajos aunque sus puntos álgidos son realmente imponentes -sus discos Images And Words (1992) y Scenes From A Memory (1998)- mientras que la merma de calidad en sus obras menos destacadas tampoco las hace irrecuperables.

Éste tema ha sido mi banda sonora particular para éstas vacaciones: Home. Más de diez minutos de éxtasis progresivo.


jueves, 13 de marzo de 2008

Una reflexión sobre los nacionalismos y sus espoleadores

Quiero hacer una rápida reflexión sobre el voto que ha aunado la candidatura de Zapatero y que desde el PP señalan, en tono despectivo, como “nacionalista y radical”. Pero primero vamos con algunos datos sobre los dos partidos que más han hecho hincapié en sus reivindicaciones sobre el soberanismo, y que son comprobables en distintos enlaces presentes en la anterior entrada.

En las elecciones catalanas de 2003, con el PP en el poder y con mayoría absoluta, la ERC de Carod Rovira pasó de 12 escaños a contar con 23. En las últimas de 2006 descendió a 21.

En las generales de 2004, se situó con 8 diputados en las Cortes Generales cuando sólo disponía de uno. El pasado día 9 su representación en el parlamento nacional quedó reducida a 3 escaños.

La coalición nacionalista vasca PNV-EA obtuvo en las elecciones autonómicas de 2001 (con el PP gobernando en mayoría absoluta) 33 diputados. En las de 2005 descendió a 29.

En los comicios generales de 2004 el PNV se hizo con 7 escaños que hace cuatro días se han visto reducidos a 6 perdiendo su condición de fuerza más votada en las tres provincias vascas, posición que ahora ocupa el PSE.

¿A dónde quiero llegar? Pues muy sencillo, a poner de relieve la falacia tan vilmente esgrimida por el Partido de la Patraña de que el gobierno del PSOE ha fomentado los nacionalismos y “les ha dado alas”. Muy al contrario, éstos han disfrutado de ascensos en su apoyo electoral más que significativos con Aznar habitando en Moncloa, que han mutado en retrocesos durante el gobierno de Zapatero. Si tomamos como buena la teoría popular de que la candidatura socialista ha aglutinado parte del voto nacionalista, tenemos como resultado que ese electorado se ha disgregado para apoyar a un partido nacional mientras que ese mismo voto cerró filas y subió como la espuma durante el aznarismo. ¿Quién, pues, es el que “da alas” al nacionalismo a la vista de los hechos? ¿Quién es el que integra y quién es el que separa en éste país?


PD: felices días a todos. Nos vemos a la vuelta de semana santa.

El rosario de fracasos de Mariano Rajoy

Tras los resultados de las pasadas elecciones generales, lo que se viene cociendo en el Partido Popular respecto a su hasta ahora ¿líder? aún no ha devenido en un resultado que aclare las dudas. Mariano Rajoy ha declarado que se presentará a la reelección en el próximo congreso de su partido, y Esperanza Aguirre, su máxima rival para ocupar el cargo según impresión generalizada, ha respondido que ella no le disputará la presidencia del PP. Es decir, en principio todo va a seguir igual en el partido de la calle Génova, pese a que, en mi opinión, mantener a una cúpula dirigente que no ha hecho sino amontonar descalabros desde su llegada a la jefatura del partido es la peor decisión que podían tomar.

Vamos a darle un repaso al currículum que presenta Mariano Rajoy desde que es presidente del Partido Popular para conocer si su decisión de aferrarse al cargo está justificada por los buenos resultados de su gestión:

- 2004. Con él designado por Aznar como candidato, el PP pierde unas elecciones desde una posición de mayoría absoluta, algo inédito en nuestra democracia. No hay que desdeñar las especiales circunstancias que rodearon aquel 14 de marzo, pero no por ello deja de ser una derrota que, a la vista de los resultados de hace cuatro días, fue más concluyente de lo que se nos quiso vender.

- 2005. Bajo su liderazgo nacional, el PP pierde la presidencia de la Xunta de Galicia a manos de PSOE gallego y el Bloque Nacionalista Gallego, tras 15 años de hegemonía popular.

- 2005. Bajo su liderazgo, el PP pierde cuatro escaños en las elecciones autonómicas vascas y es desbancado por los socialistas como segunda fuerza más votada en Euskadi.

- 2006. Bajo su liderazgo, el PP pierde un escaño en las elecciones catalanas y continúa en una irrelevante cuarta posición en la relación de fuerzas políticas catalanas.

- 2007. Bajo su liderazgo, se produce su primer éxito en las elecciones municipales al conseguir superar al PSOE en la suma global de votos. Pero es un éxito a medias ya que los socialistas logran aumentar su poder en numerosos ayuntamientos merced a pactos de gobierno que el PP, debido a sus posiciones intransigentes, se ve incapaz de formar.

- 2008. Tras una legislatura de oposición brutal, trufada de acusaciones que muchas veces sobrepasaban el límite de la decencia y la moral, Rajoy es de nuevo derrotado en las urnas por Zapatero. Se da la circunstancia de que es la primera vez en nuestra democracia que quien gana las elecciones autonómicas en votos totales luego no gana las generales.

Todo lo anterior sólo está referido a los procesos electorales que hemos sufrido en los pasados cuatro años. Porque Rajoy puede apuntarse más éxitos bajo mandato como líder de la oposición, tales como la sentencia de la Audiencia Nacional sobre el 11-M o el pronunciamiento favorable del Tribunal Constitucional sobre la Ley de Igualdad. En el primer caso, Rajoy no hizo nunca el menor movimiento para atajar los apoyos tácitos que desde su partido se mostraban hacia la teoría conspirativa, especulación que a la luz de la sentencia ha quedado a la altura de la defendida por el colectivo “Elvis vive” y con algunos de sus promotores visitando frecuentemente el juzgado. En el segundo, su partido presentó un recurso de inconstitucionalidad que fue tumbado hace un par de meses. Veremos que pasa en los próximos meses con los recursos planteados al estatuto catalán y a la ley del matrimonio homosexual.

Volviendo a la actualidad, dice Mariano que el aumento de votos y escaños experimentado por su formación política avala su pretensión de repetir como candidato popular dentro de cuatro años. En Génova tratan de consolarse (y consolar a sus hooligans) menospreciando el voto que ha dado la victoria a Zapatero y alabando el centrismo que ha propiciado su incremento electoral. Alude Rajoy a las dos derrotas electorales que sufrieron Felipe González y José María Aznar para justificar su decisión, pero el argumento ofende la inteligencia. Ni González ni Aznar venían de gobernar con matoría absoluta sino de la oposición. Es una diferencia sustancial que marca la distancia que hay entre perder sin haber evidenciado competencia (o incompetencia) en la acción de gobierno y perder habiéndola demostrado. Ignorarla no habla bien ni de la destreza de análisis ni de la capacidad de autocrítica de quien pretende de nuevo ser candidato a presidir esa España que tanto dice preocuparle.

Sobre la subida del número de votos, sería un buen argumento si el techo del PP fuera ese, ascender con cada nuevas elecciones y quedarse ahí. Pero su objetivo es gobernar, y si el rival eleva su listón electoral aún más ya no hay argumento que valga. En unos comicios gubernamentales o ganas o pierdes, y más cuando te has empleado tan a fondo que has sobrepasado líneas clave de lo que podemos considerar decencia política.

Lo del PP es una derrota en toda regla, y los paños calientes no sirven más que para enmascarar ante su hinchada un nuevo fiasco, el triste remate de ese rosario de fracasos que atesora Mariano Rajoy.

miércoles, 12 de marzo de 2008

domingo, 9 de marzo de 2008

Váyase, señor Rajoy

O dicho de otro modo:

Váyase

señor

Rajoy


Y llévese con usted a los Aznar, Acebes, Zaplana, Pujalte, Del Burgo y todos los que han intentado convertir estos últimos cuatro años en el peor de los infiernos. El PSOE ha ganado las elecciones.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Post múltiple: Rouco gana, Rajoy se queja, Zaplana vs FARC y el ejemplo irlandés

Inauguro aquí lo que podría ser una nueva forma de postear en ésta bitácora que podríamos denominar “entrada múltiple” y que viene a ser un comentario más o menos somero sobre varias cuestiones, distintas entre sí, que tenga a bien introducir. Es una manera de, por carencia de tiempo de quien suscribe o porque el contenido de las noticias no da para un post individualizado, abarcar un mayor espectro temático que me permita hablar, aunque sea tangencialmente, de todo lo que considero digno de mención en éste blog.

La victoria de Rouco

Pues sí, el inefable Rouco Varela ha sido elegido nuevo presidente de la Conferencia Episcopal. La presumida moderación de Ricardo Blazquez fue derrotada por el el talante notablemente conservadurista de Rouco, tradicionalismo que no le impidió celebrar esponsales entre una casada por lo civil posteriormente divorciada y el heredero de la Corona española, por cierto.

Pero hagámonos una pregunta: ¿Qué se diría de un alcalde si el consistorio que regenta fuese condenado por corrupción y después fuera elegido presidente nacional de su partido? Exacto. Pues lo mismo pasa con Rouco, un tipo cuyo arzobispado, el de Madrid, fue condenado judicialmente como responsable civil subsidiario en un caso de pederastia. Y ahí le tenemos, nuevo gurú de la secta del pareo negro, esa que tiene como objetivo primordial propulsar la injerencia de un estado extranjero (El Vaticano) en los asuntos propios de un país soberano. Y sus fieles aplaudiendo con las orejas. ¡Qué cómodo y placentero debe ser no tener que pensar por uno mismo! ¡La de problemas que uno se ahorra! Siempre que el reblandecimiento cerebral no sea considerado un problema...

Rajoy se queja de que le tiren muertos a la cabeza

Anda compungido Mariano Rajoy porque Zapatero le echó en cara la cifra de fallecidos por terrorismo durante la última legislatura popular. Es, en efecto, una táctica sucia y reprobable. En democracia, los muertos por terrorismo sólo tienen un culpable: los terroristas. Por ello sorprende tanto que Rajoy Brey adopte esa pose de doncella ofendida cuando desde su partido, y él mismo, han acusado repetidas veces al Presidente de actos delictivos que sólo tienen a sus autores como responsables o han instrumentalizado políticamente a las víctimas a su conveniencia.

No justifico a Zapatero porque lo que hizo no hace sino colocarle a la misma altura moral a la que raya su rival conservador. Pero entiendo que años de difamaciones y de infamias trituran la paciencia del más templado, por mucho “talante” que se le presuma. No le viene mal a Rajoy recibir un poco de su propia medicina, aunque siendo el tema sensible que es Zapatero debería abstenerse de repetir fórmula para así no dar la razón a quienes consideran que son dos caras de la misma moneda.

Muere el terrorista que se reunió con Zaplana

Así es. Raúl Reyes, considerado como el nº 2 de las FARC murió hace poco a manos del ejército colombiano. Y ese mismo Raúl Reyes fue quien, en febrero de 2000, fue recibido con toda cordialidad por el entonces presidente de la Comunitat Valenciana, Eduardo Zaplana. Entonces se trataban de encontrar “puntos de encuentro para la paz” y reunirse con terroristas no era venderse ni comprometer la democracia. Aún hacía poco que el PP se refería a ETA como el “movimiento vasco de liberación” y el Gobierno de Aznar aún no disfrutaba de mayoría absoluta.

Las FARC fueron incluidas en la lista de organizaciones terroristas de la Unión Europea sólo dos años después. También está en la lista elaborada por Estados Unidos.

¿Alquien piensa que las FARC fueran menos terroristas en 2000 de lo que fueron sólo un par años después?

El PP necesita un Ian Paisley

Éste reverendo protestante, líder de los unionistas norirlandeses, ha abandonado la dirección de su partido y el cargo que ostentaba de primer ministro en Irlanda del Norte. La noticia es ésta, pero lo que quiero subrayar es cómo alguien que en su día dijo, al mejor estilo Mayor Oreja, que “nunca, nunca, nunca” compartiría gobierno con el Sinn Fein, brazo político del IRA, ha terminado co-gobernando con sus otrora enemigos irreconciliables en aras del entendimiento y la disensión. Paisley aparcó sus principios cuando se dio cuenta que la mejor alternativa para la paz de su pueblo era dejar de anteponerlos al bien común, hasta el punto de ser públicamente reconocido por quien fue comandante del IRA, hoy viceprimer ministro norirlandés, Martin McGuinnes.

Toda una lección para el Partido de Rajoy, ese que supone una inspiración para cierta ultraderecha europea. Es cierto que ETA aún no ha dado los pasos que sí dio el IRA, pero no es menos cierto que el PP sólo está preparado para la continuidad de la actividad terrorista y no tiene nada ni nadie previsto para afrontar un hipotético escenario de abandono de la violencia.

lunes, 3 de marzo de 2008

Las “ideas claras” del Partido de la Patraña

El pasado viernes el secretario de comunicación del PP, Javier Elorriaga, reconocía en las páginas del Finantial Times que su partido buscaba fomentar la abstención entre el electorado socialista para que ello repercutiera positivamente en sus resultados electorales el próximo día 9.

El mismo día en que se conocía tal extremo el mismo personaje hacía público un comunicado de desmentido. Supongo que algo de gravedad conferirá a esas declaraciones para tomarse tantas molestias a la hora de desvincular su nombre de ellas.

Pues ya en domingo el propio Elorriaga se pone en duda a sí mismo y afirma no estar seguro de NO HABER pronunciados las palabras que le adjudica el rotativo británico.

¿Esas son sus “ideas claras”? No es de extrañar entonces que hayan fundamentado su labor de oposición e la confrontación permanente y en el pertinaz catastrofismo: fuera del engaño y la falacia no son nadie y no tienen nada que ofrecer.

El próximo domingo hay que botar al PP. Porque todo tiene su límite y cuatro años siendo tomados sistemáticamente por imbéciles son demasiados. Que mentir y engañar tiene premio es el peor mensaje que éstos embusteros podrían recibir.