Mostrando entradas con la etiqueta Software libre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Software libre. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de diciembre de 2009

Todo lo que un nuevo usuario de Linux desea saber y no se atreve a preguntar

Uno de los aspectos que más asustan a un recien llegado al universo Linux en la sobreabundancia de términos, mayormente anglicismos, empleados en cualquier texto sobre el particular que cae en sus manos. Visitando los foros y sites especializados, encontramos que todos esos vocablos forman parte de la jerga habitual de cualquier usuario medio, y son empleadas con total naturalidad. De este modo, ocurre que un novato recién llegado a uno de esos lugares en busca de luz se ve asaltado, sin previo aviso y a traición, por un alud de palabros a cual más extraño y que le impiden entender prácticamente nada de lo que lee, lo que conduce primero a la frustración, luego a la desesperación y finalmente al cabreo más monumental. Cuántos potenciales usuarios de Linux se habrán se habrán arrepentido de cuestionar la supremacía de Windows por este motivo es algo que no me atrevo a valorar. Porque, ¿preguntar? Olvídalo. Siempre saldrá el talibán de turno quejándose de tener que estar siempre respondiendo a lo mismo. El caso es que yo superé ese momento (laaaaargo momento) de pánico para echarle el tiempo y las ganas precisas para saber dónde me estaba metiendo. Porque lo anterior es una somera descripción de lo que fueron mis primeras tomas de contacto con Linux, en este caso con Ubuntu.

Lo que a continuación viene es un compendio esencial de toda esa terminología, que en su momento me costó numerosas visitas a Wikipedia y otras páginas, descrito de forma que, espero, sea fácilmente entendible por usuarios nuevos. Dicho de otro modo, lo que me hubiera gustado encontrar el día que decidí dar el salto a Ubuntu.

UNIX: Unix es un sistema operativo de pago creado a finales de los años 60 del siglo pasado, semilla de Linux y de los sistemas Mac OS.

GNU: Sistema desgajado de UNIX en los primeros años 80 del siglo XX con la intención de ser distribuido libremente. Pronúnciese "Ñu".

GNU/Linux: Sistema operativo abierto (es decir, puede ser alterado por alguien con los conocimientos necesarios) y gratuito basado en un kernel (núcleo) Linux y la tecnología de aplicaciones GNU.

Linux: Véase GNU/Linux. Popularmente se le conoce como Linux a secas pese a que suyo solo es el kernel mientras que las aplicaciones y herramientas son GNU. Un ataque de celos hará que, según se anuncia, GNU se terminará distribuyendo con su propio núcleo llamado Hurd.

Kernel: El kernel es el núcleo del sistema operativo, lo que permite acceso seguro al hadware y, en general, gestiona todo lo relativo a nuestro ordenador. El kernel Linux no nació a partir de UNIX, sino que es considerado un clon de éste.

Distribución: Una distribución es cualquier sistema operativo basado en Linux. Ubuntu, Open SuSe, Fedora, Mandriva, Debian... todas son distribuciones, sistemas operativos distintos pero todos basados en GNU/Linux (o Linux a secas, para qué liarnos). Como si los fabricantes y propietarios de Windows sacaran al mercado otros sistemas operativos para PC basados en el mismo código de computación y los llamaran, por ejemplo, Doors, Walls o Tables.

Distro: Viene a ser un diminutivo de distribución.

Debian: La distribución de Linux que goza de las simpatías de los linuxeros más ortodoxos. Cuentan que es de las más estables (esto es, de las que menos se cuelga) pero en contrapartida es poco intuitiva. Terreno vedado para quien no busque complicaciones y sí fácil manejo.

Gnome: Toma un conjunto de colores para el escritorio de tu ordenador, añádele unos tipos de letra concretos, una disposición de iconos y menús con un aspecto y forma de acceso definidos y ya tienes Gnome. Simplemente, es la estética conjunta del escritorio, no es nada más. Como si en Windows seleccionas una de las configuraciones de pantalla que trae por defecto, la llamas Nostromo y, a continuación diseñas aplicaciones justo con esos valores estéticos. Outlook Express para Nostromo sería el Outlook Express de toda la vida pero con estética Nostromo. Pues eso.

KDE: Lo mismo que Gnome variando colores, disposición, formas y aspecto general.

Nautilus: Es el navegador de archivos de Ubuntu, exactamente lo mismo que el Explorador de Windows. Lo que pasa es que ni en el menú ni en su pantalla una vez abierto aparece el nombre, y cuando lo ves referido en algún artículo, foro o wiki cuesta saber de qué carajo están hablando.

Repositorios: Depósitos virtuales de software desde donde te bajas aplicaciones y actualizaciones de la más diversa índole, siendo accesibles desde el menú de Ubuntu. Al principio es frecuente que, preguntando en la web por algún tipo de software, te digan que lo busques en los repositorios, siendo la respuesta más común del pardillo un balbuceante "¿ein?".

Consola/terminal: Aplicación parecida a la ventana de MS-DOS que aún conservan las últimas versiones de Windows (ignoro si viene en Windows 7). Muy usada en Ubuntu, no es más que una pantallita en la que, junto a tu nombre de usuario, parpadea un cursor a la espera de que introduzcas órdenes por teclado.

Sudo: Palabreja que tienes que teclear en la consola/terminal en primer lugar cada vez que quieres introducir órdenes básicas por teclado. Para otras operaciones más avanzadas creo que no es asi, pero quien no sea usuario avezado no necesita saber más.
- Actualizo y aclaro: Sudo es un comando que permite ejecutar a su vez otros comandos de gestión que de otra forma no funcionan, ya que introducirlo otorga privilegios de superusuario. Mi interés no va más allá, de ahí que no creyera necesaria mayor aclaración. Lo normal es que tras Sudo y la orden preceptiva el sistema pida la contraseña, la cual se teclea sin que aparezca nada en pantalla, cosa que también despista si estás esperando asteriscos o algo parecido.

Root/superusuario: Al instalar el sistema operativo creamos una cuenta de usuario con el nombre que queramos y con el cual funcionamos normalmente. Bien, pues para entrar con todos los privilegios y poder realizar tareas que como usuario normal no podemos hacer hay que entrar como "root", también llamado "superusuario". Vendría a ser como entrar en modo "administrador" en los sistemas Windows pero más pomposo.

Software propietario: Software de pago. O todo aquel software que que se piratea a diario como Windows, Office, Photoshop, Corel...
- Actualizo y aclaro: La definición no es exacta, ya que existe software propietario que no es de pago. Sería más bien software privativo, que no está abierto a la libre modificación y distribución, al menos parcialmente.

Información más extensa en Wikipedia y páginas varias.

jueves, 15 de octubre de 2009

Lo que conlleva cambiar de Windows a Linux

Desde la progresiva penetración en el mercado informático de productos creados a partir de software libre, éste amenaza cada día más la hegemonía de Microsoft en el mundo del PC. Las aplicaciones basadas en Linux demuestran en muchos casos estar a la altura de los programas que millones de personas manejan en Windows, mientras que sistemas operativos generados a partir de Linux como Ubuntu o SuSE, dos de los muchos que existen, consiguen que sus usuarios terminen olvidando (casi) por completo las cada día más denostadas Ventanas de Bill Gates.

En mi caso llevo meses utilizando Ubuntu a nivel de usuario, lo cual no me convierte en un experto pero si creo haber aprendido lo suficiente como para hacer un análisis de cierta profundidad sobre los pros y los contras que conlleva pasarse a Linux. En gran medida puedo afirmar que podría seguir llevando a cabo mi tarea profesional habitual si arrojara Windows a la basura y lo sustituyera por Ubuntu y su software allegado. Pero digo "en gran medida" porque, ay, no todo es oro lo que reluce en Linux.

Empecemos con lo bueno. Ubuntu es tan intuitivo como pueda serlo Windows, funciona igualmente con ventanas y un sistema de carpetas y ficheros. Realmente no hay gran diferencia en este aspecto. Una de las grandes ventajas de cualquier SO Linux es que te olvidas de virus y programas espía: sencillamente no existen en Linux. Supongo que todo se andará, pero por el momento el software de detección de éstos elementos indeseables es por completo innecesario.

Luego está la sobreabundancia de aplicaciones para los más diversos quehaceres, desde diseño hasta ofimática pasando por programación o internet. En muchos casos son del todo eficaces y no se echan de menos sus oponentes en Windows. OpenOffice es un más que digno rival para el clásico Office de Microsoft en materia de suites ofimáticas; InkScape puede competir con Corel Draw o Illustrator en el terreno del diseño gráfico, siendo acompañado por Scribus a la hora de maquetar al estilo del clásico QuarkXpress; diseño 3D con Blender, quizá algo complicado al principio pero no menos que 3D Studio MAX; Kino o el más complejo Cinelerra para edición de vídeo.... En fin, hay alternativas a programas de toda índole aunque no todas las áreas se ven igualmente cubiertas, tal y como expondré en el capitulo de inconvenientes.

Sobre la estabilidad del sistema, Ubuntu supera largamente a Windows. Esos históricos cuelgues que hemos sufrido todos con cualquier versión, desde la 3.1 hasta el Vista quedan casi para el olvido. Y digo casi porque Ubuntu también se cuelga, sí, pero al menos según mi experiencia con mucha menos frecuencia, lo que otorga mayor tranquilidad a la hora de trabajar. Y qué decir de tener disponible todo este software completamente gratis. El ahorro en licencias es algo que sólo pueden valorar quienes las tienen que pagar.

Luego vienen las pegas. Tal y como decía, si bien hay alternativas decentes en un gran espectro de necesidades, en cuanto a CAD y tratamiento de imagen Linux aún se queda bastante corto: no hay réplica por el momento equiparable a
Photoshop o AutoCAD, dos de los programas de mayor solera en el segmento del diseño, ya que Gimp y sobre todo QCad (acabo de bajarme Medusa4 y parece más completo que éste último) no ofrecen ni de lejos las mismas prestaciones y solvencia. Rinden, no digo que no, pero se quedan cortos para quien demande herramientas profesionales de gran funcionalidad. Ubuntu admite la instalación de aplicaciones Windows a través del emulador Wine (o por medio de una máquina virtual, algo que he probado aún), pero no todas funcionan a plena satisfacción. Claro que si no te dedicas a las áreas en las que se enmarcan, olvídate del problema. Pero hay más.

La todavía escasa implantación mundial de Linux al lado del software de Microsoft hace que la gran mayoría de fabricantes de periféricos (impresoras, escáneres, esas cosillas...) no se molesten en incluir en el disco de controladores unos drivers para Linux, lo cual complica en extremo la instalación de muchos de éstos aparatos, alguno de los cuales se torna sencillamente imposible de configurar. Si se cuenta con hardware de cierta edad, lo más probable es no sea posible habilitarlo en una máquina con Linux instalado.

El inconveniente final viene del propio carácter de Linux. En Ubuntu muchas de las funciones han de introducirse por teclado, para lo cual hay que conocer los comandos apropiados. Es como volver al mítico y arcaico MS-DOS y conlleva una pequeña labor de reeducación en la que el usuario debe volver a ponerse las pilas tras años adocenado por las ventanitas del tito Gates. Es éste un aspecto que echará atrás (comprensiblemente, para qué negarlo) a más de un interesado en el universo del software libre. Windows regala facilidad de manejo, entendimiento rápido y nula complicación, justo lo contrario de lo que ofrece esta faceta de Linux. Sin embargo sólo hay que echarle un poco de voluntad e interes para superarlo.

No se si habré despertado el interés de alguien, pero pienso que vale la pena estudiar la posibilidad el cambio. Quizá sea preciso un cierto compromiso hacia el concepto de software libre y estar dispuesto a pagar el precio de sentirse en minoría.

lunes, 12 de octubre de 2009

Utilidad Linux para escribir en blogs

Acabo de descubrir la aplicación Drivel para Linux, y estoy escribiendo en ella desde Ubuntu. Esto es una prueba, a ver que tal sale.

Ampliación para quien le pueda interesar: Drivel es una utilidad que permite escribir entradas para el blog sin tener el navegador abierto, conecta al servidor del blog través del nombre de usuario y la contraseña habituales, permite incrustar imágenes y enlaces así como dar cierto formato al texto. Puede que su editor de textos se quede un tanto parco, pero funciona bien como opción rápida. No permite poner títulos a las entradas, pero para añadirlas se pueden editar ya dentro de la página donde esté alojado el blog como yo he hecho. Quienes nos movemos dentro del entorno del software libre sabemos que no se puede tener todo. Es el precio que pagamos, pero lo pagamos a gusto.

Antes de Drivel probé con BlogGTK, que aparentaba ser más completo, pero al intentar ejecutarlo no ocurre nada. Algún problema debe traer para que pase esto, pero seguiré investigando. Es lo que tiene el software libre.

También añado que he abandonado Firefox, del que ya andaba bastante harto, por Chrome como navegador habitual. La diferencia de velocidad que experimento bajo Ubuntu es considerable. Lo malo es que con Chrome no puedo ver vídeos de Youtube, pese a haber instalado, en apariencia correctamente, los plugins necesarios. No obstante, con la última versión de Opera subsano esta deficiencia, y corre tan deprisa como el navegador de Google.

Cine de 2021 que ha pasado por estos ojos

A continuación dejo un listado de las películas de 2021 que han visto estos ojitos, junto con un enlace a la reseña que dejé en Filmaffinity...