martes, 5 de mayo de 2009

La discutida actitud de los sindicatos ante la crisis

Los sindicatos están en el punto de mira por su presunta pasividad ante un escenario de crisis económica como la que vivimos. Se les acusa de connivencia, de estar poco menos que comprados por el Gobierno socialista o de ser una filial del partido gubernamental al tiempo que se invocan otras épocas de mayor beligerancia sindical.

Es cierto que la última tasa de paro registrada en España es de récord, y que ello aparenta ser motivo suficiente para exigir a los sindicatos que evidencien en la calle el compromiso con el trabajador que presumen tener. Pero si nos remontamos a las huelgas generales convocadas por motivos laborales durante la democracia en los años 80 y 90, vemos que los motivos que entonces movilizaron a las dos grandes formaciones sindicales no encuentran réplica en el momento actual. Y basta hacer pequeño un recordatorio para comprobarlo.

1985 - En este año fue convocada la primera huelga general contra el gobierno socialista de Felipe González, una iniciativa en solitario de CC.OO. Su detonante fue la reforma de la ley de pensiones, que suponía un recorte en el gasto de las prestaciones por jubilación. Que sepamos, el momento el Gobierno no ha anunciado medida alguna en esa dirección.

1988 - Aunque la convocada éste año tuvo como causa final el, en su momento, famoso plan de empleo juvenil-el cual permitía la contratación de jóvenes por debajo de las condiciones del mercado laboral- el descontento sindical era generalizado contra la política económica del Gobierno de González, que juzgaban cada vez más alejada de posturas progresistas. Todo ello condujo a la primera gran huelga general conjunta de CC.OO. y UGT, saldada con notable éxito. De momento, las medidas adoptadas por el gabinete Zapatero no van por ese camino, muy al contrario, se estudian medidas extraordinarias destinadas a paliar los efectos de la crisis en sectores desfavorecidos.

1992 - La huelga que tuvo lugar éste año, la tercera contra el Gobierno de Felipe González, fue solo de media jornada (salvo en el País Vasco) y estuvo motivada por recortes en el subsidio de desempleo, viendose reducidas las prestaciones contributivas. A ésto hubo que sumarle la reforma de la ley de huelga, que permitía al Gobierno fijar los servicios mínimos de forma unilateral. No solo es un caso que no se está dando actualmente, sino que el Gobierno tiene sobre la mesa el proyecto de ampliar el subsidio a colectivos especialmente desprotegidos.

1994 - Fue la última gran convocatoria sindical contra el ejecutivo de González, y tuvo como causante la reforma laboral que, entre otras flexibilizaciones, dio paso a las polémicas empresas de trabajo temporal. A día de hoy no se contempla ninguna reforma de similar calado más que por los sectores políticos y sociales conservadores. Valga como dato que ésta reforma recibió el aplauso del entonces líder de la oposición José María Aznar.

2002 - La única gran huelga general que afrontó el gobierno del PP en 8 años (aquella recordada por el CE CE O O de Alfredo Urdaci) fue debida a una reforma del INEM que, a juicio de los sindicatos, recortaba derechos a los trabajadores. Para más inri, los populares utilizaron para su aprobación un procedimiento demostradamente inconstitucional. Son reformas que ya se están pidiendo desde sectores liberal-conservadores para combatir el abrumador aumento del paro y que el Gobierno se niega a acometer.

Otro de los argumentos que se esgrimen para denostar a los sindicatos españoles es la diferencia que hay con el activismo que demuestran sus colegas en, por ejemplo, Francia. De la misma manera que he estado exponiendo, las diferencias son notables con lo que ocurre en España ya que en el país vecino se protesta por la supresión de empleos en el sector público, el recorte de impuestos a las rentas más altas y la desatención hacia el sistema de protección social. Poco que ver con lo que está ocurriendo ahora en nuestro país.

Es muy curioso, porque quienes critican el escaso furor reivindicativo de los sindicatos
son los mismos que apoyarían medidas contra las que esos mismos sindicatos pelearon durante las dos décadas previas. Medidas de corte liberal similares a las propuestas por la CEOE. Es, por tanto, un contrasentido exigirles que salgan a la calle a defender disposiciones contrarias a sus ideales. Tampoco creo que UGT y CC.OO. sean sindicatos ejemplares (soy partidario de que se autofinancien al 100% sin ayudas estatales) pero menos me gusta que intenten tomarnos el pelo contándonos una historia de forma sesgada por puro interés partidista.

7 comentarios:

  1. Flash, ¿sabes qué pasa con DL?
    Ha desaparecido hace días...

    ResponderEliminar
  2. Te pego lo que me contestó Areán en otro foro el lunes:

    Nada en absoluto. Una falta de coordinación ha hecho que el dominio no haya sido renovado. Ya se está trabajando en ello. Imagino que tardará un tiempo en propagarse por los DNSs.

    ResponderEliminar
  3. Buen post. De todas maneras, el funcionamiento de los sindicatos en España (y hablo de España porque es lo que más conozco) no me parece del todo correcto, e incluso ético.

    No concibo la idea de que haya un "trabajador" que sea liberado y sólo se encargue de cosas del sindicato cobrando más que muchos del resto de afiliados.

    No concibo que estén, en parte, financiados por el Estado, se supone que por eso cobran una cuota, además, que cobrar subvención por parte del Estado significa tener ciertas restricciones impuestas de antemano.

    Hay pocos sindicatos que trabajen sin liberados y sin subvención (creo que CNT y CGT), pero éstos se nutres, muchas veces, de más de un indeseable... Y no me refiero a los "antisistema" y "violentos", cuyas etiquetas son más que discutibles.

    Saludos

    ResponderEliminar
  4. Además de CNT y CGT los de USO han renunciado paulatinamente a las subvenciones, y son muy combativos por el trabajador.

    ResponderEliminar
  5. Disculpa mi ignorancia pero... ¿qué sindicato es el USO? Es la primera vez que escucho hablar de ellos.

    Había escuchado el Sindicato Libre (no sé si cobran o no subvención). También había escuchado hablar de FASGA y otro más cuyo nombre no recuerdo, aunque estos son ya otro rollo, sin subvención o con ella son los sindicatos que las patronales promueven, almenos así lo hacían en el Corte Inglés...

    Saludos

    ResponderEliminar
  6. Hola Luismi.
    USO es unión sindical obrera y deben ser el tercer sindicato del país. En la transición fueron muy activos y ahora siguen igual, aunque los CCOO y UGT los odian a muerte por ponerlos en evidencia.
    Los tienes aquí:
    http://hl35.dinaserver.com/hosting/fuso.es/uso/

    También hay pequeños grupos de extrema izquierda que están poniendo finos a los sindicatos subvencionados. Estos de SAIn, por ejemplo, entre la Internacional y la lucha contra la esclavitud infantil, les pegan palos tremendos (hay que pinchar en la radio: "1º mayo hoy: traición a los trabajadores")
    http://partidosain.es/

    ResponderEliminar