lunes, 2 de febrero de 2009

El gobierno español se baja los pantalones ante Israel

El Gobierno español piensa emprender reformas encaminadas a impedir que casos como el que está protagonizando el Juez de la Audicencia Nacional Fernando Andreu puedan repetirse. Primero veamos la secuencia de hechos.

Éste juez recibió
una denuncia contra siete responsables militares y un ex ministro de defensa israelí por unos hechos acaecidos en Gaza en 2005 y en la que se les acusa de crímenes contra la humanidad. Tras ser presentada, el juez pidió la correspondiente información a la justicia de Israel relativa a si había abierta una investigación sobre el particular. Al no recibir contestación, el juez Andreu no tuvo más opción que admitir a trámite la denuncia y abrir el proceso de imputación,ya que es algo que se encuentra en el marco de sus competencias y, además, está obligado a ello por ley. Desde 2005 el Tribunal Constitucional avala las actuaciones judiciales que aborden casos de crímenes contra la humanidad. El caso más recordado fue el que el juez Baltasar Garzón y el dictador chileno Augusto Pinochet protagonizaron allá por el 2000, aunque el proceso penal iniciado no pudo llevarse a término debido a los distintos intereses políticos circundantes.

Volviendo al comienzo, el ministro Moratinos parece haber asegurado a su colega hebrea, Tzipi Livni, que
habrá cambios legales en el radio de acción de la justicia española para limitar su jurisdicción. Lógicamente, a la ministra israelí le parece estupendo y anima al resto de gobiernos europeos a tomar ejemplo.

Pues a mí, la actitud de Moratinos y por extensión del Gobierno español me parece una bajada de pantalones en toda regla. Quieren suprimir un ámbito de actuación de la justicia española de la que podíamos sentirnos orgullosos. A diferencia de Livni, no solo no deseo que los países europeos no restrinjan ese espacio de actuación en el caso de crímenes de guerra o genocidios, sino que es algo que debería generalizarse a todos los países. Que cualquier estado pudiera juzgar y condenar a cualquier asesino de masas de cualquier lugar del planeta sería un avance sustancial en la persecución de la impunidad criminal en el mundo. Sólo quien tiene cosas que ocultar puede estar en contra.

Israel, junto con países tan significativos en materia de respeto a los derechos humanos como China, Cuba, Rusia o EE.UU. no ha ratificado el estatuto de la
Corte Penal Internacional que establece un tribunal de justicia internacional permanente con la misión de juzgar crímenes de lesa humanidad.

Mientras, el gobierno español trata de cercenar el brazo de la justicia para que no señale a quien no conviene. ¡Si Israel aún no ha sido condenado por nada! Es la única democracia de la zona, proclaman, y es cierto porque sus mandatarios son elegidos en elecciones libres. Pero la democracia no es solo llegar, sino mantenerse. Y a la hora de demostrar ese mantenimiento de hábitos democráticos, como es acatar los procedimientos judiciales ordinarios, bien que les cuesta.

El día que el PP consiga centrarse definitivamente y se convierta en un partido de derechas moderno a la europea, Zapatero va a perder el que ha sido y aún hoy es su mayor activo político desde que es presidente. Está dilapidando su crédito entre su potencial electorado a velocidad de vértigo.

2 comentarios:

  1. Demasiado suave el comentario. Te remito al mío, al respecto.

    http://porllevarlosoidospuestos.blogspot.com/2009/02/separacion-de-poderes.html

    ResponderEliminar
  2. Moratinos es un vendido a la PseudoSión, pero Zapatero le deja...

    ¡Ay, el gran poder del estado de “Israel”! Algún día habrá que (atreverse a) cuestionar a fondo su mito fundador.

    Un cordial saludo.

    ResponderEliminar