viernes, 10 de mayo de 2013

Cantabria, tierra de cachondos mentales

Con motivo del último puente que tuvimos la suerte de disfrutar en Madrid estuve visitando la provincia de Cantabria, un lugar al que nunca me cansaré de volver. Dejando al margen sus espectaculares paisajes, sus gentes amables y sus excelentes carreteras me ha llamado la atención sobre manera la guasa y la socarronería que se gastan los cántabros para denominar a determinadas viandas locales. Les muestro algunos ejemplos.



Sí, están leyendo bien. Estas rosquillas se llaman "chochitos ricos" y no tuve ocasión de probarlas pero no dudo que sean pura delicia. Con ese nombre quedar defraudado no es una opción.



¡No me puedo resistir! ¡No me puedo resistir! !!!Lo digo!!! ¿Que ocurre después de comer chochitos ricos? Pues que tienes dulces orgasmos!!! Lo dicho, unos cachondos mentales estos montañeses.


Esto más que un artículo alimentario es una estupenda campaña de márketing. ¿Quién en su sano juicio no querría llevar a su casa una caja de "cojones del anticristo" para ofrecer a todo el mundo y ver sus caras ante tan pintoresco ofrecimiento?


Los dos móntículos que coronan la bella población de Liérganes también dan nombre a otro dulce que tampoco tuve el placer de saborear. Vista la progresión anatómica, miedo me da pensar que será lo próximo.


Estaba cantado. Ante tanto azúcar, mantequilla y harina qué mejor que un lingotazo de licor "Hijoputa" para sobrellevar la digestión. Además, hay multitud de variedades capaces de satisfacer al paladar más curtido. La pena fue no haber encontrado licor de mierda para ofrecerles una imagen.


Eeeemmm...bueno...este se ha colado de rondón. Este producto lo encontré ya en el viaje de vuelta, en la localidad palentina de Aguilar de Campóo. Viene a demostrar que en España los hay con imaginación para encontrar negocio en casi cualquier cosa. Digo yo que estas "Cejas ZP" ya estarán más que caducadas...

1 comentario:

  1. Y luego dicen qué en España no hay ingenio para montar negocios....

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