viernes, 14 de diciembre de 2007

La falacia de los autores intelectuales

Lo que viene a continuación nace de un comentario de Rasmo en el foro de Desiertos Lejanos, donde he conocido la siguiente noticia:
Condenan a 28 años de cárcel al grapo Silva Sande por el secuestro de Publio Cordón

La Audiencia Nacional ha condenado a 28 años de prisión al ex dirigente de los GRAPO Fernando Silva Sande por el secuestro en 1995 del empresario zaragozano Publio Cordón, cuyo paradero aún se desconoce.

Pero el texto que quiero destacar es éste:
Además, ha absuelto a los miembros de la banda Isabel Llaquet y Manuel Pérez Martínez, acusados de haber ordenado la acción, al considerar que no existen indicios válidos contra ellos.

¡Pero qué tenemos aquí! Los imputados como autores intelectuales, según la terminología que últimamente se está imponiendo, del secuestro de Publio Cordón son exonerados de toda culpa por ausencia de pruebas. ¿Soy yo o ésto ya lo hemos vivido antes?

En efecto, el deja vu es real. Todo el país ha sido testigo de cómo Rabei Osman, alias El Egipcio, era absuelto de su imputación (pendiente de recurso) como "inductor" de los atentados del 11-M y de cómo los medios conspiracionistas hacían un absurdo hincapié en dicha absolución para poner en cuestión torticeramente el proceso judicial y la propia sentencia sobre los atentados de Madrid.

Nos intentaron vender que era algo excepcional, que la autoría intelectual era un aspecto crucial que no podía quedar sin responsable y que ello dejaba coja la sentencia. Era su interés convencer de ello habida cuenta de que el resto de las tesis que venían respaldando, tácita o explícitamente, quedaron completamente aniquiladas. Fue su clavo ardiendo al que pertinazmente se agarraron para intentar salvar la cara tras años de insidias y embustes.

Lo que tiene precedentes no puede ser excepcional, como tampoco puede serlo aquello que tiene reflejo en casos que se dan en el mismo ámbito. Las diferencias entre el 11-M y el secuestro de Publio Cordón son, a casi todos los efectos, abrumadoras. Pero en lo que a procedimiento jurídico sólo existen las derivadas de la complejidad intrínseca de unos atentados de las dimensiones de los cometidos el 11 de marzo de 2004. Y en ambos casos se concluye que no hay evidencia para condenar a lo que falaz e interesadamente se ha dado en llamar autoría intelectual que, en el caso del 11-M y el terrorismo yihadista, es un concepto mucho más difuso de lo que a muchos les interesa transmitir.

Esperamos sentados que esos medios que aludía más arriba dediquen aunque sólo sean unas líneas a cuestionar la sentencia que condena al GRAPO Silva Sande por no ser capaz de hallar unos autores intelectuales del secuestro de Cordón. Y que arremetan contra la fiscalía por esgrimir unos argumentos contra aquellos que, finalmente, no obtienen el aval del tribunal. Esperemos, digo, sentados, porque éste caso no tiene relevancia pública ni repercusión política. No tiene sentido instrumentalizar algo si no da réditos, aquí no meterán la cuchara porque no hay nada que aprovechar mientras que el 11-M era un plato muy apetitoso al que había que extraer todo el jugo, político y mediático. Y lo hicieron hasta provocar arcadas.

Finalizo con un sentido recuerdo para la familia de Publio Cordón, que lleva más de una década buscando respuestas sobre su paradero sin que haya nadie que, hasta el momento, haya logrado dárselas.

2 comentarios:

  1. Un gran post.
    Es una lástima que esto no llegue a mucha gente porqué la verdad, creo, quizás siendo utópico, le abriría los ojos a más de uno respecto al diario que suelen comprar cada mañana...
    No obstante, creo, aunque no en casos tan macabros, hay otros diarios que también son partidistas y en cosas así como las que recalcas también suelen cojear para el lado que más les interesa... en fin, quien sabe si un día habrá una prensa realmente objetiva e imparcial.
    Desde que vivo en Madrid no tengo tiempo para casi nada, por eso últimamente no dejo comentarios en el blog, y entre Navidades y luego exámenes, me da que voy a tener menos aún.
    Me conformo con darte muchos ánimos para seguir con el blog, es de lo mejorcito que he visto por la red.

    Salud!

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  2. Gracias, Luismi. En España no hay prensa objetiva, no hay que ver sus portadas a diario. Pero están los que se quedan en el partidismo y los que van más allá y directamente mienten o falsean para beneficiar a uno o perjudicar a otros.

    Suerte con tus exámenes, espero que tu experiencia madrileña esté resultando agradable.

    Saludos.

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