jueves, 15 de diciembre de 2011

El 11-M y la esquizofrenia del SUP

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) es la agrupación sindical mayoritaria dentro del Cuerpo Nacional de Policía. Su secretario general se llama José Manuel Sánchez Fornet y últimamente publica comunicados como si fuera víctima de una diarrea mental aguda. Dado que tampoco me tengo por un Machado no entraré a valorar la calidad literaria de sus escritos, así que centrémonos en los contenidos.

El pasado 9 de diciembre se colgó de la web del SUP un comunicado titulado Los atentados del 11-M y la teoría de la conspiración en el que el ínclito Fornet se descolgaba con una suerte de indescriptible vayaustedasaberqué. En él se defendía a los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad el Estado, descartaba cualquier vínculo o relación de un solo componente de la Policía o la Guardia Civil con la masacre del 11-M, ya fuera por acción u omisión, y desechaba que hubiera habido elementos en la esfera política y judicial interesados en tapar nada relativo a los archifamosos atentados de Madrid.

Al mismo tiempo, emite una excrecencia que se atreve a denominar "teoría alternativa", medio en serio medio en broma, porque con este Sánchez Fornet uno nunca sabe. El caso es que, siendo como son funcionarios policiales, por muy de sindicalistas que ejerzan, que califique su deposición como "pura especulación sin pruebas" ya me parece gravísimo. Señor secretario general del principal sindicato policial: el rey no solo tiene que serlo, sino parecerlo. ¿Se da ud. cuenta de cual es la imagen que transmite diciendo eso? ¿Le parece a ud. normal que unos policías hechos y derechos (todo un sindicato, al que ud. representa) se dediquen a hacer públicas sus "especulaciones sin pruebas", cuando el día a día de su trabajo reside, o eso debería, en justamente lo contrario?

A continuación se desarrolla la hipótesis, en la que se mezclan los servicios secretos marroquíes y franceses, la afrenta que supuso el conflicto de Perejil, las inclinaciones atlantistas de Aznar en menoscabo de la vieja Europa y la inquina que este sindicato siente desde hace años contra Juan Jesús Sánchez Manzano, jefe de los TEDAX en marzo de 2004, actualmente objeto de querella por la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M. Cualquier síntesis que les haga será peor que leerlo directamente. En resumen, que todo se reduce a que Sánchez Manzano es un incompetente de campeonato y que los espionajes francés y marroquí hicieron la vista gorda dejando pista libre a los terroristas para perpetrar los atentados. Por lo demás, y dejando a un lado algún mandoble contra la habitual prensa conspiranoica, y pese a un guiño en el párrafo final hacia El Mundo a cuentas de su nueva campaña conspiratoria, esta teoría no resuelve absolutamente nada. Intenta sacudir a todos y quedar bien con todos, cosa que, faltaría más, no consigue como enseguida veremos.

Tras un nuevo PDF colgado en su web en la que califican de "corrupto" el sistema de imposición de medallas, por el cual le fue otorgada la Medalla Roja a Javier Gómez Bermúdez, el diario de Pedro J. Ramírez aprovechó para agitar el fantasma conspi utilizando el nombre del SUP en titulares y maquinando una relación causa-efecto entre la sentencia del 11-M y la concesión de la medalla al presidente del tribunal que lo juzgó. En el SUP ya deberían saber, porque ya son mayorcitos, que quien con niños se acuesta meado se levanta. Pequeño debio parecerle a Pedro J. el gesto del sindicato policial en dicho documento apostando abiertamente por los esfuerzos de El Mundo con vistas a sembrar la duda sobre la culpabilidad de Jamal Zougam, condenado a miles de años de cárcel como autor material de la matanza del 11-M. El director de El Mundo es insaciable, y a estas alturas hay que ser despistado para no saber que cualquiera puede formar parte del negocio de la conspiranoia que acaudilla, ya sea en el bando de los presuntos autores o en el de los acusadores.

En vista del extraño impacto en prensa de las publicaciones del SUP, éste vuelve a emitir otro comunicado en el que recula para volver a marcar distancias entre el sindicato y El Mundo (entre medias colgaron este otro para dejar claro que no estaban inmersos en una guerra; dime de qué presumes...) y se queja del tratamiento que dicho periódico ha dado a sus palabras, incluso admitiendo errores de redacción. Insiste con firmeza en la honorabilidad de jueces y policías y se muestra más precavido al hablar del terrorista Zougam.

Vivir para ver

Que a estas alturas de la película el SUP, después de lo que han vivido y sufrido en sus carnes a manos del conspiracionismo, y un nuevo PDF colgado en su web nos lo recuerda, haya dado por bueno lo publicado por el medio conspiracionista por excelencia es como para abofetear a alguien. No se si el señor Sánchez Fornet se da cuenta, pero en este último comunicado califica a Luis del Pino, estrecho colaborador de El Mundo, como mentiroso y fabulador, siendo que además es uno de los mayores propagadores de la teoría de la conspiración que tanto dicen denostar. Y que ello no cuadra muy bien con esa repentina confianza en las dotes investigadoras de los redactores de El Mundo.

Tampoco se si percibe que validar sin más lo que dice este rotativo anula de facto toda la labor de quien sabe si docenas de compañeros que realizaron su trabajo, a juicio del propio SUP, con la mayor dedicación y honestidad; trabajo que dio con los huesos de Jamal Zougam en la cárcel como resultado, por si no lo ha notado. ¿No merecería este funcionario policial recibir unos apelativos similares a los que dedicó, con todo merecimiento, a Luis del Pino, habida cuenta del modo en que trata de forma preferente la información de un medio que miente y manipula con asiduidad por delante del trabajo policial y judicial? Debería Sánchez Fornet preguntarse si merece la pena estar a bien con el director de El Mundo si el precio a pagar es arrojar la sombra de la duda sobre la profesionalidad de sus compañeros de cuerpo. Y, dicho sea de paso, sus propios compañeros de sindicato tendrían que peguntarse si merecen ser representados por un señor que afirma tales cosas.

Para terminar, otra cosa que debería tener presente el secretario general del SUP es que hay contradicciones verdaderamente pintorescas. No se puede poner la mano en el fuego por la honestidad de Sánchez Manzano (lo tildan de inepto pero no de corrupto) y, al mismo tiempo, personarse en la querella que una asociación de víctimas mantiene contra él, entre otras cosas, por ocultar pruebas. Y cuando dice ocultar se refiere a hacerlas desaparecer deliberadamente, a propósito, adrede, justo lo que Manzano no hizo según el propio convencimiento del secretario general del SUP.

Así puestos, o la esquizofrenia se ha apoderado del mayor sindicato policial o necesitan desesperadamente alguien con sentido común que les redacte los comunicados.

2 comentarios:

  1. Esto lo desconocía. He llegado a ello por el debate que estoy teniendo con Belga en lo de Manel. Menudo subnormal el Fornet.

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  2. Perdona, soy Areán, pero he entrado con el blogger de Su.

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