martes, 14 de octubre de 2008

Un bodrio llamado Soy Leyenda

Confieso que mi opinión sobre ésta película está condicionada. Soy un entusiasta de la novela en la que se basa y todo lo que pueda decir sobre ésta traslación al celuloide está de un modo u otro relacionado con la fidelidad al original de dicha adaptación. De hecho, me he resistido a verla todo lo que he podido ante la perspectiva de una casi segura decepción, pero finalmente la curiosidad pudo más y he terminado cediendo ante la tentación.

Lamento decir que las peores expectativas se han visto cumplidas. Soy leyenda, el film, es una bazofia, un engendro, una estupidez. Una mierda, en definitiva. Una cruel y flagrante violación del original de Richard Matheson en el que no se respeta ni la esencia misma de la obra literaria y en el que todo va orientado al espectáculo palomitero, sin una pizca del análisis social contenido en el libro. Éste bodrio pudo haber existido perfectamente con otro nombre y sin estar asociado autor alguno, tal es la similitud con otras tantas películas de zombis.

Desde una óptica puramente cinematográfica pocas virtudes hay más allá de la escenificación de un Nueva York desierto, copiada directamente del Londres de 28 días después, que merezcan ser destacadas. Valgan como ejemplo del infumable bagaje que atesora la cinta las criaturas infectadas por el virus que desencadena la catástrofe humana, patéticas recreaciones digitales de nulo realismo en una nueva demostración del daño que la informática está infligiendo al cine fantástico.

Pero machacar la sustancia del libro de esa forma, dar esa explicación final a su título, descafeinada y traidora, que lejos de estimular la reflexión la abotarga, cerrando el círculo con el topicazo del héroe atormentado que busca redención... Sepultar ese pesimismo apocalíptico, enraizado en la indiferencia de los mecanismos naturales ante la presuntuosidad de la pretendida supremacía humana, bajo un renacimiento de los valores religiosos... todo ello junto fue demasiado. Cuando aparecieron los títulos de crédito finales la indignación de apoderó de mí.

No tengo noticia de que Matheson haya renegado de semejante comistrajo, pero es lo menos que debería hacer por respeto a su propia obra y a los que la apreciamos. Éste atentado contra la buena literatura y contra el buen cine no merece más que palabras de repulsa por mi parte.

6 comentarios:

  1. Hostias, vaya traje de torero le has cortado :-D
    Tengo la peli en el disco duro, pero no la he visto aún, claro que me has quitado las ganas. Y me avergüenza reconocer que no he leído el libro, y eso que devoro ciencia-ficción a quintales. En fin, prometo enmendarme.

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  2. Sin leer previamente la novela el impacto negativo de la película supongo que será menor. Eso sí, si hay que recomendar, yo recomiendo la novela encarecidamente al tiempo que no malgastes megas de tu disco duro para almacenar la peli. No es mejor que 28 Días Después y es mucho más superficial.

    Saludos.

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  3. Pues yo no he leído la novela tampoco (también prometo enmendarme) y la película tampoco me gusto. Incluso me gustó más la versión que protagonizó Charlton Heston ("El último hombre vivo").
    De "Soy leyenda" sólo me gustó la recreación de Nueva York devastada. Los infectados y ese discurso religioso sobraban.
    Por cierto, se rumorea que habrá secuela de esta película.
    Saludos.

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  4. ¿¿¿Secuela????

    ¡¡¡AAAAAAARRRRRGGGGG!!!!!

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  5. No creo que vaya a caer nunca en la tentación de ver la pelicula, pero aprovecho para recomendar la novela. Es magnífica.

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  6. Por cierto, echadle un vistazo al final alternativo. A mi modo de ver, se acerca más al espíritu del libro que el final que pusieron a la peli:

    http://es.youtube.com/watch?v=LrHTtoNntkU

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