jueves, 10 de enero de 2008

Recién huida de la secta de los Peones negros

Hoy nuevamente cedo el protagonismo a un texto ajeno que considero de interés. Se trata del relato de una ex-peón negro que finalmente ha comprendido el engaño a que estaba siendo sometida por la banda de Luis del Pino. Firma las siguientes palabras en el blog de José Donís, Políticamente Acorrecto. Os dejo con Amelia de Querol Orozco y Conspiranoia en blanco y negro.

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Frente a la moda del enigma y el agujero negro en formato editorial, ha aparecido en el horizonte un libro con aires nuevos: "Conspiranoia", escrito por el periodista D. Enrique de Diego. Un libro ágil y fluido que se lee de un tirón y con contenidos ciertamente interesantes. Un libro que nos acerca al fenómeno conspiracionista surgido a raíz del atentado terrorista del once de marzo de 2004, con una visión clara, bien documentada y coherente, desde el rigor y la precisión argumental y siempre desde el buen hacer lingüístico. De Diego se atreve a poner muchos puntos sobre todas esas íes que configuran el panorama mediático de parte de la derecha española, que abanderada por COPE, EL MUNDO y Libertad Digital se aboca a una deriva delirante en pro de tesis "antisistema". Un libro valiente que ofrece esa información útil y veraz que reclama gran parte de la derecha ideológica que no quiere sumarse a la locura del conspiracionismo.

Un capítulo que me llama especialmente la atención en su libro, por la generosidad con que es tratado, es el referente al movimiento de peones negros. Con rigor afronta el reto de exponer el nacimiento y desarrollo posterior del que va a ser, según propias palabras del autor "el primer movimiento asociativo espontáneo, informal, no subvencionado, ni con vocación de satélite de partidos". Internet era la herramienta adecuada para hacerla realidad

Comparto la opinión, tan bien expuesta en "Conspiranoia", en la que de Diego señala como personaje más relevante en el nacimiento de peones negros a Luís Miguel, mas conocido por su alias en Internet: The Smoker. Participante en el blog de Luís del Pino, decide crear su propia página web donde reunir toda la información disponible sobre el 11M. Este lugar de Internet se fue convirtiendo poco a poco en un referente obligado de consulta y reunión. Muchos ciudadanos, algunos expulsados del blog de Luís del Pino, desean conocer la verdad sobre ese "confuso" 11M y se acercan a este movimiento. En su libro, de Diego ofrece un acertado retrato de The_smoker. O por lo menos de la personalidad que los peones negros percibíamos, hoy bastante deteriorada. Hombre entusiasta y sin complejos, tiene un gran carisma que permite que cada día se agrupe más gente en torno a su proyecto. Un proyecto que nació ilusionante, pero que poco a poco fue dejando ver las carencias que como organización le acompañaban y transformaban en, prácticamente, una secta:

- La primera, el propio nombre. Surgido días antes de la manifestación convocada el 26 de junio de 2006 por la AVT, cuando un internauta conocido con el apodo de Ziriaco compara la investigación del 11M con una partida de ajedrez entre las piezas blancas, primeras en mover en el juego, y las negras, que han de responder al movimiento. El peón "sugiere la condición de gentes normales, sencillas" que, paso a paso, sin pausa, pueden inclinar la partida. La idea, incomprensiblemente bien acogida, fue degenerando en una dialéctica endiablada donde o eres "de los negros" (los buenos, los amigos) o eres "de las blancas" (los malos, los enemigos). Es la imagen de un fenómeno que poco a poco ha ido radicalizando aquel movimiento hacia un maniqueísmo peligroso y convirtiéndolo en un reducto de fanatismo.

- La segunda, la pretendida independencia, cacareada como signo definitorio, ha resultado claramente falsa. Dependíamos, en primer lugar, de las opiniones y dictados de nuestro líder, de sus intereses, de sus "investigaciones" (y las de otros autores conspiracionistas), que no eran nunca cuestionadas, y de una cobertura mediática de COPE, El Mundo y Libertad Digital , sin los cuales peones negros nunca hubiesen existido.

Y mejor ni hablar de aspiraciones políticas

- La tercera, la discrepancia. peones negros se ha ido consolidando como una secta que obedece de forma ciega los dictados de su gurú, donde cualquier signo de crítica no es bienvenido. O estás conmigo o estás contra mí. La polarización es cada vez mayor. Pero sucede que yo no estoy contra nadie. Si seré ingenua, que sólo buscaba la verdad...

Esa deriva sectaria sitúa a los peones negros al límite de la realidad

- Y la cuarta, el aislamiento de la realidad que lleva al aislamiento social y mediático. Más allá de la COPE, el Mundo y LD, nadie da ya cobertura a la conspiración.

Sin embargo, de Diego entiende que hay un grupo de peones (los peones negros libres, entre los que yo me encontraba) que nos mostrábamos dispuestos a no dar la espalda a la realidad, manifestando un distanciamiento de esta secta de la que algunos hemos logrado salir. Y agradezco sinceramente su comprensión

Aún queda un pequeño reducto aferrado a su líder y éste, a sus patrocinadores, pero están condenados a la marginalidad y al ostracismo. Les animo a que hagan la precisa autocrítica.

Resumiendo. "Conspiranoia" es una explicación interesante, documentada y amena de un lamentable fenómeno y espero que abra muchos ojos.

Aquí yace la mentira

Junto a nuestra confiada inocencia.

4 comentarios:

  1. Tenía que pasar, que alguien al final sumara dos y dos.
    De todos modos, mi impresión es que lo de los Peones Negros se ha convertido en algo absolutamente irrelevante. Dentro de un par de años sólo se acordará de ellos la Wikipedia.

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  2. Pues sí, Osqar. A veces me pregunto que hago prestándoles tanta atención... Pero ya se me pasará.

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  3. Buenas tardes, y perdón si mi intervención resulta inadecuada.

    Lo primero. Soy Amelia, la autora del texto que has tenido a bien colgar en tu blog, al que por cierto he llegado por indicación de algún común ammigo. Por lo menos, amigo mío es.

    Lo segundo, agradecer la atención prestada.

    Y ahora, alguna puntualización.

    Este artículo es uno más de una serie que llevo publicando hace ya varios meses. Pues aunque titulas tu entrada como "recién huida de la secta de los peones negros", hace ya varios meses que dejé ese grupo. Tras beber de muchas más fuentes que el totémico blog pinista y escuchar más voces que la quebrada e injuriante voz de "la mañana", a pesar de todos los exhabruptos que por ello hube de escuchar (flashman, no sé si recordarás con la poca animosidad que se me trató por muchos en las arenas de tu desierto, con excepciones más que de agradecer, cierto es). Pues sí, sirios y troyanos, unos por creerme "enemiga" y otros por creerse "que me pasaba al enemigo", nadie entendió que yo realmente sí quería saber qué pasó el maldito 11M. Hoy, abierto mucho el abanico de las fuentes en las que me he ido informando, y abandonando prejuicios establecidos y voceados con demasiado interés y fuerza, reconocidos los errores en los que caí, y con claro propósito de enmienda, intento hacer llegar mi voz y con ella mi experiencia. De los errores se aprende infinitamente más que de los aciertos. Para mí, el paso por peones negros ha sido una experiencia complicada que me ha provocado excesivos sinsabores. Pero lo doy por bien hecho pues me ha abierto claramente los ojos ante realidades que, desde dentro, parecen otras.

    Dicho lo anterior, si no te parece mal, me quedo un rato por aquí, viendo tu blog.

    Muy buenas tardes.

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  4. Hola, Amelia. En absoluto tu intervención es inadecuada.

    Lamento no haberme ajustado a la realidad temporal pero hace poco que frecuento el blog de José Donís. De haberme enterado hubiera enlazado antes alguno de tus textos, y más cuando la falta de tiempo me está creando un problema a la hora de dar continuidad a éste blog por lo que la ayudita que suponen artículos ajenos no me viene nada mal. ;-)

    En fin, tu comentario es un adecuado complemento al post. Noté la hostilidad hacia tí en Desiertos Lejanos (eras Psique, ¿verdad?) pese a que no eras la típica repite consignas. Hasta cierto punto lo entendía, recibir a un peón negro era como recibir a un miembro del Ku Klux Klan: la primera reacción es la desconfianza y rechazo. Nos olvidamos (me incluyo aunque a esas alturas mis aportaciones eran bastante irrelevantes) que detrás de determinadas posturas que pueden estar equivocadas pueden haber personas con intenciones honestas y mentes limpias.

    De todas formas, ni PPNN ni DL, pese al abismo intelectual que les separa, no eran la verdadera referencia para saber "la verdad" del 11-M. Lo era la Justicia, y sólo bastaba esperar a su resolución. Es lenta e imperfecta, pero a mi entender funciona razonablemente bien.

    Puedes navegar por la bitácora el tiempo que te apetezca, ya ves que no hay codazos precisamente para intervenir aquí.

    Un saludo.

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