miércoles, 13 de abril de 2011

La verdadera amenaza de la procesión atea

Quienes pensamos que en no pocos aspectos España sigue siendo un estado confesional recibimos estos días una nueva confirmación. Se quiere celebrar en Madrid una concentración atea coincidente con la procesión del próximo jueves santo en la que uno de los objetos de adoración, por llamarlo de algún modo, será la tetera de Russell. Dice la alcaldía de la capital que esta iniciativa puede ocasionar "problemas de orden público".

Cabría preguntarse de parte de quien vendrían creados esos problemas, si de los ateos o de los creyentes. Porque si es lo segundo quizá entonces la procesión que habría que prohibir es la de los católicos, esa que gusta exhibir efigies de cadáveres crucificados o de señoras con múltiple personalidad (¿acaso no es politeismo?) en función del lugar donde saquen a la virgen. Pero a buen seguro que la sola sugerencia sería recibida por la comunidad religiosa con toda case de improperios, alusiones al fascismo y como un ataque a los derechos de los creyentes. Eso sí, la procesión que se quiere prohibir es la de los ateos mientras la religiosa recibe toda clase de atenciones por parte de los poderes públicos.

Es un episodio más del modo en que el Estado español, falsamente aconfesional, privilegia a una confesión religiosa en detrimento de los derechos civiles de los ciudadanos. Esa aconfesionalidad, tan irreal que convive en nuestra Constitución con las prebendas que disfruta la religión católica, no puede ser creíble mientras exista el artículo 525 del código penal (añado: obra del PSOE) que convierte en delito la mofa, burla o escarnio del dogma religioso. Ojo, dogma religioso, es decir, una proposición específica que hay que creer sin necesidad de pruebas. Y se legisla para proteger eso. ¿Cómo puede un país que se defina como moderno y avanzado conceder prerrogativas legales a tamaño disparate, a semejante aberración democrática y lógica?

Vuelvo a lo mismo, ¿sobre quién recae la sospecha de los posibles altercados si no se prohibe la manifestación atea? ¿Sobre un colectivo social que jamás los ha provocado y que es apenas visible social y mediáticamente? ¿O sobre los herederos intelectuales de quienes arrastran el mayor número de crímenes perpetrados en la historia de nuestro país? Porque es precisamente ese historial de sangre, muerte y excesos el mayor aval del integrismo religioso para conseguir sus propósitos. El miedo que su pasado y lo que la fe ha sido capaz de hacer infunde, es la mayor arma de que disponen para prevalecer, para que la razón no avance y la superstición siga acaparando espacio público y dominio social.

10 comentarios:

  1. Bueno, es peligroso olvidar que algunas instituciones religiosas tienen un elemento extrarreligioso de tipo identitario. Encontrarás no pocos ateos a los que no se les pasaría por la cabeza boicotear las fiestas del patrono del pueblo o cualquier tradición que identifica su municipio o región. Dile a un sevillano que sus procesiones son una mierda o a un catalán que Gaudí era un fanático chiflado y es muy probable que te la ganes... aunque no sean creyentes.

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  2. Buen artículo. Ahora dile al Oso, en menéame, que su ateo ha quedado profundamente decepcionado no ya por sus comentarios allí sino también por sus loas a ese gilipollas que es el Reverte.
    Yo pensaba que era un tipo juicioso.. pero que puedo pensar de un tipo que dice que son posibles los seres invisibles con superpoderes?
    Vuestro muy amado Obispo Ateo

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  3. Alex, no entiendo muy bien qué pretendes destacar en tu comentario.

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  4. Solo quiero destacar unos cuantos aspectos:
    - EL estado es aconfesional, no ateo. Por lo que se respetan y se hacen respetar todas las opciones religiosas con el artículo que mencionas del código penal.

    - Al igual que se hacen otro tipo de manifestaciones en cada ciudad de España con múltiples motivos, se realizan las procesiones católicas. Tienes todo el derecho a no estar de acuerdo, pero ¿Si no estoy de acuerdo con los desfiles de carnaval puedo convocar una manifestación a la vez en la plaza de al lado?

    - LAs procesiones y actos de Semana Santa son actos religiosos en su origen, pero te puedo asegurar que muchos ateos y agnósticos participan como tradición cultural, y se benefician de ello en promoción de la ciudad y en muchos negocios de la hostelería.

    - Como último punto, no quiero dejar pasar que la Inquisición fue algo inhumano y aberrante que afortunadamente hace muchos años que terminó. Es algo injustificable, eso seguro, pero no veo qué tiene que ver eso con las procesiones de Semana Santa que tanto te irritan. AL igual que la Iglesia cometió crímenes, los españoles los cometimos también con la expoliación y colonización de tierras en Iberoamérica y África, y no creo que sea necesario culpar a los españoles del s. XXI por ello. ¿O acaso tu tienes alguna culpa de las matanzas de indígenas en muchas zonas de América Latina?

    Entiendo que moleste que no autoricen una manifestación en la vía pública, peo teniendo en cuenta que los dirigentes de la asociación han manifestado públicamente que el objetivo de la misma es castigar a la Iglesia Católica, pues es mínimamente lógico que te digan que puede alterar el orden público una manifestación en su contra el mismo día a la misma hora que están previstas las procesiones. ¿Por qué no la hacéis un día antes o unos días después?

    Me alegra saber que hay más gente que cree en algo y lo defiende, pero de forma constructiva, no castigar por castigar.

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  5. Flash, quería decir más o menos lo que el último comentario. Es peligroso meterse con instituciones con un valor identitario como las procesiones. Muchas de las procesiones de Madrid son típicas de sus barrios y boicoteándolas no te vas a ganar el favor de los vecinos aunque sean ateos.

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  6. Tío, lo que tienes es Nostalgia de lo Absoluto. Léete el libro de Steinner, nuestro Premio Principe de Asturias.
    El marxismo ha matado más gente que todas las religiones juntas (Stalin, sin ir más lejos), y Marx no tiene ninguna culpa.
    Es un poco patético mezclar churras con merinas y , siglos con siglos, religión con violencia.
    ¡Los violentos son l@s seres humanos! No la razón por la que dan hostias

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  7. A ver, por partes:

    Nadie dice que el estado sea o tenga que ser ateo. Lo que los ateos reclamamos es que sea NEUTRAL, esto es, laico, y actualmente no lo es. Ahí están el concordato, la constitución y en código penal para atestiguarlo. Neutralidad implica olvidarse de tratos de favor. Un sistema de creencias personal nunca puede ser objeto de protección jurídica. Eso es trato de favor. ¿Protegerá el estado a quien declare creer en el Monstruo de Espagueti Volador?

    Por supuesto que puede uno manifestarse en contra del carnaval, a todos nos asiste el derecho de manifestación y a la libre expresión. Y en contra del desfile del orgullo gay si quieres, o contra los tenderetes del rastro. Las ofensas, como las creencias, son algo subjetivo. El Estado no puede entrar a valorar qué es ofensivo y qué no en lo relativo a conceptos abstractos, solo si la ofensa va dirigida contra el honor de las personas (injurias).

    Nadie ha pedido la supresión de las procesiones de semana santa, solo el sano derecho a la crítica. En el post se establece una correlación entre violencia y procesiones en respuesta a la injustificada demonización de los ateos por parte de determinados grupos católicos. Y que si hay quien tiene por qué callar antes que acusar a otros, esos son los católicos.

    Ateos en Lucha (creo que se hacen llamar así) debe ser una pandilla de retrasados por apelar a la quema de iglesias. Ni representan a todos los ateos ni son, ni con mucho, los únicos convocantes de la procesión atea. Prohibirla temiendo altercados es como censurar las caricaturas de Mahoma para no cabrear al islamismo radical. Es agachar la cabeza, invertir los papeles, decir que si las violan es porque se visten como putas. Es la misma lógica.

    También era “peligroso” prohibir fumar en los bares. De momento no hay la revolución que algunos auguraban. De todas formas, insisto en que nadie ha planteado prohibir procesiones más allá de como recurso retórico.

    Si la violencia que históricamente ha acompañado a la religión ha ido disminuyendo con el paso de los siglos ha sido por el ariete que en las sociedades han supuesto la ciencia y el libre pensamiento. Pedir que mantengamos en suspenso el pensamiento crítico es como reclamar la vuelta del oscurantismo medieval.

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  8. Ateos, el Jueves Santo si nos os gustan las procesiones iros de copas que el Viernes Santo no se trabaja o de puente a Londres,Ibiza, desde luego algunos no sabeis que inventar

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  9. Lo que hoy tenemos por obligación que llamar semana santa son en su origen las fiestas de la primavera, suplantadas o robadas mediante sincretismo por los católicos. Es por tanto una celebración y una fiesta ancestral de todos, con diferente nombre. No hay nada que agradecer a la iglesia católica en lo tocante a que tengamos fiestas todos.
    Pero si hay mucho que recriminar en lo tocante al latrocinio y la usurpación, que legítimamente debiera tener el nombre común que nos permita a todos compartir la celebración.
    La inquisición sigue hoy, solo hace 100 años que cambió de nombre y se llama congregación para la doctrina de la fe. Es responsable hoy, entre otras atrocidades de la ocultación de centenares de miles de crímenes de violaciones de niños.
    Las matanzas de indígenas del nuevo mundo fueron ordenadas y legitimadas por dos bulas papales que hoy siguen en vigor aun cuando se le ha exigido al Vaticano que sean eliminadas. Se han negado. En ellas se expone que los católicos están en guerra contra los herejes.
    El tipo ese que dijo esas barbaridades en la radio no pertenece a ninguna asociación atea pùes esa asociación no existe. Se investiga si era un infiltrado o simplemente un demente.
    Todos hemos visto legalizar contramanifestacines nazis. En mismo lugar y fecha y hora. Y no ha pasado nada: se han legalizado y realizado.
    Aquí, de haber riesgo, lo habría debido a los fanáticos católicos, que no por culpa de los ateos.
    Las cosas como son, sin demagogia

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  10. Aquí hay dos planos:

    1. El de los derechos. Los ateos y ateístas, como cualquier otro colectivo, tienen todo el derecho a expresar sus ideas, incluso por medio de una manifestación. Es intolerable que se les prohíba hacerlo, máxime con excusas tan peregrinas. El hecho confirma que la realidad de este triste país sigue siendo confesional, pero también que la Era Neorreligiosa –global– incide también en España.

    2. El de la estrategia. Los ateístas han demostrado, una vez más, su total nulidad para comprender al enemigo. Si realmente querían avanzar en la laicidad, los pasos dados (y los que no llegaron a dar, en alusión a su fallida “procesión”) no han podido ser más torpes. Un proceder más inteligente y menos superficial les habría prevenido de una postura tan frontal y agresiva (que en cualquier caso es inmoral). Mientras mezclen en sus campañas laicidad con antirreligiosidad (por legítima que sea ésta), seguirán alimentando a quienes con razón desean debilitar.

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