viernes, 28 de noviembre de 2008

La memoria que algunos pretenden enterrar

Lo que a continuación viene son algunos fragmentos del auto de inhibición que el juez Baltasar Garzón emitió recientemente relativo al asunto de la apertura de fosas del franquismo y la guerra civil. Son algunas de las cosas que algunos pretenden que caigan en el olvido.

Para empezar, en las páginas 11 y 12 se cita una resolución de la ONU de 1946 en la que se define de forma directa al franquismo como régimen fascista según el modelo de la Alemania de Hitler y la Italia de Mussolini. De tal modo, declara la complicidad activa de Franco en las iniciativas bélicas del Eje:
La Resolución 32(I) d 9 de febrero de 1946 de las Naciones Unidas expresaban así su condena al régimen de Franco: "El actual gobierno español, el cual habiendo sido fundado con el apoyo de las potencias del Eje, no posee, en vistas de sus orígenes, su naturaleza,su historial y su íntima asociación con los Estados agresores, las condiciones que justifiquen su admisión"

La Resolución 39 (I) de la Asamblea General de la ONU de 12-12-1946 dice: "De acuerdo con su origen, naturaleza, estructura y conducta general, el régimen de Franco es un régimen Fascista basado en el modelo de la Alemania Nazi de Hitler y la Italia fascista de Mussolini, y en su mayor parte establecido con resultado de la ayuda recibida de los mismos"

Dicha Resolución en su apartado c) continua: "Existen pruebas documentales incontrovertibles que establecen que Franco fue parte culpable, con Hitler y Mussolini, de la conspiración para declarar la guerra a aquellos países que, eventualmente durante el curso de la guerra mundial, se unieran como Naciones Unidas. Que la plena beligerancia de Franco fuese pospuesta hasta que fuese mutuamente acordada más adelante, tan sólo fue una parte más de esa conspiración".

Continuamos con el intento sistemático de estigmatizar al adversario bajo alucinantes motivos científicos, con un terrible fin último. Páginas 13 y 14:

Por lo que se refiere a la necesidad y justificación de esta investigación y al margen de los hechos, baste mencionar que el Consejo de Europa en su declaración de fecha 17 de marzo de 2006 de condena a la dictadura franquista (Recomendación 1736) hace la siguiente mención: «65. Psiquiatras militares efectuaron experimentos sobre presos para identificar los “genes rojos” ».

En 1938, algunos miembros de las Brigadas Internacionales, presos en el Campo de
concentración de San Pedro de Cardeña (Burgos) y mujeres presas republicanas en
la Prisión de Málaga, fueron sometidos a test físicos y psicológicos extraños;
se trataba de una de las primeras tentativas sistemáticas de poner la psiquiatría al servicio de una ideología. Documentos publicados en los últimos años, muestran el proyecto concebido por el psiquiatra en jefe de
Franco, el doctor Antonio Vallejo Nágera, para identificar el “biopsiquismo del fanatismo marxista”.

Francisco Franco, mediante el telegrama nº 1565, de 23 de agosto de 1938 autorizó al Jefe de los Servicios Psiquiátricos Militares la creación del Gabinete de Investigaciones psicológicas, cuya “finalidad primordial será investigar las raíces psicofísicas del marxismo”, cuyo precedente no puede ser otro que el Instituto para la 14 Investigación y Estudio de la Herencia creado por Himmler en Mecklenburg.1

El gabinete concluyó su estudio en octubre de 1939 recibiendo su autor las felicitaciones del Estado Mayor del Ejército.
Nótese también, por su interés, lo que el doctor Vallejo Nágera escribía en su obra “La locura de la guerra. Psicopatología de la guerra española” citada por Ricard Vinyes y otros2: “La idea de las íntimas relaciones entre marxismo e inferioridad mental ya la habíamos expuesto
anteriormente en otros trabajos…La comprobación de nuestras hipótesis tiene
enorme trascendencia político-social, pues si militan en el marxismo de
preferencia psicópatas antisociales, como es nuestra idea, la segregación total
de estos sujetos desde la infancia, podría liberar a la sociedad de plaga tan
terrible”.

Lo siguiente da buena cuenta de lo enferma que estaba ésta gente: comienza a tomar forma una iniciativa encaminada a segregar a los hijos de familias republicanas con el objetivo de reeducarlos de forma acorde al régimen, con claras connotaciones racistas. Páginas 18 y 19:

Aun en la posguerra, Vallejo alertaba sobre el daño que podía hacer y hacía el
ambiente democrático en niños y niñas, e insistía en combatir la propensión
degenerativa de los muchachos criados en ambientes republicanos, debiendo ser segregados en centros adecuados, en los que se promoviese «una exaltación de las
cualidades biopsíquicas raciales y eliminación de los factores ambientales que en el
curso de las generaciones conducen a la degeneración del biotipo».
Estas teorías tendrían aplicación práctica inmediata en la posguerra, específicamente sobre los hijos de las presas republicanas encarceladas por motivos políticos, aunque
este carácter no se les reconociera, precisamente por la conceptuación que de las mismas daba el Gabinete de Investigaciones Psicológicas:
“La enorme cantidad de prisioneros de guerra en manos de fuerzas nacionales salvadoras de España permite efectuar estudios en masa, en favorabilísimas circunstancias que quizás no vuelvan a darse en la historia del mundo. Con el estímulo y beneplácito del Excmo. Sr. Inspector de los Campos de Concentración, al que agradecemos toda suerte de cariñosas facilidades, iniciamos investigaciones seriadas de individuos marxistas, al objeto de hallar las relaciones que puedan existir entre las cualidades biopsíquicas del sujeto y el fanatismo político democrático-comunista”.
Nótese cómo se asociaba democracia con fanatismo, tal era el grado de enfermedad que asolaba la mente franquista. Pero, como si el cóctel ya de por sí no fuera suficientemente estomagante, se añaden unas gotitas de frenética misoginia para terminar de aderezar el inmundo y repulsivo plato. Página 20:

En el marco de los referidos estudios del Gabinete de Investigaciones Psicológicas, el director del mismo, Doctor A. Vallejo Nágera decía en el trabajo Psiquismo del fanatismo marxista. Investigaciones psicológicas en marxistas femeninos delincuentes:

“Recuérdese para comprender la activísima participación del sexo femenino en la revolución marxista, su característica labilidad psíquica, la debilidad del equilibrio mental, la menor resistencia a las influencias ambientales, la inseguridad delcontrol sobre la personalidad… Cuando desaparecen los frenos que contiene socialmente a la mujer y se liberan las inhibiciones frenatrices de las impulsiones instintivas; entonces despiértase en el sexo femenino el instinto de crueldad y rebasa todas las posibilidades imaginadas precisamente por faltarlelas inhibiciones inteligentes y lógicas… Caracteriza la crueldad femenina que noqueda satisfecha con la ejecución del crimen, sino que aumenta durante su comisión. El hecho es tanto más digno de atención cuanto que la mujer suele desentenderse de la política, aunque su fanatismo o ideas religiosas la hayan impulsado en los últimos años a mezclarse activamente en ella, aparte de que en las revueltas políticas tengan ocasión de satisfacer sus apetencias sexuales latentes”.
Las conclusiones a las que llega garzón son de lo más elemental a la vista del percal. Páginas 20 y 21:
Con estos estudios como base se comprenden bien las actuaciones que el régimen
franquista desarrollaría después en el ámbito de los derechos de la mujer y específicamente en relación a la sustracción o eliminación de custodia sobre sus hijos, es decir, acometió una segregación infantil que alcanzaría unos límites preocupantes y que, bajo todo un entramado de normas legales, pudo haber propiciado la pérdida de
identidad de miles de niños en la década de los años 40, situación que, en gran medida, podría haberse prolongado hasta hoy. Es decir, se habría privado de su identidad a miles de personas en contra de los derechos de las propias víctimas inmediatas y de
sus familiares, en aras a una más adecuada “preparación ideológica y la afección al régimen”

Pero no es todo, ni mucho menos. Lo referido al abominable secuestro de niños por los secuaces del franquismo para ser entregados a familias afectas a la dictadura está recogido desde la página 50 hasta la 84 aproximadamente. Es demasiado largo para la entrada de un blog pero recomiendo fervorosamente su lectura, así como la del resto del auto. Son el tipo de hechos que quienes se sienten herederos morales e ideológicos del franquismo pretenden que los demás olvidemos, que jamás preguntemos por ellos. ¿Qué calificativo merecen quienes pretenden enterrar tanta ignominia?

Así está construida nuestra democracia, sobre un manto de ocultación, vergüenza y miseria moral. Y que encima haya que aguantar que poner éstos hechos sobre la mesa reabre heridas. ¿Las de quién, cabría preguntarse? Esas heridas no sólo no se cerraron con la transición, sino que aún hoy supuran ¿Tantos lazos les unen con esas atrocidades que no escatiman esfuerzos para que todo caiga en el olvido?

2 comentarios:

  1. Espeluznante. Ya había oído hablar antes del "Mengele español" que, por cierto, también tiene dedicada una calle en Madrid.
    Pero nada, se supone que tenemos que callarnos ante estas barbaridades para no "dividir a los españoles" y no "levantar heridas". Lo malo es que las heridas se han infectado y están supurando... no hay más que escuchar la COPE para darse cuenta.

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  2. Excelente post, digno de ser publicado en algún medio de mayor alcance...
    Cuando en España se ruede una pelicula sobre este tema, a lo mejor es que vamos superando cosas...Hasta en Estados Unidos se han hecho peliculas críticas con acontecimientos no muy dignos de su historia, pero aquí a callar, "callad, callad malditos" así la titularia yo...
    No éscribo más porque entonces dejaría escapar mi ira, mi fustración, y mi biscera, y diría algo muy, pero que muy politicamente incorrecto.

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