miércoles, 23 de julio de 2008

Hasta las narices de Microsoft

La anterior entrada ha sido publicada con cierto retraso debido a que uno de esos programas del premio Principe de Asturias, un tal Bill Gates, se cepilló todo el post tras dar un error. Como cabía esperar, fue imposible recuperar una sola coma de lo redactado y tuve que repetirla entera, con la consiguiente molestia para alguien a quien no le sobra el tiempo libre. No puedo comprender que un software que utilizan millones de personas pueda terminar de un plumazo con el trabajo de uno dejándote con cara de gilipollas. Por mi parte, que se vayan al infierno las creaciones informáticas de éste engañabobos, me acabo de bajar el OpenOffice a ver que tal funciona. La suite de ofimática de Microsoft ha dejado de existir para mí. Ya sólo falta que me entere bien de cómo desprenderme de Windows Vista del portátil y recuperar el XP, que aunque sea un producto de la casa maldita, al menos no me ha provocado los problemas de su infumable sucesor.

Animo a los lectores a utilizar software libre en la medida que puedan. Si falla, al menos sabrás que no hay nadie detrás hinchándose los bolsillos mientras convence a medio mundo de lo bueno que es su producto. Y encima recibiendo premios.

2 comentarios:

  1. Sin ánimo de publicitar a nadie, quienes usamos Mac no podemos evitar sonreírnos (sin mala uva :-) a los sufridores del tito Gates.

    Un cordial saludo.

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  2. Yo es que antes que pasarme a Vista, me paso a Linux, lo tengo bien claro.
    OpenOffice no está mal, es bastante parecido al Office XP. Igual pierdes alguna funcionalidad, pero en cuanto te acostumbres, no te darás ni cuenta.
    ¿Has probado, por cierto, los productos tipo Office de Google? Son online y un poco simplones, pero para un apuro no están mal...

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