viernes, 27 de mayo de 2011

#noveaslafinal. Boicot a la Champions

Vivimos tiempos en los que conceptos como "rebeldía", "indignación" o "lucha", tras décadas en el ostracismo parecen querer abrirse camino entre la desidia dominante. No son pocos los sitios donde se denuncia el estado de adormecimiento en que vive la sociedad española, la apatía con que recibe el maltrato a que es sometida por las clases dominantes y la resignada aceptación de su incapacidad para cambiar las cosas. Los hay que han decidido plantarse (nunca mejor dicho) mediante acampadas en toda España, en especial en la madrileña Puerta del Sol, para hacer visible su descontento y sus ansias de vivir en un mundo mejor que, consideran, es posible. Pobres, su ingenuidad es enternecedora.

Las acampadas y demás gestos colectivos que estamos contemplando estos días están movidos por las mejores intenciones, pero sus métodos no tardarán en demostrarse altamente ineficaces. Hace falta una acción de choque, algo que de verdad suponga un salto cualitativo, una verdadera ruptura con el adocenamiento social que vive nuestro país. Un acto que, en definitiva, suponga un antes y un después, un shock tan enorme que no pueda ser recordado sin evitar un escalofrío. ¿Qué podrá ser, se estarán preguntando?

Mañana sábado se juega la final de la Champions League, el partido de fútbol más importante del año, el más comentado, el que mayor espectación despierta. Y (ja, ja) el más televisado. Probablemente lo más visto del año en televisión. Desde ésta humilde e irrelevante bitácora llamo al boicot catódico del partido de mañana. #noveaslafinal es un hashtag que hay creado (se me han adelantado por poco) en Twitter para recabar apoyos y conseguir la relevancia social que merece este acto de auténtica rebeldía, de verdadera transgresión. ¿Cuántos habrá que se adhieran a esta propuesta, verdaderamente audaz y arrojada, y que supone una durísima prueba para unos hábitos profundísimamente arraigados en la psique del español medio?

Esta iniciativa nace con vocación de fracaso a tenor de la escasa importancia que este blog tienen en el universo blogosférico nacional, y más si añadimos lo tarde que se me ha ocurrido. Pero qué demonios, no paro de oir y leer como las oligarquías gobernantes nos anestesian con apenas unas migajas de pan y dosis masivas de circo; a las masas idiotizadas moviéndose como inmensos rebaños únicamente entrenadas para seguir las instrucciones del pastor. El fútbol y la TV forman el matrimonio perfecto para levantar el circo pero nadie idea algo que realmente ataque esta cuestión como es debido. Reconozco, pues, que en un país como el nuestro pedir que no se vea la tele, y encima cuando televisan fútbol, es algo así como declararse traidor a la patria y corruptor de menores a la vez. Efectivamente, hay que echarle un par de huevos para atreverse a hacer algo tan temerario en suelo patrio. Si esto triunfa, las urgencias de los hospitales deberían estar sobre aviso por los masivos ataques de ansiedad que pudieran producirse. Hacer que un español no vea fútbol en la tele es como extirparle un órgano: se puede superar, pero la convalecencia puede ser larga hasta encontrar un sustitutivo eficaz.

¿Quién se atreve? ¿No era hora de empezar a cambiar las cosas? ¿Por qué no empezar por las propias costumbres, el propio carácter, que es en definitiva lo que termina configurando la identidad colectiva? ¿Van a seguir consumiendo pan y circo hasta reventar o están dispuestos a hacer un gesto en la dirección opuesta? ¿Se puede esperar algo de mayor calado de quien ni siquiera es capaz de abstenerse de ver un puto partido de fútbol?

5 comentarios:

  1. Yo me apunto, pero no cuento porque no pensaba verlo todos modos ^_^

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  2. A mi me vale, pero me pasa lo mismo que al del primer comentario...
    Lo de Sol...no dejo de pensar que no tienen suficiente apoyo. Afrontemoslo, la guerra de Irak movilizo a mas gente. Incluso la huelga general, y fue un fracaso. Las estimaciones hablaban de unas 59000 personas en total. Ya se que hay mas gente que apoya el movimiento, pero aun asi es muy poca.

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  3. Yo también me apunto, pero no soy muy de valorar, porque no tengo tele. :)

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  4. Yo no, lo siento. Me gusta el fútbol, como a Galeano o a Camus. Y no creo que tenga la culpa de la situación actual, como para andar pidiendo perdón por verlo.

    Entiendo tu intención, pero no la comparto. Saludos :)

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  5. Muy buena propuesta.
    "¿Quién se atreve?" con tilde ¿no? Pero ni idea después de que han cambiado varias reglas ortográficas.

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