jueves, 16 de febrero de 2012

Llegada a la meta: por fin soy apóstata de la Iglesia Católica

Este es un gran día, el día en que oficialmente dejé de pertenecer a la Iglesia Católica. Por fin recibí la deseada carta en la que se me comunica que mi nombre ya "no figura en ningún tipo de listado, fichero o base de datos de la Iglesia con fines estadísticos". Es una gran recompensa moral para alguien que se encuentra tan en las antípodas de la fe doctrinal.

Me ha costado enviar dos cartas, gastarme algo más de seis euros en correo certificado y tres visitas a dos parroquias. Apenas nada comparado con los casos que había leído por la red en los que el rechazo sistemático a la petición de apostasía es la norma. Ignoro si he tenido suerte o si las cosas empiezan a cambiar. Solo espero que mi experiencia sirva a otros para demostrar que uno puede salir de allí donde no quiere estar a poco que ponga empeño y paciencia. En mi caso, ya lo han visto, tampoco ha sido tanto esfuerzo siendo como es de hermética la institución católica.

Solo una cosa me mosquea: ¿qué es eso de "fines estadísticos"? Pues, a mi entender, justo lo que parece. Pese a que el Tribunal Supremo ya negó la calificación de registro a los libros bautismales al parecer siguen siendo empleados para elaborar el listado oficial de adscritos de la Iglesia Católica. No quiero imaginar la de prebendas obtenidas en virtud de todos aquellos a los que, sin comerlo ni beberlo, nos metieron en la secta sin siquiera tener uso de razón. Pero este es un disparate que puede corregirse, al menos parcialmente. Si no eres creyente y te utilizaron siendo bebé para engordar unas cifras que se antojan del todo falsas, hazte apóstata. Niégales lo que nunca tuvieron derecho a poseer.

Quiero terminar resumiendo los pasos dados hasta esta feliz resolución, por si a alguien pudiera serle de utilidad. En primer lugar es necesaria la partida de bautismo, la cual se obtiene en la parroquia donde de produjo el bautizo. A mí no me costó nada y tardó una semana en estar lista. La fotocopia del DNI compulsada en comisaría no les vale, así que aquí les dejo una copia del formulario que yo tuve que rellenar, enviado por el propio arzobispado. No lleva membrete ni sello de ninguna clase así que se puede reproducir cuantas veces haga falta. Al final debe ir firmado por el párroco "de su domicilio" (por si las moscas también se lo hice firmar al párroco de donde me bautizaron, pero creo que el que cuenta es el primero) con su nombre en caracteres reconocibles y el sello de la parroquia. Recomiendo enviar la partida de bautismo y el formulario de apostasía por correo certificado con acuse de recibo; así estamos seguros de su recepción.

Y no, mi vida no ha cambiado a raíz de ser apóstata. Pero qué demonios, me siento genial, y solo por eso merece la pena.

6 comentarios:

  1. BIENVENIDO AL CLUB. Es una buena noticia también para mi. ;)

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  2. Lo de los “fines estadísticos” suena a (involuntaria) confesión de unas intenciones que irían en la línea que señalas.

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  3. Enhorabuena. Hace tiempo que está en tareas pendientes pero, debido a la pereza fundamentalmente, este programa no responde. Aún así confío en el reinicio y vuelta a la carga. Ver la satisfacción de aquéllos que le comunican que ya no están en los ficheros eclesiásticos funciona bien como detonador.

    Por otro lado Señor Flash, recién descubierto este blog por un servidor y muy admirado quedo. Lo confieso. Desde este momento pasas a formar parte de mis blogs linkables en mi blog. Nice to meet you

    Pepelu

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  4. ¡Qué guay! Bienvenido al club. Y gracias por el esfuerzo.

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  5. Le das mucha importáncia a la iglesia, desde que nací me la he pasado por el forro de los huevos. Pero si eso de la apostasía sirve para algo me lo pensaré, aunque yo voy por no perder el tiempo y trabajar políticamente por quitarles todo poder, propiedades etc. Las obras de arte que tienen en España incluidas catedrales, edificios etc. deben ser nacionalizados o sujetos a alquiler e impuestos.

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