lunes, 9 de octubre de 2006

La (pen)última de Telemadrid

Desde que Esperanza Aguirre accedió a la presidencia de la Comunidad de Madrid en 2003 tras el ya legendario escándalo del tamayazo, la cadena pública madrileña ha visto caer en picado tanto sus índices de audiencia como su independencia política a medida que se iba convirtiendo en un instrumento de partido a la medida de la presidenta regional.

La última perla ha convertido en involuntario protagonista al director del informativo nocturno de la cadena autonómica, Germán Yanke, alguien que pocos calificarían de rojo separatista rompe-patrias:
El director y presentador del informativo nocturno de Telemadrid, Germán Yanke, ha presentado su dimisión en la cadena regional que dirige Manuel Soriano. Fuentes cercanas al periodista alegan que su marcha se debe a una "intromisión por motivos políticos en su trabajo cotidiano". La cadena apunta a que Yanke no comparte "el necesario ajuste presupuestario en su programa".
Insisto, lejos de formar parte de la demoníaca horda progretarra que domina el gobierno estatal, Yanke es un periodista reconocidamente liberal y de derechas. Pero se conoce que el tono de su informativo nocturno, Diario de la noche, (que, según cuentan, era de lo poco potable que ofrecía una Telemadrid sumida en la peor crisis económica y de gestión de su historia) no era lo suficientemente cáustico con quien debería, es decir, con el gobierno de la nación, y en especial en el caso de la conspiración del 11-M. Hay quien opina que Yanke no quería plegarse a los dictados del sub-director de El Mundo, Casimiro García Abadillo, en el tema del atentado de Madrid, pero la gota que posiblemente colmó el vaso fue una entrevista con Esperanza Aguirre en la que la presidenta discutía el tono de las preguntas que le formulaba el conductor del informativo:
Yanke: "Madrid se le queda pequeño y usted a quien quiere tener enfrente es al presidente del Gobierno".

Aguirre: "No me gusta que uste compre el discurso del partido socialista porque es absolutamente falso".

Yanke: "Compro el que me parece mejor. (...) ¿Cree usted..?"

Aguirre: "Creo que compra usted el discurso de nuestros adversarios". (...)

Yanke: "Ahora voy a intentar comprar el discurso de todos".

Aguirre: "No, no. Compre el del adversario. A mí lo que me gusta es debatir".

Yanke: "Le aseguro que no he comprado nada. En todo caso me lo han regalado".

Aguirre: "Comprar entre comillas. No se pique, señor Yanke". (...)

Yanke: "¿Lo ha pasado bien?".

Aguirre: "Muy bien. Si a mí me encanta que compre el discurso del adversario".

Yanke: "Compro el discurso que en cada ocasión me parece más oportuno".

Aguirre: "Me parece fantástico".

Yanke: "Muchísimas gracias por haber estado aquí y hasta muy pronto".

Aguirre: "A usted. Hasta muy pronto".

Por supuesto, la cadena pública capitalina niega la mayor y ofrece su propia versión de los hechos, pero lo cierto es que desde que Aguirre accedió al sillón presidencial, la existencia de Telemadrid se volvió de lo más convulsa a todos los efectos pero, en especial, en lo que se refiere a la politización de sus espacios informativos. Recapitulemos:

-Ya desde el nombramiento de su director, las directrices de la cadena parecían claras y meridianas:
El periodista Manuel Soriano Navarro, jefe de prensa de Esperanza Aguirre en el Ministerio de Educación y en el Senado, y ex director del periódico "El Independiente", ha sido nombrado hoy director general de Telemadrid, en sustitución de Francisco Giménez-Alemán.
-Manuel Soriano, lejos de intentar ofrecer una imagen alejada del partidismo que se le achaca, la ha cultivado:
Telemadrid será el bastión de la defensa de España, una España solidaria, moderna y avanzada, y no una antigualla con la que otros quieren acabar.
-Cabría recordar el desplante que hacían los redactores de informativos que se negaban a firmar sus crónicas:
Cruce de versiones. Todos hablan, pero sólo coinciden en un punto: "No pongas mi nombre, sólo puedes poner según fuentes...". Mientras miembros del llamado 'Consejo Provisional de Redacción' lanzan duras acusaciones a la dirección de Telemadrid por una supuesta polítización a la que estarían sometidos los informativos de la cadena, sus directivos prefieren no hablar públicamente sobre el tema. ¿El motivo?, pues que simplemente no se reconoce la voz del 'Consejo Provisional de Redacción' .
(...)
Desde hace dos meses, el 90% de la redacción de Telemadrid no firman sus informaciones. ¿Y el 10% restante? La dirección - explican miembros del Consejo Provisional de Redacción - "va metiendo redactores por la puerta de atrás para que hagan piezas ad hoc que nosotros no firmamos".
-El 11-M tiene su cuota de protagonismo en ésta polémica ya que Telemadrid es el único medio público que ofrece cobertura a las teorías conspiracionistas. Quien no se acuerda de la emisión de la película/documental Asesinato en febrero la noche del 12 de marzo de 2004 (y que TVE re-emitió 24 horas después, ya en plena jornada de reflexión electoral), que motivó la protesta de los familiares del homenajeado en la cinta, Fernando Buesa:
La Fundación Fernando Buesa Blanco ha manifestado su "indignación" ante la emisión en la noche de reflexión electoral "por sorpresa" de la película 'Asesinato en febrero' por TVE y Telemadrid. "No podemos callar cuando se pretende de forma artera que la verdad se convierta en otra víctima más de esta barbarie y, menos aún, cuando se trata de utilizar la memoria de dos víctimas del terrorismo con fines electorales", protesta.
-La emisión del polémico video sobre el atentado que se hizo desde FAES, la fundación que dirige José María Aznar, fue otro punto de fricción entre dirección y trabajadores:
Los trabajadores de Telemadrid, el canal autonómico de la Comunidad de Madrid, han protestado esta mañana de forma enérgica contra el director del ente, Manuel Soriano, por la emisión de un reportaje que sembraba numerosas dudas sobre la autoría, la investigación policial y judicial y la implicación de medios de comunicación y partidos en la masacre del 11-M, de la que se cumple su segundo aniversario.
-Hubo incluso dimisiones debido al clima impuesto desde la dirección de la cadena:
Tres altos cargos de los informativos de Telemadrid han presentado la dimisión, una decisión que han comunicado a sus jefes inmediatos. Se trata de los dos responsables de la sección de nacional y del jefe de sociedad. Estas dimisiones se producen cuatro meses después de que los trabajadores de la televisión autonómica denunciaran la "manipulación informativa" que sufre la cadena desde la llegada de Manuel Soriano a la dirección general.
-Pero uno de los puntos álgidos de ésta polémica fue la dimisión del co-presentador de los informativos del fin de semana, que llegó incluso a improvisar sobre la marcha para evitar la información politizada que le emitían desde el monitor:
Según ha podido saber el Confidencial Digital, minutos antes de iniciarse el telediario, Javier Díez repasó la entradilla de esa información y, molesto por el modo en que estaba redactada –a su juicio, demasiado “politizada”- se dirigió al editor Vicente Gil y le pidió que la cambiara. Según las mismas fuentes, Gil le aseguró que así lo haría. Sin embargo, llegado el momento, el “teleprompter” comenzó a lanzar el texto de la entradilla sin cambios.
Inmediatamente, Javier Díez decidió improvisar en directo la introducción de la noticia, desentendiéndose del texto que le dictaba la máquina. Cuando acabó el Informativo, buscó a Vicente Gil para pedirle explicaciones. Hubo recriminaciones mutuas y el asunto llegó a la dirección de la cadena. Todo parece indicar que el presentador fue recriminado por acción.
-Después de ésto, tampoco sorprende la procedencia de la que se quedó como única conductora del informativo de fin de semana:
Ahora el informativo lo presenta en solitario María Pelayo. Ex estrecha colaboradora del ex ministro de Aznar José Mª Michavila.
Y todo ésto enmarcado en la mayor crisis financiera y de audiencia conocida por ésta cadena autonómica, a la que el anterior presidente autonómico, Alberto Ruiz Gallardon, dejó en unos números al menos aceptables en lo que a televidentes se refiere. Desde que Telemadrid paso a convertirse en Telesperanza, ni las audiencias ni la pluralidad informativa se encuentran entre sus activos. Lo primero se le podría disculpar al ser una tele pública que no tiene por qué enfrascarse en la lucha descarnada por el share, pero lo segundo no tiene disculpa, precisamente por tratarse de una tele pública.

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