viernes, 6 de febrero de 2009

La hipocresía alrededor de la eutanasia

El caso de Eluana Englaro es una nueva muestra de la hipocresía que rodea al tema de la eutanasia. Hipocresía de los legisladores, y me explico. Los tribunales italianos han dado vía libre a que ésta mujer sea desconectada de las máquinas que la mantienen viva. Ésto supone el corte de la única vía de suministro alimentario que tiene Eluana, con lo que la paciente morirá por falta de alimento e hidratación; ésto es, de hambre y sed, tal y como pasó hace unos años con Terri Schiavo en los USA.

Y digo hipocresía porque se está aceptando lo que es la práctica de facto de la eutanasia, pero sin llamar a las cosas por su nombre. Desconozco si una persona en la situación de Eluana siente y padece, pero la sola posibilidad, por pequeña que sea, de que sea así convierte la muerte por inanición en un desenlace cruel y sádico. ¿Por qué no cogen de una santa vez el toro por los cuernos y regulan la eutanasia con todo lo que conlleva? ¿Acaso es más humano dejarla morir en mitad de una larga agonía de hambre y sed que inyectarle una sustancia letal con la que terminar rápidamente su calvario? Yo no lo creo. Si las cosas se hacen, lo lógico y razonable es hacerlas bien y pensando en reducir al mínimo posible el sufrimiento. Y lo honesto es aceptar todas las consecuencias de tomar esa decisión.

Pero no, los legisladores no quieren mancharse las manos. Dejarla morir es la solución intermedia de quien quiere actuar sobre la cuestión pero no quiere ver su nombre asociado a una ley, posiblemente por miedo a las
consecuencias sociales y relativas a su prestigio profesional. En el caso que nos ocupa, hablamos de un país con fuerte implantación católica y donde el conservadurismo va ganando terreno legal. Finalmente, un tribunal ha tenido que ceder ante los recovecos de la ley para otorgar al padre de Eluana el derecho de su hija a dejar de padecer algo que ya no se puede llamar vida. ¿Es que no es mejor legislar de forma abierta y natural evitando el suplicio adicional de una familia, virtualmente linchada por una parte de la sociedad? Y más cuando, en la práctica, el resultado va a ser el mismo: la eutanasia. Es el modo de llegar a ese fin lo que se cuestiona y donde encontramos hipocresía a raudales.

El pasado noviembre escribí una entrada llamada
conservadurismo y evolución social que viene a colación de todo lo anterior. Abunda en la doble moral de las mentalidades ultraconservadoras y el obstáculo que supone para el normal progreso de las sociedades.
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EDICIÓN A 12/02/2009: quiero incorporar a ésta entrada la intervención del forista de Desiertos Lejanos Morenohijazo, de profesión médico, en la que hace diversas aclaraciones sobre las circunstancias físicas que han rodeado a la ya fallecida Eluana Englaro durante los últimos años, y mostrando cuán iletradas pueden ser nuestras opiniones cuando se habla desde el desconocimiento. Y también el artículo de El Mundo 'Si vieran una foto de Eluana ahora, muchos se callarían'.
Descanse en paz.

5 comentarios:

  1. A este respecto me encantó una frase que escribió el otro día en su blog Luis Alfonso Gámez: "Queremos para nuestras mascotas lo que rechazamos para nuestros seres queridos".
    Échale un ojo: http://blogs.elcorreodigital.com/magonia/2009/2/3/el-vaticano-contra-vida-digna#

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  2. Está muy bien, Osqar. Gracias por el enlace.

    Me quedo con algo leído en los comentarios: no se trata de matar a Eluana, sino desconectarla de los aparatos que la mantienen viva artificialmente y "dejarla en manos de Dios". De haber seguido las cosas su curso natural, esa mujer llevaría 17 años muerta y, desde una óptica católica, son 17 años los que el hombre lleva impidiendo que se cumplan los designios divinos.

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  3. Buen argumento el de Gámez.

    Es muy cruel el caso de la chica esa. Yo doy por hecho de que no la dejarán morir simplemente de inanición, que bajo cuerda algún médico le suministrará los fármacos más adecuados para garantizar que vaya a sufrir, o hará la vista gorda mientras algun familiar lo hace por él.

    Pero la hipocresía aquí no está solo el el campo conservador, la parte de la izquierda que siendo favorable a la eutanasia prefiere no manifestarse por motivos electoralistas tambien tiene su parte de culpa.

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  4. fe de erratas: cuando digo "garantizar que vaya a sufrir", evidentemente he querido decir justo lo contrario.

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  5. Tienes razón, Herodoto. En España el gobierno actuaría al contrario que el italiano, no poniendo objeciones, pero sin apoyarse en un texto legal que se empecinan en no tramitar.

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