martes, 3 de febrero de 2009

Intereconomía, esa cadena... del water

Supongo que pocos habrá a éstas alturas que no conozcan la polémica entre el progama de La Sexta El Intermedio y el de Intereconomía TV (¿O habría que decir Intereconomía TW.C.?) Más se perdió en Cuba. Fue tan sencillo como que unos cómicos les colaron a unos presuntos periodistas un vídeo de pega en el que El Gran Wyoming maltataba verbalmente a una supuesta becaria. Y los presuntos periodistas quedaron en simples presuntos.

Sin verificar la autenticidad del vídeo y sin contrastar con nadie de La Sexta el contenido del mismo, Xabier Horcajo, el tipo que conduce el programa de Intereconomía, anunció como “exclusiva mundial” su emisión, lo que dio pie a que tanto él como sus contertulios se deshicieran en descalificaciones hacia el conductor de El Intermedio. Particularmente patética es la intervención del comentarista Román Cendoya, que señaló al Wyoming supuestamente maltratador como parte del colectivo que “marca la cultura y la educación para la ciudadanía”.

Cabría decir, aplicándoles su propia medicina, que personajes como los que pueblan las tertulias de Intereconomía son quienes representan el cainismo, la ausencia de rigor periodístico y el deseo de aniquilar al adversario sin atender a unos mínimos deontológicos, haciendo extensivas esas cualidades a toda la comunidad católica y conservadora porque ellos "marcan la cultura" (o eso al menos pretenden). Es su mismo razonamiento pero aplicado en la dirección inversa. Y es lo menos que merecen a juzgar por la pasión con la que demuestran estar convencidos de tener la verdad de su lado. Pues que disfruten de su argumentario hasta sus últimas consecuencias.

Se justifican en el hecho de que en el vídeo se aprecia la comisión de un delito (imagino que acoso laboral) y que ello no hacía preceptivo contrastar la fuente. Ni, por lo visto, tratar de ponerse en contacto con la agredida para, por ejemplo, ofrecerle cobijo profesional con el fin de poder contar sin miedo las vejaciones de que era víctima -serán muy católicos pero con los dineros no se juega. Así que, ni que decir tiene que cualquier montaje en el que se vea involucrado un periodista de derechas en actitud presuntamente delictiva, que pueda ser incluso empleado de Intereconomía, no requerirá por parte de nadie el menor contraste ni la más leve confirmación: se publicará según se recibe.
A fin de cuentas, para ésta gente los prejuicios y los posicionamientos personales no sólo no están al margen del periodismo sino que son su fuente de alimentación.

Pero hombre, conociendo la trayectoria cómica de El Gran Wyoming bien podrían haber pensado que estaban delante del ensayo de un gag; o de un fake, un montaje a modo de estratagema publicitaria con vistas a subir los índices de audiencia, técnica que ya ha empleado la cadena de Mediapro en otros programas. O directamente lo que ha resultado ser: una broma en el contexto de una pequeña guerra mediática entre ambos programas

Pero no, prefirieron ver lo que deseaban ver y lo que sus prejuicios y mala sangre les llevaron a ver. El rigor periodístico y la inquietud crítica ni está ni se les espera, ya que encima se enrocan en su soberbia y huyen hacia adelante ratificando cada acto cometido y cada palabra pronunciada alrededor de éste asunto, aludiendo a un presunto delito implícito en la trampa en la que han caído. ¿Denunciarán? Yo no lo creo. Ésta es justamente la derecha rancia que pierde elecciones y que la mayoría de españoles no quiere ver ni en pintura.

El caso es que
llueve sobre mojado con Intereconomía, tal y como cuenta ésta noticia del pasado mes de noviembre (negritas mías):

Dos agentes del grupo de delitos económicos de la policía judicial procedieron a identificar y detener a dos personas que se habían hecho pasar por empresarios para, supuestamente, tender una trampa al letrado José Luis Vera, cuyo despacho representa a la Unión de Consumidores de España (UCE), que lleva la acusación en el caso Fabra.

El abogado, que fue magistrado en la Audiencia Provincial, presentó ayer tarde una denuncia por posibles delitos de «amenazas, coacciones y revelación de secretos de su intimidad» contra los dos falsos industriales, que, al ser identificados por la policía, mostraron un carné de prensa de Intereconomía, grupo mediático ultraconservador.
Lo dicho. La ética y el rigor ni están ni se les espera en esa casa.

Resumen de la polémica en
El País.

El corporativismo talibán entra en escena

Pero no acaba ahí la cosa. Hay medios de la misma ralea que intentan sacar la cara por ésta cadena buscando justificaciones donde no las hay de manera bochornosa. Un ejemplo de ello es Periodista Digital, medio que se descuelga con el siguiente
reportaje de investigación digno de unos Pepe Gotera y Otilio jartos de cazalla:
Cuando llamamos para confirmar si el vídeo era auténtico o no, la productora del programa nos remitió a la cadena de Emilio Aragón. La breve conversación de Periodista Digital fue la siguiente:

- ¿Es real el vídeo de Wyoming o es un fake?
- El programa va a dar explicaciones esta noche. No te puedo decir nada más.
- Pero sólo una cosa. ¿Es real o lo han montado desde el programa para armar revuelo como hace El Follonero?
- Lo que te digo, que no te puedo decir nada, que esta noche darán las explicaciones en el programa.

Luego, en un ejercicio de alucinante cinismo y vergonzante manipulación, toman por auténticos deficientes mentales a sus lectores afirmando ésto otro (negritas mías):

En el mismo se explicó que el vídeo falso se mandó por email al programa de Intereconomía desde una dirección de correo electrónica anónima y que los responsables de esta cadena en ningún momento se pusieron en contacto ni con el presunto remitente del email ni con la dirección de El Intermedio o el propio Wyoming para comprobar la veracidad de las imágenes.

Como se explica más arriba Periodista Digital sí se contactó con todos ellos y todos, al alimón, mintieron como bellacos y lanzaron cortinas de humo.

Como se puede apreciar en el extracto de la conversación, no hay nadie que “mienta como un bellaco” ya que se elude la cuestión de forma evidente por parte de la productora y no hay pronunciamiento alguno en ningún sentido. Supongo que si el redactor de Periodista Digital miente de forma tan abierta es porque está habituado a que en ese medio le sea aceptado cuanto embuste se le pase por la bola y, además, espera la aquiescencia de su público. No me entra en la cabeza que mendacidad tan manifiesta no requiera de ambas condiciones para sobrevivir en un medio de comunicación.

De hecho, todo lo orientado a justificar a Intereconomía se viene abajo en esas pocas líneas de conversación con la productora. En ellas, siempre según Periodista Digital tal y como se puede comprobar en el enlace, la persona al otro lado de la línea habla del programa de “ésta noche” (por ayer lunes 2 de febrero) al referirse al momento en que iba a ser desvelada la chufla en El Intermedio. Por tanto, Periodista Digital, que afirma que sí trató de contrastar la información, lo hizo después de que ésta fuera emitida en Más se perdió en Cuba (cosa que ocurrió el sábado 31 de enero) y el linchamiento mediático de El Gran Wyoming se estuviera llevando a efecto en el programa y en Internet. En cambio, tiene los santísimos bemoles de presentarse ante sus lectores como paladín de la deontología periodística en un artículo que haría llorar de vergüenza a los redactores del diario de cámara de una dictadura bananera.

Cuando a la derecha talibán se le señala la luna, ellos miran el dedo. La realidad le resulta tan dura que éstos figuras se saltan cuanto principio ético haga falta para no renunciar a su doctrina. Pero en el caso de El Imparcial (vía Escolar.net) la ausencia de orgullo se convierte en patología. Uno no sabe qué pensar, si son así de tontos o así de malévolos.

6 comentarios:

  1. A estas alturas todo el mundo debería saber cómo funciona por lo general el periodismo en este pais. Es cierto que aun algunos medios son más amarillistas que otros, pero quien no es capaz de ver de por sí todo esto, inutil va a ser que se lo muestren a las claras. ¿De verdad hay alguna persona medianamente inteligente que, de buena fe, creyera que estos periodistas hacen algo más que servir de cadena de transmisión a rumores que benefician a sus patronos? No lo creo.

    Así pues no me llama la atención el modo de actuar de intereconomía. Lo que realmente me llama la atención es la actitud de buena parte de la derecha española, de tratar de justificar como sea la actuación de intereconomía. Argumentos de lo más variopinto para eludir la cuestión. Te preguntas si son tontos o malévolos, yo creo que no tienen la más mínima honestidad intelectual.

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  2. Completamente de acuerdo, Herodoto.

    A esto hay que añadir que, tras un ridículo tan bochornoso, Intereconomía sigue la estrategia de esconderse en la bandada de pájaros.

    Si te pillan con el culo al aire no te preocupes, tú contraataca acusando a tu oponente de haber sido él, de no haber sido él, de haber podido ser él, de no haber podido ser él, de tener dos piernas o de teclear con los dedos. Es igual, se trata de no estar quieto. Al cabo de unos días de intercambio de munición, tu ridículo habrá que buscarlo a ciegas entre decenas, docenas o centenas de hechos, "argumentos", comentarios a favor y en contra, chascarrillos e insultos, de modo que tu gente, el segmento de público al que te diriges, ya no sabrá de qué se está hablando. Es cuestión de aguantar unos días.

    Honestidad intelectual? Para qué? Tienen una posición que defender y unas “convicciones” para legitimar la defensa. La deshonestidad intelectual forma parte del juego, pero sirviendo como sirve a la defensa de altos valores…

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  3. Yo la verdad es que con este asunto me he reído a más no poder, sobre todo con las patéticas justificaciones a las que se están agarrando los aún más patéticos fachas de Intereconomía y allegados.
    Y, al margen de la pelea digna de patio de colegio, yo destacaría la genialidad de Wyoming, un tío que es el primero en descojonarse de sí mismo, por lo que le chupa un pie que otros se rían de él. Ya me gustaría ver un careo Wyoming-Horcajo, porque con las insuperables dotes del primero para la improvisación, le iba a coser un traje de torero en dos minutos.
    En fin, la risa, y ahora volvamos a la programación habitual, que aquí teníamos una crisis entre manos, ¿no?

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  4. Óscar, hombre de dios...
    Un careo entre los dos?
    Qué crueldad es ésa?

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  5. A mí me parecen patéticas y bochornosas para un profesional del periodismo las razones aducidas por Xabier Horcajo. Va el tío y dice que el video cuadraba con la catadura moral que él le asigna a Wyoming, y por eso le dio todo crédito. Es decir, que pone sus sentimientos particulares por delante de los criterios profesionales, ¡Y lo declara con todo desparpajo! Con ese proceder tanto da que uno sea periodista con seis carreras o agricultor: de lo que se trata es de sacar de paseo las vísceras.

    Como colofón está la reacción de Fernando González Urbaneja, presidente de la Asociación de la Prensa de Madrid, cargando contra El Intermedio y no dedicando ni una coma a la nula profesionalidad de Horcajo y sus secuaces. Y luego se atreve a decir que lo de Wyoming es el que hace daño a la profesión... Éste hombre, al que apenas se le ha percibido durante los años más vergonzosos de la teoría de la conspiración del 11-M, ha perdido todo crédito y autoridad moral para criticar al resto de colegas de la profesión.

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  6. Comparto tu opinión, Flashman. Wyoming ha puesto ciertas cosas a la luz del día y Urbaneja se ha puesto a apalear al mensajero.

    Como si no tuviera un montón de trabajo que hacer en su casa.

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