domingo, 14 de diciembre de 2008

La escuela católica y sus tonterías

A veces uno lee cosas de parte de gente que, o bien es tonta o bien toma por tontos a los demás:

La escuela católica se cree "discriminada" ante la pública

La escuela católica concertada reclamó ayer al Gobierno más fondos frente a la escuela pública, que según los colegios concertados "se beneficia exclusivamente" de la financiación estatal. El secretario general de la organización Escuelas Católicas, Manuel de Castro, defendió esta tesis y calificó de "angustiosa" la situación por la que, a su juicio, atraviesan sus centros.

El secretario general de Escuelas Católicas denunció en una conferencia de prensa "la clara discriminación" de estos centros respecto a la escuela pública, en especial, en la "deficiente financiación" de los conciertos educativos. Según los centros católicos, supone un déficit por alumno de 4.500 euros.

(...)
"No esperamos un trato de favor, sino que se aplique la ley en equidad", argumentó De Castro.

A ver si me aclaro. Un señor abre un negocio que consiste en un centro de enseñanza. Un negocio que tiene como fin el lucro de su propietario, como todo negocio privado que se precie, aunque ofrezca un servicio. Un servicio por el que el usuario paga, por descontado. Luego ocurre que la ley permite a éstos negocios privados recibir dinero público para completar su financiación si cumplen determinados requisitos. Por contra, los centros educativos públicos reciben financiación exclusivamente de la Administración pública, ya sea el Estado o la Comunidad Autónoma. De ahí que sea gratuita, porque ya se ha pagado vía IRPF. Por tanto, es lógico razonar que esa administración pública deba volcarse más con los centros que están bajo su tutela mientras que la subvención a los concertados no pasa de ser un complemento en buena medida inferior al grueso del capital privado que los sufraga. O al menos así debería ser.

¿Por qué se va a destinar el mismo dinero a quien ya disfruta de financiación privada y a quien depende por completo del pesupuesto público? ¿Cual es el argumento que sustenta tamaño disparate? ¿Por qué habría entonces que mantenerse la titularidad privada de un centro que recibe tanto dinero como uno público?

Éste señor dice que no esperan trato de favor, pero justamente es trato de favor lo que justifica la existencia de los centros concertados, negocios particulares que nacen con vocación autonomista con respecto a la Administración pública pero que no dudan en chupar de su teta si se les brinda la ocasión.

Además, estamos hablando de la escuela concertada católica. Ya que la jerarquía católica española es la representación en nuestro país del Vaticano, ¿por qué no le hacen la petición de fondos a Benito 16?

Y tras el Big Bang apareció Dios

Supongo que lo que el señor Castro quiere son recursos para seguir forjando la mente analítica de los chavales que acuden a los colegios católicos, tal y como ilustra el siguiente ejemplo encontrado en el blog sobre evolución El Paleofreak:

Virginia, una alumna de sexto de Primaria de un colegio concertado de Madrid, tiene ideas propias sobre el origen del hombre. "Al principio no había nada", narra esta niña, hija de profesionales liberales de creencias católicas.
"Entonces se produjo el Big Bang. Y en ese momento apareció Dios. Primero creó al hombre y de su costilla, a la mujer. Los puso arriba. Creó después a los monos y los puso abajo. La teoría de Darwin dice que los monos evolucionaron hasta alcanzar al hombre. Se juntaron y hasta hoy".

Esta niña intenta conciliar desde sus 12 años las dos explicaciones opuestas que recibe en el colegio sobre el origen del universo. Por un lado, estudia en clase de religión católica la creación como la narra el Génesis. El profesor se basa en el libro de texto de la editorial Edebé, una de las más populares del sistema educativo. Por otro, atiende a la explicación sobre la evolución de las especies en clase de conocimiento del medio. No sabe cuál de las dos versiones es la verdadera y las armoniza como puede.

Creo que se comenta por sí solo. Y que éste tipo de gente aún pulule por las escuelas públicas de un estado aconfesional...

2 comentarios:

  1. ¿Que la escuela católica se siente discriminada ante la escuela pública?
    No será en Valencia.

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  2. Vamos a ver: La escuela concertada católica teniendo a profesionales que no han pasado ningún tipo de tamiz examinatorio y contratados a dedo según currículum presentado con un determinado perfil (por ejemplo, todos aquéllos que no tengan la DEI -diploma de idoneidad de estudios eclesiáticos-, ni siquiera deben molestarse en presentar currículum)paga lo mismo a esos profesionales (el Estado les paga), justo es por otra parte. Sus alumnos se benefician de la gratuidad de los libros de texto como en la pública. Se les da dinero para contratar personal adicional como en la pública (monitores/as de educación infantil, de disminuidos), disponen de todos los especialistas como en la pública, en cambio, los alumnos con discapacidad, con dificultades de aprendizaje y la mayoría de los inmigrantes los desvían a la pública. En la escuela concertada católica los profesionales pueden participar de la misma oferta de formación, en cambio, ellos prefieren -o les obligan- a asistir a la formación que se organiza desde los obispados. Participan y se benefician de los mismos programas educativos nacionales y europeos. Y, para colomo, adaptan los contenidos de las asignaturas (educación para la ciudadanía, por ejmeplo)a su antojo. ¿Quién tendría más derecho a quejarse: la concertada católica o la pública? Harto estoy ya de que el hecho diferencial religioso esté erre que erre.

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