jueves, 28 de mayo de 2015

Apuntes sobre los resultados de las elecciones municipales en Madrid

Al hilo de lo que estos días estamos viendo en relación a los resultados electorales en Madrid quiero aportar mi granito de reflexión con una serie de puntos.

Sobre Manuela Carmena y Ahora Madrid.

Que los ataques de Esperanza Aguirre contra Manuela Carmena sean de patio de colegio no significa que se les pueda responder de cualquier forma. Leo y escucho réplicas fundamentadas en el pasado de Carmena, con alusiones al atentado ultraderechista de los abogados de Atocha en 1977 o que estuvo en el punto de mira de ETA. Que cofundara aquel despacho de abogados no la hace mejor candidata, como tampoco el hecho de que estuviera amenazada por la banda terrorista vasca. Responder a las críticas, sean más o menos fundamentadas, de esta forma no es más que un argumentum ad misericordiam al que tanto recurrieron en el pasado entidades como la AVT o el propio Partido Popular. Y que tantas críticas levantaron por parte de quienes ahora aducen similares argumentos. Es un razonamiento que ni suma ni resta, y no sirve ni para objetar reproches ni para calificar la ideoneidad de un político.

Manuela Carmena se presentó ante su hinchada en la noche electoral prácticamente como vencedora y próxima alcaldesa, aún quedando en segundo lugar. Su candidatura está apadrinada por Podemos, partido que dice rechazar cualquier trato con lo que denomina "casta" que no se avenga a sus razones. Pero esa alegría electoral, habida cuenta del resultado final, solo podía entenderse desde la seguridad del apoyo de un partido castuzo, el PSOE. Sin negociación previa, sin, que sepamos, concesiones socialistas a priori. ¿No es una falta de respeto y un tanto frívolo presentarse como virtual alcaldesa cuando ni siquiera han existido conversaciones para facilitar el envite? ¿Tanto confían en el apoyo de un partido castuzo? ¿La posibilidad de tocar poder les torna la piel menos fina y menos sensible al contacto con la casta?

Sobre la relación con la victoria de Ada Colau en Bardelona

Dice Carmena que admira mucho a Ada Colau. Me pregunto si su admiración llega hasta el punto de gustarle la reacción de la catalana ante la sugerencia del hasta ahora alcalde de Barcelona, Xavier Trías, de disputarle la alcaldía mediante una "coalición de perdedores" que diría Esperanza Aguirre. Colau ha embestido como una fiera ante tal posibilidad, hablando incluso de "fraude de ley" en caso de producirse. Que debe gobernar el más votado, dice. ¿Cómo le habrá sentado a Manuela, subcampeona en Madrid, este pronunciamiento tan contrario a sus intereses? Parece que por mucho que Podemos quiera apuntarse los tantos de todas las candidaturas de unidad popular, a la hora de la verdad cada uno hará la guerra por su cuenta, al margen del daño en términos de imagen que pueda causar a los que sobre el papel eran aliados. Está claro que Barcelona en Comú no le debe nada a Ahora Madrid, pero dejarlo tan claro va a provocar no pocas decepciones.

Sobre la ida de olla de Esperanza Aguirre

Quizá sea algo petulante por mi parte decirlo pero quizá fui uno de los primeros en sugerir las maltrechas facultades intelectuales de la condesa. Si a todo lo que apunté en su momento le añadimos la disparatada semana que lleva, ofreciendo la alcaldía a quien antes llamaba totalitario, apelando después a un gobierno de concentración de todas las candidaturas, hablando de soviets, del fin de la democracia occidental, desdiciéndose después... Esta señora tiene completamente torcida la brújula, en su partido lo saben y más pronto que tarde se las arreglarán para deshacerse de ella. Se ha convertido en un trasunto de Aznar por el rechazo que despierta, en un veneno para las urnas, y ahora mismo está más en Vox que en el Partido Popular. Claro que medio PP profesa la ideología de Vox; solo permanece ahí por puro pragmatismo electoral.

De todas formas hay que reconocerle algo a la lideresa. Su pretensión de buscar gobierno municipal al margen de Ahora Madrid no tiene ni una pizca de ilegitimidad. Lo mismo que la intentona pepera de buscar un frente anti Ada Colau en Barcelona. Tiene tanto derecho como cualquiera a intentar gobernar con los apoyos que logre recabar. Puede que Aguirre sea una border line pero en este aspecto no hay tacha que ponerle. El juego es el mismo para todos, nos gusten o no los participantes.

Eso sí, que esta tipa nos venga a santificar aquello del gobierno de "la lista más votada" cuando su partido accedió al Ayuntamiento de Madrid en 1989 fruto de una "coalición de perdedores" (de nuevo Aguirre dixit) se enmarca en otro de esos tour de force aguirrista que tanto le gustan y que gustan de toman a la ciudadanía por una completa estúpida. No se puede engañar a tanta gente durante tanto tiempo, señora.

Sobre si Ciudadanos son o no una marca blanca del PP

En su reunión con Begoña Villacís, candidata a la alcaldía por Ciudadanos, Aguirre ya ha recibido un no por respuesta a su turulata propuesta de gobierno anti Carmena. Rara manera de comportarse de quien solo existe, según dicen por ahí, para garantizar gobiernos del PP allí donde por sí solos no son capaces de gobernar. Nunca me creí esta definición interesada, proveniente de sectores bastante a la izquierda, temerosos del efecto que su irrupción pudiera producir en Podemos. Pienso que Ciudadanos, a falta de un mayor apoyo popular, nacen con vocación de partido bisagra de aquel que ostente mayoría, sea PP, PSOE, o el que toque. Y no me parece mal, acostumbrados como estamos a que interesados partidos nacionalistas cumplieran con este rol. Les encuentro más parecido con el partido liberal británico que con Rajoy y Aguirre, y eso es un indudable avance a juzgar por las posiciones neofranquistas en las que se mueve todavía en hoy todavía partido del gobierno.

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