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jueves, 18 de abril de 2013

Ida de olla o como vincular el atentado de Boston con ETA


La mente conspiracionista no busca patrones que confirmen sus juicios previos y confirmen sus sospechas en favor de una determinada explicación. La mente conspiracionista encuentra esos patrones, al margen del sentido común y saltándose las más elementales reglas de la lógica, que no son más que obstáculos que impiden llegar a la auténtica y absoluta verdad verdadosa.

El desgraciado atentado durante la maratón de Boston, que de momento se salda con tres muertos y más de cien heridos, puede perfectamente convertirse en obra de ETA si aplicamos los mismos razonamientos que durante años han estado empleado los conspiracionistas del 11-M para justificar sus delirios y sandeces.

Las dos ollas encontradas por la policía y que fueron usadas como contenedor del explosivo son de la marca Fagor, fabricante vasco que ha sido vinculado con ETA por el rigurosísimo procedimiento de los emails en cadena. ¿Quién no ha recibido por correo electrónico ese listado de empresas vascas acusadas de colaborar con ETA mediante el pago del impuesto revolucionario? Fagor era una de ellas, lo recuerdo perfectamente. ¿Qué más necesitamos? El que no quiera enterarse es porque tiene intereses ocultos que no le conviene desvelar. A mí no me engañan porque yo SE la verdad.

La segunda pista nos lleva a la mismísima Vizcaya. Allí, ha hecho explosión una tercera olla a presión hiriendo a varias personas. Dos de los heridos son franceses, siendo que la colaboración antiterrorista del país galo ha contribuido numerosas veces a desarticular el entramado etarra fuera de España. Es una venganza de libro, vaya. Esta tercera olla es de tipo industrial, pero el dato crucial es que... es una olla y ha explotado, no me sean pejigueros. El vínculo es inequívoco y no se puede negar. Bien es cierto que no estaba llena de goma 2, amosal o metralla, sino de garbanzos con verduras. Pero con una velocidad de detonación adecuada las legumbres pueden causar un considerable daño, actuando como si fueran rodamientos de acero proyectados, sobre todo si aún no han alcanzado su punto justo de cocción. Además, el uso de este nuevo tipo de explosivo "casero" se ajusta a la delicada situación económica atribuida a la banda terrorista. Obviamente, para alguien de recursos económicos limitados es más fácil adquirir dos kilos de garbanzos en el Eroski que doscientos de dinamita en el mercado negro de explosivos. Diantre, ¿he dicho Eroski? Sí, otra de las empresas vascas que figuraba en el listado que les decía. ¡Si es que todo cuadra!

Como ven, las piezas encajan. Coincidencia temporal, dos ollas de fabricación vasca en Boston, USA, país al que los radicales islámicos le tienen unas ganas que ni les cuento. Otra olla explota en ¡Vizcaya! (joer, ¡si es que está claro!) hiriendo a dos jóvenes de nacionalidad francesa. Y a otros que no lo son, pero ya se sabe que todo objetivo militar conlleva los a veces inevitables daños colaterales. Todo indica, las PRUEBAS señalan a una nueva colaboración entre moritos pelanas y la tropa etarra, intentando golpear en dos frentes al mismo tiempo. La confluencia de intereses termina de cuadrar el círculo.

Solo nos queda un detalle, un último actor cuyo papel aún no está claro, pero es seguro algo pinta ahí. ¿Cómo metemos a Rubalcaba en escena? Fácil: es químico, y para elaborar un buen cocido, cualquiera con dos dedos de frente lo sabe, son necesarios unos sólidos conocimientos de química. Aunque en el caso del ¿líder? del PSOE se trata más de alquimia, no les quepa duda. Suena mucho más siniestro.

PD: Con esta entrada no he pretendido ofender a nadie. Me tomo los actos terroristas con tanta seriedad como el que más. Solo he intentando comentar los hechos desde una perspectiva desenfadada para mostrar lo ridículo de los razonamientos conspiracionistas.

martes, 6 de marzo de 2012

La conspiranoia del #11M, cuesta abajo y sin frenos

Una teoría, aunque sea de la conspiración, no puede plantear aún más dudas de las que intenta resolver. La del 11-M está inmersa en una espiral sin fin más propia de dementes que de personas en sus cabales y la depravación moral en el seno conspi no parece atisbar límites. Hay que lamentar la existencia de despojos humanos que aún intentan lucrarse con el 11-M hasta el extremo de apostar a calzón quitado por la inocencia del asesino Jamal Zougamen un comportamiento análogo al de la izquierda abertzale radical con ETA. Gente así representa la hez de la tierra, un excremento infecto en plena putrefacción, una gangrena que intenta infructuosamente extenderse por toda la sociedad.

¿Qué sigue alimentando la teoría conspirativa ocho años después de los atentados? El gran problema de los medios conspiranoicos, lo que de verdad les impide abrazar la lógica, la razón, el sentido común y rendirse ante la evidencia de las pruebas es lo que a efectos de imagen pública les comportaría retractarse ahora.


Después de años de estar sembrando el clima social de insidias y embustesde obscenas persecuciones mediaticas y judiciales a ciudadanos inocentes como el ex jefe TEDAX Juan Jesús Sánchez Manzano y su compañera perito, los policías del caso del ácido bórico o el comisario Rodolfo Ruiz, cuya esposa se suicidó incapaz de soportar la catarata de infamias y calumnias dirigidas a su marido; de aberrantes campañas de acoso y derribo a funcionarios públicos como el juez instructor Juan Del Olmo, la fiscal Olga Sánchez o el propio presidente del tribunal que dictó sentencia, Javier Gómez Bermúdez; de señalar tácita o explícitamente a un sinnúmero de personas honradas, desde el portero de Alcalá de Henares que denunció la furgoneta Renault Kangoo hasta el gruista que la transportó a Canillas, pasando por la cajera del Carrefour de Avilés que reconoció a El Chino o las testigos rumanas que identificaron a Zougam, como cómplices del peor atentado terrorista nunca perpetrado en suelo español. Lo que les impide, digo, desdecirse y admitir que jamás estuvieron en lo cierto es el descomunal descrédito que les iba a suponer.


Un medio de comunicación, y menos en mitad de la crisis de la prensa derivada de la crisis global que sufrimos, no se recupera de un golpe asíEl Mundo no volvería a a ser para prácticamente nadie un medio capaz de transmitir veracidad en ninguna de sus informaciones. Y para Libertad Digital sería su tumba, salvo quizá para un pequeño reducto de ultras enloquecidos completamente al margen del mundo real. Ninguno de estos medios (Intereconomía se ha apuntado al carro recientemente pero sus artículos al respecto son tan disparatados que solo producen risa) se arriesgará a dejar de ser el Gara del terrorismo islamista, ya que está en juego su propia supervivencia. Solo la huída hacia adelante puede salvarles el negocio, aun a costa de entregarse por completo a una devastadora ruina moral.

lunes, 5 de marzo de 2012

El fiscal general del Estado da alas a la ruina moral de los conspiranoicos

A muchos nos ha sorprendido que el nuevo fiscal general del Estado, Eduardo Torres Dulce, haya ordenado abrir diligencias a raíz de una información publicada en el medio conspiranoico Libertad Digital en relación con el hallazgo de restos de uno de los trenes del 11-M. Los conspiratas echaban humo producto del frenesí y la excitación al ver como un alto cargo del Estado parecía prestar atención a sus maquinaciones, pero conviene hacer varias matizaciones al respecto para hacernos una idea de lo que supone esta actuación (sobre la presunta relevancia de los restos no me extenderé porque ya lo han hecho aquí con notable acierto).

Dar este paso tiene una vertiente buena y otra mala. La buena es que se podrá demostrar, una vez más, y que a nadie le quepa duda de esto, que no hay nada extraño en los restos encontrados (de hecho, al no haber existido cadena de custodia durante estos años nada hay que pueda ser validado como prueba), ningún indicio que conduzca a una conspiración entre sociatas, etarras, marroquíes, el Lute y el clan de los peruanos. Nuevamente, las alucinaciones del puñado de enfermos mentales que aún persisten en alimentarse de la sangre de las víctimas del 11-M quedarán como lo que son y aquellos volverán a revolcarse en el ridículo y en la más espeluznante inmundicia moral.

La mala es la sospecha de que el nuevo fiscal general haya actuado de la forma que lo ha hecho empujado por el vínculo que le unía a esRadio, la emisora de Jiménez Losantos, el apéndice radiofónico de Libertad Digital, donde intervenía como tertuliano. Cierto es que allí actuaba (ignoro si lo seguirá haciendo) como crítico cinéfilo junto a José Luis Garci, pero admitamos que dicha relación es, cuando menos, poco aseada y vendría a cuestionar la rectitud y profesionalidad de alguien que llega a tan relevante cargo con vitola de profesional de prestigio.



De todos modos, que los conspiratas no se hagan ilusiones. Es bastante improbable que alguien subordinado a Alberto Ruiz Gallardón, una de las bestias negras del conspiracionismo del 11-M, vaya a emprender una investigación en clave conspiranoica por su cuenta y riesgo. Si fuera a actuar así se habría esforzado más en mostrar su rechazo al sobreseimiento de la causa contra el ex jefe de los Tedax Juan Jesús Sánchez Manzano.

jueves, 15 de diciembre de 2011

El 11-M y la esquizofrenia del SUP

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) es la agrupación sindical mayoritaria dentro del Cuerpo Nacional de Policía. Su secretario general se llama José Manuel Sánchez Fornet y últimamente publica comunicados como si fuera víctima de una diarrea mental aguda. Dado que tampoco me tengo por un Machado no entraré a valorar la calidad literaria de sus escritos, así que centrémonos en los contenidos.

El pasado 9 de diciembre se colgó de la web del SUP un comunicado titulado Los atentados del 11-M y la teoría de la conspiración en el que el ínclito Fornet se descolgaba con una suerte de indescriptible vayaustedasaberqué. En él se defendía a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad el Estado, descartaba cualquier vínculo o relación de un solo componente de la Policía o la Guardia Civil con la masacre del 11-M, ya fuera por acción u omisión, y desechaba que hubiera habido elementos en la esfera política y judicial interesados en tapar nada relativo a los archifamosos atentados de Madrid.

Al mismo tiempo, emite una excrecencia que se atreve a denominar "teoría alternativa", medio en serio medio en broma, porque con este Sánchez Fornet uno nunca sabe. El caso es que, siendo como son funcionarios policiales, por muy de sindicalistas que ejerzan, que califique su deposición como "pura especulación sin pruebas" ya me parece gravísimo. Señor secretario general del principal sindicato policial: el rey no solo tiene que serlo, sino parecerlo. ¿Se da ud. cuenta de cual es la imagen que transmite diciendo eso? ¿Le parece a ud. normal que unos policías hechos y derechos (todo un sindicato, al que ud. representa) se dediquen a hacer públicas sus "especulaciones sin pruebas", cuando el día a día de su trabajo reside, o eso debería, en justamente lo contrario?

A continuación se desarrolla la hipótesis, en la que se mezclan los servicios secretos marroquíes y franceses, la afrenta que supuso el conflicto de Perejil, las inclinaciones atlantistas de Aznar en menoscabo de la vieja Europa y la inquina que este sindicato siente desde hace años contra Juan Jesús Sánchez Manzano, jefe de los TEDAX en marzo de 2004, actualmente objeto de querella por la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M. Cualquier síntesis que les haga será peor que leerlo directamente. En resumen, que todo se reduce a que Sánchez Manzano es un incompetente de campeonato y que los espionajes francés y marroquí hicieron la vista gorda dejando pista libre a los terroristas para perpetrar los atentados. Por lo demás, y dejando a un lado algún mandoble contra la habitual prensa conspiranoica, y pese a un guiño en el párrafo final hacia El Mundo a cuentas de su nueva campaña conspiratoria, esta teoría no resuelve absolutamente nada. Intenta sacudir a todos y quedar bien con todos, cosa que, faltaría más, no consigue como enseguida veremos.

Tras un nuevo PDF colgado en su web en la que califican de "corrupto" el sistema de imposición de medallas, por el cual le fue otorgada la Medalla Roja a Javier Gómez Bermúdez, el diario de Pedro J. Ramírez aprovechó para agitar el fantasma conspi utilizando el nombre del SUP en titulares y maquinando una relación causa-efecto entre la sentencia del 11-M y la concesión de la medalla al presidente del tribunal que lo juzgó. En el SUP ya deberían saber, porque ya son mayorcitos, que quien con niños se acuesta meado se levanta. Pequeño debio parecerle a Pedro J. el gesto del sindicato policial en dicho documento apostando abiertamente por los esfuerzos de El Mundo con vistas a sembrar la duda sobre la culpabilidad de Jamal Zougam, condenado a miles de años de cárcel como autor material de la matanza del 11-M. El director de El Mundo es insaciable, y a estas alturas hay que ser despistado para no saber que cualquiera puede formar parte del negocio de la conspiranoia que acaudilla, ya sea en el bando de los presuntos autores o en el de los acusadores.

En vista del extraño impacto en prensa de las publicaciones del SUP, éste vuelve a emitir otro comunicado en el que recula para volver a marcar distancias entre el sindicato y El Mundo (entre medias colgaron este otro para dejar claro que no estaban inmersos en una guerra; dime de qué presumes...) y se queja del tratamiento que dicho periódico ha dado a sus palabras, incluso admitiendo errores de redacción. Insiste con firmeza en la honorabilidad de jueces y policías y se muestra más precavido al hablar del terrorista Zougam.

Vivir para ver

Que a estas alturas de la película el SUP, después de lo que han vivido y sufrido en sus carnes a manos del conspiracionismo, y un nuevo PDF colgado en su web nos lo recuerda, haya dado por bueno lo publicado por el medio conspiracionista por excelencia es como para abofetear a alguien. No se si el señor Sánchez Fornet se da cuenta, pero en este último comunicado califica a Luis del Pino, estrecho colaborador de El Mundo, como mentiroso y fabulador, siendo que además es uno de los mayores propagadores de la teoría de la conspiración que tanto dicen denostar. Y que ello no cuadra muy bien con esa repentina confianza en las dotes investigadoras de los redactores de El Mundo.

Tampoco se si percibe que validar sin más lo que dice este rotativo anula de facto toda la labor de quien sabe si docenas de compañeros que realizaron su trabajo, a juicio del propio SUP, con la mayor dedicación y honestidad; trabajo que dio con los huesos de Jamal Zougam en la cárcel como resultado, por si no lo ha notado. ¿No merecería este funcionario policial recibir unos apelativos similares a los que dedicó, con todo merecimiento, a Luis del Pino, habida cuenta del modo en que trata de forma preferente la información de un medio que miente y manipula con asiduidad por delante del trabajo policial y judicial? Debería Sánchez Fornet preguntarse si merece la pena estar a bien con el director de El Mundo si el precio a pagar es arrojar la sombra de la duda sobre la profesionalidad de sus compañeros de cuerpo. Y, dicho sea de paso, sus propios compañeros de sindicato tendrían que peguntarse si merecen ser representados por un señor que afirma tales cosas.

Para terminar, otra cosa que debería tener presente el secretario general del SUP es que hay contradicciones verdaderamente pintorescas. No se puede poner la mano en el fuego por la honestidad de Sánchez Manzano (lo tildan de inepto pero no de corrupto) y, al mismo tiempo, personarse en la querella que una asociación de víctimas mantiene contra él, entre otras cosas, por ocultar pruebas. Y cuando dice ocultar se refiere a hacerlas desaparecer deliberadamente, a propósito, adrede, justo lo que Manzano no hizo según el propio convencimiento del secretario general del SUP.

Así puestos, o la esquizofrenia se ha apoderado del mayor sindicato policial o necesitan desesperadamente alguien con sentido común que les redacte los comunicados.

lunes, 2 de mayo de 2011

El Mundo vuelve a dar otra lección de periodismo basura con el 11-M

Osama Bin Laden (o Ladin, si nos ponemos puristas) ha muerto a manos de los SEALS usamericanos. Es uno de los trendig topics del día en Twitter, con motivo del cual los distintos medios realizan especiales sobre el terrorismo de Al Qaeda. El diario El Mundo no podía faltar a la cita, pero lo hace a su estilo.


Obsérvese cómo las tres versiones de esta noticia (ver captura de pantalla) son de la misma hora, las 9:10. La primera cuenta con el siguiente titular:
Del 11-S al 11-M: Al Qaeda, dos décadas de terror
Es una relación de acciones terroristas perpetradas por el entramado yihadista. En los correspondientes al año 2004 se habla del 11-M:
11 de marzo, España. El mayor atentado de la historia de este país provocó 191 muertos y casi 2.000 heridos. Parte del grupo terrorista, inmolado cuando fue cercado por la Policía días después en una vivienda de Leganés, hizo explotar varias bombas en trenes de Cercanías que circulaban en las madrileñas estaciones de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia.
Esta fue la primera versión. La segunda (ver segunda captura de pantalla) ya cambiaba el titular, suprimiendo la alusión al 11-M (y de paso, la del 11-S):
Al Qaeda, dos décadas de terror
Si nos vamos al año 2004 de la cronología, el 11-M ha desaparecido por completo.


Y lo que en el momento de escribir esta entrada podemos encontrar en la versión digital de El Mundo mantiene el mismo titular, pero nuevamente el 11-M hace acto de presencia en la relación de atentados terroristas de Al Qaeda. Lo hace de esta forma:
11 de marzoReivindican en un vídeo la autoría de las explosiones en cuatro trenes de Madrid. Hay 192 muertos y casi dos millares de heridos.
Repito, todo datado a las 9:10. Periodismo de pata negra se llama esto. ¿No debe un periodista reflejar un rectificado cuando este se produce?


Ha habido dos entes que han alentado esta pequeña resurrección de la teoría de la conspiración. La primera ha sido la presidenta de la CAM, Esperanza Aguirre, con unas declaraciones en las que afirmaba que Bin Laden jamás reivindicó los atentados de Madrid de 2004 en nombre de Al Qaeda. Basta un pequeño rastreo en Google para encontrar que el mismo periódico pedrojotil desmiente a la lideresa:
Las cadenas de televisión árabes Al-Arabiya y Al-Yazira han emitido una cinta de audo atribuida a Bin Laden. En la grabación, el líder de Al Qaeda dice que "los atentados del 11-M son la respuesta a las acciones de España en Irak, Afganistán y Palestina y ofrece una tregua a los países europeos si estos se comprometen a no luchar contra los musulmanes.
El otro ha sido el propio director de El Mundo, Pedro José Ramírez. También en Twitter ha estado siguiendo estrechamente la estela de la mandataria madrileña, colgando twits en el mismo sentido. Después de años despreciando la sentencia del 11-M, ahora se agarra a su letra para defender que Al Qaeda pudo no estar detrás de aquella masacre, y no pierde tiempo en deslizar tanto a ETA como a "un servicio" (secreto, se entiende). Yo añadiría al Lute, a Ted Bundy y al Clan de los Peruanos, ya que la sentencia no dice nada de su no implicación. Sobre si Al Qaeda está o no presente en la sentencia de la Audiencia Nacional (ratificada después por el Tribunal Supremo) me remito a lo que escribí en noviembre de 2007 sobre el mismo tema.

jueves, 14 de abril de 2011

No se puede conocer con exactitud la marca del explosivo usado en el 11-M

No lo digo yo, lo dice uno de los TEDAX que declaran estos días en la causa judicial abierta contra su antiguo jefe:
Además, uno de los declarantes ha comentado a la magistrada que una vez que un artefacto explota es imposible conocer la marca del explosivo, y que únicamente se pueden hacer deducciones.
Así, bien grande a ver si los conspiranoicos se dan por enterados de una santa vez.

viernes, 11 de febrero de 2011

La metodología conspiracionista y pseudo científica

Si algo tienen en común conspiracionistas de toda índole es la metodología empleada en sus delirios. Da lo mismo que hablemos de negacionistas del Holocausto que de conspiranoicos del 11-M; de partidarios del creacionismo -que ahora disfrazan de diseño inteligente- o de los truthers surgidos tras el 11-S; de ufólogos convencidos de que estamos sufriendo una colonización extraterrestre o, en menor medida, de practicantes de pseudo ciencias como la astrología o el espiritismo. Las líneas de argumentación de estos grupos más o menos marginales vienen a ser las mismas, todas ellas sembradas de falacias.

1. Se concentran en los puntos débiles del adversario pero rara vez dicen algo definitivo sobre su postura. Recurren con frecuencia a la falacia del falso dilema, desechando explicaciones plausibles pero incómodas para aquello que se quiere defender. Un ejemplo paradigmático es el de los Peones Negros, secta de marcado carácter político que afirma que la verdad judicial sobre el 11-M es mentira, pero hasta hoy no han sido capaces de emitir una sola secuencia alternativa de hechos coherente.

2. Explotan las contradicciones y controversias entre expertos que sostienen argumentos opuestos, aduciendo que si no se ponen de acuerdo es que no se puede tomar en serio lo que dicen. Ignoran que la disparidad de criterios es un síntoma de honestidad (si hubiera coincidencia plena sí que habría motivo para sospechar) y se limitan a desacreditarlo todo sin tomar en consideración ni una sola idea que les contradiga. Esto ha sido explotado por los negacionistas del Holocausto para reforzar su tesis de que no hubo asesinato masivo de judíos durante la II Guerra Mundial.

3. Realizan frecuentes apelaciones a la autoridad, mencionando a eminencias siempre que refuercen su posición, aunque sea sacando sus palabras de contexto. Si otra figura relevante les contradice sencillamente se le ignora, o directamente se le señala como parte de un complot que intenta ocultar la verdad. En relación al 11-S se ha subrayado que dos congresistas han expresado sus dudas sobre la verdad oficial, omitiendo que el resto del congreso usamericano no lo ha hecho, siendo que para los conspiracionistas lo relevante es lo primero. O que unos pocos cientos de arquitectos e ingenieros usamericanos se hayan asociado para buscar la verdad del 11-S, negándole importancia a que los alrededor de 200 mil que conforman las principales asociaciones profesionales de los USA no les respaldan.

4. Se utiliza cualquier concesión hecha o error cometido por sus críticos para presentarlo como un triunfo y un reconocimiento de la veracidad de sus postulados. Por pequeño que sea, les basta para sentenciar que ello invalida la totalidad de lo que sus adversarios sostienen. Si es necesario, se hace alusión a intenciones o hechos no declarados o simplemente insinuados de forma tangencial para darlos como definitivos y definidores de postura. Por ejemplo, el fiasco de la fusión fría llevó a algunos a descalificar a la ciencia por falsaria y generadora de fraude, desestimando que fue la propia comunidad científica la que descubrió el pastel y renegó de las investigaciones al respecto.

5. Resaltan las lagunas o agujeros que puedan existir en una explicación pero hacen caso omiso o ningunean lo que sí se sabe que, por lo general, suele echar por tierra la mayoría de sus axiomas. En cambio, jamás someten a escrutinio sus contradicciones e incongruencias, ya que suelen ser fruto de hacer un razonamiento al revés: emiten una conclusión (generalmente cincelada a golpe de prejuicio político o ideológico) y a continuación diseñan unas premisas a medida. Los creacionistas suelen criticar la ausencia de un "eslabón perdido", de un fósil de transición que demuestre que hubo evolución. Pero cuando aparece, entonces piden otro; y si se encuentra, demandan otro más, porque su  propósito es no admitir que las pruebas nunca están de su lado.

6. Piensan que una pequeña fisura en la línea de argumentación opuesta es suficiente para derribar la argumentación completa. Ocurre que para los casos citados suelen existir numerosos acontecimientos que suministran enormes cantidades de datos que convergen en una conclusión. Aíslan el dato que les interesa y, normalmente fuera de contexto, intentan hacer creer que todo pende de él. Jamás hacen una valoración conjunta de la prueba existente y prefieren marear la perdiz con detalles solitarios.

Fuente: Michael Shermer, Por qué creemos en cosas raras, con aportaciones propias.

lunes, 5 de abril de 2010

Los culpables de los atentados terroristas son sus autores

Sigo viendo en la red comentarios que responsabilizan a José María Aznar del 11-M. Le llaman criminal y asesino, aludiendo tanto a la matanza de Atocha como a las miles de víctimas civiles que la invasión aliada desató en Irak. Tales conclusiones me parecen desmesuradas, simplistas y entradas de lleno en el sectarismo más ciego. Aznar no es ningún santo de mi devoción, nada más lejos de la realidad, pero ello no me lleva a culparle de hechos de los que no tiene responsabilidad directa.

Uno de los aspectos que más perplejo me dejan es que esas terribles acusaciones parten de un sector social con escasa tendencia a aplicar ese mismo rasero a su espectro ideológico. Ese discurso es el mismo que convertiría a Zapatero en
responsable de la muerte tanto de soldados españoles en Afganistán como de civiles afganos. O de cualquier otra eventual acción perpetrada por el yihadismo radical en suelo español, desde el momento es que los integristas exigieron la salida de fuerzas aliadas de aquel país. ¿Están quienes se ceban con Aznar dispuestos a firmar semejante cosa?

No perdamos la perspectiva.
Los atentados sólo tienen unos culpables, y son sus autores. Luego podemos entrar en análisis acerca de las circunstancias y los contextos para entender, que no justificar, los actos terroristas. Pero no con el objetivo de culpar,
 llevados por nuestros prejuicios, a quien no ha puesto las bombas. No olvidemos que ese juego malabar convierte al 11-M, además, en una respuesta legítima del castigado pueblo musulmán en Oriente Medio. Pero no del ciudadano medio que sufre los rigores de la guerra, sino de las fanatizadas castas que posibilitan la pervivencia allí de teocracias medievales que agreden a diario las libertades más básicas. Y a los perpetradores de la masacre en representantes igualmente legítimos de millones de personas que, en modo alguno, les han designado para encarnar su pensamiento por el mundo.

Otro caso que me viene a la mente es el del
atentado de ETA contra el Hipercor de Barcelona en 1987. Pese a que fue reconocida judicialmente la deficiente actuación policial, nada de aquella masacre se hubiera producido de no ser por la intención criminal de la banda terrorista vasca. El imprevisto, la negligencia y el error son supuestos que planean sobre cada acción humana y su presencia en nada resta tinte criminal a los execrables actos terroristas. Hay que huir del trincherismo y evitar caer en esa trampa sólo porque con ello sentimos acreditadas nuestras posturas previas.

martes, 2 de marzo de 2010

Por qué es improbable que estallara titadyn en los trenes del 11-M (III): los argumentos lógicos

Artículos relacionados:

Por qué es improbable que estallara titadyn en los trenes del 11-M (II): la velocidad de detonación

Por qué es improbable que estallara titadyn en los trenes del 11-M (I): el porcentaje de los componentes

(Según consejo, he decidido cambiar el nombre de los artículos para evitar un pronunciamiento rotundo por mi parte que se aleje del rigor que se pretende).


Esta última argumentación para demostrar la improbabilidad del uso de titadyn en los atentados del 11-M vendría a encuadrarse en una categoría que podríamos llamar lógica deductiva, por pedante que suene. Y es que cuando tienen lugar una serie de eventos demostrados existiendo un vínculo común que los une es de lógica básica deducir una correlación. Esto es lo que El Mundo y otros medios conspiracionistas evitan hacer de forma sistemática cuando abordan el tema. La serie de entradas dedicadas a la (pen) última -y, a su pesar, discreta en cuanto a su impacto mediático- oleada conspiracionista desatada por el diario de PJ Ramírez concluye aquí exponiendo que, además de lo ya tratado, la aseveración de que el titadyn fue el arma homicida aquella mañana tampoco puede apoyarse en otras pruebas complementarias, ni en la lógica ni en el sentido común.


Por ejemplo, y volviendo a esos componentes que tan cachondos ponen a los conspis, el dinitrotolueno y la nitrogliceria, ¿serían capaces de dar una explicación razonable a la presencia de dichas sustancias en el piso de Leganés donde se suicidaron los presuntos autores, el artefacto colocado en las vías del AVE, la bolsa de Vallecas que no explosionó y la Renault Kangoo aparcada frente a la estación de Alcalá de Henares? Por no hablar de una muestra patrón suministrada por la empresa de explosivos UEE. Porque, a ver, si el DNT y la NG apuntan en una dirección incómoda para los oficialistas (titadyne, ergo ETA), y los conspiracionistas señalan -como viene señalando la facción encabezada por El Mundo- todas esas pruebas como falsas, ¿qué sentido tiene que los conspiradores siembren los distintos escenarios de evidencias manipuladas, en contra de la propia versión oficial que están intentando construir? Hasta se molestaron en tiznar de DNT una bolsa de cocaína en el piso de Leganés antes de volarlo. ¿Tan sumamente esquizofrénicos son quienes se emplearon en este menester, que se han dedicado a torpedear estúpidamente su propio trabajo? ¿No será que la esquizofrenia está en el lado conspi?

En ninguno de esos escenarios se encontró mayor evidencia de titadyn que la que se halló en los focos, y la de estos ya se refutó en las dos entradas precedentes. Por contra, las pruebas en favor del uso de goma2 ECO aparecen por doquier, sólidas, coherentes unas con otras y consistentes con la realidad del momento. Aun así, y como demostración de la finura con que hiló el tribunal de la Audiencia Nacional, su propia sentencia subraya que no se puede descartar el uso de otro tipo de explosivo a la vista de las pruebas, pero dejando indubitado el uso de goma2 ECO, también a juzgar por la abundante cantidad de pruebas encontradas, tanto directas como complementarias.

Luego está la propia trayectoria de ETA en los años posteriores a los atentados. Durante todo este tiempo se ha dado caza al mayor número de sujetos vinculados con el entorno etarra jamás visto, y se ha aprehendido una notable cantidad de documentación de la banda. Nada de lo incautado y ningún testimonio de los recabados en estos años conducen a las FyCSE a concluir que ETA tuviera el más mínimo papel en el 11-M. Imaginar una gargantuesca maniobra de ocultación orquestada desde las más altas instancias se torna muy osado, tanto que uno exige una prueba a la misma altura que nadie parece en condiciones de ofrecer. ¿Ningún responsable de la lucha antiterrorista está interesado en que, de existir, estos datos salgan a la luz? ¿Es eso creíble en unas FyCSE de tradicional tinte conservador? ¿Acaso el acuerdo establecido con la banda terrorista consistía en facilitar la presidencia a Rodríguez Zapatero a cambio de ver entre rejas a un sinnúmero de sus miembros? Son preguntas con respuestas tan absurdas que produce sonrojo la sola idea de formularlas.

Ahora entramos en terreno resbaladizo, ya que referirse a ETA en términos que no sean sinónimos de lo peor entre lo peor levanta no pocas ampollas. Pero en rigor, ETA también se rige por reglas, y dentro de su lógica macabra y criminal las bajas civiles entran en la categoría de daños colaterales de un conflicto armado para ellos legítimo, pero no son objetivo militar. Esto no es tratar a la banda con benevolencia, es describir una realidad cruda y no la despoja en modo alguno de su calidad de asesina. Del mismo modo, el modus operandi de aquella mañana de marzo de 2004 no se correspondió con el practicado habitualmente por ETA: ni reivindicación, ni vehículos con matrículas dobladas, intercepción por la policía de mensajes que reflejaban confusión... En el momento en que se abandonó la pista etarra ya no se volvió a retomar dado que ni la evidencia empírica ni la científica lo hicieron necesario. Las pruebas señalaban un camino bien distinto.

Porque todo lo acontecido el 11 de marzo de 2004 es consistente con otro fenómeno del que tenemos plena constancia, y es el del yihadismo radical. Un fenómeno ultraviolento que no tiene complejos en asesinar todo lo que se le ponga por delante como demostró en Nueva York y posteriormente en Bali, Londres, Bombay y muchos lugares más de Asia y África. Un fenómeno que en aquel momento se alimentaba de guerras como las de Afganistán e Irak y del eterno y, por el momento, irresoluble conflicto palestino. Así que, a la luz de las pruebas, hasta ahora irrefutadas, más valdría que quien solo piensa en el 11-M para servirse de él e instrumentalizarlo con vistas a favorecer sus intereses económicos o políticos dejara de intoxicar y envenenar a la opinión pública española con sus insidias y manipulaciones. Bastante cainita es ya de por sí este país como para necesitar de más salvapatrias con la presunción de que sus conciudadanos necesitan ser acaudillados.

domingo, 28 de febrero de 2010

Por qué es improbable que estallara titadyn en los trenes del 11-M (II): la velocidad de detonación

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Quería comenzar el segundo capítulo de esta serie con uno de esos mantras conspiranoicos que se resisten a morir bajo el peso de la evidencia. Me refiero a la solitaria aparición de nitroglicerina en una sola de las muestras procedentes de los focos de explosión en los trenes, la M-1. El motivo aducido por los conspis es que el resto fueron lavadas con agua y acetona, lo que daría a entender que ese lavado destruyó deliberadamente la incómoda evidencia. Pero, a la vista que esto ya está tratado de manera más que eficiente, proseguiremos con el guión previsto.

Demos entrada al siguiente argumento que desarma la teoría del titadyn, y que se llama velocidad de detonación. ¿Por qué es importante? Porque según se declaró en el juicio, la velocidad de detonación del titadyn no se corresponde con los daños sufridos por los vagones, ya que estos... En fin, quien mejor para contarlo que el mayor experto en explosivos de Madrid, el inspector jefe Cáceres Vadillo:

MF SÁNCHEZ: La bolsa o mochila que se explosionó controladamente en el vagón primero del tren de Atocha, ¿qué tipo de explosivo pensó usted que contenía?
T: Bueno, lo que sí teníamos claro porque hablamos entre nosotros, es que no era un explosivo convencional tipo dinamita Goma2-EC o tipo Titadyne. Porque este tipo de dinamitas...
MF SÁNCHEZ: Perdón, perdón vuelva a repetir lo que ha dicho, que no le, le he entendido.
T: Lo que comentamos entre nosotros que los efectos causados por el explosivo, porque tenga en cuenta que ya teníamos cuatro focos en el tren, ya podíamos ver los daños producidos, y sí teníamos claro que una dinamita tipo Goma2-EC o una dinamita tipo Titadyne, no podía hacer, realizar esos efectos, tenía que ser por la velocidad de detonación que tienen este tipo de dinamitas que estoy hablando con el paso del tiempo se va deteriorando, alcanzando normalmente a partir del tercer o cuarto mes una velocidad de detonación que es en lo que nosotros medimos la potencia de un explosivo unos 3000, 3200 metros, sin embargo el explosivo que había realizado aquello, tenía que andar en torno a los 6000 metros , 5000 y pico metros, 6000 más o menos fue el cálculo que llegamos a establecer.
MF SÁNCHEZ: ¿Qué tipo de corte hace un tipo de explosivo u otro?
T: Pues la velocidad de detonación es el impacto con que choca la onda explosiva contra el objeto con el que está en contacto. Cuanto más grande sea ésta, más limpio es el corte. El caso de, en el primer caso, por ejemplo las dinamitas que ha utilizado, y perdonen la expresión, ETA en numerosas ocasiones ya tenía una antigüedad muy relativa con lo cual perdía muchísima potencia. Entonces si se trataba de una dinamita de este tipo no llegaba a cortar tan limpiamente como lo podría hacer una de, de mayor velocidad de detonación.
MF SÁNCHEZ: ¿Recuerda usted la declaración que prestó en el Juzgado de Instr... de Central de Instrucción nº 6 el día 12 de julio de 2004?
T: Sí.
MF SÁNCHEZ: Hoy, eh... ha introducido usted otro, otro tipo de explosivo, Dijo que observó que podía tratarse de un alto explosivo.
T: Sí.
MF SÁNCHEZ: Que tenían claro que no era Titadyne porque este tipo de explosivo muerde, es decir no tiene corte limpio, lo que nos acaba de manifestar, en cambio un alto explosivo corta totalmente y una vez visto los resultados de las explosiones, usted dio que podía tratarse de un C3 o un C4, que es un alto explosivo que procede a cortar limpiamente. Hoy ha introducido también la Goma2-EC.
T: Sí, pero...
MF SÁNCHEZ: Este tipo de explosivo, la Goma2-EC y la Titadyne, ¿no son altos explosivos?
T: No, no lo son.
MF SÁNCHEZ: Cuando estaban en el vagón número uno del tren de Atocha y que intentaron desactivarla, ¿dijo usted que podía considerarse un alto explosivo? ¿Que podía tratarse de un alto explosivo?
T: Sí, por eso utilizamos los métodos que utilizamos los utilizamos en todo momento pensando que era un alto explosivo.
MF SÁNCHEZ: Y finalmente ¿qué fue lo que resultó?
T: Pues resultó que bueno, según los análisis posteriores creo, creo que ha dado dinamita Goma2-ECO que tiene una velocidad de detonación en torno a lo que habíamos pensado nosotros, cercana a los 6000 metros con la ventaja que la ECO, no pierde las características ni la velocidad de detonación con el paso del tiempo al estar formada por nitroglicol y nitrato amónico es mucho más estable y se mantiene en el tiempo. Lo cual quiere decir que podría ser dinamita Goma2-ECO, podría ser otro explosivo.

Meridiano hasta para el más contumaz: la experiencia le dice que el titadyn utilizado por ETA en sus atentados no es precisamente fabricado para la ocasión sino que suele tener ya cierta solera. Y dada su decreciente velocidad de detonación transcurridos varios meses desde su fabricación es más que improbable que produjera en los trenes daños del cariz que se observaron. Dicho por todo un experto. Conviene resaltar como complemento informativo que ETA no adquiere armamento en el super, sino que lo suele robar, y las FyCSE tenían determinada la procedencia y evolución del titadyn que empleaba la banda terrorista. Concretamente, sus últimas adquisiciones tenían como origen sendos robos en Plevin (Francia) en 1999 y Grenoble (Suiza) en 2001. Hasta marzo de 2004 se cumple bastante más plazo del señalado por el declarante (a partir del tercer o cuarto mes) para el comienzo de su deterioro.

Pero... el titadyn guarda un as en la manga, y es que puede acompañarse de un potenciador llamado cordón detonante. ¿De qué se compone el cordón detonante? De un explosivo llamado pentrita. ¿Se mencionó algo la pentrita durante el juicio? Veamos:

AVT: Vamos a ver, ustedes, para, dado que bajan estos umbrales y demás ¿en algún momento utilizan o piden explosivos militares, tipo Semtex, C3 o C4, para hacer esa última comprobación, dado que en su informe, yo por lo menos no lo he entendido, para ver si se puede determinar el uso de un explosivo tipo militar, sobre los que estaban apareciendo, se podrían intuir su aparición?
P1: Vamos a ver, no se pidió nunca un explosivo militar. De todas las maneras, especialmente en las técnicas de HPLC, siempre se colocó algún patrón que incluía algún explosivo militar. Hablo de exógeno, octógeno o pentrita. Todos los peritos que estaban en la pericia observaban que cuando se analizaba una muestra intacta se inyectaban, siempre, en la misma secuencia, o en secuencias posteriores, patrones de explosivos que no estamos trabajando en ese momento, como pudiera ser octógeno, que recuerdo, octógeno, exógeno, pentrita, eh… TNT…
GB: En consecuencia ¿todos lo peritos descartan que ese tipo de explosivo estuviera en todas las muestras analizadas?
P3: Sí.
GB: Descartado. Por todos los peritos. No hay… aquí hay unanimidad. Bien. Otra pregunta.
P6: ¿Podría añadir una cosa?
GB: Sí, claro.
P6: Quiero decir que cuando… la técnica analítica que buscábamos nitratos, por confirmar la presencia de nitrato amónico, yo me empeñé en buscar eh… cloratos, que podrían determinar la presencia de clorato sódico, eh… explosivo mezclado con azufre, llamado cloratita. La cloratita es un explosivo muy utilizado en combinación con Titadyne, en muchísimas ocasiones. Mi empeño era buscar cloratos para poder determinar si existía cloratita. El resultado fue negativo. No apareció ningún rastro de clorato.
GB: Por lo tanto, todos los peritos descartan que hubiera pentritas, otros tipos de explosivo con exógeno, tipo militar, cloratita… Eso está descartado por todos, unánimemente. Alguna cuestión más.

Pentrita descartada. Por TODOS los peritos, incluidos los afines a la teoría de la conspiración. ¿Alguna cuestión más?

sábado, 27 de febrero de 2010

Por qué es improbable que estallara titadyn en los trenes del 11-M (I): el porcentaje de los componentes

Nuevamente la pasada semana el 11-M fue objeto de actualidad. Esta vez fue por los vídeos de las pericias realizadas para determinar el tipo de explosivo que estalló aquella terrible mañana del 11 de marzo de 2004. El aparato mediático estaba capitaneado por, como no, el diario El Mundo, esta vez acompañado por la cadena de televisión VEO 7, que forma parte del mismo conglomerado empresarial. En dicho canal se emitieron unos fragmentos de vídeo a través de los cuales se intenta convencer al espectador incauto de que quien afirmó una cosa en el juicio sostuvo la contraria durante las periciales. En otras palabras, que hubo perjurio y que este fue determinante en las conclusiones finales de la sentencia.

Lo que intenta transmitir El Mundo con el apoyo audiovisual citado es fácilmente rebatible, tanto que sólo hace falta aplicar unas pocas reglas lógicas junto a la lectura de algunos párrafos de esa sentencia que tanto aborrecen. Como no es este el motivo de esta entrada, aunque está vinculado estrechamente, baste añadir que las periciales de los explosivos ocupan unas 300 horas de vídeo; lo que se ha difundido estos días atrás apenas son unos minutos. No hace falta ser Einstein para establecer que tan nimio porcentaje no puede en ningún caso convertirse en representativo de un todo tan extenso, en el que puede haber mil deliberaciones hasta llegar a unas conclusiones que puedan llamarse definitivas.

El objeto de este post (y, acabo de decidir, al menos otro más) es demostrar, con los datos en la mano, la improbabilidad de que en los trenes del 11-M estallara el explosivo conocido como tidadyn (o titadine), hasta el punto de desechar por completo tal hipótesis. Porque, por si todavía hay quien no se ha enterado, la jugada que busca en entramado conspiranoico que encabeza El Mundo (Luis del Pino ya sigue otros derroteros, si cabe más delirantes) es vincular a ETA con el 11-M a través de uno de sus explosivos más empleados: el dichoso titadyn.

Bien, comenzamos con el dinitrotolueno (DNT). Esta sustancia, polémica a raíz de su aparición en las periciales y que no forma parte de la goma2 ECO, explosivo establecido por los tribunales como arma homicida usada en los atentados, está presente en todos los focos de explosión de los trenes. Y el DNT sí forma parte de la composición del titadyn. Ello ha sido uno de los datos que ha llevado a algunos peritos contratados por las defensas a afirmar con rotundidad que el ese fue el explosivo utilizado aquella mañana. ¿Qué objeciones presenta el argumento? Pues que la proporción de DNT hallada en los análisis, un porcentaje inferior al 0,01 % en todos los casos, es tan sumamente ínfima que no cabe hablar de presencia en grado de componente.

Para complementar el anterior párrafo, tratemos el otro componente de la discordia, ausente de la goma2 ECO y también presente en el titadyn: la nitroglicerina (NG). Esta sustancia aparece en los análisis de uno solo de los focos de explosión, pero es suficiente para que el conspiracionismo se altere ante su sola presencia. Veamos lo que se dijo en el juicio respecto a los porcentajes hallados:

GB: Se refiere, insisto, como ayer, a los focos de explosión.


MF ZARAGOZA: Sí, sí, a los focos de explosión.


GB: Porque hay otras muestras donde sí hay nitroglicerina.


MF ZARAGOZA: A los focos de explosión, han encontrado en una sola.


P6: En una sola, pero usted no sabe a qué niveles, porque estamos viendo un pico ahí, pero eso hay que explicarlo. Estamos viendo, eh… como si… para que se entienda bien, eh… miligramos en tonelada. En una tonelada, buscar miligramos.


MF ZARAGOZA: Trazas de contaminación.


P6: Trazas. Vamos, son absolutamente cantidades ridículas.


MF ZARAGOZA: No de componentes. Es decir, si hubiera sido el componente, si hubiera sido Titadyne, la magnitud de nitroglicerina hubiera sido mayor.


P6: Por supuesto.

De aquí se desprende que para considerar a la NG como componente del explosivo que nos ocupa ésta debe estar presente en un porcentaje mucho mayor. La lógica nos dice que lo mismo se ha de aplicar para el DNT.

Pero hay más. Hablemos de otro componente: el nitroglicol. Volvamos a otro momento del mismo interrogatorio:

GB: Bien, bien, antes que nos vayamos. Usted dice que en el Titadyne hubiera parecido mayor cantidad de nitroglicol que de nitroglicerina.


P6: No, no.


GB: Ah, es que le he entendido mal.


P6: No, igual me he explicado mal, pero yo no quería decir eso. No quería decir eso.


GB: ¿Qué es lo que quería decir, exactamente?


P6: Yo lo que quiero decir que cuando hay una explosión causado por Titadyne, el que más va a desaparecer es el nitroglicol. Siempre. Y así lo he observado yo siempre.


MF ZARAGOZA: Y esto no ha sido así aquí.


P6: Aquí, lo que nos están mostrando es lo contrario.

Es decir, que en una explosión de titadyn lo que primero se volatiliza es el nitroglicol; en cambio, el porcentaje de esta sustancia detectado en la muestra M-1 del foco nº 3 de la estación de El Pozo supera con mucho el de DNT o NG: 0.0022% p/p DNT, 0.014 % p/p nitroglicol, 0.0034 % p/p nitroglicerina (informe de explosivos aquí). Por tanto, es imposible que tras estallar titadyn queden más restos de nitroglicol que de NG o DNT, ergo, no hubo titadyn.


Pero traigamos una última cita:

P8: Me gustaría hacer notar, además, que la cantidad de nitroglicerina cuantificada en esta muestra M1, recuerden, es del 0,0034%, que digamos que es muy próxima, muy parecida, diría yo, a la cantidad de nitroglicerina que hay en un explosivo intacto, que es del 0,0028, que es muy próxima, igualmente, a otra muestra de explosivo intacto, que es del 0,0033, y así podría seguir sucesivamente muchas veces más.

O lo que es lo mismo, la cantidad de NG encontrada en la M-1 bien podría ser producto de una contaminación posterior de NG no explosionada. De hecho, es la explicación más plausible a la luz de los datos de los expertos.

Para terminar con este capítulo, hay que recordar que los análisis realizados en 2004 sobre esta muestra no detectaron NG, siendo uno de sus responsable el perito Manuel Escribano, quien se convirtió en uno de los héroes del conspiracionismo patrio al provocar el affaire del ácido bórico. ¿Aceptan los conspis entonces a este perito, uno de los personajes que más munición les ha facilitado, como parte de la conspiración para ocultar el titadyn?

Y sólo acabamos de empezar.