viernes, 2 de noviembre de 2012

The Hives, The Gaslight Anthem, The Gathering, The 69 Eyes y Muse, rock que busca su hueco

No es que tenga la intención de convertir esta bitácora en temática de música, cine y televisión, pero ahora es de lo que me apetece escribir. Estoy escuchando mucha música últimamente y tengo unas cuantas reseñas en la recámara que traeré aquí en próximas entradas. De momento, allá van cinco de ellas.

The Hives - Lex Hives

Nunca he sentido interés por el llamado garage rock, esa forma de rockear básica, simple y de corte clásico que pusieron de actualidad la década pasada bandas como The White Stripes The Strokes. Para mi primera incursión en el género escogí lo último de The Hives y quizá, no lo se, no haya sido la mejor elección. Ignoro en que puesto del ranking de este estilo se encuentra el quinteto sueco pero Lex Hives  no ha conseguido que le de más que un par de escuchas. Se que son insuficientes para juzgar un disco pero cuando no percibes detalles que te permitan albergar esperanzas de que una música concreta te llegue es mejor dejarlo y pasar a otra cosa. Hay mucha música que escuchar y poco tiempo para hacerlo, y este disco de The Hives no consigue despertarme esa chispa de interés.

Su primer single fue Go right ahead, o como plagiar el Don't bring me down de la ELO.



The Gaslight Anthem - Handwritten

La sombra de Springsteen es alargada y esta banda norteamericana la persigue en su último disco. Con un rock sencillo, directo y muy americano, que por momentos intenta endurecerse con cierta actitud punk, The Gaslight Anthem se abren a las amplias audiencias que en su país consumen este tipo de música. A mí el disco entero me resulta cansino: probar una pizca está bien pero un plato entero empacha, a no ser que desde pequeño te hayas acostumbrado a la receta.


El tema 45 es concluyente acerca de lo que nos podemos encontrar.


The Gathering - Disclosure

En su anterior entrega, The west pole (2009), los holandeses The Gathering ya dieron pistas del motivo por el que perdieron a una vocalista del carisma de Anneke Van Giersbergen. Las diferencias creativas entre Anneke y el resto de la banda se evidenciaron en cuanto separaron sus caminos. La una pretendía dar continuidad al intimismo de Home (2006) como se vio en su ulterior proyecto Agua de Annique (aunque luego se ha lanzado sin complejos al pop-rock) mientras que sus hoy ex compañeros, sin dejar a un lado los ambientes, deseaban recuperar el pulso rock de discos precedentes. En Disclosure persiguen consolidar la fórmula post Anneke y para ello vuelven a contar con la cantante noruega Silje Wergeland, la cual ya parece plenamente incorporada a la banda. Tiene menos personalidad que su predecesora pero sería injusto compararla permanentemente con alguien que ha dejado tanta huella. El álbum tiene un comienzo animoso en sus dos primeros cortes para luego volver a la dinámica de medios tiempos, progresiones extensas y texturas sonoras habitual en el combo europeo. Es un disco que requiere de varias escuchas para ser valorado, como viene siendo la costumbre de la casa. Siempre se agradece que lo pongan pelín difícil al oyente en lugar de darlo todo predigerido. Aún así, no puedo negar que han perdido algo, ya no recibo una novedad de The Gathering con la expectación de antaño. Anneke, te echamos de menos.


Aquí les tenemos en su versión más dance, Meltdown.


The 69 Eyes - X


Este es un grupo del que hace tiempo que no espero ninguna sorpresa. Sencillamente, no dan más de sí. Podríamos conformar un gran álbum de rock con los mejores temas de su ya larga carrera pero ningún larga duración de los que han creado rinde a plena satisfacción de principio a fin. Si acaso el Angels (2007), pero solo por quedarme con uno. De sus inicios sleazy queda la pose y algún que otro riff; de su vertiente gótica solo las pintas y la parafernalia. Hoy día The 69 Eyes son una banda que intenta vender actitud rockera pero cuyo corazón pop es innegable si nos atenemos a su más reciente trayectoria. Sus canciones siempre giran en torno a sus fácilmente memorizables estribillos, buscando el impacto en las listas y que la hinchada se las aprenda rápidamente. El éxito en su Finlandia natal avala su fórmula, pero quienes ya les tenemos calados sabemos que, en su caso, las cifras comerciales no son garantía de nada.


Que Red sea de lo más decente no habla bien de como es lo demás.


Muse - The 2nd law

¿Qué voy a decir yo que no se haya dicho de la última mega formación del rock? Quién le iba a decir a Muse que iban a llegar hasta donde están hoy, amenazando con desplazar a Coldplay del trono de bandas revienta estadios, cuando, a finales de los 90, no eran más que tres chicos creadores de canciones intrincadas y confusas a los que acusaban chupar la rueda de Radiohead. Hoy, estos tres ingleses son, junto con The Killers, la máxima expresión de lo que llaman rock de estadio. Y es The 2nd law la obra que les ha colocado ahí. El disco toca muchos palos. A ratos suena a pop, otros a heavy metal; hay cortes intimistas y temas cañeros; suenan a Queen, a U2 y, a veces, a los propios Muse. Diversidad no falta, ni grandilocuencia, ni exceso. Poco o nada queda de los Muse indies que eran orgullo de sus fans. Como siempre, es un error juzgar su momento actual de acuerdo a su trayectoria primera, todo el mundo tiene derecho a cambiar. Ahora son esto, ¿qué tal suenan al margen de lo que fueron? Yo sigo percibiendo su esencia, aunque muy diluida. No por ello el disco es malo, lo será o no por otros motivos. A mí no todas las canciones me convencen, pero eso ya me pasaba con Showbiz (1999). Con buenos temas poco importan los giros estilísticos ni lo alternativo o masivo que quiera sonar uno. Por eso me da igual que, como dicen por ahí, hayan construido un monstruo que acabará devorándoles.



Esta es una de las canciones que más críticas ha suscitado, Madness, siendo que a mí es de las que más me gustan.

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