lunes, 4 de septiembre de 2006

La tregua de los unos y la de los otros

Los portavoces de La Caverna, como por ahí llaman a lo que a mí me gusta designar como "la derecha talibán", la facción más extremista, arcaica y montaraz del conservadurismo político-mediático español, no paran de hablar pestes de lo que muchos denominan "proceso de paz" en alusión al alto el fuego permanente declarado por ETA el pasado 24 de marzo. No paran de aludir al precio político que, según ellos, ya ha pagado el presidente Zapatero: que si referéndum de autodeterminación, que si entrega de Navarra, que si amnistía generalizada a los presos... La releche, vaya. Por ello considero pertinente hacer un recordatorio de la tregua de 1998 con José María Aznar en el poder y lo que se traía su Gobierno durante aquel período, en el que se refería al entorno etarra como el movimiento de liberación nacional vasco, y compararlo con el proceso que estamos viviendo hoy día.

- Situación política previa: Hay que decir que la tregua del 98 fue anunciada el 16 de septiembre, cuatro días después de consumado el pacto de Estella/Lizarra. En él, se apelaba a la soberanía popular para superar el llamado conflicto vasco, es decir, a la autodeterminación. Que yo sepa, no ha habido iniciativas similares desde entonces y antes del pasado 24 de marzo, la más cercana sería el Plan Ibarretxe, que fue rechazado por el Parlamento con los votos de, junto al PP, el PSOE.
Ahora hablan de que ETA estaba contra las cuerdas, que la acción policial y judicial la tenían acorralada (y lo hacen al tiempo que le achacan la comisión del mayor atentado de la historia de España, el 11-M, pero dejemos ese tema), pero es que en el 98 también se hablaba en los mismos términos y, sorprendámonos, por los medios afines al entonces Gobierno, para subrayar lo oportuno de la iniciativa de Aznar al entablar contactos con la banda terrorista bajo el titular La debilidad de ETA, punto de partida. Diario ABC, 4/11/98 (página 5 del PDF):
Además de la desarticulación de comandos tan sanguinarios como el "Vizcaya", el "Araba" o el "Andalucía", operaciones ligadas a la acción policial, el acoso judicial al entramado etarra ha asfixiado sensiblemente al entramado etarra.
Ahora en cambio, esa pretendida (y seguro que real) debilidad supone la mayor de las evidencias de que la vía policial y judicial es la única que debe emprender el Estado.

- Ambiente durante el proceso: Mientras duró la tregua del 98, los actos de kale borroka y las extorsiones a empresarios se sucedieron sin descanso al tiempo que los enviados de Aznar dialogaban con los etarras y él mismo hablaba de "ser generoso". A éste respecto apunto que tenía enlazado un artículo de la página de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) en la que se hablaba, a efectos de cifras, de los actos vandálicos protagonizados por los radicales abertzales durante la tregua de 1998. Éste artículo desapareció poco después del anuncio de alto el fuego permanente de ETA, pero hay más medios que hablan de ello:
Dejando al margen si los ataques han sido o no permitidos por ETA, conviene repasar lo que ocurrió hace ocho años, durante el mes que siguió a la declaración de tregua indefinida de ETA, el 16 de septiembre de 1998. En aquellos primeros 30 días, los vascos no pudieron saborear ni un día la ausencia de violencia, porque el mismo 17 de septiembre inició una campaña de kale borroka que sumó 1.500 sabotajes en un mes. El Gobierno de José María Aznar aguantó sin parar el proceso, hasta el punto de que en noviembre autorizó que una delegación gubernamental se reuniera con ETA.
Ahora sin embargo, los brotes de violencia callejera sirven de excusa para que el Jefe de la Oposición exija al Presidente del Gobierno la ruptura del proceso de diálogo.

- Concesiones: En el primer mes de la tregua de 1998, hubo cuatro acercamientos de presos etarras a cárceles vascas por motivos de salud. Si bien hay que decir que se ajustaban a derecho, llama la atención que se producen en el marco en el que se producen y no antes. El total de presos acercados a prisiones de Euskadi durante la tregua asciende a 133, algunos de los cuales con delitos de sangre y cientos de años de condena, como el participante en la masacre de Hipercor Domingo Troitiño. Y ésto por no hablar de los acercamientos previos a la tregua de unos responsables políticos que, ahora en la oposición, exigen una firmeza y una infexibilidad que no tuvieron cuando gobernaron.

Ahora en cambio, a día de hoy no se ha trasladado a ningún preso a cárcel vasca alguna. Y aunque se hiciera, cualquier interesado en la situación derivada del alto el fuego permanente y con una mínima perspectiva se percata de que la cuestión de los presos es crucial e ineludible.

- Declaraciones: De todo sesgo y pelaje, las más jugosas provenían de miembros del Gobierno del PP en 1998.

Para empezar, Jaime Mayor Oreja, a la sazón Ministro del Interior, en una entrevista para Le Monde el 16/09/99 (página 2 del PDF):
Estamos dispuestos a dialogar, dispuestos a flexibilizar la política penitenciaria, a imaginar una reinserción para la gente de ETA, dispuestos a hacer todo, sin exigencia previa, sin ni siquiera discutir la entrega de armas, justo por la paz.
Aquí se le preguna a Mariano Rajoy por la frase y se va por la tangente.

Seguimos. Todas las citas están contenidas aquí.

El entonces Secretario de Estado para la Seguridad, Ricardo Martí Fluxá:
27 de noviembre de 1997: El proceso y el procedimiento (en la lucha contra ETA) serán largos. No podrá haber nunca ni vencedores ni vencidos.
Aún no se había declarado tregua alguna, pero llama la atención que, después de afirmar ésto, Martí Fluxá fuera uno de los emisarios enviados por Aznar para hablar con los etarras.

Seguimos con Aznar:
3 de marzo de 1998: "Si los terroristas deciden dejar las armas sabré ser generoso".

3 de marzo de 1998: "Estoy dispuesto a tomar todas las iniciativas que fuesen necesarias si viésemos que podía entenderse o podían darse pasos positivos para que esta situación de cese de la violencia diese lugar a un proceso definitivo de paz".

5 de marzo de 1998: "Con la violencia no se consigue ningún tipo de ventaja política, pero estoy dispuesto a ser generoso si es necesario, a ser comprensivo, si eso ayuda al final del terrorismo, es lo que tiene que entender todo el mundo, no es un camino sencillo".

4 de mayo de 1998:
"Merecería la pena hacer el esfuerzo de la generosidad si con ello conseguimos la paz".

5 de noviembre de 1998: "Por la paz y por sus derechos no nos cerraremos, sino que, por el contrario, nos abrimos a la esperanza, al perdón y a la generosidad, y por la paz pondremos lo mejor de nuestra parte para hacerla definitiva con la ayuda y la esperanza de todos".

10 de septiembre de 1999: "Si no se producen los contactos es porque ETA no quiere. No hay ninguna otra razón".
Y que luego venga Rajoy diciendo que el actual gobierno mendiga una tregua a ETA...
11 de octubre de 1998: "Ya he dicho que el Gobierno está dispuesto a acompasar la política penitenciaria a los avances que se produzcan en el proceso de paz. (…) A veces hay una inversión de valores que parece obligarnos a los demócratas a dar pasos.(…) Lo que debemos tener son actitudes abiertas".
Miguel Sanz, Presidente de Navarra:
14 de octubre de 1998: Si ETA abandona las armas se podría "hablar y negociar, y ahí Navarra va a estar y será generosa". (…) En la medida en que se consolide la tregua y podamos hablar de abandono definitivo de la violencia, se podrá hablar de otras cuestiones como la política penitenciaria y la reinserción".
Ahora del presidente navarro tenemos:
Sanz, que insistió en que no puede haber ningún tipo de "negociación, cesión o acuerdo" hasta que entreguen las armas aclaró que "dentro de esas posibles cesiones, Navarra nunca ha de ser una moneda de cambio y estaremos muy presentes en todo este proceso y no permitiremos que la voluntad de los navarros sea suplantada por cesiones políticas como las que vienen pidiendo desde hace tiempo, como lograr esa Euskal Herria libre"
Tal vez tema que se pudiera hacer efectiva la Disposición Transitoria Cuarta presente en el artículo 169 de la Constitución Española que abre la puerta a la unión administrativa de Euskadi y Navarra, si el gobierno foral así lo decidiese y previa consulta popular. Es decir, un procedimiento completamente legal, legítimo y ajustado a derecho. Curioso resulta que los populares, tan rehacios a modificar la Carta Magna, por boca del señor Sanz deseen hacerlo con ésta directriz que tan poco les gusta.

Más cosas. Lo que decía entonces la prensa afín, en especial Federico Jiménez Losantos y el diario El Mundo no tiene nada que ver con los adjetivos que le dedican actualmente al Gobierno socialista por idénticos motivos. Especialmente sangrante es el radical giro que ha experimentado la actitud de Pedro J. Ramírez.
Los vascos tienen derecho a la Autodeterminación.

Nada tendríamos que oponer si limpia y democráticamente el País Vasco optara un día por la separación del resto de España.

Creemos que bajo sus expresiones más terribles el problema vasco tiene unas raíces históricas tan profundas que sólo será posible solventarlo desde la audacia política. Por eso yo mismo firmé no hace mucho un artículo titulado Un Noruego para ETA, proponiendo una vía de negociación tan secreta y remota como la que Israel y la OLP desarrollaron en Oslo.
En cuanto a Jiménez Losantos (página 11 del PDF):
Se entiende y se disculpa que una precipitación de problemas internos en el bando terrorista haga correr al Gobierno para no perder el tren de los acontecimientos.

Que el Gobierno español debe dirigir el proceso de pacificación es evidente. Que no entienda que tal dirección implica la permanente atención informativa y la eventual consulta al resto de partidos democráticos es una posiblidad preocupante.
Vaya, en el segundo extracto deja traslucir una leve crítica al Ejecutivo Aznar por su gestión de la tregua pero, ¿qué es comparado con lo que dice de la actual?:
Han ido tan lejos en la claudicación, en la cobardía, en el sectarismo, en la traición y en la rendición ante los enemigos de España que incluso la peor opinión que pudiéramos tener del polanquismo y la progresía ha quedado superadísima por los hechos.
Y eso que se han seguido deteniendo etarras, incluso se ha encarcelado a Otegui, se han prohibido actos a la izquierda abertzale, todo a pesar de las continuas denuncias sobre injerencias gubernamentales en la labor judicial.

¿Podemos extrañarnos entonces de que haya personas que piensen que toda ésta gente lo que no quiere es el fin de ETA? Ésto me lleva a remitirme a un artículo del Grupo de Estudios Estratégicos (GEES), asociación analista de seguridad y defensa próxima a círculos conservadores en el que se insinúa que la llegada de cadáveres de soldados españoles de Líbano sería tolerable si con ello se consigue la defenestración política de Zapatero:
Sólo hay una razón por la que se pudiera apoyar la iniciativa de nuestro sonriente presidente de desplegar entre 700 y 1300 soldados españoles en el sur del Líbano: que ese despliegue sea su tumba.

Si a ZP el beatífico y pacífico soporte de las Naciones Unidas le envían a casa 50 o 300 bolsas con otros tantos cadáveres de jóvenes españoles sería su final político
Volviendo al tema y para finalizar, tenemos un extracto de la supuesta acta testigo de la reunión entre emisarios de Aznar y los de ETA y el intermediario, el obispo de San Sebastián Juan María Uriarte. Escojo éste párrafo por lo revelador:

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: Si Aznar no admitiera la existencia de un conflicto ­que es evidente, no hay más que ver la Historia y las hemerotecas­, si no existiera ese conflicto no estaríamos aquí.

Hace 25 años el escenario era distinto, no había la Constitución española. No estamos hablando de un tema de competencias. Nadie sabía hace veinte años en qué situación nos íbamos a encontrar ahora y si nos preguntan que va a ocurrir dentro de 15 años, nadie puede responder.

Desde su lógica, el último momento sería: tres provincias más una más tres unificadas e independientes. Es claro que es lo que ustedes quieren. Por otro lado tenemos la Constitución española. No somos capaces de averiguar el futuro. Hay que crear una nueva dinámica y lo que decidan los ciudadanos. Si la mayoría del Parlamento español lo decide, si la mayoría de los ciudadanos lo decide, entonces O.K.

Admito que desconozco el grado de veracidad de ésta acta (por ello lo de "supuesta") pero a tenor de la credibilidad que fuentes de la derecha talibán le dan a Gara (enlace con el acta) en los últimos tiempos, me parece que o todos o ninguno. Porque lo que aquí los emisarios dicen es que si la mayoría de ciudadanos apoya la autodeterminación, el gobierno que les ha enviado la concederá. ¿Y como se va a constatar ese apoyo si no es mediante un referéndum, eso que La Caverna dice con tono apocalíptico que ZP ya ha concedido a los etarras?

Un último apunte. ¿Qué decía la ahora beligerante Asociación de Víctimas del Terrorismo durante la tregua del 98? Se mostraron desfavorables pero no organizaron manifestación alguna. ¿Tuvo algo que ver, quizá, el modo en que el anterior gobierno les asignaba subvenciones?
El último episodio del enfrentamiento es de naturaleza monetaria. La AVT, por medio de un comunicado hecho público el jueves, ha ido a los medios de comunicación a denunciar que el Gobierno se niega a asignarle una ayuda con cargo al 0,5 por ciento del IRPF que los contribuyentes destinan a "otros fines de interés social".

Lo que no ha dicho es que, por ese capítulo, el que tradicionalmente se destina a las ONGs, tampoco el anterior Gobierno le concedía ninguna ayuda. Mejor dicho, se la concedía hasta que se dio cuenta de que la AVT, al contrario de lo que se exige a las ONGs, no presentaba proyectos y tenía dificultades a la hora de justificar el gasto. En consecuencia, decidió el Gobierno Aznar seguir prestando la ayuda, pero con cargo a otro epígrafe presupuestario. Así nació la subvención 'nominativa' y 'directa', pero desigual, que ha venido recibiendo durante estos últimos años, incluido el primero del Gobierno socialista.

Lo que acaba de ocurrir es que el Ministerio de Asuntos Sociales le ha dado un portazo a la Asociación de Alcaraz cuando éste ha querido volver a percibir dinero con cargo al IRPF, y además le ha anunciado que deberá compartir la subvención directa de este año con la Fundación de Víctimas del Terrorismo, que preside Mayte Pagaza.
Lo dejamos en el aire...

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Actualización 05/09/2006.

Como apostilla, quisiera poner de relieve la similitud de discursos entre quienes encabezaban en el 98 la oposición a la negociación y los que ahora la encabezan.

1998, Blas Piñar, presidende de Fuerza Nueva:
la reacción del Gobierno ante la tregua de ETA es "incongruente, cobarde y cómplice" y llevará a la "disolución y balcanización" de España.

Piñar sostuvo que la tregua anunciada por ETA es en realidad "un ultimátum de ETA contra España" y la negociación emprendida por el Gobierno encierra "una contradicción con el espíritu de Ermua".
Eduardo Toledano, presidente de la Federación Nacional de ex-combatientes:
La reacción del Ejecutivo ante la tregua, dijo, está "contaminada de cobardía porque se anuncia que se va a rectificar la política penitenciaria y a reformar el texto de la Constitución" y "está impregnada de complicidad", ya que "España se va a transformar en un Estado Federal".
Ricardo Sáez de Ynestrillas, presidente de Alianza por la Unidad Nacional (AUN):

Durante su intervención -interrumpida en múltiples ocasiones con gritos de "arriba España", "Franco" y "pena de muerte"- Ynestrillas hizo un llamamiento a todos los militantes presentes en el acto "para recuperar España, uniéndote a la reconquista nacional".

El secretario general de la AUN culpó a las instituciones, como la Corona y el Gobierno del PP, así como a los partidos nacionalistas, de los problemas de España y de "traicionar nuestra historia y nuestro pueblo".

Veamos ahora lo que dicen algunos líderes del PP:

Mariano Rajoy:
Durísimamente, el líder de la oposición dijo a Zapatero que "usted ha renunciado a la derrota, busca una negociación con ETA, usted busca negociar con terroristas, usted está dispuesto a pagar por lo que nos han robado. A mí no me molesta el pacto, es usted a quien le molesta, ha cambiado de dirección y ha traicionado a los muertos".
Otra:
la política contra ETA, asunto en el que acusó al jefe del Gobierno de "cobarde" y de "humillarse" ante Batasuna.
Otra más:
José Luis Rodríguez Zapatero "no está representando al Estado" ni "al conjunto de los españoles" en la "negociación política" iniciada con ETA
María San Gil en el mismo enlace:
Se preguntó: "¿para qué han valido tantas lágrimas y tantas manifestaciones?" e insistió en que la "ilegal" reunión de hoy ha supuesto "una traición y un engaño".
José María Aznar:
Tras insistir en el peligro de "balcanización" de España aseguró que no hay país que aguante el proceso que está viviendo el nuestro.

Sobre la política antiterrorista, Aznar ha mostrado su faceta más dura al acusar al Gobierno de Zapatero de claudicar ante ETA. Afirmó que "mendigar una tregua" a los terroristas hasta el punto de que es ETA "la que les está humillando" a ellos y a España, y subrayó que "una cosa es luchar y otra claudicar. Una cosa es vencer, y otra rendirse".
Ángel Acebes:
el secretario general del PP acusó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y al PSOE de traicionar el espíritu de Ermua presentando al líder de Batasuna, Arnaldo Otegi, cuyo currículum es el de un delincuente, como un hombre de paz y sentándose a negociar con los terroristas de Batasuna-ETA.
Me parece que ya es suficiente...

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