lunes, 16 de febrero de 2009

Razones para mantener ilegalizada a la izquierda abertzale

En ésta entrada del blog de Nacho Escolar he leído unas declaraciones de Cayo Lara, nuevo mandamás de Izquierda Unida, en las que habla de las próximas elecciones vascas. Se muestra contrario a la ley de partidos que ilegaliza sistemáticamente toda opción política que presente vínculos con el terrorismo etarra. Tomando sus palabras como punto de partida, mi propósito es argumentar a favor de que esas ilegalizaciones permanezcan vigentes y para ello utilizaré el recurso de responder a las razones más comunmente esgrimidas para denostar la mencionada ley.

- Si ilegalizamos a Batasuna y sucedáneos debemos ilegalizar a otros partidos de corte xenófobo o extremista.

Sobre si habría que estudiar la aplicación de la ley de partidos a otras formaciones políticas, supongo que tendríase que constatar la existencia vínculos entre ellos y grupos terroristas organizados. Y a día de hoy creo que eso no ocurre. Todo el terrorismo es violencia pero no toda la violencia es terrorismo. ¿Tienen Alternativa Española, Alianza por la Unidad Nacional, Democracia Nacional, España 2000 o partidos de similar corte lazos acreditados con organización terrorista alguna? Si no están ilegalizados es por lo mismo por lo que Arnaldo Otegui o De Juana Chaos pasean hoy libres por la calle, porque no te enchironan por pensar, sino por materializar esos pensamientos o ayudar a hacerlo. De hecho, fue la doctrina que absolvió a uno de los procesados por el 11-M. Se le reconocía un carácter radical y una sintonía intelectual con el yihadismo, pero son los hechos los que te llevan a la cárcel, no las ideas.

- La ilegalización impide el derecho al voto a miles de electores vascos.

No es cierto que el voto abertzale esté huérfano de opciones políticas, como demuestra la existencia de Aralar o Eusko Alkartasuna, ambas formaciones abiertamente independentistas. O ERC en Cataluña. El problema no es ese, eso es una falacia muy recurrente pero fácilmente desmontable, como lo es que se les ilegalice por no condenar a ETA. Se les ilegaliza por acreditar vínculos terroristas o con listas anteriores asociadas con el terrorismo. Y si se quiere una alternativa abertzale de izquierdas como la que representa Batasuna les basta con romper el nexo que les une con la violencia etarra, en lo material y en lo intelectual.

- Se facilita la creación de mártires a ojos del abertzalismo radical.

Muy bien, pero no veo por qué ello ha de ser tenido en cuenta. ETA no ha necesitado de mártires para segar cuanta vida ha podido a lo largo de su triste historia. Que haya más o menos mártires a sus ojos es irrelevante en lo tocante a su actividad terrorista, que no va a cesar hasta lograr sus objetivos, pierda su capacidad operativa o entienda que por ese camino no va a conseguir nada. Como se comprobó en la T-4 de Barajas tras meses de contactos con el Gobierno.

- La ley de partidos es una cortina de humo para tapar otros problemas sociales.

Que lo sea o no es irrelevante en tanto eficaz para lo que fue concebida: apartar de las instituciones y el dinero público a los proetarras. A mí me parece perfecto que los partidos que actúan en connivencia con el terrorismo no reciban ni un euro público a través de la ilegalización. Sólo faltaba que quien se dedica a atacar el estado de derecho reciba financiación por parte del mismo estado al que se dedica a combatir. Se podría llegar a la siniestra paradoja de que un capital obtenido a través de subvenciones públicas pudiera utilizarse en última instancia para la comisión de atentados.

- La ley de partidos se trata de un caso de legislación ad hoc.

¿Y por qué no se va a legislar para un caso particular? ¿Acaso no se ha legislado de forma concreta contra la violencia de género? ¿No se adapta la ley a los nuevos tipos de delincuencia a medida que van convirtiéndose en un problema social?

- ¿Por qué no se le aplica la ley de partidos al PSOE por crear el GAL, una organización terrorista?

La justicia no determinó vínculo entre ambos. De hecho, nadie de ese partido fue condenado por delitos relacionados con el terrorismo, ni por actividad ni por pertenencia ni por colaboración. Quienes cumplieron pena por hechos tradicionalmente asociados a los GAL lo hicieron por delitos comunes como secuestro y malversación.

- ¿Por qué no se ilegaliza también a partidos que apoyan la guerra o no condenan el franquismo?

Esto es en clara alusión al PP y a Irak o, más recientemente, Gaza. Que yo sepa, el tratamiento del franquismo en España no es el que tiene el nazismo en Alemania, donde está absolutamente proscrito con leyes específicas. Sobre la guerra, es un tema ambiguo y pienso que sujeto a legislaciones internacionales más que a las leyes españolas. No me atrevo a pronunciarme por no disponer de los argumentos jurídicos adecuados, carencia que no parecen tener otros.

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