lunes, 15 de enero de 2007

Un destello de lucidez en mitad de la inopia

No puedo evitar crear una entrada al hilo de un comentario de Lior en el foro de Desiertos Lejanos sobre la glosa del peón negro Hos en el blog del conspiranoico máximo, Luis del Pino:
¡Manda huevos!

En la portada de El Mundo:

11-M | LA INVESTIGACIÓN

El chófer de Allekema Lamari era colaborador del CNI antes de los atentados islamistas del 11-M

Dos de los principales miembros de la célula terrorista islamista que atentó el 11-M de 2004 contra los trenes de la muerte, eran confidentes de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

Si fueron los islamistas los que realizaron el 11-M ¿Qué carajo estamos haciendo aquí?
Eso me pregunto yo, Hos. ¿Qué carajo estáis haciendo ahí, aparte de ayudar a que vuestro gurú se hinche a ganar dinero con sus libros? ¿A qué habéis llegado y que resultados concluyentes tenéis sobre la mesa tras más de dos años de himbestigazión? ¿Cual será la siguiente pregunta que te hagas?

Porque, lejos de entrullar a quienes desde la conspiranoia se desearía, los que ahora están más cerca de convertirse en secundarios de lujo en Prison Break son algunos de los que apoyan la teoría conspiracionista.

¿Por eso no recurren a la vía penal los Del Pino, Moa, Losantos y Pedro J.? ¿No quieren tentar a la suerte, no sea que el próximo a recoger el jabón en las duchas de la prisión sea uno de ellos? Porque, visto lo visto, una cosa es buscar la verdad sobre el peor atentado nunca perpetrado en Europa, y otra muy distinta es implicarse hasta las trancas y arriesgar el pellejo en el envite para despejar esas dudas que ellos consideran tan terriblemente sospechosas.

Y mientras tanto, a vender libros, a vender periódicos y a ganar oyentes. El (nauseabundo) espectáculo debe continuar. ¿Vas a ser testigo cómplice, Hos?

2 comentarios:

  1. Y a todos estos "basureros" del mundo y de la COPE ¿quien les pide responsabilidades? Calumniar a cualquier español es un delito, calumniar a la justicia ¿lo puede hacer cualquiera sin consecuencias?

    ¡vergüenza de país!

    BEn cordialment

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  2. También es posible que algún periodista (y algún editor) de El Mundo, haya desarrollado sentido común o, al menos, escrúpulos.

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