sábado, 19 de mayo de 2012

Los Vengadores: lo mejor que el cine ha hecho por el cómic de superhéroes

Hace como una década fui a ver al cine la primera película de lo que acabaría siendo la saga de los X-Men. Recuerdo haber escuchado en la sala comentarios de entusiastas del cómic expresando la ilusión que les hacía ver plasmadas en pantalla las aventuras de sus héroes favoritos. Muchos fans esperaban ese paso al celuloide como la necesaria vuelta de tuerca que diera forma definitiva al universo que las páginas del tebeo habían forjado en sus mentes. Me cogió ya de adulto y los X-Men nunca fueron mis favoritos en el entramado marvelita, así que he tenido que esperar a cumplir algunos años más y al estreno de Los Vengadores para vivir un momento semejante.

He de reconocer que mis expectativas iniciales eran bajas. Ver la recomendación de "para mayores de siete años" no era buen presagio, sobre todo después de que Disney hubiera posado ahí sus garras. Una sala abarrotada de chavalería gritona tampoco animaba a presuponer lo mejor. Por suerte todos mis miedos se volatilizaron apenas transcurridos unos minutos de metraje.

Tampoco nos vamos a engañar. The Avengers es un producto comercial dirigido a las grandes masas y de digestión liviana, pero tan pulcramente envuelto y tan cuidadosamente diseñado que termina seduciendo al más escéptico. El seguidor del cómic no se ve defraudado y el que no lo es lo pasa pipa durante las dos horas y cuarto que dura la sesión, en especial durante la portentosa y épica batalla final.

Hay que decir que The Avengers podría haberse llamado perfectamente The Ultimates, la puesta al día del superheróico grupo que Marvel lanzó la década pasada. The Ultimates, que cuentan con los mismos integrantes del cómic original pero sensiblemente modificados, tanto en el apartado formal como en sus personalidades, se enmarcan en un contexto sociopolítico contemporáneo mucho más realista y verosímil, sembrado de una incorrección política y unas dosis de violencia inusitados en la editorial de Stan Lee (aunque no tan explícita como en, por ejemplo, The Authority, quizá la mayor inspiración a la hora de idear estos Vengadores del siglo XXI, y no solo por contar con el mismo dibujante, el brillante y detallista Bryan Hitch).

Uno piensa que si los superhéroes fuesen de verdad posibles serían tal y como son descritos en The Ultimates. Supongo que reproducir sus hazañas era demasiada osadía para un film comercial, aparte de que la marca Vengadores es un clásico de la viñeta superheroica al que es difícil renunciar. Finalmente se ha optado por una fórmula híbrida mezclando ambos universos (la mayor aportación Ultimate no solo es volver negro a Nick Furia, sino dotarle desde un principio con los rasgos de Samuel L. Jackson) modernizando los uniformes (digan lo que digan los forofos las mallas, lucen ridículas en la gran pantalla) y agrupando a los héroes en torno a la agencia de contraespionaje pseudogubernamental, Shield, que dirige Furia.

En Los Vengadores, el cómic, Tony Starkaka Ironman, es un millonario con problemas de corazón y afición por la bebida heredero de un imperio tecnológico; Thor es un dios asgardiano que vive desterrado en la Tierra adoptando diferentes personalidades humanas según la época; el Capitán América es un soldado de la II Guerra Mundial, convertido en superhumano mediante un suero de alto secreto, recuperado tras varias décadas en animación suspendida; Hulk es el brutal resultado de una mutación producto de los rayos gamma; Ojo de Halcón, un ex delincuente tan soberbio y altivo como infalible con el arco; la Viuda Negra es una ex espía soviética con habiliades de combate que se cambió de bando al enrollarse con Ojo de Halcón; y Nick Furia es el director de Shield, tanto en tareas directivas como en trabajos de campo.

Las diferencias en The Ultimates se aprecian en lo siguiente: Stark sigue siendo Ironman pero cambia su dolencia cardíaca por un cáncer y su afición por la bebida permanece inalterable, lo que incrementa hasta el extremo su cinismo; deja todo liderazgo a Furia y al Capitán América. Este último aparece cuando más se le necesita en idénticas circunstancias que en Los Vengadores, lo que le hace sentirse permanentemente desubicado; sin embargo, su fervor patriótico permanece inalterado al igual que su disciplina militar. El caso de Thor es más peculiar, ya que, pese a tenerle por un enfermo mental le aceptan en el grupo debido a  que es considerado el superhumano más poderoso del planeta. Bruce Banner es un científico de Shield que, intentando repetir el éxito del Capitán América cincuenta años atrás, experimenta consigo mismo dando lugar a Hulk; resulta tan incontrolable como siempre pero mucho más bestia y destrozón, lo que lleva a intentar desvincularle de la agencia ante la opinión pública. Ojo de Halcón es un disciplinado agente de Shield y padre de familia, letal con cualquier arma en sus manos y con no demasiados escrúpulos. La Viuda Negra vendría a ser más o menos lo mismo y Nick Furia es el que maneja el cotarro pero sin mancharse las manos. EN los distintos números de The Ultimates aparecen otros héroes clásicos de Los Vengadores como Hombre GiganteAvispaBruja Escarlata y Mercurio a los que, quizá, veremos en próximas secuelas cinematográficas.

Ah, la película...

Volviendo al blockbuster que arrasa estos días en todas las pantallas no digo que no tenga sus pegas. Cabría reseñar que algunas escenas de diálogo pueden rozar lo tedioso, que el Loki interpretado por Tom Hiddleston es un poco chinchiribainas (a mí me recuerda al gótico cantante de HIM) y de perfil un tanto bajo frente a la constelación de estrellas que tiene enfrente. Pese a que todos los miembros del elenco cuentan con una porción de protagonismo, uno de los mayores aciertos de la cinta (más fácil lo tenían frente al público los que ya estrenaron película propia), es Ironman el más claramente favorecido por el guión (véase quien chupa el primer plano del cartel). Vale que el cinismo que exhibe en The Ultimates hace al personaje más atractivo pero ver convertido a Tony Stark en House me resultó demasiado cargante. Además, siempre he considerado que a Robert Downey Jr. le ha llegado este papel ya demasiado entrado en años.

Otro inconveniente es el uniforme del Capitán América, demasiado colorido para no resultar cantoso en la gran pantalla. Tampoco el actor que lo interpreta, Chris Evans, termina de transmitir esa autoridad y resolución que los fans del cómic conocemos del vengador de barras y estrellas, aunque tal vez el doblaje tenga algo de culpa. El resto del vestuario funciona bastante bien y, con buen criterio, se ha renunciado a adoptar la estética del cómic original. Como dato curioso hay que resaltar que es la primera desde el primer Hulk digital que para diseñar la cara del bruto verde se han empleado los rasgos faciales del actor que interpreta a su alter ego tranquilo (Mark Ruffalo). También destacaría que Chris Hemsworth no resulta todo lo físicamente imponente que un personaje como Thor requeriría, y su doblaje tampoco encaja con la formidable figura a la que da vida.

Pero cuando la película se adentra en su tercio final, oh, el disfrute es absoluto. La épica de la batalla entre héroes y alienígenas supera todo lo visto en cine de superhéroes hasta la fecha. Tan trepidante y adenalínica como cabría esperar de una traslación del cómic como es debido, con toneladas de destrucción, una amenaza a escala interdimensional y el grupo de héroes más poderosos de La Tierra funcionando cohesionados, como un equipo, a pesar de las diferencias entre sus miembros. Auténtico espíritu de The Avengers con el barniz formal de The Ultimates. Un regalo para quienes hemos crecido leyendo esas páginas y dejándonos llevar por sus ilustraciones.

No es la película de superhéroes perfecta pero si es la más perfecta creada hasta la fecha. Suficientemente digna de lo que un aficionado al cómic desearía ver. No es la saga de Korvac, que es la que a mí me hubiera gustado ver trasladada al celuloide, pero me sirve. Sobradamente.

2 comentarios:

  1. A mí me gustó mucho la película, la verdad. En este tipo de películas lo que busco es que sea entretenida y me lo pase bien, dos objetivos que quedaron satisfechos. No soy muy aficionado a los cómics, por lo que no la juzgaré desde ese punto de vista. Y los personajes que más me gustaron, con los que más me divertí en definitiva, fueron Tony Stark/Iron Man (me encanta el actor) y Hulk.
    Saludos.

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  2. Los Vengadores siempre fueron de mis preferidos (aunque en seria competencia con los mejores X-Men, aquellos setenteros de John Byrne) y el C. America de mis personajes preferidos (apartando habilmente a un lado su usa-patriotismo... aunque quien leyera la saga del Imperio, también setentera, sabría que patriota, si, pero no progubernamental, que no es lo mismo)
    No la he visto, no he visto casi ninguna de los ultimos 3 años. Varias las tengo en DVD y ni los he abierto.... Siento que cuando dejé de leerlos algo se cerró y aunque es posible que se vuelva a brir alguna vez, no por ahora.

    La saga de Korvak hubiera sido perfecta....

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