miércoles, 4 de noviembre de 2009

La prensa también pide dinero al Estado

Viendo que el gobierno ayuda a diferentes sectores privados a salir de la crisis, como pueden ser el bancario o el del automóvil, el mundo de la prensa periódica considera que es el momento de reclamar su parte del pastel. La FAPE y la AEPP, las dos principales entidades representativas de la industria editorial y periodística en España, piden al Ejecutivo un plan de ayudas para recuperar sus cuotas negocio, duramente golpeadas por la situación económica que atraviesa el país. Hombre, por pedir que no quede pero la prensa española, que cuenta como cabeceras representativas a monumentos al sectarismo como La Razón, ABC, El Mundo, El País o Público ¿realmente merece que el Estado, ergo TODOS nosotros, haga un esfuerzo por mejorar su cuenta de resultados, y más en un contexto económico como el que vivimos?

Está visto que es el momento de sacar tajada. Como la cantidad de población desempleada va
camino de hacer historia, al Gobierno le produce convulsiones la sola idea de que un sector productivo sufra más de lo debido los embates de la crisis económica. Y es que semejante trance sólo se puede traducir de una manera: despidos, los cuales pasan a engrosar la cifra de parados y de receptores de prestaciones por desempleo, hecho este último que redunda en el incremento del déficit público. Vamos, que la idea de una catarata de ERE's y despidos masivos es la más pavorosa que ahora mismo puede circular por Moncloa.

Hete aquí que los medios y las editoriales parecen haberse percatado del intríngulis a la cuestión y ya se están posicionando, cazo en ristre. Arguyen,
sin un ápice de vergüenza, que la crisis está incidiendo "en el propio derecho a la libertad de expresión, uno de los pilares básicos de la democracia". Menuda golfada eso de apelar al derecho a la libertad de expresión. ¿Acaso no tenemos los ciudadanos derecho a unos medios que no prostituyan esa libertad al publicar noticias sin contrastar, convenientemente pulidas para adecuarlas al ideario que se pretende implantar en el lector y que nos coartan el derecho a una información veraz para atender a intereses espurios? Hace falta dener la jeta de pedernal para usar ese argumento, y presumir a la ciudadanía una estulticia suprema por pensar que puede colar.

Vamos, que como pierden lectores a cascoporro demandan intervenir al Estado para solventar la papeleta so pena de ver incrementadas -aún más- las cifras de paro, cosa que al Gobierno -
y ellos lo saben, no me cabe duda- pone muy, muy malito. Me pregunto si los medios de tendencia más liberal, por definición menos proclives al intervencionismo estatal sea del orden que sea, secundan la propuesta. Que preguntas más tontas hago, ¿verdad?, estando como estamos en época de socialización de pérdidas y privatización de beneficios. La ideología queda al margen, lo que cuenta es el bolsillo.

Se que estoy siendo injusto con aquellas publicaciones serias y rigurosas, que haberlas seguro que haylas, también asociadas a FAPE; o con aquellos profesionales del periodismo que ejercen su profesión con dedicación y honestidad, inocentes de cualquier atentado deontológico, vinculados a la AEPP. Pero no puedo dejar de pensar que se nos está pidiendo, ya que es presupuesto público de lo que hablamos, que
avalemos con nuestro dinero a los teóricos de la conspiración del 11-M, por señalar sólo un ejemplo. El diario El Mundo ha vulnerado toda norma deontológica de la profesión periodística que imaginar uno pueda en relación a este y otros temas, y este es el tipo de periodismo que se nos está pidiendo que financiemos; pero como digo es solo un ejemplo. La prensa generalista española es deplorable y responde en gran medida a intereses que poco tienen que ver con informar con neutralidad a los ciudadanos. Y es esa prensa la que tiene la desfachatez de pedir al Estado que utilice el dinero del contribuyente para continuar con sus funestas prácticas.

Ante tanto cinismo y tanta frescura a uno le entran ganas de dejar escapar a la bestia liberal que lleva dentro y que cada cual se las apañe.

1 comentario:

  1. La prensa en este país da asco,eso ya lo sabemos.Los que están tan en contra de las subvenciones,intervencionismo... también ponen el cazo.Hipócritas a más no poder,por no mencionar el que algunos de ellos también son ardientes defensores de la familia tradicional y bien que ponen anuncios de prostitución en sus páginas(transexuales y gays incluídos)

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