sábado, 30 de mayo de 2009

El futbolista español como baluarte nacionalista

La temporada del Real Madrid ha sido nefasta. No sólo no ha ganado ningún título sino que ha visto como su máximo rival, que le humilló en en su propio feudo, lo ganaba todo recibiendo el reconocimiento internacional. Un año de pesadilla para cualquier hooligan madridista que se precie.

Pero tranquilos, dentro del club hay alguien que tiene la solución para sortear el bache deportivo. Se llama Iker Casillas y su fórmula mágica es sencilla: contratar más españoles.
"Hay que españolizar, pero no por ser racista con jugadores extranjeros, sino porque hay jugadores españoles que se merecen la oportunidad de estar en grandes clubes, por ejemplo Villa, Silva, (Juan) Mata, Cesc Fábregas... se merecen una oportunidad en un club como el Real Madrid"
El bueno de Iker intenta convencernos de las bondades de su propuesta, pero ¿por qué me da la impresión de que primero trata de justificarse? La razón aducida para fichar españoles en detrimento de jugadores extranjeros me parece de un peregrino que produce sonrojo, y destila prepotencia a raudales: "merecen una oportunidad en un club como el Real Madrid". Vamos, que van tan sobrados que fichan futbolistas por hacerles un favor... Amén de suponer un menosprecio hacia los clubes en los que militan, quedando instantaneamente excluidos del corrillo de "grandes clubes" al que, faltaría más, pertenece el Real Madrid.

Pero a lo que voy. Casillas parece haber olvidado que un trabajador extranjero -porque el fútbol también es un trabajo, por sorprendente que pueda parecer- tiene perfecto derecho a suscribir un contrato con una empresa española si las condiciones pactadas se ajustan a la ley. Y no digamos si procede de la Unión Europea, donde se permite la libre circulación de mano de obra. Desde que se dictó la sentencia Bosman ésto se aplica también en el mundo del fútbol.

El portero del Madrid pone el acento en que lo suyo no es racismo, pero un tinte xenófobo y nacionalista sí que impregna sus declaraciones, aunque sea tangencialmente. En un contexto en el cual lo que se buscan son soluciones a la crisis deportiva que atraviesa el club blanco, decir ésto viene a significar que la culpa, o gran parte de ella, es del excesivo número de extranjeros del plantel madridista. La queja implícita no va hacia la dudosa calidad de los jugadores foráneos que conforman la plantilla merengue (ya que eso sería señalar a quienes les fichan, y tampoco es plan de jugarse las lentejas...), sino hacia su procedencia. Pedir más españoles es querer menos extranjeros, como si los fracasos deportivos pudieran justificarse con un motivo tan burdo.

Así que para Casillas el criterio de valoración -dejando aparte a los cracks- no es ni la calidad futbolística, ni la profesionalidad, ni, por descontado, la calidad humana: lo que cuenta es el lugar de origen. Los españoles primero parece querer decir, eslogan que aparece asociado con formaciones políticas de extrema derecha. Nadie parece caer en la cuenta de una cosa: esa misma regla que algunos tratan de implantar se les volvería en contra en el caso de fueran jugadores españoles quienes quisieran jugar en ligas extranjeras, ahora que España ya es un país exportador de futbolistas. Y no tengo duda de que quienes ahora abogan por españolizar su equipo hablarían de discriminación y racismo si se vieran en la situación opuesta.

En otros contextos laborales se han dado recientemente reivindicaciones de similar corte. La sombra de la xenofobia y el nacionalismo planea sobre ellas, pero también el agravio que supone la contratación de personal inmigrante a un coste inferior y en condiciones de precariedad. Todos pierden cuando se rebajan las demandas laborales. En el caso que nos ocupa, nadie en su sano juicio aduciría que pedir más españoles obedezca a causas laborales. Lo que nos queda, pues, es lo otro.

2 comentarios:

  1. Realmente no se trata de español - extranjero, sino canterano - mercenario.

    Messi es argentino, xo es un canterano, no como Etoo que es un mercenario.

    Creo que realmente Casillas a lo que se refería era a eso.

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  2. Si ese fuera el debate, Casillas no pondría sobre la mesa nombres como Villa, Silva o Cesc Fábregas (¿acaso éstos no serían mercenarios?). No creo que pensara en canteranos, sobre todo porque éstos son una incógnita hasta que realmente demuestran que valen, como le ha pasado a Iniesta, como ahora pasa con Bojan, como pasó con De la Peña, por hablar de alguien que finalmente no cumplió con las espectativas. Y un equipo como el Madrid, con el momento que atraviesa, necesita gente que responda desde el principio, no un canterano que vaya ud. a saber si cumple con lo que se espera de él.

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