Miguel Bosé ha explicado en el "NO-DO" los preparativos para el polémico concierto que el cantante colombiano Juanes pretende dar el próximo 20 de septiembre en la Plaza de Oriente de Madrid, y cuyo único objetivo es "trabajar en la reconciliación de la sociedad española" y fomentar "la concordia y la paz social".
Bosé, que forma parte de este proyecto que lleva adelante la organización 'Paz sin Fronteras', ha aprovechado la oportunidad para defender que "no se crea nada con el inmovilismo que fomenta el dolor" y ha calificado de "cita histórica" el concierto de Juanes, una oportunidad para "resolver muchos conflictos familiares". "Para unos se abre una puerta de paz en España, para otros se acaba el negocio", ha afirmado muy tajante el artista.
El cantante español ha asegurado que "entiende que aún haya gente que sienta dolor", pero que "mantenerlo vivo implica dedicar una energía que supone demasiado esfuerzo", al tiempo que ha explicado los duros momentos que está pasando su colega Juanes, que ha llegado a recibir amenazas físicas a diario por parte de miembros del exilio español que vive fuera de España.
La paz, "esa palabra tan chiquitita y tan devaluada por las Misses", según Bosé, ha llevado a Juanes a pedir a artistas de todo el mundo que colaboren en este evento en un "momento muy importante, una cita histórica, que puede llevarnos a resolver muchos conflictos familiares", tal y como ha explicado Bosé.
"Son ya cuatro generaciones de exiliados y han cambiado mucho", ha detallado el cantante madrileño, que ha recordado que cuando anunciaron la celebración del concierto un 90% de exiliados se oponía. Un dato que, a medida que han ido pasando los meses, ha ido cambiando: el 47% de los exiliados preguntados en la última encuesta está ahora a favor de la celebración del concierto, mientras que un 27% no sabe o no contesta.
Respecto a por qué ha sido elegida la emblemática Plaza de Oriente para el recital, Bosé ha explicado que "no había otro lugar, y allí también celebró Pío XII su misa", pero "no lo elegimos porque allí haya dado siempre sus discursos el Caudillo".
Noticia real,
aquí. La travesura consiste en sustituir Cuba y por España y todo lo relativo al contexto cubano-castrista por el español-franquista.
¿Alguien se imagina a Miguel Bosé recitanto esa retahíla de perlas en, pongamos, 1970, y refiriéndose a nuestro país? Sin duda, una de las mayores rémoras que aún arrastra un importante sector de la izquierda española, y que supone una brecha bajo la línea de flotación de su credibilidad, es la condescendencia para con la dictadura cubana. Como si sus víctimas y represaliados fueran muy diferentes de los producidos por el franquismo o el pinochetismo. Pero ahí siguen, encantados de haberse conocido, entregados al doblepensamiento y, además, sintiéndose con autoridad moral para hacer exhibición de principios e impartir lecciones de democracia a cualquier iletrado que ose cuestionarles.
Que se pregunte Bosé, o ese otro conocido
hostigador de dictaduras que
responde por Víctor Manuel, si hubiera tenido los arrestos necesarios para apelar de esa forma al estoicismo de los exiliados españoles ante un evento de iguales características celebrado en la España franquista.