Mostrando entradas con la etiqueta Franquismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Franquismo. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de junio de 2015

Guillermo Zapata, la cacería de un lelo

El humor negro puede ser ofensivo, hiriente y de mal gusto. Pero no deja de ser una vía de expresión lo suficientemente subjetiva para que se cobije bajo el paraguas de la libertad de expresión.

Fíjense si está enraizado este tipo de humor en nuestro país que en 2005 los españoles situamos a Torrente 3: el protector en el tercer lugar de las películas más taquilleras, con varios millones de espectadores a lo largo y ancho de nuestras salas. Tal vez muchos no lo recuerden pero esta película de Santiago Segura se iniciaba con una parodia en toda regla del 11-S, atentado que costó la vida a tres mil personas.



Reitero lo de varios millones porque, a juzgar por lo que estamos escuchando y leyendo acerca del concejal Guillermo Zapata, estaríamos hablando millones de presuntos simpatizantes del terrorismo islamista que se recochinean de tres millares de muertes.

El humor negro duele sobre todo cuando pone el punto de mira en algo que nos toca de cerca. De no ser así podemos ir perfectamente a ver como se descojonan del mayor atentado terrorista de la historia sin dejar de engullir palomitas. Luego se ponen a hablar de moral pero es simple y pura egolatría: lo mío es lo importante y lo ajeno que se lo ventilen en su casa, por fuerte que sea.

Me pregunto cuantos de estos indignados de Twitter interrumpieron su ingesta de palomitas en 2005 para troncharse con la escena de Torrente 3.

Ofensas a las víctimas, humillación y tal. Al menos aquí hay intención de banalizar un hecho terrible con vistas a hacer reír para hacer caja. Puede ser cuestionable pero desde luego no es lo peor que una persona puede hacer si de ser hiriente se trata. Los hay que directamente se cagan en los sentimientos y la memoria de otras víctimas porque son políticamente inconvenientes, con declaraciones cargadas de desprecio.






Ya he hablado en otras ocasiones de las deudas del PP con el franquismo, su gran referente ideológico. El de la primera foto es un valor emergente en su partido, mientras que el de la segunda fue ascendido sin que sus declaraciones le repercutieran negativamente. Representan a los mismos que ahora piden la dimisión de Zapata. Los que se niegan a desenterrar víctimas de la dictadura, homenajean a los aliados de Hitler y militan en un partido fundado por un ministro franquista.



Por mucho que lo vea nunca dejará de sobrecogerme la desvergüenza y el desparpajo de esta gente.




Incluso entre los aliados (de conveniencia) de Ahora Madrid encontramos similitudes. El mismísimo Antonio Miguel Carmona dimitió en 2002, sí, de su cargo como diputado regional tras la gracieta aquella de "si es necesario hundimos otro barco" (en referencia al Prestige). Eso sí, pasados los años pelillos a la mar y candidato a la alcaldía, que no hay mal que cien años dure.

¿Cuál es el plazo que debe transcurrir para la rehabilitación de un bocas? Porque lo de Guillermo Zapata sucedió en 2011. Cuatro años ya y le piden la dimisión. ¿A partir de cuándo se decidió que redimir a Carmona era aceptable? ¿Quién o quienes deciden estos plazos y quién o quienes determinan su validez?

Sigo. ¿Qué otras muestras de antisemitismo a partir de esa fecha, o antes, evidencian el "martilleo" constante del concejal de Ahora Madrid hacia la comunidad judía? ¿Ninguna? ¿Antisemitismo es escribir tres tuits y cerrar la boca durante cuatro años? Yo pensaba que se trataría de algo con más continuidad, más demostrable en el tiempo ¿De qué coño hablamos entonces?

Antisemitismo. Aquí cualquier manifestación relativa a Israel que no sea un absoluto y entregado panegírico es considerado por los de siempre como una muestra del más rabioso antisemitismo. No hay que tener ni dos dedos de frente para saber que no es eso lo que piensan. Esas personas en su mayoría podrán ser malvadas, pero no son estúpidas, y saben que el equilibrio sobre el que se asientan las nuevas mayorías impulsadas por las candidaturas de unidad popular es precario, y a poco que se las trastabille puede empezar a oscilar peligrosamente. Hay mucho odio, mucho rencor y mucho sentimiento de pérdida. Se desvaneció el poder que consideraban de su propiedad y ahora lo ostentan personajes con los que hay que acabar de la forma que sea, incluso poniendo sobre la mesa códigos éticos que ellos serían incapaces de cumplir ni en mil millones de vidas.

Antisemitismo. De tan manida ésta palabra se la ha vaciado de contenido, convertida en un comodín para ser usado en caso de conveniencia política. Algo triste a tenor de la infamia a escala planetaria que fue el Holocausto. ¿Acaso no es otra forma de humillación a las víctimas?

Lecciones, por favor, de parte de quien pueda darlas.



Que hay una cacería desde el facherío español, no contra Guillermo Zapata sino contra cualquier componente de las fuerzas políticas que cuestionan el statu quo político y social, es una realidad que a mí no me cuesta ver. Esta indignación es más falsa que Judas pero es el principio y veremos más casos. Los que han robado y saqueado a manos llenas, y los que callaban por complacencia o afinidad, exigirán la pulcritud extrema que ellos jamás buscaron ni desearon. Preparen sus estómagos porque se los van a poner duramente a prueba.

De todas formas, a este Zapata le falta un hervor. Yo mismo he compartido y he reído chistes como los suyos (¿qué son los chistes de gangosos sino risas a costa de discapacitados?), pero siempre en privado y en entornos de confianza. En Twitter normalmente me contengo (aunque probablemente ya me puedo despedir de mis aspiraciones a concejal, porque hay ocasiones en que no hay templanza que valga) y me autocensuro porque te puede leer mucha gente y no sabes a quién le puede llegar. Quizá en 2011 Zapata no tenía ni pensado entrar en política pero, enlazando de nuevo con Torrente 3 y el inicio del post, la carga ofensiva del humor negro se multiplica si la broma es pública, al margen del uso torticero que de él hagan sujetos despreciables. No es lo mismo lo dicho como ciudadano anónimo que como cargo público pero cada uno debe asumir su historial y las consecuencia que de él se extraen.

La explicación de Guillermo Zapata.

PD: Como demostración de que todos tenemos un pasado ¿acaso no podría tildarse de racista este artículo escrito en 1983 por un tal Mariano Rajoy? Porque el pasado falangista de Aznar ya tal.

martes, 2 de junio de 2015

Patriotas indignados marchan en protesta por la base de Morón

Los patriotas españoles se sienten muy ofendidos por la pitada que sufrió el himno nacional y por el jefe del estado Felipe de Borbón, alias "el preparao".

Me parece encomiable que unos ciudadanos se preocupen por los símbolos nacionales hasta el extremos de cagarse en los muertos de vascos y catalanes por silbar una cancioncilla. Uno llegaría a pensar que estarían dispuestos a mucho más si una porción de tierra de su amada España dejara de pertenecer a su sagrado e indivisible país. Ahora tienen la ocasión de demostrarlo.

El bobierno de España ha acordado con el de los USA que la base militar de Morón pase a ser permanente. Esto significa que el suelo donde se ubica estará bajo control usamericano, toda una cesión de soberanía que debería soliviantar a todo buen patriota que se precie. Fuentes gubernamentales aseguran que este extremo no es cierto, pero je, je, digamos que este ejecutivo y la verdad no son dos conceptos cuyo encaje en la misma frase suene elegante.

Así que imagino que lo más granado del facherío estará a esta hora planeando movilizaciones masivas para protestar por esta afrenta hacia el sagrado suelo patrio. De hecho, ya tenemos organizadas marchas por la "dignidá ejpañola" de las cuales podemos ofrecer en exclusiva las primeras evoluciones.



Me emociona ver a tanto sincero patriota reunido. ¿A ustedes no?

domingo, 31 de mayo de 2015

La pitada al himno como detector de demócratas

Harto, cansado, hastiado estoy ya del himno, de la bandera y de las polémicas que suscitan. El sábado, de nuevo la bronca en forma de pitos contra el himno nacional previo a un partido de fútbol. Esto provocó que la red se poblara de humillados y ofendidos por la actitud de las aficiones vasca y catalana, como si les acabaran de asaltar la cuenta corriente o les hubieran violado un hijo. Los españoles, como siempre, ocupando su mente con las cosas que de verdad importan en su día a día.

Yo soy español, aunque me pese a veces y en muchas ocasiones me avergüence de ello. Pero no odio mi país, ni siento un rechazo atávico hacia él. Soy consciente de las cosas buenas que tiene y también de las malas. Como me considero una persona crítica quizá tenga tendencia a resaltar más las malas, pero también porque no encuentro a mi alrededor ese grado de opinión algo más solemne y elaborado. En su lugar suelo encontrar complacencia y la clásica benevolencia hacia lo propio del falso patriota, por lo que tengo la necesidad de contrapesar esa falta de análisis profundo.

En este país llevamos poco de democracia, aunque nos parezca que desde 1975 ha transcurrido un mundo. Es por eso que el derecho a la libertad de expresión no se encuentra tan firmemente arraigado como sería deseable. No se tolera igual si son nuestras ideas o sentimientos los situados en su punto de mira. Podrá opinarse que el himno y la bandera son símbolos que nos representan a todos, y que manifestarse en su contra es ofender a todo un país, pero esto no es más que una interpretación tan válida como su contraria.

La pitada del sábado al himno me trae bastante sin cuidado porque no me siento con la obligación de exudar españolidad a cada instante, aunque no por ello piense que fuera algo bonito o decoroso. Además, pienso que la libertad de elegir lo que queremos pensar es intocable y no debe estar sujeta al albedrío ajeno. Si alguien quiere mostrar su disconformidad con una tonadilla ¿qué daño hace silbándola? ¿Daño al país? ¿De verdad que si miramos hacia atrás esto es lo que peor imagen ha trasmitido de España en los últimos años?

La libertad de expresión no se toca, salvo si es para amenazar o difamar. Es decir, la libertad de uno acaba donde comienza la del vecino. No es difícil de entender. Porque si entramos en en terreno de los sentimientos nos podemos poner muy pejigueros con no pocas cosas. No se pueden legislar los sentimientos, son muchos, muy variados y muy personales. Entran en el terreno de las ideas, y las disposiciones legales sobre las ideas son propias de dictaduras.

Podemos decir que la pitada de la otra noche fue un estupendo evento para diferenciar demócratas de boquilla de los reales. Un verdadero demócrata, cuando se produce un hecho que no le gusta, aunque le hiera hondo, siempre que no le ataque objetivamente en lo personal (se ponga en duda su honorabilidad o su seguridad, por ejemplo), no tiene otra que aguantarse y encajar el golpe con deportividad. Lo otro es vivir la democracia con pesar, mal llevándola y con pulsiones nada saludables que se desatan cuando determinados acontecimientos siguen designios contrarios a sus prioridades e intereses.

¿Cuántos de los unos y de los otros hemos encontrado a nuestro alrededor desde la noche del sábado?




domingo, 26 de mayo de 2013

Descaro, desvergüenza, indecencia, imoralidad, impudicia y desfachatez

Descaro.

El PP rechaza declarar el 18 de julio día de condena de la dictadura.

El partido que nos gobierna, y que niega una y otra vez sus vínculos con el franquismo, desaprovecha cada ocasión que se le presenta para demostrar que su desapego es real. No puede hacerlo, sería como rechazar a su madre. Les viene que ni pintado esta cita de Henry David Thoureau en su ensayo "La desobediencia civil":
Aquellos que, mientras desaprueban el carácter y la necesidad de un gobierno, le conceden su adhesión y su sostén, son indudablemente sus más concienzudos paladines, y así, a menudo, el obstáculo más difícil para la reforma.
Dicho de otro modo: cuanto la tibieza no es un hecho aislado sino que es una constante, uno queda retratado. Los vínculos existen, son fuertes y no hay ninguna intención, ahora que se han apoderado del país, de disimularlo. Ni falta que les hace.

Desvergüenza.

El gobierno declara "de utilidad pública" la asociación ultraconservadora HazteOir.

Confieso que me he quedado boquiabierto con esta noticia. Tal vez esa sea la estrategia: dejarnos estupefactos y bloquear nuestra capacidad de reacción con sobredosis masivas de caradura, desvergüenza, desfachatez y desmesura. Tanta impudicia y golfería no creo que fuera previsible para muchos votantes del PP. No es que hayan sobrepasado líneas rojas, es que las están borrando del mapa. Los favores y prebendas a amigos y asociaciones afines se conceden con total desparpajo, a calzón quitado, sin rubor ni sonrojo. Los que se presentaban como un referente ético que nos libraría de la corrupción socialista.

Indecencia.

La asignatura de Religión contará para becas, nota media y repetir curso.

El Partido Popular luchó con todas sus fuerzas contra la asignatura Educación para la Ciudadanía por considerarla "adoctrinante". En contrapartida, y para demostrar que ellos no quieren implantar ideologías en la mente de los chavales, imponen en la nueva reforma educativa la religión como asignatura al mismo nivel que ciencias, lengua o inglés. Uno se queda sin palabras, sin calificativos. La sanidad o la educación deben privatizarse, pero lo religión tiene que ser pública. Por la gracia de dios.

Inmoralidad.

La delegada del Gobierno en Cataluña entrega un diploma a la División Azul.

Hace poco, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, tachaba de nazismo puro los escraches a políticos de su partido. Dejando al margen la particular percepción que del nazismo tiene esta señora, me pregunto que le parecerá que alguien de la relevancia de una delegada del Gobierno participe de la consideración a unos soldados que lucharon codo con codo con las tropas de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial. Yo me pregunto si no será más nazi homenajear a la verdaderamente nazi División Azul que reunirse para protestar ante los políticos que les rinden tributo.

Impudicia.

El ejército español no rinde homenaje a los republicanos muertos en Mauthausen

Por supuesto, la anterior noticia solo podía venir acompañada de otra como esta. En Europa sí saben lo que representa el republicanismo español, y por eso le rinden tributo. En Españistán, el martillo franquista se encargó de manchar la reputación de la República y la de sus defensores con toneladas de propaganda. Y como buena heredera, la derecha española continúa la tarea con permanente ninguneo y menosprecio. Lógico, por tanto, que sienta mayor simpatía por los que combatieron junto a Hitler que por aquellos que murieron peleando contra sus tropas.

Desfachatez.

El Ayuntamiento de Santoña aprueba solicitar el Principe de Asturias que inaugure el monumento a Carrero Blanco.

Dicen que no hay connotaciones políticas. Por supuesto. Que la iniciativa parta de Falange es irrelevante, desde luego. Debe ser que Carrero, antes de formar parte del gobierno de Franco, ya era famoso por promocionar las anchoas de Santoña. Seguro que en Alemania son frecuentas los homenajes a las víctimas del plan Valquiria para matar a Hitler. Total, hijo predilecto de su localidad natal puede serlo cualquiera, no importa lo que haya hecho en vida. Me pregunto que dirá el sermoneador oficial del reino desde su atalaya de La Sexta. Me refiero a Miguel Ángel Revilla, y al concejal del partido del que Revilla es secretario general, que también apoya la medida.

jueves, 21 de febrero de 2013

Españistán duele cada día más

No vi la última gala de los premios Goya de cine, pero era de esperar que disgustase a los de siempre. Se queja Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda, de que hay actores que tributan en otros países. Mira que tiene por qué callar este sujeto, que cobra dietas por alojamiento cuando tiene tres pisos en propiedad en Madrid. A este miserable habría que sacarle a palos de España. Gentuza como esta es la que hunde la imagen de un país, la que ha convertido España en Españistán, en un triste cubil de forajidos, en una fosa séptica moral. El ideólogo de la amnistía fiscal para defraudadores se pone ahora a dar lecciones... ¿La bajeza de esta casta inmunda no tiene límites?

Pero no nos equivoquemos ni desviemos el foco de donde realmente importa. Si este tipejo y quienes le acompañan no tuvieran legiones y legiones de votantes detrás esto no ocurriría. Estoy leyendo ahora un pequeño libro de Michael Hardt sobre la figura de Thomas Jefferson y la faceta revolucionaria de su pensamiento, que dio lugar a la declaración de independencia de los USA. Es un auténtico bofetón en plena jeta de aquellos que se dicen demócratas y que solo utilizan los resortes democráticos para dominar a las masas y oligarquizar el poder. Hay un momento en que se cita al filósofo holandés Spinoza de la siguiente forma: "si la población es ignorante y supersticiosa, instaurar la democracia significaría simplemente instituir el imperio de la ignorancia y la superstición". Conciso y brutal. La oligarquía dominante se asegura de que el ciudadano nunca ejercite sus facultades críticas a base de desmontar el sistema educativo público, de idiotizarle con la TV y los deportes, de poner trabas al ejercicio de sus derechos, de que nunca se entere de verdad de lo que ocurre de forma que nunca pueda tener una opinión formada sobre prácticamente nada. Aquí enlazaría con el 1984 de Orwell, la implantación del doblepensar, de los dos minutos de odio, el empleo de los eufemismos a modo de neolengua para ocultar las realidades al ciudadano... hasta alcanzar el mayor de los sometimientos. Y estamos así, en pleno 2013. Y con millones de chimpancés protohumanos celebrando que les orinen cada día en plena boca.

Hardt cuenta que Jefferson escondía en su interior un auténtico revolucionario. Defendía que una constitución no debería tener vigencia por más de veinte años, y que lo contrario supone una imposición. Es algo cuya lógica se me antoja incontestable. ¿Quién de nosotros votó nuestra actual Constitución? Jefferson sostuvo que la revolución debería ser periódica y no detenerse nunca como forma de evitar que los gobernantes terminen abusando de su pueblo. Y que, entre otras cosas, el espíritu de resistencia al gobierno quizá conlleve eventuales actos erróneos, pero que ello es preferible a que dicho espítitu nunca se manifieste. Tal cosa equivaldría a la sumisión total, añado, como la que estamos padeciendo ahora mismo. Se están riendo de todos nosotros, porque les protege nuestro desorbitado grado de sumisión y mansedumbre.

Sobre los actores... vuelve el cántaro a la fuente. Lo dije en su momento, los actores se convirtieron en titiriteros el día que se decantaron por la opción política "equivocada". Nunca antes se había puesto en cuestión el tema de las subvenciones, pero fueron hacerse públicas las mayoritarias simpatías políticas del gremio y comenzar el tiro al pichón contra ellos. A partir de ahí se cuestionó el cine español como nunca se había hecho. En Españistán ejercer la libertad ideológica se paga caro...salvo si comulgas con el gobierno de turno, ¿verdad, José Luis Garci?

Sobre las críticas a Maribel Verdú por solidarizarse con los deshauciados cuando no hará tanto hacía publicidad de hipotecas... ¿Le exigen coherencia? ¿Quién es completamente coherente a estas alturas? Y lo que es más fuerte, ¿quién pide coherencia? ¿Los que votaron a Aznar, el falangista anti Constitución que luego se erigió en su máximo baluarte? ¿Los que defienden la memoria de Fraga, el ministro franquista travestido en demócrata cuando las circunstancias se lo impusieron? ¿Los que votan a Rajoy, quizá el mandatario europeo que más rápidamente y en mayor cantidad ha incumplido sus promesas electorales? ¿Qué MIERDA de autoridad moral es esa para reclamarle nada a la Verdú? Pero este es el país de los desvergonzados, de los golfos y los granujas, donde el más infame de los canallas se arroga la potestad de impartir lecciones de moral a los demás.

¿Saben cuál ha sido la GRAN tragedia que ha sufrido este país? Que los fascistas ganaron la guerra. De tal modo, tuvieron cuarenta largos años para construir un arruinado país a su imagen y semejanza, implantando su moral en cada rincón, en cada pueblo. Mientras el fascismo era derrotado y humillado en Europa, en España, aliado con el clero, sentaba las bases de la actual Españistán. Así, en Alemania es delito invocar al Fürher mientras que aquí los alcaldes se pueden negar tranquilamente a quitar placas de calles con el nombre del caudillo. Y todo está lastrado, enmierdado, por esa herencia. La victoria fascista y su posterior dominio plenipotenciario creó todo un perfil de ciudadano: tolerante con el corrupto, sumiso con el poder, indolente ante cualquier atropello que sufra u observe. Y lo que es peor, su victoria les permitió establecer y socializar un conjunto de valores que les han permitido perdurar con cierta comodidad. Los ganadores siempre imponen su versión de los hechos, de ahí que aún pervivan valores heredados de la dictadura y que estos sean impúdicamente exhibidos sin miedo al rechazo social. En España nunca tuvimos una toma de la Bastilla, un desembarco de Normandía o una Revolución de los Claveles que nos librara de la morralla autoritaria y la colocara en el rincón churretoso de la historia que siempre ha merecido.

Y ni PSOE ni gaitas, todo está cubierto por la misma capa de mugre. Hoy el presidente del PSC ha puesto sobre la mesa la abdicación de Bribón I el matapaquidermos. Y desde el PSOE...ay, lo ca dishoooo... que no, que no, que no estamos a favoóooooo.... que eso e mu maloooooo.... Todo basura, cobardía y acomodamiento. ¿Esa es la alternativa? ¿Una simple diferencia de matices? Menudo páramo.

jueves, 23 de febrero de 2012

Qué hay detrás del rechazo a juzgar el franquismo

Con tanto Garzón para arriba y para abajo en los medios, he tenido tiempo de reflexionar sobre el tratamiento dado a la dictadura pasados los años. Moviéndome por la red he detectado cierta corriente de pensamiento, ignoro si muy extendida, poco proclive a revolver el pasado en lo que atañe al franquismo y con una base argumental un tanto inquietante. Sus directrices giran en torno a la idea de que agitar determinados hechos pretéritos, reabrir las heridas lo llaman algunos, puede llevarnos a un estado de confrontación social muy poco deseable. Sin decirlo, quienes así hablan se están refiriendo a otra guerra civil. Quiero decir algunas cosas al respecto.

Primero situemos a los actores de este conflicto. La izquierda social y política es la que con más ahinco defiende recuperar la memoria histórica, reparar a las víctimas del franquismo y saldar cuentas con el dictador. En el otro extremo, la derecha social y política es la que suele blandir la postura opuesta: no hay que mirar al pasado, dejemos dormir a los muertos y cerremos este capítulo de nuestra historia. A grandes rasgos así quedarían definidas las dos posturas, a día de hoy, irreconciliables.

Entiendo hasta cierto punto el posicionamiento de la derecha. Mirar al pasado no es lo propio de sociedades modernas y a nadie le agrada rememorar los episodios dolorosos de la historia de un país. Suena a estancamiento, a negación del progreso, a un aferrarse a lo ya transcurrido con más fuerza que a lo que nos proyecta hacia el futuro. Hay que admitir que, aunque sea desde una óptica retórica, son argumentos que se observan poderosos.

Pero, ¿que implican? ¿Qué pagamos a cambio de comprar esa supuesta estabilidad social e institucional? Analicemos el axioma principal: agitar el pasado y reabrir las heridas puede llevarnos a un estado de confrontación social, aka guerra civil. Si lo releemos suena terrible. Nos están diciendo que poner sobre la mesa los horrores acaecidos durante casi 40 años de dictadura nos pone en riesgo de conflicto bélico. De tal modo, es lógico inferir que, en respuesta a la osadía que, en apariencia, supone cuestionar críticamente el régimen de Franco hasta esos niveles, hay quien podría tomar una iniciativa violenta, esencialmente un golpe de estado, para restablecer el orden. Y también sería razonable suponer entonces que ya tenemos personas con esa idea en la cabeza pululando por nuestro país. Una idea durmiente quizá, pero ocupando un hueco en su mente a la espera de una chispa que la active. ¿Es descabellado este razonamiento?

Si meternos en según que jardines implica el riesgo de consecuencias catastróficas, o lo que es lo mismo, si saldar cuentas con la dictadura nos puede conducir de nuevo a la guerra, esto solo puede significar que aquí todavía hay gente dispuesta a liarse a tiros en el momento en que cobre relevancia una concepción social y estatal diametralmente opuesta a la que defienden. De ahí entonces, no cabría más conclusión que aceptar que la única forma de vivir en [semi] paz en España para los no afectos al carnicerito de Ferrol es envainársela en lo relativo a Franco y sus cerca de cuatro décadas de extraordinaria placidez (Jaime Mayor Oreja dixit). Cerrar la boca ante todo aquello que estos entes consideren intocable y tragar arrobas de bilis, no sea que activemos algunos resortes demasiado delicados y todo vuelva a saltar por los aires.

Si esto es así, ¿lo podemos llamar vivir en democracia? Porque a mí me cuadra más llamarlo vivir bajo la coacción y la intimidación, aunque sean de baja intensidad. Una democracia cercenada y con la amenaza permanente sobre la libertad de sus ciudadanos, en el momento en que estos se pronuncien sobre lo que no deben, no es digna de tal nombre.

Vayamos más lejos ¿Es aplicable este discurso a ETA? ¿Hay, en consecuencia, que pasar la página del terrorismo etarra una vez que la banda desaparezca definitivamente? ¿Es lo que defiende la derecha más ultramontana? [inciso: si nos atenemos a la lógica ultraderechista, revisar el franquismo desde la perspectiva que se quiere hacer es, directamente, faltar a la verdad histórica]. Pero poniéndonos en los zapatos de alguien de derechas que reprueba la dictadura, que los hay, ¿cuántos habría que aceptaran esta analogía? ¿Cómo encajarían ver a Arnaldo Otegui recibiendo con fastos y festejos el cargo de Lehendakari? ¿Cómo se lo tomarían todos aquellos que aplaudieron la despedida final de Manuel Fraga, ex ministro del antiguo régimen, el Otegui del franquismo?

Yo creo que hay que pasar página en determinados aspectos, los menos truculentos quizá. A Fraga la democracia y sus actores le han tolerado, y él se integró plenamente, como pienso que asimilarían a Otegui con una ETA disuelta. Pero los crímenes de un régimen dictatorial siguen siendo crímenes, sus víctimas lo son tanto como las de ETA y solo desde la legitimación de la dictadura se puede negar este extremo. No hablo de buscar a nadie para meterlo entre rejas; únicamente de compensar a quien sufrió los rigores del terrorismo de estado franquista, aunque solo sea a efectos de reconocimiento moral, desde las instituciones de un país, su país, que se dice democrático. Si poner de manifesto el carácter opresor y tiránico del anterior régimen nos puede llevar a una nueva confrontación civil quizá no merezca la pena luchar por una democracia tan endeble y condicionada como ésta.

Esta subordinación, y así de claro hay que decirlo, existe por los lazos existentes entre el PP y el franquismo. Vínculos ideológicos, económicos y sociales que no quieren terminar de cortar. Sin el respaldo implícito a la causa franquista, y a veces explícito, del PP o de alguna de sus cabezas visibles, traducido en el rechazo sistemático a cualquier iniciativa que la objete (memoria histórica, retirada de estatuas, renombrado de calles...), el tema de la memoria histórica ya estaría más que superado. Pero probablemente ese es un debate que nunca plantearán por el riesgo de escisión interna que entrañaría dentro de su partido y por el daño que la posible dispersión de voto subsiguiente podría causarles. Su perenne obstruccionismo tiene motivos esencialmente partidistas y no se origina en modo alguno en una supuesta búsqueda del bien para España.


miércoles, 13 de octubre de 2010

España, país sin remedio

El campo de exterminio de Jasenovac está considerado como el más cruel de todos los tiempos. Creado en el Estado Independiente de Croacia en 1941 tras la invasión nazi de Yugoslavia, Jasenovac fue concebido por el últracatólico líder croata Ante Pavelic como un centro de aniquilación de todo aquel opuesto a los principios del régimen ustashi (ultranacionalista croata y filonazi), ya fueran étnicos, políticos o religiosos. Las cifras bailan según las fuentes, pero hay cierta unanimidad en elevar el número de víctimas hasta el medio millón, de los cuales la inmensa mayoría fueron serbios ortodoxos, aunque también hubo comunistas, gitanos, judíos o simples opositores, ya fueran hombres, mujeres, niños o ancianos.

El ex-jefe del servicio secreto yugoslavo, entonces al servicio de Pavelic, disfrutó de un entrenamiento privilegiado en Auschwitz que le sirvió para aplicar métodos de tortura y muerte que horrorizarían al mundo una vez dada a conocer la magnitud de la carnicería: degollamientos masivos, muerte a golpe de maza, hogueras donde se arrojaban vivos a los prisioneros, ahogamientos en el río Sava o en piletas de cal viva... Existen testimonios que declaran que el horror allí desatado excedía lo imaginable por la mente humana.

Ya en 1945, y con los partisanos comunistas de Tito a las puertas de Jasenovac, Pavelic ordenó destruir todo vestigio de la brutalidad allí empleada con el fin de eliminar la implicación de los ustashi en crímenes de guerra. Por suerte no fue suficiente para que lo allí acontecido no sea reconocido hoy día por los actuales mandatarios croatas.

Ustedes se preguntarán, ¿a qué viene este pequeño recordatorio histórico en un blog que nunca ha tenido semejante enfoque y con un título de entrada que habla de España? La respuesta está en el siguiente párrafo.

Tras el fin de la guerra y la caída del nazismo, Ante Pavelic encontró refugio en, entre otros lugares, Roma, donde la Iglesia Católica le ocultó hasta que pudo huir a Argentina, sin duda, ante el temor de que se destapara la directa participación de siervos del Vaticano en las masacres de Jasenovac. A mediados de los años 50 del siglo pasado, y dado que el país suramericano dejaba de ser seguro para él, Pavelic se trasladó a Madrid, donde acabó sus días en 1957 protegido por el régimen de Franco. Sus restos se encuentran enterrados en el cementerio madrileño de San Isidro.

España, lugar de transición modélica de un régimen totalitario a una democracia moderna... Todo basura. España es un lugar donde hay miles de ciudadanos que se vanaglorian de adorar a un caudillo que, siendo él ya un asesino, convirtió a nuestro país en refugio y consuelo de genocidas; es un sitio donde sus herederos ideológicos naturales, desde una podredumbre moral de semejante calado, amenazan con
demandar al Estado por osar poner sus manos allí donde más se evidencia la perversidad de su herencia; es un país donde la colaboración con la infame jerarquía católica cada día es más estrecha y donde sus cabecillas se permiten anunciar visitas en las que tienen pensado darnos un repaso en materia moral como si su espeluznante y maligna historia fuera presa del olvido, y mientras en el día de hoy se llenan de mierda con el tema de la pederastia.

España, país sin ética, país sin remedio.

Fuentes: Fernando Vallejo, La puta de Babilonia; Wikipedia.

martes, 15 de junio de 2010

Memoria histórica atascada, inmadurez democrática española

Es un lugar común entre los afines al bagage moral del franquismo aludir a las fechorías perpetradas durante la II República, o cometidas por milicianos republicanos durante la guerra civil, en respuesta a toda mención de los crímenes franquistas. Pero su cortedad intelectual les despacha enseguida. Solo un par de apuntes: 1) el franquismo fue un régimen terrorista que ejercía la represión institucionalizada, mientras que los gobiernos de la II República, entre los que hubo uno de derechas, no lo fueron ni puede demostrarse que lo fueran; 2) no son comparables las atrocidades cometidas bajo el estrés de una guerra, y ahí están las llevadas a cabo por los aliados en Hiroshima, Nagasaki o Dresde durante la II Guerra Mundial, habiendo pocas dudas sobre cual era el bando correcto, con las consumadas una vez finalizada la contienda bélica, ejecutadas por el mismo aparato del Estado y contra una oposición política y social derrotada y sin apenas recursos.

Pedir lo que pide una campaña publicitaria a la que ponen rostro diversos nombres del ámbito artístico español es lo común entre personas decentes en naciones con sistemas democráticos sólidos. Pero ocurre que esto es España, y este país está plagado de indecentes que salen a la luz en cuanto surge una voz reclamando la reparación de los desmanes franquistas. Si la democracia es la expresión de la voluntad colectiva, determinados sectores de los que conforman esa voluntad no están porque la baja calidad de nuestra democracia mejore con respecto a otros países.

Hace poco volvía a leer sobre la disculpa emitida por el gobierno británico a finales de 2009 por la persecución institucional a que fue sometido el matemático británico Alan Turing después de la II Guerra Mundial, debido a su condición de homosexual, y que le terminó llevando al suicidio. Ahora, nuevamente es el Reino Unido quien hace examen de conciencia, en este caso con los sucesos acaecidos durante el conocido como domingo sangriento. ¿Podemos soñar con ver algo así en España?

Imposible. No mientras haya gente con poder e influencia interesada en difundir la idea de que eso es “remover el pasado” o de que así se fomenta el "guerracivilismo". O que todo es una maniobra de despiste, una "cortina de humo" para desviar la atención de los verdaderos problemas que aquejan a nuestro país (¿cómo es posible, me pregunto, seguir percibiendo esos problemas con operaciones propagandísticas tan hábilmente orquestadas?).

Es otro lugar común de quienes secundan esta doctrina, la cual continúa con el argumento del aborregamiento general, al cual atribuyen el calado de este tipo de campañas. En cambio, para mí aborregamiento es negarse por sistema a comprender una iniciativa justa dejando a un lado quien la promueve; aborregamiento por excesiva dependencia de determinados principios ideológicos lo podríamos llamar. Y por unos muy enraizados prejuicios.

Quienes ponen cara a la campaña supongo que lo hacen porque son populares y ello ayuda a divulgarla más eficazmente. Atacarles, como a buen seguro ya les están atacando, por unas filias políticas a las que tienen todo el derecho o por los resultados que cosechan en su profesión es el típico recurso fácil y gratuito. Es falaz y propio de gente sin capacidad de articular una argumentación que refute un mensaje, por lo que optan por atacar al mensajero. Existe en quien protagoniza esos ataques la necesidad de responder, de denigrar a los artistas y embestir en lo posible contra su imagen. No disponen de munición dialéctica de gran calibre para criticar la iniciativa en sí, pero les disgusta, porque la perciben como una agresión hacia algo que sienten como propio, lo que les lleva a contraatacar. ¿El delito? Se han pronunciado en el sentido equivocado y han tenido la desfachatez de cuestionar el estado de cosas que ellos han decidido que es intocable.

Es muy triste que la política de exterminio físico y social franquista siga contando con este tipo de defensores, ya sean tácitos o explícitos. A veces pienso que no se trata más que de simples tontos útiles que responden por impulso innato y no tras un estudio detenido y sosegado de las cosas.

Al franquismo se le puso en cuarentena durante la transición, pero ya va siendo hora de ajustar cuentas y de reconocer explícitamente el régimen del psicópata de Ferrol como la dictadura criminal que fue. Y si esto se alarga en el tiempo es debido a la renuencia de estos entes, políticos y sociales, a que tal hecho se produzca. Asesinatos, torturas, detenciones, secuestros, violaciones, represión… todo orquestado desde los aparatos del Estado y contra una población famélica, asustada e indefensa. No se está pidiendo ningún ajuste de cuentas contra nadie en particular, ni cárcel para ningún anciano falangista. Solo la reparación de la dignidad de miles de víctimas de crímenes de conciencia cuya culpa fue oponerse al mayor carnicero parido por España durante el siglo XX. Tan solo localizar sus restos esparcidos por las cunetas y que sus familiares puedan darles sepultura de forma digna. ¿Por qué es algo tan ofensivo para tantos? ¿Por qué lo consideran un agravio cuando ya hubo cuarenta largos años para que el bando golpista recuperara a sus muertos?

Quiero terminar mencionando a quien todavía habla en términos de vencedores y vencidos, a quienes aún hoy se jactan, que los hay, de quién ganó la guerra para utilizarlo como arma arrojadiza. El franquismo ganó la contienda militar, pero solo eso. Hoy día es España es un estado descentralizado, el ejército está supeditado al poder político, la Iglesia no impone sus criterios a la sociedad (pese a su persistencia), avances sociales antes impensables son hoy moneda corriente, el pluralismo político es ya algo irrenunciable… Observando cual es la realidad sociopolítica española actual, ¿de verdad hay alguna duda cual fue el esquema de valores que finalmente terminó venciendo? Es decir, todo aquello que el franquismo buscó aplastar mediante un golpe de estado y los subsiguientes cuarenta años de tiranía hoy es lo normal, el paradigma imperante. 

El paréntesis franquista, por tanto, supuso casi cuatro décadas de atraso, de frenazo, cuarenta años perdidos en los que España, pudiendo haberse puesto a la altura de los países de su entorno, quedó descolgada. ¿Y todavía hay quien se atreve a jactarse de quien ganó la guerra?

viernes, 9 de abril de 2010

Sobre la transición, la izquierda acrítica, el franquismo, la memoria y la derecha batasunizada

Pienso que la izquierda española se está portando con escaso sentido autocrítico en el asunto de la posible suspensión al juez Baltasar Garzón. En seguida se acusa a los estamentos judiciales de persecución y de estar dominados por jueces que juraron lealtad a los valores del movimiento. Todo eso está muy bien, pero echo en falta más razonamientos jurídicos y menos ad hominems, siendo quizá la ausencia de los primeros el motivo de los segundos. Garzón arrastra fama de no demasiado buen instructor, algo que apoyaría la reciente anulación de gran parte de las escuchas del caso Gürtel.

La causa iniciada contra el franquismo me parece moralmente defendible, pero no saltarse las leyes ni tomar atajos legales para iniciarla. Si quiere hacerse, primero cámbiense las leyes, deróguese la ley de amnistía de 1977 (algo ya hecho en algún país y perseguido en otros) y actúese en consecuencia, pero no antes. Un juez debe ser el último en sobrepasar cualquier límite legal. El Tribunal Supremo decidirá sobre su suspensión, el mismo tribunal que ratificó la sentencia del 11-M y absolvió a los policías del caso Bono, dicho esto para quienes atribuyen un escoramiento hacia la derecha del alto tribunal, sesgo este que no encajaría muy bien con lo sentenciado en los dos ejemplos citados.

Lo anterior me sirve como introducción al tema sobre el que quiero hablar, y es el problema que se generó durante la transición. En ese periodo, en aras de una resolución que terminara con los enfrentamientos y evitara un nuevo golpe de mano militar, se cedió mucho, y se ha seguido cediendo durante mucho tiempo. El franquismo fue un régimen criminal que practicó el terrorismo de estado institucionalizado. Es frecuente que amplios sectores de la derecha, que no actuarían así de no sentirse herederos morales del antiguo régimen, practiquen una analogía entre el franquismo y los gobiernos izquierdistas de la II República, sintiendo que con ello los equiparan en lo peor, tratando así de quitar razón a toda iniciativa que impulse una condena explícita de la dictadura.

Semejante analogía es falsa y una forma recurrente entre el revisionismo regre derechil de aparejar adjetivos, cuando en modo alguno son aparejables. La violencia, represión y terrorismo establecidos que practicó el franquismo no tuvo antecedente en las instituciones republicanas. Mal que les pese a los fachas (que son parte de la derecha pero, por suerte, no son toda ella), la violencia política durante la II República escapó al control del Gobierno y no fue promovida por este (de hecho, lo socavó duramente), mientras que el franquismo la institucionalizó y la convirtió en medio y artefacto indispensable para su supervivencia.

No es raro que se cite a Santigo Carrillo y Paracuellos como exponente del carácter violento de la izquierda en aquella época, pero es evidente que es distinto un crimen en situación de guerra (donde, por desgracia, siempre se cometen atrocidades) que, habiendo terminado ésta, servirse del aparato del Estado para imponer mediante el terror y la represión un determinado estado de cosas. Cabría preguntar a quienes gustan de recordar Paracuellos si opinan de igual manera sobre Hiroshima y Nagasaki o sobre el bombardeo de Dresde, paradigmas de ataque gratuito sobre inocentes perpetrado en tiempo de guerra por países a quienes se considera aliados y cuyas buenas intenciones no se ponen en duda.

Volviendo al tema, efectivamente se cedió, lo cual no debería significar un carpetazo ni un pasar página y a otra cosa. España es probablemente el único país del mundo avanzado con un pasado tiránico que no ha solventado la papeleta de ajustar cuentas con la dictadura. Y no lo ha hecho por la presión ejercida por los sectores más reaccionarios del país, lamentablemente encabezados por el Partido Popular. La derecha española actual, como digo, se siente heredera natural del franquismo, y su partido mayoritario, lejos de rechazarlo abiertamente acoje gustoso a quienes dulcifican la dictadura y la señalan como algo no tan malo, hasta el punto de enviar como su máximo representante en el parlamento europeo a alguien que califica el franquismo como una época de "extraordinaria placidez".

Qué paradoja que quienes más afinidad sienten hacia los valores que cimentaron la dictadura sean quienes más braman contra ETA y los intentos de una salida negociada al conflicto vasco. Son unos hipócritas. Imaginemos por un momento que en lugar de Jaime Mayor Oreja fuera Arnaldo Otegui quien hablara en esos mismos términos de los años de plomo etarra durante la década de los 80. Seguramente saltarían como fieras acusándole de apología del terrorismo e instando a las autoridades a actuar contra él. Imaginen que en este vídeo de Intereconomía en lugar de salir Blas Piñar y colegas añorando la etapa franquista es la ETB la que muestra a cualquier miembro de la izquierda abertzale hablando de las excelencias del comando Nafarroa. ETA y el franquismo en esencia representan lo mismo, aunque ocupen orillas contrapuestas.

Por último, y al hilo del vídeo de Intereconomía, presidido por la más cruda y aberrante ausencia de complejos, quiero dedicar unas palabras a quien acusa a la izquierda en general y al gobierno socialista en particular de provocar con sus pretensiones la efervescencia ultraderechil. Si la izquierda debe renunciar a sus principios (laicidad, descentralización, avances en materia social, denuncia del franquismo…), todos ellos perseguidos según el normal proceder democrático, solo para no despertar al fantasma fascista y que este permanezca aletargado, entonces hay que afirmar con rotundidad que nos encontramos ante una democracia, la española, cercenada, amordazada y secuestrada por el miedo a lo que un sector del país pueda hacer si el otro, repito, seguiendo las pautas que dicta el sistema democrático con el que, en apariencia, todos estamos de acuerdo, aprovecha su paso por el gobierno para caminar en una dirección que no gusta a quien no debe. Empezamos justificando estos en principio inocuos arranques de nostalgia neofascista, continuamos como Pío Moa, diciendo que la dictadura no reprimió, solo escarmentó a la oposición y aduciendo motivos por las que un golpe de estado no sería tan malo y, partir de ahí, tiemblo sólo de pensar en cual sería el siguiente paso lógico.

Insisto, en cierta región del norte español, si determinados entes otorgan a sus colegas más descarriados el mismo tratamiento que la derecha española y presuntamente democrática dispensa al franquismo, se les acusaría de terrorismo o de afinidad con este, les ilegalizarín y se les perseguiría judicial, policial, política y socialmente. Da miedo y vergüenza ver como un sector de la derecha española cada vez es más indistinguible en sus modos y argumentos de Batasuna.

viernes, 29 de mayo de 2009

La burbuja franquista aún no ha explotado

Una TV sueca entrevista al abad del monasterio del Valle de los Caídos. Sus circunloquios para ofrecer una imagen dulcificada del franquismo, alucinantes; su azoramiento ante las preguntas del reportero sueco sobre los crímenes franquistas, más que palmario; y lo que intenta vender sobre la opinión que de Franco tenemos los españoles, indignante hasta la náusea.



¿La transición superada? ¡Y un carajo! La burbuja inmobiliaria habrá estallado pero la burbuja franquista aún parece quedarle mucho para explotar. Y éstos cómplices intelectuales de genocidas y entusiastas del terrorismo de estado franquista son los que nos intentan dar lecciones de moral en lo relativo al aborto. Que se vayan al infierno todos, que vuelvan al lugar del que salieron.

Enlace relacionado: La memoria que algunos pretenden enterrar.

miércoles, 28 de enero de 2009

Amnesia histórica, no memoria histórica

Todavía en España todavía hay personas para las que cualquier atisbo de repulsa a la dictadura franquista les resulta indigerible.
El PP impide la retirada de la medalla de oro a Franco concedida por Calatayud

Argumentan que no quieren "reabrir heridas". Las abstenciones de siete de los nueve concejales de la formación conservadora y dos de los cuatro del PAR impiden arrebatar los honores que la ciudad aragonesa otorgó al dictadoren 1951 [27/012009]
No es de extrañar a juzgar por lo que dice su jefe y por quien es el escogido para representar a su partido en Europa.

El PP, en contra de la investigación de Garzón porque "reabre heridas"

El eurodiputado conservador Jaime Mayor Oreja califica de "disparate" la decisión del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón [02/09/2008]
Mientras tanto, aquel que sacó a pasear a su difunto abuelo en efigie, como símbolo de la represión franquista, se apuntaba a buena una dosis de paños calientes.

Zapatero defiende ahora enterrar el franquismo «en el olvido más profundo»

«Todo lo que sea que eso esté en el olvido más profundo de nuestra memoria colectiva es un dato positivo» [21-11-2008]
Y en mitad del circo de la desmemoria, la ONU sacándonos los colores.

La ONU pide a España que derogue la Ley de Amnistía de 1977

La ONU recomendó al Gobierno español, tras la celebración de la 94ª sesión de su Comité para los Derechos Humanos, una serie de medidas relacionadas con los derechos de las familias de los desaparecidos a causa de la represión franquista.

Asimismo, trasladó al Ejecutivo socialista su preocupación por la prevalencia en España de la Ley de Amnistía de 1977, que, según recoge el Comité, iría contra la Convención de Derechos Políticos y Civiles de 1966, que fue ratificada por España el 27 de julio de 1977. [01/11/2008]

Hasta el punto en que naciones que tradicionalmente hemos consideradas subdesarrolladas amenazan adelantarnos en éste y otros órdenes.

Brasil publica los crímenes de la dictadura

El presidente Lula da Silva presentó ayer el primer informe oficial que condena los crímenes cometidos por la dictadura militar que gobernó Brasil entre 1964 y 1985. El libro, llamado "Derecho a la Memoria y a la Verdad" trae relatos de 339 casos de desaparición, tortura y homicidios. Es la primera vez que un documento de ese tipo sale de un gobierno brasileño. Lula fue contundente al declarar: "Vamos a continuar los trabajos para dar una respuesta a los familiares de las víctimas. La historia de Brasil exige esa verdad, tal cual esta es". [30/08/2007]

Brasil aprieta el cerco judicial a su dictadura

El fiscal Ivan Cláudio Marx, de Uruguaiana (Rio Grande do Sul), solicitó el jueves a la Policía Federal la investigación de la desaparición del italoargentino Lorenzo Ismael Viñas, en 1980, y del padre argentino Jorge Oscar Adur. Estos crímenes están atribuidos a la Operación Cóndor, el esquema de represión política que limpió de opositores Chile, Argentina, Paraguay y Brasil durante sus dictaduras. [26/01/2009]

Y aquí cagados de miedo y sin memoria. Amnésicos perdidos.

domingo, 4 de enero de 2009

Un nostálgico del franquismo para el parlamento europeo


Ahí le tienen. Alguien que se niega a condenar el franquismo y que describe esa época como de "extraordinaria placidez" es el designado por el ¿líder? del principal partido de la oposición como cabeza de lista de cara a las próximas elecciones europeas. ¿Qué se opinaría desde ese partido si el escogido para encabezar la lista del PSOE fuera alguien que defendiera la dictadura cubana?

En octubre de 2007 ya publiqué una entrada relativa a éste personaje y su circunstancia en la que expreso todo lo que ésta noticia merece.

viernes, 28 de noviembre de 2008

La memoria que algunos pretenden enterrar

Lo que a continuación viene son algunos fragmentos del auto de inhibición que el juez Baltasar Garzón emitió recientemente relativo al asunto de la apertura de fosas del franquismo y la guerra civil. Son algunas de las cosas que algunos pretenden que caigan en el olvido.

Para empezar, en las páginas 11 y 12 se cita una resolución de la ONU de 1946 en la que se define de forma directa al franquismo como régimen fascista según el modelo de la Alemania de Hitler y la Italia de Mussolini. De tal modo, declara la complicidad activa de Franco en las iniciativas bélicas del Eje:
La Resolución 32(I) d 9 de febrero de 1946 de las Naciones Unidas expresaban así su condena al régimen de Franco: "El actual gobierno español, el cual habiendo sido fundado con el apoyo de las potencias del Eje, no posee, en vistas de sus orígenes, su naturaleza,su historial y su íntima asociación con los Estados agresores, las condiciones que justifiquen su admisión"

La Resolución 39 (I) de la Asamblea General de la ONU de 12-12-1946 dice: "De acuerdo con su origen, naturaleza, estructura y conducta general, el régimen de Franco es un régimen Fascista basado en el modelo de la Alemania Nazi de Hitler y la Italia fascista de Mussolini, y en su mayor parte establecido con resultado de la ayuda recibida de los mismos"

Dicha Resolución en su apartado c) continua: "Existen pruebas documentales incontrovertibles que establecen que Franco fue parte culpable, con Hitler y Mussolini, de la conspiración para declarar la guerra a aquellos países que, eventualmente durante el curso de la guerra mundial, se unieran como Naciones Unidas. Que la plena beligerancia de Franco fuese pospuesta hasta que fuese mutuamente acordada más adelante, tan sólo fue una parte más de esa conspiración".

Continuamos con el intento sistemático de estigmatizar al adversario bajo alucinantes motivos científicos, con un terrible fin último. Páginas 13 y 14:

Por lo que se refiere a la necesidad y justificación de esta investigación y al margen de los hechos, baste mencionar que el Consejo de Europa en su declaración de fecha 17 de marzo de 2006 de condena a la dictadura franquista (Recomendación 1736) hace la siguiente mención: «65. Psiquiatras militares efectuaron experimentos sobre presos para identificar los “genes rojos” ».

En 1938, algunos miembros de las Brigadas Internacionales, presos en el Campo de
concentración de San Pedro de Cardeña (Burgos) y mujeres presas republicanas en
la Prisión de Málaga, fueron sometidos a test físicos y psicológicos extraños;
se trataba de una de las primeras tentativas sistemáticas de poner la psiquiatría al servicio de una ideología. Documentos publicados en los últimos años, muestran el proyecto concebido por el psiquiatra en jefe de
Franco, el doctor Antonio Vallejo Nágera, para identificar el “biopsiquismo del fanatismo marxista”.

Francisco Franco, mediante el telegrama nº 1565, de 23 de agosto de 1938 autorizó al Jefe de los Servicios Psiquiátricos Militares la creación del Gabinete de Investigaciones psicológicas, cuya “finalidad primordial será investigar las raíces psicofísicas del marxismo”, cuyo precedente no puede ser otro que el Instituto para la 14 Investigación y Estudio de la Herencia creado por Himmler en Mecklenburg.1

El gabinete concluyó su estudio en octubre de 1939 recibiendo su autor las felicitaciones del Estado Mayor del Ejército.
Nótese también, por su interés, lo que el doctor Vallejo Nágera escribía en su obra “La locura de la guerra. Psicopatología de la guerra española” citada por Ricard Vinyes y otros2: “La idea de las íntimas relaciones entre marxismo e inferioridad mental ya la habíamos expuesto
anteriormente en otros trabajos…La comprobación de nuestras hipótesis tiene
enorme trascendencia político-social, pues si militan en el marxismo de
preferencia psicópatas antisociales, como es nuestra idea, la segregación total
de estos sujetos desde la infancia, podría liberar a la sociedad de plaga tan
terrible”.

Lo siguiente da buena cuenta de lo enferma que estaba ésta gente: comienza a tomar forma una iniciativa encaminada a segregar a los hijos de familias republicanas con el objetivo de reeducarlos de forma acorde al régimen, con claras connotaciones racistas. Páginas 18 y 19:

Aun en la posguerra, Vallejo alertaba sobre el daño que podía hacer y hacía el
ambiente democrático en niños y niñas, e insistía en combatir la propensión
degenerativa de los muchachos criados en ambientes republicanos, debiendo ser segregados en centros adecuados, en los que se promoviese «una exaltación de las
cualidades biopsíquicas raciales y eliminación de los factores ambientales que en el
curso de las generaciones conducen a la degeneración del biotipo».
Estas teorías tendrían aplicación práctica inmediata en la posguerra, específicamente sobre los hijos de las presas republicanas encarceladas por motivos políticos, aunque
este carácter no se les reconociera, precisamente por la conceptuación que de las mismas daba el Gabinete de Investigaciones Psicológicas:
“La enorme cantidad de prisioneros de guerra en manos de fuerzas nacionales salvadoras de España permite efectuar estudios en masa, en favorabilísimas circunstancias que quizás no vuelvan a darse en la historia del mundo. Con el estímulo y beneplácito del Excmo. Sr. Inspector de los Campos de Concentración, al que agradecemos toda suerte de cariñosas facilidades, iniciamos investigaciones seriadas de individuos marxistas, al objeto de hallar las relaciones que puedan existir entre las cualidades biopsíquicas del sujeto y el fanatismo político democrático-comunista”.
Nótese cómo se asociaba democracia con fanatismo, tal era el grado de enfermedad que asolaba la mente franquista. Pero, como si el cóctel ya de por sí no fuera suficientemente estomagante, se añaden unas gotitas de frenética misoginia para terminar de aderezar el inmundo y repulsivo plato. Página 20:

En el marco de los referidos estudios del Gabinete de Investigaciones Psicológicas, el director del mismo, Doctor A. Vallejo Nágera decía en el trabajo Psiquismo del fanatismo marxista. Investigaciones psicológicas en marxistas femeninos delincuentes:

“Recuérdese para comprender la activísima participación del sexo femenino en la revolución marxista, su característica labilidad psíquica, la debilidad del equilibrio mental, la menor resistencia a las influencias ambientales, la inseguridad delcontrol sobre la personalidad… Cuando desaparecen los frenos que contiene socialmente a la mujer y se liberan las inhibiciones frenatrices de las impulsiones instintivas; entonces despiértase en el sexo femenino el instinto de crueldad y rebasa todas las posibilidades imaginadas precisamente por faltarlelas inhibiciones inteligentes y lógicas… Caracteriza la crueldad femenina que noqueda satisfecha con la ejecución del crimen, sino que aumenta durante su comisión. El hecho es tanto más digno de atención cuanto que la mujer suele desentenderse de la política, aunque su fanatismo o ideas religiosas la hayan impulsado en los últimos años a mezclarse activamente en ella, aparte de que en las revueltas políticas tengan ocasión de satisfacer sus apetencias sexuales latentes”.
Las conclusiones a las que llega garzón son de lo más elemental a la vista del percal. Páginas 20 y 21:
Con estos estudios como base se comprenden bien las actuaciones que el régimen
franquista desarrollaría después en el ámbito de los derechos de la mujer y específicamente en relación a la sustracción o eliminación de custodia sobre sus hijos, es decir, acometió una segregación infantil que alcanzaría unos límites preocupantes y que, bajo todo un entramado de normas legales, pudo haber propiciado la pérdida de
identidad de miles de niños en la década de los años 40, situación que, en gran medida, podría haberse prolongado hasta hoy. Es decir, se habría privado de su identidad a miles de personas en contra de los derechos de las propias víctimas inmediatas y de
sus familiares, en aras a una más adecuada “preparación ideológica y la afección al régimen”

Pero no es todo, ni mucho menos. Lo referido al abominable secuestro de niños por los secuaces del franquismo para ser entregados a familias afectas a la dictadura está recogido desde la página 50 hasta la 84 aproximadamente. Es demasiado largo para la entrada de un blog pero recomiendo fervorosamente su lectura, así como la del resto del auto. Son el tipo de hechos que quienes se sienten herederos morales e ideológicos del franquismo pretenden que los demás olvidemos, que jamás preguntemos por ellos. ¿Qué calificativo merecen quienes pretenden enterrar tanta ignominia?

Así está construida nuestra democracia, sobre un manto de ocultación, vergüenza y miseria moral. Y que encima haya que aguantar que poner éstos hechos sobre la mesa reabre heridas. ¿Las de quién, cabría preguntarse? Esas heridas no sólo no se cerraron con la transición, sino que aún hoy supuran ¿Tantos lazos les unen con esas atrocidades que no escatiman esfuerzos para que todo caiga en el olvido?

jueves, 13 de noviembre de 2008

La religión institucional provoca náuseas

Ésta es la nauseabunda composición (pinchar para ampliar) que el semanario católico Alfa y Omega, editado por el arzobispado de Madrid -que dirige Rouco Varela- tuvo a bien publicar a comienzos del pasado mes de octubre. En su obsesiva y enfermiza cruzada contra el laicismo se atreven a vincular el nazismo y sus crímenes con el ateismo, señalando la ausencia de fe en Dios como causante de barbaries de ese calibre.

Pero tal y como nos recuerdan desde Europa Laica, Hitler no pasaba por ser ningún ateo radical:

"Así creo ahora actuar conforme a la voluntad del supremo creador: al defenderme del judío lucho por la obra del Señor". [Mein Kampf]
En El espejismo de Dios, el biologo Richard Dawkins también recopila varias citas que dejan en entredicho el presunto ateismo del Führer:

"Conozco al señor Hitler muy personalmente y estoy bastante cercano a él. Tiene un carácter inusualmente honorable, lleno de profunda amabilidad; es religioso, un buen católico." [Rudolph Hess en una carta al primer ministro bávaro]
"Estamos convencidos de que las personas necesitan y requieren de ésta fe. Por lo tanto, hemos asumido la lucha contra el movimiento ateo, y no solo con unas pocas declaraciones teóricas: vamos a erradicarlo." [Discurso en Berlín, 1933]

"Lo primero que hay que hacer es rescatar [a Alemania] de esos judíos que están arruinando nuestro país... Queremos prevenir a Alemania de sufrir, como Otro hizo, la muerte en la cruz." [Discurso en Munich, 1923]

"Mis sentimientos como cristiano me inclinan a ser un luchador por mi Señor y Salvador. Me llevan a aquel hombre que, alguna vez en soledad, rodeado por unos pocos seguidores, reconoció a los judíos como lo que eran, y emplazó a los hombres a luchar contra ellos y quien, ¡verdad divina!, fue el más grande, no como sufridor, sino como luchador."(...) [Discurso, 1922]

Es cierto, y Dawkins lo consigna en su libro, que también se le conocen declaraciones marcadamente anticristianas, pero los ejemplos arriba reseñados constituyen, cuando menos, prueba del razonamiento falaz y maniqueo de la curia eclesiástica, ávida de ver asociados al laicismo los valores más abyectos mientras omite todo aquello que desmonte el perverso dogmatismo de su mensaje. Es posible que Hitler fuera ateo, pero fueron sus ansias de poder, su exacerbado nacionalismo expansionista y su fe en la superioridad racial lo que le llevaron a convertirse en el criminal que finalmente fue, no su ateísmo. En caso de ser cristiano, ello no le supuso mayor impedimento para ser una bestia carnicera, y aunque no lo fuera, está claro que se sirvió del ideario religioso para lograr el apoyo masivo a sus fines. Si empleó esa táctica es porque conocía el perfil general de los receptores de sus soflamas y la forma de espolearles y llegar a ellos. ¿En qué lugar, pues, queda la religión en relación al nazismo?

Es muy duro tener que aguantar éstas cosas de los representantes de una institución que sumió a Europa en le época más oscura de su historia. En la Edad Media, la religión campaba a sus anchas por el viejo continente y el oscurantismo científico e intelectual fueron una constante. Tomo prestada una cita del historiador Edward Gibbon incluida en el libro de Carl Sagan El mundo y sus demonios:

En el transcurso de diez siglos no se hizo ni un sólo descubrimiento que exaltara la dignidad o promoviese la felicidad de la humanidad. No se había añadido ni una sola idea a los sistemas especulativos de la antiguedad y toda una serie de pacientes discípulos se convirtieron en su momento en los maestros dogmáticos de la siguiente generación servil.
Ésta misma institución fue la que confraternizó con la dictadura franquista, mantuvo bajo palio al tirano y participó activamente en la homogeinización ideológica de los españoles mediante el nacionalcatolocismo obligatorio en las escuelas. La misma institución que lleva millones de muertos sobre sus espaldas a lo largo y ancho de la historia es la que nos dice que la única salida para evitar el colapso moral es... entregarse a ellos. ¡Otra vez! ¿Es que el hambre de poder de éstos representantes del mal en el mundo es insaciable?

Si hay algo que la religión institucional aborrece es la libertad y el pensamiento crítico derivado de ella, de ahí que sus discursos vayan siempre orientados a augurar el apocalipsis, como buena secta liberticida, apelando a los miedos más primarios para conseguir cesiones en ese terreno a cambio de su "protección" espiritual. Citando ésta vez las propias palabras de Carl Sagan:
El escepticismo desafía a instituciones establecidas. Si enseñamos a todo el mundo, digamos a los estudiantes de instituto, el hábito de ser escépticos, quizá no limiten su escepticismo a los anuncios de aspirinas y a los canalizadores de 35.000 años. Puede que empiecen a hacerse inoportunas preguntas sobre las instituciones económicas, o sociales, o políticas o religiosas. ¿Luego dónde estaremos?
Libertad y cultura es la mejor receta para combatir el oscurantismo, la culpa y la represión que representan la religión institucional, más cerca de Satán que de las doctrinas de Jesucristo.

Termino con una última cita, ésta vez del científico francés Henri Poincarè:
"También sabemos lo cruel que es la verdad a menudo, y nos preguntamos si el engaño no es más consolador."

Amén.


martes, 21 de octubre de 2008

La derecha y la muerte

La visión de la muerte que tiene el político del PP Javier Arenas es de lo más particular, por hipócrita. En una intervención durante un congreso regional de su partido , éste individuo afirmó que los debates en torno a la memoria histórica, la Guerra Civil, la eutanasia y el aborto son "debates de la muerte" mientras que presenta a la formación conservadora como garante del futuro y la vida.

Y digo hipócrita porque el partido en el que milita Arenas, lejos de promover la conservación de la vida cuando estuvo en el Gobierno, impulsó con su apoyo una guerra que se ha cobrado miles de víctimas civiles en Irak. Otra peculiaridad del amor a la vida que declara Arenas es el impúdico servilismo de su partido hacia el coloso americano, país éste en el que la pena de muerte y la posesión de armas -responsable en gran medida de su tasa de criminalidad- cuentan con fuerte raigambre, pero imagino que no verá paradoja ni contradicción entre ambos hechos. Para ello haría falta una mínima honradez intelectual de la que el político andaluz carece.

Se despacha a gusto contra la memoria histórica y la guerra civil, algo que no sorprende a tenor de las compañías que disfruta en el seno de su partido. Es la reacción lógica de los herederos intelectuales de los golpistas del 36 y de los tiranos de la dictadura franquista, los responsables de la muerte de la que habla Arenas. No se si éste señor, miembro del partido que se erige en paladín de la lucha contra ETA, considera que pasar página ante el terrorismo de Estado perpetrado por una dictadura es un acto de amor a la vida, pero la virulencia con que saltan en la calle Génova cada vez que se menciona la cuestión me lleva a pensar que sus motivaciones son otras, relacionadas con esa herencia de la que hablaba. ¿Serán capaces alguna vez de percibir la similitud entre sus reacciones y las del entorno abertzale radical cuando la señalada como criminal es ETA?

Sobre la eutanasia, hace falta ser muy falaz y malintencionado para referirse a ella en esos términos. El derecho a la muerte digna debería estar contemplado en toda legislación civilizada, ya que es un derecho no forzado y voluntario de la persona. Parece mentira que se le tenga que decir ésto a un (presunto) liberal, cuyo pensamiento suena más deudor del nacionalcatolicismo franquista que de los principios del liberalismo. Y en lo relativo al aborto, hay que decir que el PP, según la lógica arenil, es cómplice de esa política de la muerte al no haber modificado ni una coma de la ley del aborto mientras gobernó España. ¿O es que los abortos practicados al amparo de dicha ley, y bendecidos por el Gobierno popular durante su mandato, son menos abortos que los que se puedan producir bajo una reforma legal que aún no existe?

Pero no me extraño. Estamos habituados a que la derecha española vaya siempre a remolque de los progresos que la legislación hace para adaptarse a la sociedad que le toca vivir. Patalean lo indecible, hacen todo el ruido que pueden para satisfacer a sus bases más reaccionarias, pero sabiendo que una vez en el poder no pueden dar marcha atrás sin ir en contra de lo demandado por la sociedad. Un claro ejemplo fue Francisco Álvarez Cascos, en su momento furibundo detractor de la ley del divorcio pero que terminó utilizándola más que nadie.

Lo de Javier Arenas es un reflejo de la política llevada a cabo por el PP la pasada legislatura -la bronca, el histrionismo y la violencia verbal- que su jefe quería dar por enterrada en una nueva etapa de oposición. No se hasta qué punto le conviene a Mariano Rajoy la compañía de un político que no ha hecho otra cosa que perder cada vez que se ha presentado a unas elecciones autonómicas. Mala compañía es la de alguien que perece destilar inquina y mala sangre por arrobas.

Cine de 2021 que ha pasado por estos ojos

A continuación dejo un listado de las películas de 2021 que han visto estos ojitos, junto con un enlace a la reseña que dejé en Filmaffinity...