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jueves, 23 de julio de 2015

Los datos no avalan la atención que se presta a ABC y La Razón

En España tenemos a día de hoy, según Wikipedia, 46.439.864 habitantes.

Según Indexmundi, en 2014 había:

 - 21.910.648 personas entre 25 y 45 años

 - 5.461.434 personas entre 55 y 64 años


 - 8.416.121 mayores de 65 años.

Vamos a asumir estos datos como actuales ya que no puede haber mucha diferencia de un año para otro.

Nos queda la población entre 15 y 24 años, que sería de 4.582.800 personas. Para el propósito que nos ocupa, y mediante una regla de tres, vamos a quedarnos con el 75% de esa cantidad (correspondiente a la franja de edad entre los 18 y los 24 años), es decir,

 - 3.437.100 individuos.


Sumando estas cuatro cantidades concluimos que en nuestro país tenemos una cantidad aproximada de

39.225.303 adultos. Vamos a dejarlo en 39 millones justos por aquello del redondeo.

Los adultos son quienes consumen prensa diaria de kiosko, y aquí estamos contemplando desde quienes estrenan mayoría de edad hasta los jubilados más veteranos.

Ahora echemos un vistazo a los datos del último Estudio General de Medios:

Según la última oleada, desde abril de 2014 a mayo de 2015, ABC tiene una media de 495.000 lectores diarios y La Razón cuenta con 256.000. Entiendo que cada día no se vende un ejemplar a una persona distinta, sino que hablamos de lectores fieles que lo compran con frecuencia diaria.

Las matemáticas básicas nos dicen que lee ABC un 1,27% de la población adulta a partir de los 18 años.

Idéntico cálculo revela que La Razón es seguido por un 0,65% de españoles.

Viendo los resultados solo queda preguntar ¿por qué coño se le presta tanta atención a unos medios que, a la luz de los datos, y teniendo en cuenta que son diarios de tirada nacional, arrojan un número de lectores únicos que solo cabría calificar de marginal?

jueves, 8 de noviembre de 2012

Amoralidad en torno a la tragedia del Madrid Arena

La catástrofe del Madrid Arena tras producirse una estampida durante una macrofiesta, por la que fallecieron cuatro chicas, está sirviendo para que determinados personajes muestren al público su catadura moral y carencia de escrúpulos. Cualquier cosa, incluso instrumentalizar la desgraciada muerte de estas jóvenes, merece la pena si con ello consiguen que no prolifere un clima de opinión contrario al ayuntamiento de Madrid y la alcaldesa de spa. Es lo que tiene pertenecer a la misma camarilla. Se está llegando a los extremos de culpabilizar a los padres por la muerte de sus hijas. Da igual que el local no tuviera licencia de funcionamiento, sin la cual el Ayuntamiento no debería haber permitido la celebración del evento. Tampoco importa que dicho recinto superara el aforo permitido, algo que, al ser un espacio municipal, hace recaer en el consistorio la responsabilidad civil de lo que suceda en su interior.

Cuando se trata de defender a los miembros de la tribu los escrúpulos están de más. Hay que echar un capote a la alcaldesa de Madrid, una mujer que consigue que Leire Pajín parezca dueña de dieciséis doctorados cum laude. Hay que evitar a toda costa que la chusma se eche encima del Ayuntamiento y le exija responsabilidades. Forman un todo, voceros mediáticos y representantes políticos, ambas especies como diferentes expresiones de la misma cosa y defendiendo idénticos intereses.

¿Los padres culpables? Supongo que desde el momento en que permiten salir de casa a sus hijos son responsables de lo que les ocurra. ¿Hay que ilegalizar las macrofiestas entonces? No antes de prohibir los coches y las carreteras. ¿Cuántas muertes se producen cada fin de semana fruto de los accidentes de tráfico? ¿Cuántas al año debido al tabaquismo? ¿Acaso no hay riesgo en la multitud de espectáculos taurinos que se celebran a lo largo y ancho del país? Pero, ah, ahí hay negocio. Estos liberalotes permiten y toleran el riesgo para la vida humana un sinnúmero de ocasiones al año, siempre que lleven aparejadas algún beneficio económico para alguien. Lo ocurrido en el Madrid Arena solo genera mala prensa para las autoridades municipales, razón de más para prohibir este tipo de actos.

Y ya están sus voceros metidos en faena para convencernos de que si un Ayuntamiento no cumple con sus obligaciones legales, las consecuencias, directas o indirectas, son de los padres por enviar al matadero a sus hijas. Matadero patrocinado por el Ayuntamiento de Madrid, que nadie lo olvide.

sábado, 15 de septiembre de 2012

La prensa y el paletismo centralista

Hace poco leí a alguien sorprendido porque en el resumen de prensa que hacen en una tertulia de TVE incluyeran a La Gaceta, el periódico impreso del grupo Intereconomía. No suelo ver esas tertulias pero entiendo que la sorpresa viene porque este medio forme parte de la troika de periódicos que la cadena pública ofrece en su revista de prensa.


Veamos algunos datos. Según el último EGM, página 6 La Gaceta está en torno a los 177.000 mil lectores diarios, por debajo de medios impresos como El Día (192.000 lectores), Diario de Navarra (200.000), Última Hora (226.000), Información Alicante (241.000), La Verdad (265.000), El Faro de Vigo (274.000) o Levante (275.000). Pero es que incluso La Razón, que supera a La Gaceta, está por debajo de Heraldo de Aragón (293.000), La Nueva España (354.000), El Correo (433.000) o La Voz de Galicia (640.000), pese a que el diario que dirige Paco Marhuenda es frecuente en las revistas de prensa de esta y otras tertulias.

De aquí extraemos dos lecturas: 1) Lo que cuenta no es el número de lectores sino el impacto del titular de portada, y para eso La Gaceta es una excelente elección. Titulares de batalla a cascoporro y siempre en la misma dirección, por lo que encaja a la perfección con el nuevo estilo de televisión de partido implantado en TVE. De paso, le hacen publicidad desde la plataforma pública, que la crisis es muy dura y hay que ayudar a los amigos. 2) El centralismo madrileñista sigue teniendo un peso arrollador entre una derecha española que, lo disimule o no, siente un velado pero endémico desprecio por todo aquello que venga de fuera de la capital. Lo local siempre merecerá mayor deferencia y atención, lo cual es en el fondo una actitud de lo más provinciana, cateta y rancia.

Si se aplicara ese criterio en, por ejemplo, los espacios electorales de que disponen los partidos en época electoral, todos tendrían el mismo tiempo, con independencia de su nº de votos y su orientación ideológica. En las tertulias políticas parece que la proporcionalidad, en este caso de lectores, no es un dato relevante. Solo cuenta que tengas cabecera en el kiosko, aunque la lean cuatro gatos, y esta sea de Madrid. Hay medios escritos con más tirada y lectores, pero no están radicados en Madrid, ergo no existen. La salvedad serían El Periódico (608.000 lectores) y La Vanguardia (816.000) pero menospreciar a los dos principales diarios de la segunda ciudad del país sería un error táctico que nadie, por muchas ganas que haya, parece dispuesto a cometer. Supongo que el poso del centralismo franquista se resiste a desaparecer.

lunes, 5 de marzo de 2012

El fiscal general del Estado da alas a la ruina moral de los conspiranoicos

A muchos nos ha sorprendido que el nuevo fiscal general del Estado, Eduardo Torres Dulce, haya ordenado abrir diligencias a raíz de una información publicada en el medio conspiranoico Libertad Digital en relación con el hallazgo de restos de uno de los trenes del 11-M. Los conspiratas echaban humo producto del frenesí y la excitación al ver como un alto cargo del Estado parecía prestar atención a sus maquinaciones, pero conviene hacer varias matizaciones al respecto para hacernos una idea de lo que supone esta actuación (sobre la presunta relevancia de los restos no me extenderé porque ya lo han hecho aquí con notable acierto).

Dar este paso tiene una vertiente buena y otra mala. La buena es que se podrá demostrar, una vez más, y que a nadie le quepa duda de esto, que no hay nada extraño en los restos encontrados (de hecho, al no haber existido cadena de custodia durante estos años nada hay que pueda ser validado como prueba), ningún indicio que conduzca a una conspiración entre sociatas, etarras, marroquíes, el Lute y el clan de los peruanos. Nuevamente, las alucinaciones del puñado de enfermos mentales que aún persisten en alimentarse de la sangre de las víctimas del 11-M quedarán como lo que son y aquellos volverán a revolcarse en el ridículo y en la más espeluznante inmundicia moral.

La mala es la sospecha de que el nuevo fiscal general haya actuado de la forma que lo ha hecho empujado por el vínculo que le unía a esRadio, la emisora de Jiménez Losantos, el apéndice radiofónico de Libertad Digital, donde intervenía como tertuliano. Cierto es que allí actuaba (ignoro si lo seguirá haciendo) como crítico cinéfilo junto a José Luis Garci, pero admitamos que dicha relación es, cuando menos, poco aseada y vendría a cuestionar la rectitud y profesionalidad de alguien que llega a tan relevante cargo con vitola de profesional de prestigio.



De todos modos, que los conspiratas no se hagan ilusiones. Es bastante improbable que alguien subordinado a Alberto Ruiz Gallardón, una de las bestias negras del conspiracionismo del 11-M, vaya a emprender una investigación en clave conspiranoica por su cuenta y riesgo. Si fuera a actuar así se habría esforzado más en mostrar su rechazo al sobreseimiento de la causa contra el ex jefe de los Tedax Juan Jesús Sánchez Manzano.

martes, 21 de febrero de 2012

La inmediatez de Twitter es el asesino del rigor

Las redes sociales son un gran avance en lo que a comunicación se refiere, pero también arrastran unos vicios que las pueden convertir en simples instrumentos de propaganda. Con motivo de la carga policial contra los estudiantes en Valencia, Twitter era ayer un hervidero. Ví un enjambre de proclamas en contra de la actuación policial y en solidaridad con los manifestantes, denunciando el tratamiento dado en los medios de La Caverna como Intereconomía. Todo partió de esta imagen de la galería de fotografías que publicó en su web.

Tratándose de Intereconomía no hacía falta un esfuerzo masivo para percibir el tufo del pie de foto. Un hombre, en el marco de la manifestación estudiantil, agrediendo a un policía con una porra. Ahí es nada. Muchos twiteros lo enlazaban (búsquense los twits del día de ayer con el hashtag #primaveravalenciana) como ejemplo de bochornosa manipulación cavernaria. Otros afirmaban que no era ninguna porra, sino un bastón, y que el hombre era ciego y víctima de violencia policial.

https://twitter.com/#!/Anonymous_Link/status/171661971819724800

No tenía claro éste último extremo pese a que hubo quien secundó la ocurrencia pero di por buena la interpretación general y retwiteé en tal sentido. Al cabo de un rato, otro internauta enlazaba el vídeo completo en el que se ve el momento preciso de la supuesta agresión.

En el vídeo enlazado se ve cómo el hombre, agresor de policías según Intereconomía, invidente agredido para muchos twiteros de izquierdas, arrebata la porra al agente con el que habla provocando que éste se abalance sobre él. Así que, finalmente, todos mienten: ni hay extremista agresor (hay una brecha entre quitarle la porra a un antidisturbios y usarla para liarte a mamporros con él), ni manifestante agredido (en ese contexto, quitarle a un poli su herramienta de trabajo no es ni de lejos una buena idea) ni, por supuesto, ciego que valga.

¿Qué pasó? La noticia y su rápida condena en minutos corrieron por Twitter como un viral, incluso con su eco en Menéame. Sigo a relativamente pocas personas así que pienso que fue incluso más difundido de lo que yo pude percibir. Creo que se juntaron tres factores:

1) Estamos acostumbrados a que Intereconomía mienta/manipule/tuerza los hechos para presentarlos de la manera más favorable a sus intereses. De tal forma, cuando diga una verdad fruto del rigor y la seriedad profesional, salvo para sus incondicionales, rara vez se le va a reconocer porque lo normal es lo otro. De hecho, la noticia dada por este medio seguía siendo una manipulación ya que no existe la agresión del manifestante hacia el policía. Tan pronto le quita la porra, el agente se apresura de no darle ni tiempo a usarla.

2) Abunda la gente con una preconcepción de las cosas, deseosa de difundir aquello que le gustaría que fuera verdad sin asegurarse primero de que lo es. Personas que simpatizaban con los manifestantes valencian@s y que veían a la policía enviada por la Delegación del Gobierno del PP como la mismísima encarnación del mal. La apariencia de verdad basta cuando de lo que se trata es de llamar a filas. Se está fraguando un nuevo capítulo de la clásica polarización de la sociedad española que promete dar para muchos titulares.

3) La inmediatez de Twitter es el asesino del rigor. No solo queremos dar salida a una noticia o un comentario: queremos hacerlo rápidamente, comprobar como otros twiteros nos citan, visualizarnos a la cabeza de las menciones del día y, quien sabe, convertirnos en trendig topic. No hay tiempo para comprobaciones. Satisfacer el propio ego y hacer piña con el bloque afín son metas que están por delante de la veracidad. A fin de cuentas casi nadie en esta red social es un profesional comprometido con un código deontológico, ni siquiera los periodistas de carrera. ¿Quién nos va a pedir cuentas? El anonimato es, en muchos casos, un parapeto idóneo que impide sufrir las consecuencias de escupir hacia arriba.

Por mi parte lamento haber contribuido a prolongar la confusión. Puede que mi contribución fuese irrelevante, pero a mis ojos ha sido un error que no deseo volver a repetir. No se ustedes pero yo, después de lo de ayer, voy a andarme con mucho ojo con lo que leo en un medio habitado por ciudadanos con el gatillo tan suelto. Si queremos defender la verdad y la ética debemos hacerlo al margen de a quien beneficie o perjudique.

sábado, 18 de febrero de 2012

Pensamiento conspiranoico izquierdista con Garzón de fondo

Escolar, el periodista que pudo ser y no fue

La condena sufrida por el juez Baltasar Garzón ha puesto de relieve el pensamiento conspiranoico que planea sobre no pocos elementos de la izquierda española. Un ejemplo de ello es Nacho Escolar, quizá el bloguero al que hace más tiempo que sigo y uno de los que me inspiró a crear mi propia bitácora. En una de sus entradas entra de lleno en terreno conspi para denunciar una supuesta cacería orquestada desde el Tribunal Supremo para acabar con el afamado juez. No importa que no lo diga explícitamente porque se le entiende de todas formas, y no hay más que leer a su corifeo de comentaristas habitual para confirmarlo. No aporta ni un solo argumento jurídico para rebatir la sentencia que condena a Garzón a 11 años de inhabilitación y solo se basa en percepciones personales y prejuicios ideológicos.

Como importante creador de opinión que es pienso que debería asumir algo de responsabilidad social por las cosas que dice. Ha sobrepasado un límite que le coloca en la división de los Hermann Terchst, Carlos Dávila y afines a la conocida como TDT Party. En el bando contrario, pero en la misma liga de mamporreros mediáticos más preocupados por impartir doctrina que por informar y opinar con veracidad y rigor. Al final, los reyes son los padres y Escolar era María Antonia Iglesias.

Es un esquema de pensamiento que goza de no pocos entusiastas. De tal modo, Garzón era inocente antes de ser juzgado, lo mismo que Camps era culpable también antes de dictarse sentencia contra él. Ese pequeño e irrelevante paso que es la confrontación de pruebas frente a un tribunal parece carecer de importancia según el caso. La resolución definitiva ya la dictan las filias políticas de cada cual en este país de juicios para-lelos, y si es posible que estén milimétricamente alineadas con sus posiciones habituales.

Una vez que los hechos que uno desea ver quedan establecidos como incontrovertibles toda conclusión que los contradiga solo puede suponer la corrupción intrínseca de quien así se expresa. Ese es el sustrato fundamental de esta forma de razonamiento.

¿Cuantos post habrá escrito Escolar defendiendo a la justicia frente a los ataques del conspiracionismo mediático y sus secuaces, los peones negros, los cuales exhiben una lógica análoga a la suya? Entonces sí, la justicia funcionaba, eran los otros los que estaban desquiciados. Esa es la línea que ha cruzado, la que separa el periodismo partidista pero legítimo, del sectarismo de línea dura más atroz. Ahora Escolar también es un peón negro, un Luis del Pino de izquierdas atrincherado en la esquina opuesta. Bonito colofón a lo que parecía una prometedora carrera.

Garzón, el acosado

Pero la conspiranoia alrededor de la presunta persecución contra Garzón continúa fuera del blog de Escolar. Pocos días después de ser condenado por el caso de las escuchas en la trama Gürtel fue absuelto de haber cobrado ilícitamente por unos cursos impartidos en Nueva York. La corriente conspiranoica postula que esta causa, la abierta por investigar los crímenes franquistas y la de las escuchas conforman un todo, una suerte de ofensiva judicial que persigue hundir a Garzón. Lo que se dice en el auto de archivo, es que el delito es indiciario, esto es, que existen indicios de delito, pero de ahí no se sigue que se le considere culpable. Un indicio de delito sirve para admitir a trámite una querella o denuncia, no para declarar culpable al denunciado, para lo cual es necesaria una instrucción, la apertura de un juicio oral, la celebración del mismo, una sentencia condenatoria y la ratificación de la instancia superior si hubiere lugar. Fíjense si hay pasos que dar. No podemos colegir que el juez Marchena da por efectuados todos esos pasos en un auto de archivo por prescripción, no cuando no se ha pasado de la instrucción.

Todo esto me trae a la cabeza el caso de Gabriel Cañellas, ex presidente de Baleares, del PP, que fue absuelto por prescripción del delito en el caso Soller tras ser juzgado. En esta ocasión el tribunal superior de Baleares sí declaró probadas las acusaciones. No es esto lo que ha ocurrido con Garzón, de ningún modo se ha llegado tan lejos.

Es el mismo tipo de razonamiento que le he estado leyendo a docenas de peones negros en los últimos años: “tiene que haber algo”, “algo hay”, cientos y cientos de “¿por qué? absolutamente prejuiciados “¿Por qué se hizo esto?” "¿Por qué así?" “¿Por qué no de otra manera?” “¿a quién benefició?”. Ya digo, docenas y docenas. Pues miren, entre otros motivos porque nadie sospechaba que un puñado de garrulos conspiranoicos sobrados de tiempo libre fuesen a hacer tantas preguntas estúpidas cuando nadie había pensado antes en que hubiera que responderlas.

Lo que no me cabe en la cabeza es que desde posiciones muy definidas de superioridad moral se tilde al ciudadano medio poco menos que de zombi sin criterio por, según esta percepción, aceptar sin rechistar toda clase de recortes a sus derechos. Porque al mismo tiempo se emiten opiniones sobre determinados asuntos que, sospechosamente, cuadran con posturas previas muy perfiladas, en poco o nada se atienen a las reglas de la lógica y la razón y son sospechosamente coincidentes con una cosmovisión política muy concreta. Ambas cosas no pueden ser. No se puede exigir al ciudadano combatividad y espíritu crítico salvo para lo que nos resulte incómodo. A eso se le llama querer ajustar la realidad a los propios deseos, y al final no es sino una cuestión de fe.

El pensamiento crítico comienza con el de uno mismo. Es muy fácil ser crítico con las ideas de los demás.

Juicio-farsa


Hagamos un ejercicio de honestidad intelectual. La cuestión no es ¿por qué se siguió el proceso judicial, sabiendo que el presunto delito había prescrito cuando se denunció?. Lo que de verdad se está afirmando solapadamente es que se continuó con el proceso contra Garzón, por motivos espurios e ilícitos, a sabiendas de que estaba prescrito. Es decir, se acusa al juez Marchena de prevaricar, en el mismo sentido en que han acusado a Garzón, por cierto. Esto no es hacer preguntas, es ocultar afirmaciones detrás de las preguntas y es algo muy peonil.

Y esto me lleva al ejemplo que puse del caso Soller. Fíjense en lo lejos que se fue en aquella ocasión, con juicio oral incluido, para absolver a Cañellas por haber prescrito el delito del que era acusado. Entonces, supongo, las dudas fueron en el sentido de que, claro, se le juzga pero se dilata proceso hasta que el delito prescriba, de forma que no pueda cumplir condena. Hay una explicación para cada postura ideológica, no lo duden.

Puestos a interrogar, preguntémonos qué sentido tiene para la causa por la que Garzón ha sido condenado instruir otra añadida contra él que ya está prescrita. ¿En qué le ha perjudicado de cara a su condena? ¿Qué relevancia REAL ha tenido la causa de los cobros en relación a la de Gürtel? Leo por la red que la idea era degradar y destruir la imagen pública de Garzón con un procedimiento inútil. La verdad, no le veo el sentido. Si es inútil, esto es, se emplean recursos y dinero públicos en una causa que no sirve para nada, ¿el que queda degradado es Garzón o la propia justicia? Para mí esto es arrojar piedras sobre el propio tejado judicial. Y tampoco me entra en la cabeza una confabulación de jueces, secretarios y funcionarios judiciales con el fin de hundir a Garzón… en una causa que finalmente le absuelve. Todo para crear un “ambiente” en su contra al margen de otro proceso por el cual, este sí, finalmente se le condena. Y duramente.

¿Qué más puede degradar y destruir la imagen de nadie que una sentencia condenatoria como la que sí se ha producido contra Garzón? ¿Qué necesidad hay de montar un proceso paralelo “falso” con lo de los cobros? Vuelvo a decir, esto es pensamiento conspiranoico. Y si Garzón considera que hay algo irregular en iniciar una causa contra él sobre un delito prescrito ya debería estar presentando la correspondiente querella. ¿Hay alguna noticia sobre eso?

Conviene recordar el principio de la Navaja de Hanlon: no presumas mala fe en aquello que la estupidez pueda explicar. Sin que con ello esté sugiriendo que Garzón haya sido juzgado y condenado porque la idiocia reine en el Tribunal Supremo.

El pensamiento crítico incluye necesariamente un rigor y un método deductivo basado en la lógica y la razón. Y en lo posible dejar fuera toda influencia de prejuicios y posicionamientos previos. Es normal que todos nos hagamos preguntas, pero no todas las conclusiones tienen el mismo valor. Yo puedo opinar sobre multitud de temas, pero quizá solo en un par o tres (siendo generosos) mis conclusiones pueden ser relevantes. Con esto quiero decir que la libertad de expresión permite que todos podamos emitir nuestra opinión, pero en ningún caso todas las opiniones merecen el mismo respeto, no cuando se producen desde la ignorancia o la desinformación. No podemos saltar a conclusiones solo basándonos en los dictados de quien más nos favorece. El pensamiento crítico debe fundamentarse en dotarnos de unas herramientas que nos permitan el análisis de los hechos por encima de filias y fobias.

viernes, 6 de enero de 2012

Sobre la posible desaparición de Público

Yo era de los que pensaba que con el cambio de gobierno el diario Público crecería, igual que le pasó a la COPE de Losantos tras la llegada de Zapatero al poder. A contracorriente se vive mejor, es como un medio se convierte en contrapoder. El concurso de acreedores en que ahora está sumido este periódico vendría a dinamitar toda esta presunción.


Público nació como algo en teoría necesario dado el panorama kiosquero español. Compré los primeros ejemplares, pero no tardé en dejarlo. Leía los mismos contenidos en Internet, principalmente a Nacho Escolar, el Manuel Rico de Periodismo incendiario, su anterior blog, Íñigo Sáez de Ugarte y el desaparecido Javier Ortiz, habiendo ya pagado por mi ADSL. Reconozcámosle que una apuesta arriesgada por su declarado pronunciamiento ideológico. En ningún momento trató de engañar ni de presentarse como un medio que fuera a buscar lecturas objetivas de los hechos. Pero pronto me di cuenta de que su marcado sesgo me incomodaba.
Al leerlo me parecía estar perdiendo parte del cuadro. No es que sea un periódico mentiroso, es solo que presenta la realidad vista desde un solo prisma, y no estaba dispuesto a leer ABC para contrapesar. No es un medio radical, como a veces sí es La Razón o siempre es La Gaceta, pero carga lo suficiente sobre un solo lado como para que pueda fiarme de lo que dice si quiero hacerme una idea global de lo que pasa. Ideológicamente es más cercano a mi manera de pensar que cualquier otro medio escrito (a El País le he cogido bastante manía) pero eso no es óbice para que busque la información más objetiva posible. Y para eso ya está Internet.
Si Público desaparece será un golpe a la pluralidad del kiosco español, pero más que nada para los que confíen en él como medidor de la temperatura política nacional. Para quienes hace tiempo que solo vemos en el kiosco un vomitorio de mentiras, manipulaciones, ocultaciones y engaños la desaparición de un periódico de papel se torna bastante irrelevante. Más allá de como envalentona a los partidarios del monolitismo político y social que ya comienza a hacerse notar.

jueves, 15 de diciembre de 2011

El 11-M y la esquizofrenia del SUP

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) es la agrupación sindical mayoritaria dentro del Cuerpo Nacional de Policía. Su secretario general se llama José Manuel Sánchez Fornet y últimamente publica comunicados como si fuera víctima de una diarrea mental aguda. Dado que tampoco me tengo por un Machado no entraré a valorar la calidad literaria de sus escritos, así que centrémonos en los contenidos.

El pasado 9 de diciembre se colgó de la web del SUP un comunicado titulado Los atentados del 11-M y la teoría de la conspiración en el que el ínclito Fornet se descolgaba con una suerte de indescriptible vayaustedasaberqué. En él se defendía a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad el Estado, descartaba cualquier vínculo o relación de un solo componente de la Policía o la Guardia Civil con la masacre del 11-M, ya fuera por acción u omisión, y desechaba que hubiera habido elementos en la esfera política y judicial interesados en tapar nada relativo a los archifamosos atentados de Madrid.

Al mismo tiempo, emite una excrecencia que se atreve a denominar "teoría alternativa", medio en serio medio en broma, porque con este Sánchez Fornet uno nunca sabe. El caso es que, siendo como son funcionarios policiales, por muy de sindicalistas que ejerzan, que califique su deposición como "pura especulación sin pruebas" ya me parece gravísimo. Señor secretario general del principal sindicato policial: el rey no solo tiene que serlo, sino parecerlo. ¿Se da ud. cuenta de cual es la imagen que transmite diciendo eso? ¿Le parece a ud. normal que unos policías hechos y derechos (todo un sindicato, al que ud. representa) se dediquen a hacer públicas sus "especulaciones sin pruebas", cuando el día a día de su trabajo reside, o eso debería, en justamente lo contrario?

A continuación se desarrolla la hipótesis, en la que se mezclan los servicios secretos marroquíes y franceses, la afrenta que supuso el conflicto de Perejil, las inclinaciones atlantistas de Aznar en menoscabo de la vieja Europa y la inquina que este sindicato siente desde hace años contra Juan Jesús Sánchez Manzano, jefe de los TEDAX en marzo de 2004, actualmente objeto de querella por la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M. Cualquier síntesis que les haga será peor que leerlo directamente. En resumen, que todo se reduce a que Sánchez Manzano es un incompetente de campeonato y que los espionajes francés y marroquí hicieron la vista gorda dejando pista libre a los terroristas para perpetrar los atentados. Por lo demás, y dejando a un lado algún mandoble contra la habitual prensa conspiranoica, y pese a un guiño en el párrafo final hacia El Mundo a cuentas de su nueva campaña conspiratoria, esta teoría no resuelve absolutamente nada. Intenta sacudir a todos y quedar bien con todos, cosa que, faltaría más, no consigue como enseguida veremos.

Tras un nuevo PDF colgado en su web en la que califican de "corrupto" el sistema de imposición de medallas, por el cual le fue otorgada la Medalla Roja a Javier Gómez Bermúdez, el diario de Pedro J. Ramírez aprovechó para agitar el fantasma conspi utilizando el nombre del SUP en titulares y maquinando una relación causa-efecto entre la sentencia del 11-M y la concesión de la medalla al presidente del tribunal que lo juzgó. En el SUP ya deberían saber, porque ya son mayorcitos, que quien con niños se acuesta meado se levanta. Pequeño debio parecerle a Pedro J. el gesto del sindicato policial en dicho documento apostando abiertamente por los esfuerzos de El Mundo con vistas a sembrar la duda sobre la culpabilidad de Jamal Zougam, condenado a miles de años de cárcel como autor material de la matanza del 11-M. El director de El Mundo es insaciable, y a estas alturas hay que ser despistado para no saber que cualquiera puede formar parte del negocio de la conspiranoia que acaudilla, ya sea en el bando de los presuntos autores o en el de los acusadores.

En vista del extraño impacto en prensa de las publicaciones del SUP, éste vuelve a emitir otro comunicado en el que recula para volver a marcar distancias entre el sindicato y El Mundo (entre medias colgaron este otro para dejar claro que no estaban inmersos en una guerra; dime de qué presumes...) y se queja del tratamiento que dicho periódico ha dado a sus palabras, incluso admitiendo errores de redacción. Insiste con firmeza en la honorabilidad de jueces y policías y se muestra más precavido al hablar del terrorista Zougam.

Vivir para ver

Que a estas alturas de la película el SUP, después de lo que han vivido y sufrido en sus carnes a manos del conspiracionismo, y un nuevo PDF colgado en su web nos lo recuerda, haya dado por bueno lo publicado por el medio conspiracionista por excelencia es como para abofetear a alguien. No se si el señor Sánchez Fornet se da cuenta, pero en este último comunicado califica a Luis del Pino, estrecho colaborador de El Mundo, como mentiroso y fabulador, siendo que además es uno de los mayores propagadores de la teoría de la conspiración que tanto dicen denostar. Y que ello no cuadra muy bien con esa repentina confianza en las dotes investigadoras de los redactores de El Mundo.

Tampoco se si percibe que validar sin más lo que dice este rotativo anula de facto toda la labor de quien sabe si docenas de compañeros que realizaron su trabajo, a juicio del propio SUP, con la mayor dedicación y honestidad; trabajo que dio con los huesos de Jamal Zougam en la cárcel como resultado, por si no lo ha notado. ¿No merecería este funcionario policial recibir unos apelativos similares a los que dedicó, con todo merecimiento, a Luis del Pino, habida cuenta del modo en que trata de forma preferente la información de un medio que miente y manipula con asiduidad por delante del trabajo policial y judicial? Debería Sánchez Fornet preguntarse si merece la pena estar a bien con el director de El Mundo si el precio a pagar es arrojar la sombra de la duda sobre la profesionalidad de sus compañeros de cuerpo. Y, dicho sea de paso, sus propios compañeros de sindicato tendrían que peguntarse si merecen ser representados por un señor que afirma tales cosas.

Para terminar, otra cosa que debería tener presente el secretario general del SUP es que hay contradicciones verdaderamente pintorescas. No se puede poner la mano en el fuego por la honestidad de Sánchez Manzano (lo tildan de inepto pero no de corrupto) y, al mismo tiempo, personarse en la querella que una asociación de víctimas mantiene contra él, entre otras cosas, por ocultar pruebas. Y cuando dice ocultar se refiere a hacerlas desaparecer deliberadamente, a propósito, adrede, justo lo que Manzano no hizo según el propio convencimiento del secretario general del SUP.

Así puestos, o la esquizofrenia se ha apoderado del mayor sindicato policial o necesitan desesperadamente alguien con sentido común que les redacte los comunicados.

lunes, 20 de junio de 2011

La prensa de partido sigue tomando posiciones

Los medios tradicionales son la monda. En especial los periódicos son una especie de sub-producto descacharrante absolutamente vendido al poder político, del cual son simples herramientas de propaganda. Hoy nos despertamos con la siguente portada de La Razón:





Sus responsables ven acercarse una época en que podrán ser diario de cabecera del próximo Gobierno, y en su absoluto y manifiesto entreguismo han decidido plantar cara a cualquier cosa que amenace la paz y la estabilidad política de los cuatro años a partir de marzo de 2012. El movimiento de los indignados es, hoy por hoy, una mosca cojonera en ansiado futuro en el que la derecha ejercerá un poder casi absoluto, así que toca desacreditarlo cuantas veces se atreva a capitalizar portadas.

El diario católico compara cifras de votantes en las pasadas elecciones del 22 de mayo con la asistencia estimada a las manifestaciones de ayer por toda España. Sin entrar en las guerras de cifras, cuya transversalidad ideológica es notable, el argumento hace no pocas aguas. En primer lugar diremos, en relación a los manifestantes del 19J, que son todos los que están, pero seguramente no están todos los que son. No podemos decir lo mismo de los votantes, ¿verdad?, donde no hay más cera que la que arde, o sea, lo que salga de cada urna. Una manifestación no es el resultado de nada a efectos legales, así que es una sandez considerarlo así. A continuación cabría señalar la presencia en las marchas de gente por debajo de la edad legal de voto: no he leído el artículo (el médico me ha recomendado no consumir basura) pero apuesto a que no hay un análisis que incluya este factor.

Que las manifestaciones del 19J no han supuesto ninguna plusmarca de asistencia no es algo que tengamos que negar. Pero si tenemos en cuenta que no cuentan con ningún medio de masas dándoles apoyo y difusión y que son las redes sociales las que soportan el peso de su expansión tampoco cabría considerarlas un fracaso. Ofrecer los datos de la forma en que lo hace La Razón es tomar por estúpidos a sus lectores, pero si lo hacen será porque saben que se lo pueden permitir.

Uno percibiría más la honestidad del razonamiento si lo empleasen en otras circunstancias, por ejemplo, para evaluar la cantidad de católicos existente en España. Hagámoslo con datos: en la campaña del IRPF de 2009 hubo 7.260.138 ciudadanos que marcaron la casilla de la Iglesia Católica en el impreso para la declaración de la renta. El total de declarantes ese año fue de 19.224.118, según datos de la Agencia Tributaria, elevando pues el porcentaje de católicos declarados a un 37,76%. ¿Justifican estas cifras, donde poco más de un tercio de la población revela su catolicismo cuando realmente es importante desvelarlo, el trato privilegiado que se le da a la religión vaticanista? ¿Se plantean los responsables de La Razón si el tratamiento que le dan a la religión católica debería ser acorde a estos datos?

Pero estoy haciendo trampa. No estoy contando a los católicos no obligados a declarar porque no reúnen los ingresos mínimos, o porque no trabajan, o porque... lo que sea. Justo la misma trampa que hace La Razón en su portada de hoy.

Por último, aunque ya más cogido por los pelos, este periódico muestra un rechazo tan frontal al movimiento 15M y allegados que habrá que suponerle también oposición a todo lo que exigen. Por tanto, hay que deducir que La Razón se posiciona a favor del mantenimiento de los privilegios de políticos y banqueros; de la presencia de imputados en listas electorales o de que estos no sean inhabilitados si se demuestra su culpabilidad; de que la opacidad en la gestión pública siga siendo la norma; de la supeditación del poder judicial al poder político... Es decir, La Razón está a favor de la propagación de la corrupción en la vida política española.

¿A que mola? Huelga decir que este es un razonamiento falaz, ya que omito toda alternativa que pudiera contradecir la conclusión última, pero reconocerlo denota unos escrúpulos de los que carece un periódico de partido. La Razón lleva ya un tiempo compitiendo duramente con ABC y El Mundo en ser el rotativo elegido para este menester. Parte desde una posición de inferioridad a tenor de su menor tirada, pero cuenta con una total ausencia de complejos y sentido del ridículo. Y así llegará lejos.

viernes, 17 de junio de 2011

Cuestiones anejas al movimiento #15M

Aunque comparto el fondo de las reivindicaciones que originaron la acampada de la Puerta del Sol y todo lo que vino después, hay aspectos que no me convencen o directamente me disgustan. Por señalar lo más importante para el devenir de la llamada #spanishrevolution, la dispersión de ideas, conceptos, proclamas y lugares es el resultado de lo mal que se está asimilando la atención suscitada. Es cierto que el movimiento #15M es aún neonato y lo más normal sería verlo crecer y evolucionar en las próximas semanas y meses. Es lo que todo deseoso de verlo triunfar debería tener en mente, así que tal vez tengamos que ser pacientes y darle tiempo para ver como gestiona lo conseguido hasta ahora. Si es capaz de aglutinar sensibilidades de manera constructiva de forma que se convierta en una fuerza verdaderamente representativa del sentir general. De una cosa estoy convencido: hace falta más pragmatismo y menos ideología. Y un aislamiento radical de todo elemento violento que se confunda entre sus filas. No hay que proporcionar excusas para la criminalización del movimiento, algo a lo que gustosamente se va a prestar tanto el poder mediático establecido como el político.

A este respecto, percibo nerviosismo en sectores de la derecha social, mediática y, como no, política. El PP está viviendo el momento dulce que le proporcionan las urnas y no quiere por nada del mundo ver entorpecida su triunfal marcha hacia Moncloa, directos al poder absoluto. La prensa conservadora, ya sea por rastreros, ya por sectarios, se está apresurando a buscar el descrédito del movimiento #15M. Es una facción del entramado sistémico corrupto que ha empujado a las masas a la sublevación popular. El papel queestán jugando los medios tradicionales es el que cabría esperar de un aparato de propaganda del poder político. Son otra pieza más que debería ser barrida del mapa democrático, una anomalía de la que el civismo ciudadano debiera dar buena cuenta mediante la información responsable y su difusión por vías alternativas. Son la metástasis del cáncer que se está intentando extirpar.

Es evidente que ninguna reforma legal podrá doblegar a corto plazo el carácter español: la chapuza, el enchufismo, la picaresca, el cainismo, el todo gratis… Son rasgos muy arraigados en nuestra cultura, de innegable raíz cultural. Precisamente por eso las modificaciones legislativas están encaminadas a ir moldeando ese carácter, esculpiéndolo para ver si poco a poco vamos dejando atrás esos carpetovetónicos hábitos y maneras de ser que tanto daño han hecho al progreso de este país.La reforma de la ley electoral, a mi juicio la que primero habría que abordar, es una de las más demandadas. Por sí sola claro que no va a solucionar todos nuestros problemas, pero reducir el poder de los dos grandes partidos sí me parece algo por lo que vale la pena apostar. De hecho, lo considero una prioridad en el momento actual. Debería ser el punto de partida a partir del cual poner sobre la mesa el resto de reformas.

Una de las críticas que leo hacia los indignados reside en su nulo interés, a juzgar por los eslóganes usados, en ampliar las libertades individuales. Yo comparto algunos conceptos liberales, pero siempre en el marco de un estado fuerte y consolidado que ayude a mantener el equilibrio social. El liberalismo que propugnan algunos lo veo como el principio del fin de los estados, pero también de las naciones. Si no hay un estado que uno sienta cercano y preocupado por reequilibrar desigualdades, si lo reducimos al mínimo o inclusive lo hacemos desaparecer, ¿que le queda a la ciudadanía como elemento cohesionador? ¿Los rasgos culturales? Por favor, ¿desde cuando la cultura está por delante de los intereses económicos?Me parece obvio que no se puede hablar de libertad del individuo cuando ese individuo carece de libertad económica. Para ser libre debe existir la posibilidad de ejercer esa libertad sin más cortapisa que la que impongan unas leyes justas y equilibradas: la libertad de uno no puede suponer la pérdida de libertad del vecino. Cuando el poder económico decide sobre el devenir de los países, ignorando la voluntad popular y atropellando el bienestar social, apelar a la libertad individual es atender mas al efecto que a la causa. Con la libertad económica secuestrada, acotada a los márgenes dictados desde mercados e instituciones financieras que no han sido elegidos por el pueblo, no hay libertad del individuo que se pueda hacer valer.

También leo a modo de crítica que los indignados quieran forzar un cambio del sistema desde fuera, cosa que se considera ilegítima. Puedo estar de acuerdo en que la democracia se cambia desde dentro pero, ¿qué pasa cuando el sistema está tan blindado y sus representantes tan distantes de lo que pasa en la calle? ¿Qué ocurre si el ciudadano se ve completamente al margen del sistema durante los cuatro años que dura una legislatura? La corrupción se generaliza, los privilegios se extienden, las prebendas y manejos oscuros se convierten en moneda común, pero no se articula nada para frenar semejante escalada. ¿Que le queda al pueblo llano mientras acumula indignación y resentimiento en su interior? ¿Sentarse y esperar a que sus señorías les vuelvan a conceder la gracia de meter una papeleta en la urna? ¿En eso consiste la democracia? ¿Eso es el "gobierno del pueblo"? ¿Nos debemos conformar?


Volviendo al principio, una vez se sienten de una vez las bases sobre las que de verdad se quiere trabajar, el movimiento #15M debería sopesar su transmutación en partido político, con nombre y responsables ante la opinión pública. Es el fruto que deberíamos obtener una vez que madure todo los que los indignados han llevado a cabo hasta el momento.

domingo, 27 de febrero de 2011

Obsolescencia programada, manipulación consumista

Hace unas semanas La 2 de Televisión Española emitió el documental "Obsolescencia programada", el cual trata de la fecha de caducidad que las empresas imponen a nuestros aparatos electrónicos con el fin de fomentar aún más el consumo. ¿La batería de tu móvil muere en menos de doce meses? ¿Tu impresora deja de funcionar dos años después de adquirirla? ¿Las bombillas se funden con más frecuencia que hace un par de décadas? Pues todo obedece a una estrategia orientada a que el usuario tenga la necesidad de seguir gastando dinero en nuevas adquisiciones, a seguir haciendo girar la rueda del consumismo desenfrenado y a acelerar un crecimiento económico frenético incompatible con la sostenibilidad medioambiental.


Ese documental ya está disponible en Youtube, y debería ser de obligado visionado en todos los hogares. Nos manipulan, pero a veces se nos ofrece la posibilidad de percatarnos de ello. Cobremos conciencia de lo que hacen con nosotros y obremos en consecuencia. Dejemos de quejarnos y hagamos nuestra parte. Neguémonos a ser meras amebas sin mente.


No hay excusas. Con la descarga e instalación del programa gratuito JDowloader basta copiar con control+C la dirección del vídeo en Youtube para que esté listo para su descarga en un formato admisible por la mayoría de televisores y reproductores multimedia. Para verlo cómodamente desde el sofá.


lunes, 31 de enero de 2011

La prensa convertida en propaganda electoral

A continuación, un par de esbozos de los nuevos folletos de propaganda electoral del Partido Popular:







La prensa convertida en mero altavoz del poder político. A calzón quitado, sin complejos, completamente rendida, un apéndice más del aparato del partido. ¿Y todavía tienen la poca vergüenza de preguntarse por qué la prensa tradicional está en crisis?


Visto en Guerra Eterna.

jueves, 10 de junio de 2010

Es mejor saber y conocer que ignorar

Un nuevo exhabrupto de Intereconomía ha vuelto a poder de actualidar el carácter faltón, cavernícola y mendaz esta cadena ultraconservadora. Todo por una iniciativa de la Consejería de Salud de la Generalitat catalana a partir de la cual se pretende fomentar una sexualidad sana entre los jóvenes. En mi devenir por internet he leído a alguien que se queja del pábulo que se le da a esta caterva de ultras, y sugiere que sería preferible un apagón informativo en todo lo que tuviera que ver con ella. No puedo estar mas en desacuerdo.

Desde luego, para algunos la ignorancia sigue siendo sinónimo de felicidad. Yo, desde luego, prefiero un país lleno de personas conocedoras de las cosas que de ignorantes de las mismas, ya que solo desde el conocimiento puede uno actuar con criterio. Pero, ay, saber tiene una pega, y es que no se puede alegar desconocimiento si, por ejemplo, un hatajo de trogloditas decide finalmente ceder a sus instintos protogolpistas. Saber también implica una responsabilidad: la de conducirse con arreglo a ese conocimiento, aunque supongo que para algunos esa responsabilidad es una losa demasiado pesada de cargar. Es más fácil y cómodo vivir en la ignorancia y dejar que otros solucionen la papeleta con la esperanza de que nunca haya papeleta que solucionar, pero con el secreto temor de que algún día la haya.

Si queremos una ciudadanía crítica no podemos ocultarle por sistema los aspectos feos y desagradables de la sociedad, o de su país, en un vano intento de salvaguardar su felicidad; estaremos abotargando su juicio, obstruyendo el libre contraste de ideas y que éstas crezcan y se desarrollen en un marco de libertad y tolerancia. Yo no quiero unos conciudadanos que voten al malo porque el rival evidencia ser todavía peor, sino que su actitud crítica ejerza la suficiente presión para obligarles a ambos a mejorar y no ser tan malos. Y para eso es necesario saber y conocer, desde la enseñanza primaria hasta el propio salón de casa a la hora de la cena mientras se ve la televisión.

Lo que el engominado energúmeno de Intereconomía sugiere es un marco moral para todo un país, el que a él le gustaría. Y que nadie dude que si lo pudiera imponer lo impondría, solo hay que ver como intoxica cuando tiene un altavoz mediático a mano en relación al folleto de marras: ¿alguien con dos dedos de frente puede pensar que realmente la campaña catalana incite al sexo oral o connmine a los adolescentes a practicar sexo indiscriminado?. Por supuesto, este prehomínido preferiría que los tradicionales tabúes sobre el sexo permanecieran vigentes. ¡Donde vamos a parar, enseñar a los adolescentes cómo ser más felices en salud en lugar de que sufrir una vida de represión sexual! ¿Para que vas a estar contento pudiendo estar permanentemente cabreado viendo Intereconomía? Y cómo los demás contertulios asienten con su silencio. Estas cosas hay que conocerlas, hay que saber para poder reaccionar a tiempo.

El espectador o el internauta que hace suyas esas animaladas no necesita verlas en la tele o citadas en un blog para reafirmarse en su modo de pensar. Todo lo más se envalentonará al ver que otros dicen públicamente y sin complejos lo mismo que él piensa en secreto. Y creo que eso es bueno, siempre es mejor la transparencia que la opacidad, en todos los ámbitos. Así, al menos uno sabe a qué atenerse y nadie puede sentirse después engañado.

lunes, 24 de mayo de 2010

Violencia, toros, televisión y responsabilidad

Estoy viendo en la red a gente que se queja de lo fácil que lo han puesto en los medios generalistas para ver la terrible cornada que sufrió el torero Julio Aparicio y cuyas imágenes no pienso reproducir. Personas que, sin desearlo ni ser advertidos, han tenido que tragar con las impactantes imágenes del matarife de luces convertido en una banderilla (sin vinagre) mientras degustan su almuerzo o su cena acompañados por sus hijos. Confieso que tengo sentimientos encontrados acerca de este tema.

Durante la guerra de Irak hubo algún periódico, como El Mundo, que publicó en portada
fotos de niños víctimas de los bombardeos, imágenes que resultaban muy duras. Se levantó el mismo debate que ahora percibo con la emisión/publicación de la cornada, y las posiciones se divídían entre quienes negaban la necesidad de publicar escenas tan explícitas y quienes veían en ellas motivo de interés periodístico (o puro morbo y sensacionalismo, que en España viene a ser la misma cosa).

Pero había una tercera vía, y era la de quienes opinaban que las imágenes eran necesarias para que
el impacto de su visionado actuara a modo de “vacuna”, la gente cobrara conciencia de lo que entraña una guerra y se lo pensara dos veces antes de mostrarse proclive a apoyarla. Me parece una línea de opinión cuando menos interesante. Al igual que la imagen terrible de lo que una bomba de racimo puede causarle a un cuerpo humano, si al ciudadano despreocupado le escupen a la cara en mitad de la sopa la estampa del torero ensartado quizá sea un modo de sacudir su conciencia y hacerle entender la cruel violencia que realmente conlleva la “fiesta”. No es esta la intención de los medios, pero si podría ser una consecuencia no poco deseable.

Se me prodría replicar que lo verdaderamente grave es la emisión de esas imágenes en horario infantil, dado el potencialmente elevado número de niños sentados frente al televisor durante esa franja horaria.
Un niño procesa ese tipo de cosas de forma distinta a un adulto y su mente es más vulnerable a determinados estímulos, de los que debería ser protegido. Las administraciones no lo hacen a la vista de la impunidad con que se sigue vulnerando la normativa audovisual, pero su inacción no es motivo para que los padres renuncien a la autoregulación. Impedir a los niños ver la tele a según qué horas y en según qué cadenas es una obligación educativa a la que no se debe renunciar, porque a día de hoy no hay ni puede haber padre ni madre ignorante de lo que sus hijos pueden llegar a ver en la caja tonta si dimiten de su responsabilidad.

No me gusta ponerme como ejemplo de nada, pero en mi casa no hemos visto la cornada por televisión ni en portada de ningún diario. Nos enteramos de sus pormenores a través de una página web de noticias en la que se explicaba someramente lo que había ocurrido, sin imágenes.
Tuve que buscar en Google para tener constancia visual; la vi porque la busqué, no porque me la arrojaran a traición sobre la mesa mientras almorzaba o porque no pude evitar verla al pasar junto a un kiosco. Quien no quiera exponerse a este tipo de violencia visual lo tiene fácil, existen formas de eludirla pero hay que tener interés en hacerlo. Basta con dejar de ver una televisión que solo persigue embrutecernos y negarse a consumir prensa únicamente interesada en manipularnos.

Como ya dije en
una entrada reciente, hay que conocer del tipo de periodismo que se practica en España y actuar en consecuencia. Somos nosotros los primeros que debemos tener el valor de aplicar en nuestra casa aquello que exigimos a los medios. Y todo pasa por negar nuestra atención a toda esa escoria. No es tan difícil.

jueves, 22 de abril de 2010

El modelo de prensa tradicional debe morir

Hace casi tres años compuse una entrada en la que me refería a los medios como un mecanismo de control de la percepción que el ciudadano corriente tiene de lo que ocurre a su alrededor. Lo llamé Los dueños del debate público y me propongo abundar un poco en ello, siquiera brevemente, llevándo la cuestión a un terreno muy de actualidad como son las vías de información alternativas a la prensa tradicional.


No cabe duda de que Internet ha dinamitado los términos en que la información llega al público, haciéndo profundamente partícipe al internauta de esa transmisión de datos e ideas al permitirle expresar su opinión online y compartirla con otros usuarios. Este punto me parece esencial para la reflexión que me propongo hacer, que aborda la evolución que la prensa debería seguir si quiere seguir considerándose digna y no un mero receptáculo de consignas destinadas a alienar al personal.


A través de mi experiencia en cerca de 12 años desde que accedí a la red por primera vez, puedo afirmar que los momentos más enriquecedores han sido aquellos en los que he salido de una página pensando de forma distinta a como entré, llegando a ese punto a través del debate y el sano intercambio de ideas. Contrastar las informaciones, realizar aportaciones y leer las de otros me ha servido para formar mi opinión sobre no pocos temas, mucho más que leer decenas de periódicos o emisoras de radio más pendientes de convencernos de las bondades de su línea editorial que de ofrecer herramientas con las que construir un juicio fundamentado.


La participación directa que posibilitan numerosos medios digitales supone un enriquecimiento al que ya no deberíamos renunciar. Hoy día en no pocos lugares un artículo de prensa puede debatirse, cuestionarse y someterse a escrutinio público desde propia la página web que lo edita segundos después de su publicación. Ya no es tiempo de la prensa tradicional, que sale a la calle como si de ley impresa se tratase y sin posibilidad de contraste fuera del propio medio. Ese es el modelo ideologizado que hay que desbancar, que propongo desbancar. Si lo que ocurre a nuestro alrededor se filtra a través de estos medios, nuestra obligación como ciudadanos es, a nuestra vez, filtrarles a ellos para evitar que nos den gato por liebre, que nos engañen. Ya está bien de columnistas pagados de sí mismos y tertulianos licenciados en todología cuyo único objetivo es atrofiar nuestro espíritu crítico y castrar nuestra capacidad de análisis.

La prensa clásica ha abierto su modelo de negocio a la red de redes, pero no hay más que pasar delante de un kiosko para cerciorarse de que su apuesta fuerte sigue siendo el modelo tradicional, cada día más parcial y escorado en función de intereses que en nada atañen al deseo de informar con objetividad. Un modelo periodístico caduco, atrasado, pernicioso y que solo busca fidelizar al lector/oyente/televidente apelando a sus vísceras y sus prejuicios es un modelo que, en la era de Internet, deberíamos condenar a muerte. Y lejos de alargar su agonía, deberíamos rematarlo entre todos con nuestro desdén, negándole toda atención y apoyo. Casi considero un deber ciudadano hacer lo posible por acabar con ese nefasto y nocivo poder mediático que solo busca manipularnos ofreciéndonos una visión sesgada de la realidad acorde con sus intereses e ideología.

Cine de 2021 que ha pasado por estos ojos

A continuación dejo un listado de las películas de 2021 que han visto estos ojitos, junto con un enlace a la reseña que dejé en Filmaffinity...