miércoles, 29 de abril de 2009

Post múltiple: Dios pierde Berlín, Linux protesta, adiós a Javier Ortiz y la gripe porcina

Hace tiempo que no hago una entrada múltiple de esas en las que se atacan varios temas de una sentada. Como tengo varios en mente éste y últimamente no ando sobrado de tiempo es un buen momento para condensar y ser más conciso de lo habitual. Retomar éste tipo de posteado puede resultar tan estimulante como los largos artículos monotemáticos.

Dios pierde Berlín

El pasado domingo se celebró en la capital germana un referéndum para deliberar la retirada de la asignatura de religión del currículo para acceder a la universidad. En 2006 la religión dejó de ser obligatoriamente puntuable para los berlineses en éste marco, y desde entonces los
pro reli venían persiguiendo revertir de algún modo aquella medida legal. El domingo fracasaron ya que, con una exigua participación inferior al 30%, perdieron por estrecho margen: el 51,3 dijo "no". Visto está que contar con un Papa del país no ha sido suficiente acicate para los creyentes alemanes, o quizá eso ha sido un estímulo para sus detractores, vaya ud. a saber.

Hay que destacar que la que sí continúa como obligatoria es la materia de
Ética, al parecer, muy similar a nuestra Educación para la Ciudadanía. Ya lo vemos, en ciencia, tecnología e innovación podremos estar a la cola de Europa, pero en otros aspectos podemos ir dando lecciones a los países más potentes. Puede que no parezca gran cosa, pero por algo se empieza.

Linux protesta

La página web Hispalinux ha emitido un comunicado de rechazo a la pretensión del Gobierno de dotar a cada alumno de primaria con un ordenador portatil con sistema operativo Windows y
suite ofimática de Microsoft, el conocido Office. Sus protestas van desde el coste que supone usar software privativo frente a la gratuidad del software libre hasta las dudosas prácticas empresariales ejercidas por la multinacional de Bill Gates.

Hasta hace relativamente poco estuve funcionando con Ubuntu, un sistema operativo basado en Linux. Finalmente tuve que abandonarlo por problemas técnicos, pero eso es otro tema. Es cierto que Linux tiene unas complejidades de inicio que pueden hacer recelar al usuario habituado a la sencillez de Windows, pero no son en absoluto insalvables. Tanto como aprender a sumar y restar para un niño. No hay que olvidar que esa sencillez de Windows está copiada del Macintosh de Apple, solo que con una poderosa campaña de marketing detrás, que igual es hasta responsable de que los programas del tío Bill se encuentren entre los más pirateables. Ese y no otro es el responsable de la amplia implantación de Windows.

A Linux, durante el tiempo en que estuve con Ubuntu, le descubrí dos pegas fundamentales: casi no hay
drivers para configurar periféricos (las casas fabricantes apenas los contemplan), lo que convierte en un verdadero infierno la instalación de impresoras, escáneres o receptores de TV; y entre el software libre existente, aunque es muy amplio y variado, no existen equivalentes comparables a programas profesionales como Photoshop o AutoCAD. Pese a ello, la oferta de software es suficiente para satisfacer al usuario medio e incluso a una pequeña empresa. O no tan pequeña.

Si se implantara Linux en ésta iniciativa impulsada por el Gobierno sería del todo ejemplar, no solo por abrir al público a material didáctico completamente gratuito, sino por el ahorro que para la administración iba a suponer. Yo solo veo ventajas, pero resistir ante el empuje de una poderosa multinacional no parece estar al alcance de cualquier Gobierno.

Adiós a Javier Ortiz

Falleció hace ya dos días. Era columnista del diario Público, pero yo ya le seguía desde bastante antes. Conocí hace algunos años sus Apuntes del natural dentro de su blog personal en el que dejaba esas reflexiones en las que a veces, y no pocas, me he visto reflejado. Le seguía desde que aún estaba en nómina de El Mundo, donde era una rara avis visto el trasiego del diario de PedroJota durante la pasada legislatura. Siempre quiso mantener un sustrato progresista en sus escritos, por lo que no dudó en aceptar la oferta de Público. La bitácora que abrió en su versión digital aún está en mi sección de blogs periodísticos. Quizá su ingenio no le daba para una columna diaria, algunas de las cuales se olvidaban a los pocos segundos de ser leídas, pero no por ello dejaba de ser
para mí, junto con otros, una lectura casi cotidiana. Le distinguía una elegante mordacidad, tal era que conseguía golpear con dureza sin por ello perder ese toque de exquisitez. Sabía comunicar sin recurrir a complicados artificios retóricos, siendo sencillo a la par que contundente, y con la habilidad de saber poner palabras de forma ordenada e ingeniosa a los pensamientos más nebulosos que uno pudiera tener. Sabía comunicar, pienso que esa era su mayor virtud profesional.

Además, fue una de las inspiraciones que llevaron a éste que suscribe a empezar su andadura digital. Una gran pérdida.

La gripe porcina

Bueno, confieso que no tengo nada que aportar sobre el temita de moda. Es sólo que pensé en la ingente cantidad de personas que debe haber buscando información en Google sobre la gripe porcina; si incluyo éstas dos palabras en una entrada quizá aparezca en una de esas búsquedas y consiga así aumentar mi ratio de visitantes. Aunque bien pensado,
se me ocurren dos rápidas reflexiones. Una: ¿no queríamos globalización? Pues ahí la tenemos. ¿Los virus han de quedarse al margen? Dos: sigamos dejando de lado al tercer mundo y acabaremos sufriendo las consecuencias. ¿O acaso el SIDA no llegó de África?

4 comentarios:

  1. En cuanto a la "nueva gripe" a lo mejor tienen algo que ver elnegocio de las farmacéuticas.

    ResponderEliminar
  2. Yo tng instalado en mi ordenador, además de Windows, Suse linux. Aunque aun no he conseguido configurar el periferico que recibe internet.

    ResponderEliminar
  3. Dios ni gana ni pierde Berlín. Si acaso, lo primero, porque él no es, de acuerdo con su Palabra, partidario de la unión iglesia-estado (ver, p. ej., Mateo 22: 21). Decir que pierde Berlín es identificar a Dios con ciertas denominaciones religiosas confesionalistas y por tanto espurias, aunque muy poderosas. Así les haces el juego. Paradójico resultado para quien pretende distanciarse de ellas.

    La muerte de Javier Ortiz me dejó triste. Yo también le seguía y en varias ocasiones tuve contactos con él, disfrutando de su ayuda y simpatía. Me alegra saber que sus columnas eran de tu agrado.

    En cuanto a la gripe cochina, es un paso más... Pero ya hablaremos.

    Cordiales saludos.

    ResponderEliminar
  4. La expresión "Dios pierde Berlín" no es mía, sino tomada casi literalmente de este
    artículo de la web de la BBC. Iba a ser el que utilizara para ilustrar el tema, pero finelmente preferí el de El Mundo por aportar más datos. Dejé el título más por pereza que por otro motivo.

    ResponderEliminar