Mostrando entradas con la etiqueta Miscelánea. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Miscelánea. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de enero de 2012

Grandes obras de la arquitectura y la ingeniería reloaded

Dada la gran aceptación que en su día tuvo la entrada Grandes obras de la arquitectura y la ingeniería me parece una buena forma de comenzar el año con un segundo capítulo en el que se pongan de manifiesto las inigualables dotes humanas para la chapuza. Seguro que quienes disfrutaron con la primera entrega no se sentirán defraudados con esta nueva edición.

Comenzamos con la aplicación práctica de aquella máxima que dice que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta. O quizá el arquitecto tenía en mente a ese padre de familia que, después de tres frenéticas horas en el Carrefour, solo piensa en dejar el coche con el maletero rebosante en su aparcamiento, sin importarle en qué condiciones llegue. Seguro que esta rampa vulnera varias normas de obligado cumplimiento, entre ellas la ley de la gravedad.



Seguimos con un buen ejemplo de lo que la crisis puede acarrearle a la obra pública. Uno no acierta a averiguar si se quedaron sin material para el trozo que falta o solo pretendían gastarle un bromazo a los peatones invidentes.





Si Picasso hubiese sido arquitecto ¿hubiera extrapolado así el cubismo al mundo de la arquitectura? Probablemente no, Picasso no podía ser tan burro.






Puedo imaginarme a los albañiles que hicieron este balcón diciéndose unos a otros: "me da que aquí nos falta algo, pero no se exactamente qué". Bendita crisis inmobiliaria, cuanto tuercebotas te habrás llevado por delante.





No, no se equivoquen. Aquí lo que no cuadra no es el balcón, es la vía. No hay pantalla antisonido que rebaje aquí los efectos del paso del tren. Esta vivienda forma parte del proyecto piloto para reducir el tabaquismo en el ámbito del hogar: el que sale a echarse un pitillo al balcón YA NO VUELVE A FUMAR.




El folleto promocional probablemente rezaba: "Piso céntrico, bien orientado, con terraza MUY LUMINOSA". O también puede ser una promoción especial de viviendas destinada a rumanos: "el Ayuntamiento garantiza la renovación semanal del cobre de la farola".




viernes, 5 de marzo de 2010

El engaño empresarial

Hay empresas que sólo te dan la formación mínima para realizar un trabajo específico. Pero un curso (cuando te lo dan) de una semana, sin apenas posibilidad de practicar y coger soltura antes de entrar en faena no basta, no puedes recordar todo al día siguiente para empezar a rendir al 100%, necesitas un seguimiento que te asegure que sabes hacer las cosas correctamente. En el tipo de empresa del que hablo ese seguimiento no existe, te dan una formación muy básica y con eso ya tienes que rendir como cualquier operario experimentado. Es el currito el que tiene que batirse el cobre con las herramientas tecnológicas, la logística y los distintos departamentos hasta que el trabajo sale adelante. Luego ese currito se siente muy satisfecho de sí mismo por haber salido airoso de la experiencia, tanto que ni se plantea si ese estado de cosas es el que debería ser.

Esa es la trampa, el engaño al que nos tienen sometidos. Consiguen que interioricemos que las cosas solo se hacen mediente el esfuerzo y la dedicación personales de cada uno, pasando por alto la responsabilidad del patrón en la correcta formación y el adecuado funcionamiento del engranaje empresarial. Logran que la satisfacción del trabajo bien hecho (o simplemente hecho, según los casos) sea la única recompensa que esperemos, y que omitamos las múltiples trabas que nos encontramos en el camino de su consecución, originadas en gran medida por la incompetencia, el desinterés y la falta de escrúpulos de quien dirige. Así, a cambio de una inversión mínima, que además repercute negativamente en el bienestar del empleado, se consigue un trabajador comprometido. El ideal de cualquier patronal.

Los hay, currantes, orgullosos de como sacan adelante la situación. No se hacen mayores cuestionamientos, ni se les ocurre dedicar unos minutos a calibrar si el sobreesfuerzo que les supone sacar adelante su tarea es producto de una perversión del sistema que les perjudica. No, se sienten satisfechos consigo mismos y con ello dan motivos al empleador para no variar un ápice su proceder. Disfrutan de la lluvia cuando en realidad les están meando encima.

jueves, 4 de marzo de 2010

Escepticismo y creencia


Hay algo que siempre me llama la atención de los antiescépticos, y es el modo en que tienen de darle la vuelta al calcetín a la hora de establecer los términos que definan a un escéptico. Por lo general, un antiescéptico es un creyente de algo, normalmente una religión, y si hay algo que se haya implantado en la sociedad por medio de la violencia, el miedo, la coacción y la represión a lo largo de los siglos han sido los principios religiosos.

Paradójicamente, en lugar de admitir con humildad que el análisis historico de las religiones nos da ese resultado (al menos en la tradición judeo-cristiano-islámica) y, desde esa perspectiva, tratar de mejorar y depurar el componente pernicioso de que envuelve su fe religiosa, lo que hacen los creyentes es proyectar hacia los escépticos los males que han padecido, y padecen, esas confesiones a la que tan entregados están. Ello me dice que en el fondo conocen el mal intrínseco que trae consigo la religión, o la creencia ciega en algo, pero aún así no están dispuestos a renunciar a ello, porque les llene un vacío, sientan una oculta necesidad de imponer a los demás sus preceptos,… por lo que sea.

De nada les sirve que se les repita machaconamente que la ciencia no es dogma, que los principios científicos se revisan, corrigen o desechan cuantas veces hace falta si son descubiertas pruebas de su falsedad. Y que el escepticismo no busca la imposición, sino la ausencia de ésta. Da igual, siempre habrá quien tenga tanta necesidad de una existencia sembrada de criterios impuestos (posiblemente, para evitar tener que tomar decisiones cruciales sobre su propia persona y vida) que ya no concibe otra manera de vivir.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Grandes obras de la arquitectura y la ingeniería

El mundo de la arquitectura y la ingeniería a veces nos depara estampas impagables. Entre el Duomo de Milán y la chabola de un gitano existen estadios intermedios que convierten a estas profesiones en toda una plétora de talentos infravalorados. Valga esta entrada para hacerles un sentido homenaje en agradecimiento por crear el que, en muchos casos, podríamos denominar como "decorado de nuestras vidas".

Uno puede entender que en familia no haya secretos, pero entre eso y cagar en grupo creo que media cierta distancia (la cenefa laberíntica será para despistar).


Ahora sabemos por qué la evolución nos dotó de nalgas: tras deslizarnos por el pasamanos a toda velocidad necesitamos un airbag.


O les sobraba una puerta o quizá se quedaron sin ladrillos para terminar la pared, vaya usted a saber.


No me digan que no es grande: un inodoro para aquejados de colitis ya que no necesitan apoyar los pies para hacer fuerza. A eso le llamo yo hilar fino.


Esto no es una chapuza, es que el albañil liberó su caudal creativo inventando un nuevo aparejo. El reverso siniestro (o no) de Santiago Calatrava.


Claro que para imaginación, la aplicada en la resolución de imprevistos. Dedicado a quienes acostumbran a comprar vivienda sobre plano.


Escalera mecánica para liliputienses. Esto tiene que ser japonés.


El "cachete con cachete" llevado a la intimidad del cuarto de baño. O una tortura para indecisos patológicos.


Colosal. Era cuestión de tiempo que el genio de M.C. Escher tuviese aplicación en el mundo real.

viernes, 15 de enero de 2010

Todos con Haití, que quiero cenar tranquilo

Todos con Haití. Todos con Haití, ahora que ese país asalta catódicamente nuestros hogares asolado por la tragedia. Todos con Haití, ahora que nos interrumpe la cena mientras vemos el telediario, y eso da mucha pena. Todos con Haití, que lavar la conciencia cuesta tan poco...

Morir víctima de la malnutrición, de una diarrea, por falta de medicamentos o fruto de unas condiciones higienicosanitarias pavorosas no es noticia. Tampoco lo son unos niños rebuscando entre desperdicios algo que echarse a la boca. Eso es una realidad silenciosa y no molesta, no es algo digno de atención. Pero un terremoto, buf, eso concita la atención mediática, especialmente la TV, y lo que pasa a través de la caja tonta obtiene para el ciudadano medio el certificado automático de existencia. Parece que la muerte y la desgracia venden, se hace mucho ruido y así despierta nuestra remolona conciencia solidaria, que en el fondo está ahí y todos somos más buenos que el pan.

Nos tienen que golpear cuando más nos duele: cenando mientras vemos las noticias con la cucharada de sopa a medio camino de la boca y disfrutando de las comodidades que nos proporciona el sistema capitalista occidental. No se trata de sentirse culpables por tener una vida mejor que los pobres haitianos, pero tampoco de ser hipócritas pensando que un ratito de mala conciencia nos hace mejores. En Haití reinaba la miseria antes del terremoto y a nadie le importaba un carajo. ¿Cuántos de quienes ahora exhortan a los demás a que ayuden le han dedicado en el pasado un mínimo de la atención que la situación del país merecía? ¿Cuántos habrá de los que ahora apelan a la solidaridad ciudadana que habrán puesto a parir las ayudas al desarrollo que el Gobierno destina a los países pobres?

Ahora todo es solidaridad, telemaratones, envíos de ayuda material... y luego otra vez el olvido ¿Por qué no tendrá ese jodido país unas cuantas bolsas de petroleo bajo su suelo? Bueno, una riqueza natural pretendida por Occidente tampoco es garantía de nada. Que se lo pregunten a
los congoleños y su coltán.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Más reflexiones sobre el caso Alakrana

Y es que está dando para mucho el secuestro del atunero vasco. Por ejemplo, al hilo de la sugerencia de meter militares en los pesqueros, ¿nos parecería bien que el Gobierno también enviara soldados para proteger la obra de una constructora porque de noche se le cuelan unos gitanos que le roban la maquinaria? ¿Que el Ayuntamiento le ofreciera policías municipales o el Ministerio del Interior nacionales? ¿O que Repsol o recibiera idéntico ofrecimiento para proteger sus instalaciones petrolíferas allá donde las tenga?

A mí no me parece mal que se pague. Pienso que prima el factor humano por delante del económico, pero sí se ha de advertir a los armadores que lo suyo es una actividad PRIVADA ejercida fuera de los límites territoriales de nuestro país, en aguas internacionales y que no pescan en representación de España, por tanto, es responsabilidad suya procurarse su propia protección.

Se me abre el siguiente interrogante: si la justicia actúa contra un empresario de la construcción porque, tras un accidente laboral, se descubre que sus obreros subían a una quinta planta sin arnés de seguridad, ¿no merecería el mismo tratamiento el armador o el patrón del barco tras ordenar adentrarse a sabiendas en una zona claramente insegura, como ahora sabemos, sin unas medidas de protección mínimas?

Los ejércitos ya delimitan una zona de seguridad que el Alakrana se saltó a la torera “porque hay que ir donde está el pescado”. Me parece muy bien, pero si al final vamos a sufragar entre todos su seguridad (al menos parece que no hemos sufragado el rescate), que al menos ello repercuta positivamente en el precio del pescado que luego nos venden. Si no al final esto va a ser como con los bancos, todo ayudas pero luego se hacen los suecos cuando acudes al mostrador.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Cainismo español

El atunero Alakrana ya está libre. La primera preocupación del Gobierno parece haber sido la integridad de los pescadores a la vista del resultado final del secuestro. Pero en este país de cainitas no faltarán quienes se le echen encima también por eso, porque de eso se trata: hay que sonar crítico con el poder. Quienes piensan que la credibilidad está siempre en jugar a la contra no se pueden permitir una sola posición que aparente apoyo a cualquier decision gubernamental. Eso está feo, contamina, es nocivo para las mentes sanas; lo guay y lo chachi es situarse enfrente del que manda, haga lo que haga, aunque acierte. Hay que simular independencia, desafección, que nada te pueda ligar con el Satanás que lleva las riendas, aunque mantener esa postura en el caso Alakrana hubiera supuesto, en lógica consecuencia, jugar con la vida de los pescadores -asaltar el pesquero- o directamente no pagar rescate y abandonarles a su suerte.

Pero como eso no ocurrió, le pese a quien le pese gracias a la gestión del Gobierno, los adalides del
librepensamiento patrio no tienen que lidiar con ello, no tienen que enfrentarse al crudo resultado de su pensamiento libre, no tienen cadáveres sobre la mesa que amenazen la firmeza de su postura.

Se exigía al Gobierno la resolución del secuestro, pero no se hablaba explícitamente de pagar el rescate. Cómo se va a hacer cuando en España cualquier concesión a ETA es sinónimo de
rendición. ¿En qué se diferencia la piratería somalí del terrorismo vasco? Ambos tienen sus razones, pero pensaba que la razón se pierde cuando se recurre a la violencia. En las últimas semanas hemos estado a un suspiro de ver a los apóstoles de la rendición exigir el pago del rescate por la vida de los pescadores/terroristas; a un milímetro de escuchar a quienes aplauden detenciones de batasunos por reunirse pedir la liberación de los piratas detenidos en Madrid. Pero no lo hemos llegado a oir; hay que exigir resultados, pero nunca mojarse en la forma de obtenerlos que luego las hemerotecas pasan factura.

La crítica desaforada será, por pagar o por no haberlo hecho; porque el secuestro duró dos meses o porque simplemente se produjo. País cainita donde los haya.

Humanidad o economía

¿Qué es lo que debía primar? ¿El factor humano o el económico? El Gobierno ha apostado por el primero,
sea por cuestiones humanitarias o por pura táctica política (36 cadáveres sobre la mesa es un golpe demasiado duro para la imagen de un gobernante) y esa ha sido su decisión, la cual ha traído lo que todos pedían: los pescadores de una pieza y de vuelta a casa. Si tan molesto es que se haya pagado rescate, contribuyendo a la financiación del negocio pirata, que empiecen por perseguir a los familiares de secuestrados por ETA que también lo hicieron. ¿Qué es lo que cambia?. La piratería en el cuerno de África no se va a disparar por los 2 millones y pico que han abonado por el Alakrana, los secuestros se dan por docenas en buques de naciones más potentes que la nuestra que también pagan. Lo del Alakrana no es ninguna excepción. Eso sí, a partir de ahora el que quiera protección en mitad del océano que se la pague, como espero que el armador del atunero vasco haya pagado por rescatar un barco que faenaba muy lejos de la zona de seguridad delimitada.

martes, 10 de noviembre de 2009

El caso Alakrana y el qué hay de lo mío

El atunero Alakrana es portada estos días en todos los medios debido al secuestro de que es objeto por piratas somalíes y que comenzó hace ya más de un mes. Lejos de sumarme a los análisis que probablemente pueblen multitud de blogs y páginas digitales de opinión, tiraré por otro camino, como acostumbro -o eso intento, no siempre con éxito- a hacer en ésta bitácora.

El pasado 7 de noviembre hubo una concentración en Bermeo, localidad vasca donde se ubica el puerto base del pesquero. El lema era el siguiente: 'Gure Arrantzaleak, Askatu' (Nuestros pescadores, libertad). Se me ocurre preguntarme, ¿a qué marineros de refería ese lema? Porque en el Alakrana hay diez vascos de una tripulación de 36 personas según los medios, y un lema en euskera -encabezado por la palabra "nuestros"- no parece lo más apropiado para que las familias de tripulantes no vascos se sientan incluidas. Quizá es que no hubo intención de incluirlas.

Como también hay marineros gallegos víctimas del secuestro, en Galicia también se han producido actos de protesta y reivindicación, y los Ayuntamientos de los lugares de procedencia de esos marineros se han movilizado para llamar la atención de la opinión pública. Cada vez más, tragedia, sí, pero solo si nos toca de cerca parece la conclusión a extraer.

Y por si hubiera suspicacias, tratándose como se trata de dos regiones españolas con importante presencia nacionalista, vayámonos al sur, ya que uno de los tripulantes del Alakrana es andaluz de Isla Cristina. Como no, también este pueblo ha tenido su correspondiente concentración popular exigiendo la puesta el libertad del paisano. La pancarta exhibida, que se pudo ver también por TV, hacía referencia únicamente al isleño retenido por los piratas somalíes.

Eso sí, a la hora de hablar ante los medios todos lo hacen en términos generales, dando a entender que sus actos están motivados por una especie de solidaridad universal innata. Falsos, aquí cada uno se preocupa de lo suyo. ¿Por qué no se conocen actos de protesta en Cantabria o Asturias? ¿Es que no hay pescadores cántabros o asturianos? Claro que los hay, pero no están en el Alakrana.

martes, 29 de septiembre de 2009

El paripé de Madrid 2016

El próximo viernes 2 de octubre se elige la ciudad que albergará los Juegos Olímpicos de verano en 2016 y las autoridades madrileñas nos siguen cuenteando con que Madrid tiene opciones de salir elegida. Es todo un paripé, nos están vendiendo una moto tremenda con la connivencia de los medios y, los hay que no dudan en comprarla.

Los políticos madrileños lo tienen que saber: siendo la próxima edición en Londres no hay prácticamente ninguna posibilidad de que concedan dos juegos a Europa de forma consecutiva (no ocurre desde 1952) pero siguen a su rollo. Cuentan para ello con algo que nunca les falla: el nulo espíritu crítico de la gente y su desmedida pereza intelectual.

Y además de todo,
tramposos. De verdad, que alguien me explique cómo y de qué forma se ha forjado el carácter dócil, aborregado y sumisamente militante de los españoles.

Imagen cogida del blog de
Osqar.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Universo majestuoso

No estoy padeciendo la gripe A (me faltan algunos síntomas) pero me siento como si así fuera. Pocas o ninguna gana me queda de estrujarme la sesera buscando temas sobre los que escribir, así que, una vez dejada constancia de que aún sigo por aquí, enlazo algo con lo que los aficionados a la astronomía podrán deleitarse durante un buen rato. Son fotografías tomadas por el radiotelescopio Hubble, en varias resoluciones para que cada uno elija el tiempo que quiere emplear en su carga, y que impresionan por su belleza y misterio.

De pequeño quería ser astrónomo, lástima que fuera tan malo en matemáticas.

jueves, 13 de agosto de 2009

¿Cuál es el precio de una vida que se ha puesto en riesgo a sí misma?

Hay un montañero español atrapado en una escarpada ladera de la montaña Latok II, en Pakistán, a más de 6000 metros de altitud. Se llama Óscar Pérez y su situación roza lo desesperado: tiene una pierna y un brazo rotos, está solo, sin comunicación y un rescate por vía aerea se estima imposible debido a las crudas condiciones climatológicas. En éstos momentos un equipo de rescate ya ha tomado forma para acudir en su ayuda, pero los problemas burocráticos y diplomáticos tornan la cuestión aún más peliaguda. Más información en la edición digital de la revista Desnivel.

No quiero parecer insensible ante el drama que está sufriendo Óscar Pérez, el cual espero que pueda regresar sano y salvo a su casa, y se que mi argumento quedará fuera del ámbito de lo políticamente correcto, pero no sólo su vida está en juego. La expedición que salga en su busca también se va a jugar el pellejo, y no creo que exista el mismo grado de empatía hacia sus componentes que hacia el infortunado montañero español. La alta montaña a veces se cobra su precio, pero tiene un aspecto indudable: no obliga a los montañeros a encaramarse a sus cumbres y laderas. Quienes se exponen a los riesgos que conlleva escalar a semejantes altitudes lo hacen por voluntad propia, sin nadie que les empuje y movidos únicamente por su pasión por el montañismo, el reto y el ánimo de superación. Hasta ahí nada que decir al respecto.

El problema surge cuando la montaña supera las habilidades del montañero, o éste es víctima de la adversidad en una situación en la que el error o una decisión desacertada se paga, unas veces con la decepción de no hacer cumbre, otras incluso con la vida. Óscar Pérez está en el lugar al que sus propios deseos le han llevado, con la desdicha de estar padeciendo ahora el lado más amargo de la que probablemente es su mayor afición. Su rescate depende, ahora, de que terceras personas estén dispuestas a poner en riesgo su propia vida para salvarle. Humanamente es comprensible, pero la faceta humana también debe aplicarse al equipo de rescate, entre los que posiblemente se encuentren miembros del ejercito pakistaní que también tienen familias y vidas que preservar.

Bien podría parecer que mi postura reside en replegar medios y dejar que Óscar Pérez se congele en la ladera del Latok, y releyendo lo hasta ahora escrito quizá tendría que dar la razón a quien así opinase. Pero no es así, deseo que Óscar regrese a su casa lo más indemne que pueda y que, una vez a salvo y recuperado, reflexione sobre el sentido de exponerse a situaciones que terminan implicando a terceros cuya vida vale tanto como la suya. Desearía que todos los que hacen del riesgo una actividad lúdica recapaciten sobre si vale la pena, si tienen derecho, no a comprometer su integridad física –que cada uno es libre de hacer con su cuerpo lo que le venga en gana, como ya dejé claro aquí-, sino a poner en juego la de otras personas cuando esa actividad termina requiriendo la toma de medidas desesperadas.

Esa es mi modesta intención, llamar a la reflexión. ¿Hasta qué punto puede alguien que se aventura a una actividad de riesgo objetivo esperar la movilización de recursos en su favor cuando esa actividad descarrila hasta el punto de poner en peligro su vida?¿Está justificado arriesgar la vida de terceros para intentar salvar la de quien, voluntariamente y sin coerción alguna, ha puesto en riesgo la suya? Sinceramente, yo no veo que una u otra postura me dejen la conciencia tranquila.

miércoles, 29 de abril de 2009

Post múltiple: Dios pierde Berlín, Linux protesta, adiós a Javier Ortiz y la gripe porcina

Hace tiempo que no hago una entrada múltiple de esas en las que se atacan varios temas de una sentada. Como tengo varios en mente éste y últimamente no ando sobrado de tiempo es un buen momento para condensar y ser más conciso de lo habitual. Retomar éste tipo de posteado puede resultar tan estimulante como los largos artículos monotemáticos.

Dios pierde Berlín

El pasado domingo se celebró en la capital germana un referéndum para deliberar la retirada de la asignatura de religión del currículo para acceder a la universidad. En 2006 la religión dejó de ser obligatoriamente puntuable para los berlineses en éste marco, y desde entonces los
pro reli venían persiguiendo revertir de algún modo aquella medida legal. El domingo fracasaron ya que, con una exigua participación inferior al 30%, perdieron por estrecho margen: el 51,3 dijo "no". Visto está que contar con un Papa del país no ha sido suficiente acicate para los creyentes alemanes, o quizá eso ha sido un estímulo para sus detractores, vaya ud. a saber.

Hay que destacar que la que sí continúa como obligatoria es la materia de
Ética, al parecer, muy similar a nuestra Educación para la Ciudadanía. Ya lo vemos, en ciencia, tecnología e innovación podremos estar a la cola de Europa, pero en otros aspectos podemos ir dando lecciones a los países más potentes. Puede que no parezca gran cosa, pero por algo se empieza.

Linux protesta

La página web Hispalinux ha emitido un comunicado de rechazo a la pretensión del Gobierno de dotar a cada alumno de primaria con un ordenador portatil con sistema operativo Windows y
suite ofimática de Microsoft, el conocido Office. Sus protestas van desde el coste que supone usar software privativo frente a la gratuidad del software libre hasta las dudosas prácticas empresariales ejercidas por la multinacional de Bill Gates.

Hasta hace relativamente poco estuve funcionando con Ubuntu, un sistema operativo basado en Linux. Finalmente tuve que abandonarlo por problemas técnicos, pero eso es otro tema. Es cierto que Linux tiene unas complejidades de inicio que pueden hacer recelar al usuario habituado a la sencillez de Windows, pero no son en absoluto insalvables. Tanto como aprender a sumar y restar para un niño. No hay que olvidar que esa sencillez de Windows está copiada del Macintosh de Apple, solo que con una poderosa campaña de marketing detrás, que igual es hasta responsable de que los programas del tío Bill se encuentren entre los más pirateables. Ese y no otro es el responsable de la amplia implantación de Windows.

A Linux, durante el tiempo en que estuve con Ubuntu, le descubrí dos pegas fundamentales: casi no hay
drivers para configurar periféricos (las casas fabricantes apenas los contemplan), lo que convierte en un verdadero infierno la instalación de impresoras, escáneres o receptores de TV; y entre el software libre existente, aunque es muy amplio y variado, no existen equivalentes comparables a programas profesionales como Photoshop o AutoCAD. Pese a ello, la oferta de software es suficiente para satisfacer al usuario medio e incluso a una pequeña empresa. O no tan pequeña.

Si se implantara Linux en ésta iniciativa impulsada por el Gobierno sería del todo ejemplar, no solo por abrir al público a material didáctico completamente gratuito, sino por el ahorro que para la administración iba a suponer. Yo solo veo ventajas, pero resistir ante el empuje de una poderosa multinacional no parece estar al alcance de cualquier Gobierno.

Adiós a Javier Ortiz

Falleció hace ya dos días. Era columnista del diario Público, pero yo ya le seguía desde bastante antes. Conocí hace algunos años sus Apuntes del natural dentro de su blog personal en el que dejaba esas reflexiones en las que a veces, y no pocas, me he visto reflejado. Le seguía desde que aún estaba en nómina de El Mundo, donde era una rara avis visto el trasiego del diario de PedroJota durante la pasada legislatura. Siempre quiso mantener un sustrato progresista en sus escritos, por lo que no dudó en aceptar la oferta de Público. La bitácora que abrió en su versión digital aún está en mi sección de blogs periodísticos. Quizá su ingenio no le daba para una columna diaria, algunas de las cuales se olvidaban a los pocos segundos de ser leídas, pero no por ello dejaba de ser
para mí, junto con otros, una lectura casi cotidiana. Le distinguía una elegante mordacidad, tal era que conseguía golpear con dureza sin por ello perder ese toque de exquisitez. Sabía comunicar sin recurrir a complicados artificios retóricos, siendo sencillo a la par que contundente, y con la habilidad de saber poner palabras de forma ordenada e ingeniosa a los pensamientos más nebulosos que uno pudiera tener. Sabía comunicar, pienso que esa era su mayor virtud profesional.

Además, fue una de las inspiraciones que llevaron a éste que suscribe a empezar su andadura digital. Una gran pérdida.

La gripe porcina

Bueno, confieso que no tengo nada que aportar sobre el temita de moda. Es sólo que pensé en la ingente cantidad de personas que debe haber buscando información en Google sobre la gripe porcina; si incluyo éstas dos palabras en una entrada quizá aparezca en una de esas búsquedas y consiga así aumentar mi ratio de visitantes. Aunque bien pensado,
se me ocurren dos rápidas reflexiones. Una: ¿no queríamos globalización? Pues ahí la tenemos. ¿Los virus han de quedarse al margen? Dos: sigamos dejando de lado al tercer mundo y acabaremos sufriendo las consecuencias. ¿O acaso el SIDA no llegó de África?

sábado, 14 de marzo de 2009

La construcción y el universo gitano

Nadie parece estar teniéndolo en cuenta pero, dejando aparte a los jubilados, el colectivo gitano puede ser uno de los más golpeados por la crisis inmobiliaria. Sabido es por todo aquel que tenga una obra cerca de su casa lo corriente de encontrar la, llamémosla así, marca territorial del vigilante gitano de turno. Lo siento mucho, pero lo que podría dar lugar a un sesudo y profundo análisis desde una óptica sociológica se va a quedar como un post de relleno en un momento de escaso tiempo libre para acometer otros temas de mayor calado. Así que procedo a exponer las imágenes más impactantes sobre el particular que ha encontrado por la red, así como alguna tomada por mi propia mano.

Para empezar tenemos a los concisos, para quienes no hacen falta entrar en detalles:



Los hay para quienes la palabra "vigilante" parece tener más enjundia, más clase:



Luego están los que piensan que no deben ahorrar palabas para dejar clara cual es la situación. Quizá para ahuyentar a posibles competidores:



Lo que desconocía es que los vigilantes de ésta étnia tuvieran zonificada su área de actuación:



La competencia en el sector debe ser terrible. Sólo así se explica la beligerancia de algunos:



Y si no se tiene a mano un arma de fuego, se puede disponer de otra clase de "munición":



Y para terminar, volvemos al concepto de síntesis con el que empezamos, aunque ésta no debería llevar aparejada necesariamente una patada al diccionario:


miércoles, 4 de marzo de 2009

"Amor" a los animales

El otro día me levanté moderadamente temprano y, a poco de estar despierto, escuché los gemidos lastimeros del perro de un vecino. Éste individuo vive en un bloque junto al mío y su patio interior es medianero con el de mi finca. Al parecer es dueño de las tres plantas de su bloque, de modo que ese patio lo puede usar a su antojo, mayormente para que el pobre animal (el perro, no el vecino) se pase allí una enorme cantidad de horas durante el día, completamente solo y volviéndose loco por el abandono y la frustración. Esa mañana sospeché que el can había pasado también la noche a la intemperie a tenor de lo lastimoso y tempranero de sus lamentos. ¿Podemos decir que su dueño posee un perro porque adora a los animales?

Tiempo atrás, en una conversación en la que me hallaba inmerso con algunos propietarios de mascotas, descubrí que éstos amantes de los animales toman ciertas medidas para acabar con algunas costumbres molestas de sus bichejos. Al parecer la época de celo gatuno es especialmente engorrosa, así que se tira por la calle de enmedio y no es raro llevar a la gata al cirujano para que le extirpe el útero. Así no hay manera de que pueda procrear y desaparecen de un plumazo los malos olores y demás incomodidades propias del trance. Pero no es el único inconveniente de los gatos. Sus uñas suponen otro quebradero de cabeza, así que también son extirpadas. Pero ocurre que la uña se regenera, por lo que la solución es extraer con ella la falange del dedo de la que parte. Como resultado se obtiene un felino de movilidad mermada para el resto de su vida.

Según estaba oyendo todas estas atrocidades me iba preguntando, ¿de verdad se consideran éstas personas amantes de los animales? ¿Para qué quieren un animal si lo acaban convirtiendo en algo distinto a lo que era? Me dio la impresión de que sus necesidades iban a estar igual de cubiertas por un juguete animado, mecánico, sin secreciones malolientes ni afición por estropear el mobiliario, pero por no un ser de carne y hueso con todas las características que lo convierte en tal.

Un animal necesita espacio y atención. Todo el que quiera poseer uno debería tenerlo en cuenta y aceptar que debe atender aspectos que no siempre resultan agradables. Amar a los animales tiene más que ver con renunciar a tener uno si no se le puede prestar la debida atención que con adquirirlo para dejarlo a su suerte o para convertirlo en poco más que un peluche a medida.

martes, 24 de febrero de 2009

Prostitución de bolsillo

Ignoro si es por causa de la crisis, pero las técnicas de promoción de determinados negocios empiezan a traspasar barreras hasta hace poco impensables. Ésto lo ha encontrado un conocido en el parabrisas de un coche (he ensombrecido deliberadamente sus datos para no hacerle publicidad gratuita):


Hay que admitir que la propuesta no deja de tener su ingenio desde el prisma del puro márketing. De hecho, se lo toman con cierto humor como se aprecia en el reverso del folleto:


Supongo que ante situaciones excepcionales, como lo es la actual crisis económica, seguiremos viendo iniciativas empresariales que se salen de lo común. Pero cuidado con las fronteras que estamos dispuestos a cruzar.

viernes, 9 de enero de 2009

Medidas contra el frío

Aterida de frío casi toda España, hacen falta alimentos energéticos...

(sí, pone cojones del anticristo)

...y bebidas vigorizantes...

...para superar la adversidad climatológica.

Siempre me sorprendo cuando oigo hablar de "ola de frío" o "temporal" a lo que tradicionalmente conocíamos como "invierno". Cuando alguien salga a la calle y vea ésto...

...podrá hablar de ola de frío.

Cine de 2021 que ha pasado por estos ojos

A continuación dejo un listado de las películas de 2021 que han visto estos ojitos, junto con un enlace a la reseña que dejé en Filmaffinity...