jueves, 22 de abril de 2010

El modelo de prensa tradicional debe morir

Hace casi tres años compuse una entrada en la que me refería a los medios como un mecanismo de control de la percepción que el ciudadano corriente tiene de lo que ocurre a su alrededor. Lo llamé Los dueños del debate público y me propongo abundar un poco en ello, siquiera brevemente, llevándo la cuestión a un terreno muy de actualidad como son las vías de información alternativas a la prensa tradicional.


No cabe duda de que Internet ha dinamitado los términos en que la información llega al público, haciéndo profundamente partícipe al internauta de esa transmisión de datos e ideas al permitirle expresar su opinión online y compartirla con otros usuarios. Este punto me parece esencial para la reflexión que me propongo hacer, que aborda la evolución que la prensa debería seguir si quiere seguir considerándose digna y no un mero receptáculo de consignas destinadas a alienar al personal.


A través de mi experiencia en cerca de 12 años desde que accedí a la red por primera vez, puedo afirmar que los momentos más enriquecedores han sido aquellos en los que he salido de una página pensando de forma distinta a como entré, llegando a ese punto a través del debate y el sano intercambio de ideas. Contrastar las informaciones, realizar aportaciones y leer las de otros me ha servido para formar mi opinión sobre no pocos temas, mucho más que leer decenas de periódicos o emisoras de radio más pendientes de convencernos de las bondades de su línea editorial que de ofrecer herramientas con las que construir un juicio fundamentado.


La participación directa que posibilitan numerosos medios digitales supone un enriquecimiento al que ya no deberíamos renunciar. Hoy día en no pocos lugares un artículo de prensa puede debatirse, cuestionarse y someterse a escrutinio público desde propia la página web que lo edita segundos después de su publicación. Ya no es tiempo de la prensa tradicional, que sale a la calle como si de ley impresa se tratase y sin posibilidad de contraste fuera del propio medio. Ese es el modelo ideologizado que hay que desbancar, que propongo desbancar. Si lo que ocurre a nuestro alrededor se filtra a través de estos medios, nuestra obligación como ciudadanos es, a nuestra vez, filtrarles a ellos para evitar que nos den gato por liebre, que nos engañen. Ya está bien de columnistas pagados de sí mismos y tertulianos licenciados en todología cuyo único objetivo es atrofiar nuestro espíritu crítico y castrar nuestra capacidad de análisis.

La prensa clásica ha abierto su modelo de negocio a la red de redes, pero no hay más que pasar delante de un kiosko para cerciorarse de que su apuesta fuerte sigue siendo el modelo tradicional, cada día más parcial y escorado en función de intereses que en nada atañen al deseo de informar con objetividad. Un modelo periodístico caduco, atrasado, pernicioso y que solo busca fidelizar al lector/oyente/televidente apelando a sus vísceras y sus prejuicios es un modelo que, en la era de Internet, deberíamos condenar a muerte. Y lejos de alargar su agonía, deberíamos rematarlo entre todos con nuestro desdén, negándole toda atención y apoyo. Casi considero un deber ciudadano hacer lo posible por acabar con ese nefasto y nocivo poder mediático que solo busca manipularnos ofreciéndonos una visión sesgada de la realidad acorde con sus intereses e ideología.

3 comentarios:

  1. Lo mejor de Internet es la implicación que supone. El lector ya no es un ser pasivo sino activo y se siente más implicado e interesado en los asuntos políticos. El antropos vuelve a ser el animal político del que nos hablaba Aristóteles.
    Sin embargo tengo que poner una pequeña pega. La prensa escrita sigue teniendo una ventaja y es su credibilidad. Puede ser muy sectaria pero hay límites legales. No se puede calumniar y difundir bulos, posibilidad que Internet sí ofrece. Quizás los bulos más frecuentes sean los sexuales (¿existe algún político que no sea homosexual?).

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  2. Muy buen blog, quería saber si puedes enlasar el mio entre tus links amigos:

    http://descargasyocio.com/

    Gracias...

    PD: te recomiendo utilizar tags para aumentar las visitas, cualquier cosa contactame

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  3. Hola, Alex.

    Pienso que precisamente es la credibilidad de los medios tradicionales lo más cuestionado. Algunos de ellos ya atesoran algunas condenas judiciales por difundir información falsa (COPE, El País, El Mundo...). Además, no todo el mundo tiene el tiempo o el dinero para embarcarse en un proceso por calumnias o injurias contra medios que suelen disponer de potentes gabinetes jurídicos, y eso es algo con lo que también cuentan.

    Saludos.

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