martes, 6 de noviembre de 2007

The Mission anuncia el fin de su andadura musical


A través de su página web descubro que la trayectoria de una de las bandas que más me han hecho vibrar y emocionarme con la música llega a su fin. The Mission anuncian que su próxima gira será la de despedida, de modo que, si hacemos caso a lo que nos dicen, quienes se pierdan sus actuaciones no volverán a tener ocasión de ver en vivo a uno de los nombres más relevantes del llamado Rock gótico.

No es la primera vez que lo dejan. Tras el fiasco de Blue (1996) Wayne Hussey, cantante, guitarrista y compositor, disovió el entonces quinteto para dedicarse a otros aspectos relacionados con la música. Se quejaba de ser el único verdaderamente implicado en su banda por lo que decidió que era su legítimo derecho el acabar con ella. Sin embargo, tres años después retomó el proyecto junto con otro miembro fundador con el que ya había tenido problemas, el b
ajista Craig Adams, reunificación que cristalizó con un nuevo disco en 2001, Aura.

Desde entonces la actividad de The Mission no ha cesado hasta que en el presente año nos han regalado un nuevo trabajo en estudio, God Is A Bullet, en el que sus raíces góticas ya se muestran muy diluidas en un cocktail de estilos que poco se parecen a aquel en el que sentaron cátedra.

Hussey y Adams fundaron The Mission allá por 1986 al escindirse de otro de los grandes nombres del género, The Sisters Of Mercy, publicando ese año su primer disco, Gods Own Medicine, junto al guitarrista Simon Hinkler y el baterista Mick Brown. Rápidamente se hicieron populares en su Reino Unido natal y en los EE.UU. pese a que un sector de la prensa especializada les trataba sin piedad debido a sus formas pomposas y excesivamente teatrales. Su disco Children (1988) les empezó a abrir la puerta de las grandes audiencias con temas como Tower Of Strenght pero Carved In Sand (1990) supone hasta la fecha su techo artístico y comercial, con más de un millón de copias vendidas y el aporte de algunas sublimes piezas como Butterfly On A Wheel, Deliverance o Amelia.

Como en tantas ocasiones, su cénit comercial dio pie al inicio de su declive. En un intento de abrir mercado sepultaron su propia herencia bajo una metamorfosis sonora materializada en Masque (1992), álbum con claras influencias dance. Crítica y sobre todo público recibieron con desagrado el nuevo horizonte musical al que apuntaba el entonces trío (las desavenencias internas se habían cobrado en Hinkler a su primera víctima) y Hussey, verdadero cerebro impulsor del grupo, despidió a su amigo Adams para refundarlo. Él y Brown se hicieron con los servicios de Mark Gemini Thwaite (guitarra), Andy Cousin (bajo) y Rick Carter (teclados) para publicar Neverland en 1995, álbum que les devolvió de nuevo a la palestra con un sonido remozado más acorde con la corriente alternativa imperante. Pero los escasos resultados del mencionado Blue un año después precipitaron lo que parecía una definitiva desaparición. Para la publicación de Aura, Brown fue sustituido por Scott Garret a las baquetas y durante su gira sudamericana Craig Adams les dejó colgados y sin bajista por sus problemas con el alcohol, lo que terminó convirtiendo a The Mission más en un proyecto personal de Wayne Hussey que en una banda propiamente dicha.

No tengo claro las razones aducidas, pero con un Hussey entrando en la cincuentena las opciones de retorno en unos años se ven ya muy reducidas. Les ví en 1990, en 1995 y en 2002, y espero tener la ocasión de volver a verles en su próxima visita a Madrid en febrero del año que viene.

El legado musical de The Mission es indiscutible para quien se tome la molestia de bucear en su discografía, donde la abundancia de joyas no implica la ausencia de traspiés ante los que torcer el gesto. Pero el balance general es, a mi modo de ver, bastante bueno.

Y para muestra un botón. Quizá su canción más popular: Butterfly On A Wheel.



4 comentarios:

  1. Soy incapaz de recordar el año, probablemente fuera 1990 cuando actuaron en lo que ahora es Kapital. Lo recuerdo perfectamente porque era la primera vez que asistía a un concierto de este grupo (y grupos similares) y no se me ocurrió otra cosa que llegar con una camiseta blanca.

    Creo que fui el único que no iba de negro, si estuviste, no te quedó mas narices que verme.

    Eso si, aguanté hasta el final. El concierto fue bárbaro.

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  2. En ese año les vi en la Universal Sur de Leganés que ignoro siquiera si ahora existe. Fue mi primer concierto y, por tanto, inolvidable. Y el grupo estuvo de fábula, no en vano siempre se ha hablado bien de los conciertos de The Mission.

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  3. Pues ahí estuve yo, pero chico, no te recuerdo.

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