martes, 20 de enero de 2009

Televisión (pública) basura

Entre tarea y tarea en casa me he puesto ésta tarde a ver un rato la tele, pese a ser consciente de que una exposición desmedida a los contenidos de las cadenas españolas puede acarrear secuelas indeseadas. En pantalla se estaba obsequiando al televidente con una información que versaba sobre alguien que atiende por Falete, del cual me gustaría poder decir que no se quién es pero por suerte o por desgracia, se quién es. En fin, que al menos un par de reporteros -el de la cámara y la del micro- asediaban al susodicho (¿o es asediaban a la susodicha?) para conseguir unas migajas sobre la Pantoja y el ex presidiario de su novio. Para complementar la noticia de alcance, se le inquiría sobre el estado de las relaciones del hijo de la tonadillera con su churri. A todo respondía de buen grado el orondo y ambiguo artista, sabedor de los minutos en el candelero mediático que le estaban regalando.

En éstas que me da por mirar el logo de la esquina inferior derecha y no, no era Tele 5. Ni siquiera Antena 3 o Telemadrid. Era la 1, en primer canal de Televisión Española. La estatal, la pública, vamos, la que pagamos entre todos. Sí, esa bazofia la estaba emitiendo una cadena con pretensiones de servicio público y que se financia con cargo al Estado. Y que encima ha puesto en la calle no hace mucho a multitud de profesionales de toda la vida debido a su creciente deuda producto de su mala gestión. Lo único que ha salido de mi boca al contemplar tamaño comistrajo ha sido lo único lógico que podía salir: qué vergüenza que semejante menú televisivo sea ofertado por la TV pública. Y qué indignante que mi dinero sea utilizado para idiotizar al ciudadano con éstos potingues para orangutanes comatosos.

Entre ésto y el fraude de la TDT, le auguro una larga vida a los programas Peer to peer.

5 comentarios:

  1. Jooooooder, yo prácticamente no veo la televisión, pero de vez en cuando me entero de alguna cosa con la que flipo. Hace poco, por ejemplo, escribí sobre un caso sangrante en tele5. Pero algo así en una televisión pública, no me lo hubiera imaginado. Es, como bien dices, una auténtica vergüenza. Estoy indignado. ¿Para esto sirven los impuestos?

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  2. Bueno, bueno, nos guste o no, entre los 45 millones o más de españoles, hay un porcentaje elevado de gente que disfrutan viendo mierda por la tele, así que bien está que la televisión pública les dé también su ración (o dosis) diaria.
    A ver si vamos a acabar como el diputado aquel del PP que exigió saber cuál era la utilidad pública de "Muchachada Nuí", que echaban en La 2.

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  3. Osqar, para dar carnaza a la audiencia ya están las cadenas privadas. De una cadena pública yo espero algo más o, si no, no comprendo la razón de su existencia.

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  4. Yo no censuro que haya programación corazonil en la TV pública. No me gusta, pero entiendo que hay un público variopinto que paga impuestos, desde el teórico de la mecánica cuántica hasta el peón de albañil o el ama de casa. Y todos tienen derecho a ver satisfechas sus demandas de entretenimiento.

    Una información tipo revista "Hola" se encontraría en un segmento dentro de lo soportable, superficial pero inocuo. Entrar de lleno en las rencillas entre famosos o en las vidas privadas puestas al aire ya sí me parece que no es terreno donde la TV pública deba entrar, por una cuestión de ética. No la deben conducir los mismos principios, exclusivamente crematísticos, que a las privadas. Son, o deberían ser a mi entender, ligas distintas.

    No creo que el estado deba satisfacer todas y cada una de las pulsiones catódicas. Hay gente a la que le gusta el porno pero creo que pocos aceptarían porno en prime time en la TV pública.

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  5. Estoy totalmente de acuerdo,en la radiotelevisión pública no debe entrar noticias del corazón.

    Los medios de comunicación de titularidad pública debe ofrecer un servicio de calidad.Para cotilleos,las privadas.

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