lunes, 14 de septiembre de 2009

El antifascismo de Carlos Palomino

Me parece muy lamentable todo lo que rodea al caso de Carlos Palomino, de nuevo en primera plana de la actualidad. Desde el hecho en sí, el crimen execrable de un asesino que iba premeditadamente armado, hasta la instrumentalización que de la muerte del chaval han hecho los movimientos antifascistas. Y como pienso que sobre lo primero no cabe mayor debate, me quiero centrar en lo segundo.

Hay que decir que la manifestación de corte ultraderechista a la que acudió Carlos Palomino estaba autorizada. Puede no gustar y provocar el más profundo de los rechazos, algo comprensible y que puedo compartir, pero estaba autorizada por la delegación del Gobierno. Y ello no fue obstáculo para que Carlos y el resto de personas que le acompañaban acudieran a reventarla. Cuando uno va a hacer ese tipo de actos, en los que dos bandos radicalmente enfrentados defienden posturas irreconciliables, no es extraño que surjan brotes de violencia, por lo que quedarse en casa, por mucha provocación que suponga una concentración de ese estilo, es la mejor medicina para evitar problemas. ¿Acaso podemos presuponer inocencia absoluta a unas personas en busca deliberada de una confrontación cuasi directa con sus más odiados antagonistas?

Se habla mucho de la ideología antifascista de Carlos, pero con 16 años difícilmente uno puede tener conciencia real de ideología alguna, y aún menos de lo que implica dejarse llevar por los colegas de un movimiento que, con frecuencia, se ve mezclado en escaramuzas violentas. Me parece patético y carente de todo respeto hacia el fallecido el modo en que se le utiliza como estandarte por éstos movimientos, tan proclives a dejarse llevar por los mismos bajos instintos de aquellos a los que pretenden combatir.

Dicho lo anterior, espero que al asesino de Carlos Palomino le esperen los años de cárcel que se le suponen a quien entra en el metro portando un arma blanca y con la más que evidente intención de usarla.

5 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo.

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  2. De acuerdo en todo.

    Lo que me ha impresionado es oír al asesino en el juicio y ver las imágenes del metro. Esa frialdad de psicópata y esa violencia de perro rabioso me resultan incomprensibles.
    Independientemente de que sean todos unos tarados, que lo son

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  3. Totalmente de acuerdo con el artículo.

    Me da igual que sean nazis, antifas, hooligans, latin kings,... hay que acabar con todos estos grupos violentos.

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  4. De acuerdo sólo en parte... Son necesarios y bienvenidos los matices, pero es peligroso dejar una sensación de equidistancia. Que no parezca que actuamos como el juez que atenúa una violación porque la víctima llevaba minifalda.

    Carlos Palomino murió ASESINADO. Cuando se acercó a su asesino, no lo hizo portando ningún arma. Ni siquiera su actitud parece chulesca (me baso en el estremecedor vídeo que recoge las imágenes de su asesinato). El otro, en cambio, da la impresión de estar esperándole (a él, o a otro) para matarle. Y le mata.

    Es el otro el responsable de su muerte. Punto.

    Por otra parte, no perdamos de vista que manifestarse contra el fascismo quizá no esté de más; o, cuando menos, que no debería asombrar que haya personas idealistas que así lo entiendan.

    Me parece mucho decir que “con 16 años difícilmente uno puede tener conciencia real de ideología alguna”. [Por cierto, ¿no os dais cuenta, amigos, de que entonces Palomino también sería menos responsable de lo que le acusáis? Y más si recordamos que su asesino sobrepasaba los veinte años.] Quizá es que se nos ha olvidado que cuando teníamos 16 años, incluso antes, ya éramos capaces de aprender, razonar y asimilar (incluso puede que mejor que ahora). No soy ni remotamente un genio, pero con quince años ya tenía una ideología definida y la argumentaba. Que luego haya evolucionado no merma un ápice ese hecho.

    Por último, quede claro que yo también condeno TODA violencia, sea del sector que sea. Pero aquí hay mucho más que eso.

    Cordiales saludos.

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  5. Creo que la premeditación a la que aludes, Cordura, la he dejado clara con expresiones como "crimen execrable de un asesino que iba premeditadamente armado" y "portando un arma blanca y con la más que evidente intención de usarla." Precisamente como me parecía algo palmario a la luz de las imágenes me decidí a escribir sobre otro aspecto del caso menos tratado.

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