miércoles, 7 de mayo de 2008

El cine en casa

Esto que viene a continuación no es una reseña cinematográfica ni yo me las doy de crítico, no busco aparentar una profesionalidad que estoy lejos de alcanzar. Simplemente, me apetece hacer algunos breves comentarios sobre las últimas películas que he visto en casa y reflejar las impresiones que me han causado, ya sean favorables o no. Está claro que para mantener activo el blog tengo que abrir el abanico de opciones y no siempre me va a apetecer hablar de política, de modo que allá vamos. Prometo no desvelar ningún detalle esencial.

THE MAN FROM EARTH. Recomendada por mi amigo Ósqar, es una película independiente rodada en 2007, procedente de los USA, protagonizada por actores desconocidos e inédita en España, hay que recurrir a Internet para obtener una copia y siempre en versión original. Por suerte existen personas con excedentes de tiempo libre para integrarle subtítulos, aunque estén plagados de modismos sudamericanos. Trata de un profesor universtario que, al despedirse en su casa de sus compañeros docentes, les confiesa que lleva vivo la friolera de 14.000 años, con lo que ello conlleva en cuanto a conocimiento de la humanidad y de su historia. Sus colegas, doctos en diversas materias como teología, psicología o biología, le toman a broma inicialmente y aceptan la situación como un juego al que se prestan a participar sólo para ver cómo sus preguntas, planteadas desde un divertido escepticismo, obtienen respuestas de todo punto coherentes y consistentes con la realidad de la que el protagonista dice provenir. La cinta tiene su punto fuerte en el abordaje de dilemas teológicos y filosóficos y es una muestra de cómo la simplicidad de medios puede hacer pasar un rato apasionante cuando se tiene una buena historia entre manos. Eso sí, requiere un visonado de mente abierta: es ficción, o mejor dicho, ciencia ficción, aunque no haya ni un solo efecto especial, sólo diálogos. El guión deja algunos agujeros sin tapar que no desvelaré, pero que no desmerecen el conjunto. Altamente recomendable.


WIMBLEDON. El subtítulo que recibió en España ésta cinta franco-británica de 2004 lo dice todo: el amor está en el juego. Comedieta romántica con el mundo del tenis como telón de fondo a la que sólo le falta Hugh Grant como protagonista para contar con todos los ingredientes al uso. Un pastel con escasos momentos [pseudo]cómicos sólo digerible para los adictos al género y para quienes soporten la presencia de Kirsten Dunst, esa actriz cuya sonrisa no pasa de ser una mueca.


DOG SOLDIERS. Llegó tarde a España éste film británico del año 2002. La premisa argumental es atractiva: un grupo de soldados de élite británicos son atacados durante unas maniobras en los Highlands escoceses por una manada de hombres lobo. Combina lugares comunes del cine de terror con aspectos más habituales de producciones bélicas, aderezado con dosis de gore y cierta sorna apreciable en algunos diálogos y situaciones con el fútbol de trasfondo (impagable la secuencia final del periódico). Eso sí, es serie B y se nota en unos efectos especiales artesanos y tirando a cutres (en especial cuando se aprecia a los licantropos de cuerpo entero), aunque tiene buen ritmo y la amalgama terror-belicismo-mala baba le confiere interés como puro divertimento.


THE DESCENT. Tras Dog Soldiers, Neil Marshall dirigió en 2005 ésta cinta de terror para la que contó con un presupuesto bastante más holgado. Un grupo de amigas amantes de los deportes de riesgo se reúnen de nuevo un año después de que una de ellas perdiera a su familia en un trágico accidente de circulación. El objetivo: practicar la espeleología. Pero la que lleva la voz cantante se pasa de lista y escoge una cueva inexplorada dentro de la cual no paran de sucederse calamidades, desde corrimientos de tierras y accidentes hasta el ataque de una extraña raza de humanoides mutantes hambrientos de carne humana. La narración que en un principio apuntaba al terror piscológico finalmente corre desbocada hacia una orgía de hemoglobina y vísceras en la que las excursionistas van siendo sistemáticamente devoradas una a una, no sin antes descubir la utilidad del piolet como arma defensiva. Abundan las escenas de sustos y el enfoque, a mi entender, no es el más acertado, ya que las criaturas atacan sin ton ni son y son presentadas como seres crueles que matan por matar cuando la situación invitaba a señalar a las protagonistas como auténticas agresoras al invadir el hogar de una especie aislada que, en buena lógica, tiene derecho a sentirse amenazada. Tiene un final pretendidamente produndo y el exceso de gore gratuito le resta credibilidad a una película que, a pesar de sus sus defectos, no deja de ser inquietante.


SPIDERMAN 3. Aquí hay que dejarse de rodeos: es una basura incomible. Desde los actores, los insufribles Tobey McGuire y Kirsten Dunst, hasta los efectos digitales, que no pasan de ser dibujos animados de escasísimo realismo, pasando por unos diálogos y situaciones ridículas y tópicas hasta el hastío. Las escenas de acción del hombre de arena son lo único rescatable. Lo demás, morralla de la peor especie.


LOS 4 FANTÁSTICOS Y SILVER SURFER. No ahondaré más en el lamentable trato que Hollywood dispensa a las adaptaciones de Marvel, donde lo comercial prima siempre sobre lo artístico. Al menos aquí los actores y sus papeles son tan planos y carentes de carisma que no molestan tanto como en Spiderman 3. La novedad, el personaje de Silver Surfer (qué ridículo queda integrar el término en inglés en unos diálogos doblados al castellano) apenas va más allá de exhibirse en poses acrobáticas sobre su tabla de surf sideral. Menos mal que, pese a aparecer en la trama, Galactus no llega a hacer acto de aparición. Hubiera sido el colmo del esperpento.


ELLOS (ILS). En ésta película francesa de 2006 tenemos a una pareja gala habitando un enorme caserón en la Rumanía profunda, pero no hay explicación de que hacen viviendo allí y ni apenas presentación de personajes, lo que ya sitúa una barrera bastante infranqueable entre los protagonistas y el espectador. Durante la noche se ven acosados por Ellos, unos entes de los que apenas se proporciona información visual más allá de apariciones fugaces y veladas. Al final el [afortunadamente] escaso metraje no depara más que otra variante de las manidas persecuciones de psicópatas a aterrorizadas víctimas que siempre toman las decisiones más extravagantes (¿por qué nunca se aseguran de rematar al malo cuando está en el suelo?). Lo más perturbador, el final, al descubrirse la verdadera naturaleza de los agresores.


THE HOLE. Film británico de 2001, cuenta con una premisa argumental algo estúpida: cuatro adolescentes pijos deciden encerrarse en un bunker aislado en mitad del bosque durante tres días para librarse de una excursión organizada por su colegio de pago. Pasados los tres días se ven incapaces de salir del recinto subterráneo y la tensión y la tragedia hacen acto de presencia. Narrada en modo restrospectivo, la tontería inicial pesa demasiado durante el resto del metraje. El encierro voluntario, en principio planeada como una fiesta de sexo y alcohol, deviene en una chorrada sin sentido de nula verosimilitud. Eso sí, Thora Birch imprime un tono inquietante al carácter de su personaje.


LÍO EMBARAZOSO (KNOCKED UP). Cinta estadounidense de corte indie estrenada en 2007, cuenta la relación entre un golfete sin oficio ni beneficio y una pijita de ascendente carrera profesional a raíz de quedarse ésta embarazada de aquel tras una noche loca de borrachera. Lo que más sorprende es la rapidez con que el descerebrado accede a asumir su paternidad y la insistencia de ella en que ejerza de padre Será que en los USA ser madre soltera es peor que verse vinculada a alguien con quien no se comparte principio vital alguno. Uno sonríe a ratos, pero no termina de funcionar ni como comedia ni como reflexión sobre las relaciones de pareja, ya que se queda a medio camino en ambas facetas. A veces los chistes se basan en una acumulación de términos malsonantes y otras dan la impresión de ir dirigidos a una audiencia exclusivamente local. Para amantes de la estética feísta del cine independiente norteamericano y esos personajes colgados y eternamente salidos que se pretenden simpáticos.


[REC]. Me gusta el cine de Jaume Balagueró. Pese a que sus películas no me resultan completamente satisfactorias, ese terror malsano, por lo próximo, que propone en Darkness y Frágiles (tengo pendiente volver a ver Los sin nombre) es de los que verdaderamente hacen recorrer escalofríos por todo el cuerpo. Y lo digo por propia experiencia. Sólo le falta que los fragmentos de sus obras que abordan presentación de personajes o situaciones, esto es, las no enfocadas directamente a asustar al personal, sean lo suficientemente sólidas. Es en mi opinión el detalle que le falta para convertir a Balagueró en un referente del cine de terror a nivel mundial. Y [Rec], dirigida en comunión con Paco Plaza, no es una excepción. Está planteada como un si de un documental cámara en mano se tratara, y ello la dota de un realismo poco común, aunque cuesta un poco meterse en materia ya que el principio es bastante anodino. Superada la primera media hora, la acción va in crescendo ya inmersos en una película de horror puro y duro, dosis de gore incluidas. Se abusa de los sustos y hay escenas demasiado previsibles e incluso hilarantes, aunque no se pretenda, pero el clímax final es alucinante, terrorífico, como sólo en una película de Balagueró podría ser: malsano, enfermizo... cercano. Y nada feliz.

1 comentario:

  1. Hey, me alegro de que te gustara The man from Earth. De las demás, lo cierto es que no he visto casi ninguna: últimamente, aunque tengo el disco duro petado de pelis pendientes, no hago más que ver series y series. Así no hay manera :-)

    ResponderEliminar