domingo, 8 de mayo de 2011

La ética de las bombas, la tortura y la violencia

Sam Harris es un filósofo usamericano experto en neurociencia. En 2005 escribió un libro titulado El fin de la fe que le convirtió en uno de los intelectuales ateos más destacados del momento. En este libro, que acabo de terminar de leer, expone con brillantez el porqué de considerar a la fe como una de las mayores fuentes de sufrimiento en el mundo a lo largo y ancho de toda la historia. No obstante, y por insólito que parezca, no son esas consideraciones las que andan revoloteando alrededor de la cabeza de este ateo que les habla.


En el capítulo dedicado al "problema del Islam", Harris argumenta en contra de las posiciones del conocido Noam Chomsky en relación a la política exterior usamericana. Considera errónea y carente de bagaje moral la equiparación que Chomsky hace de la violencia desatada en suelo norteamericano con motivo del 11-S con la que los USA han provocado en diversos puntos del globo en su "guerra contra el terrorismo". Sostiene que "en lo que a ética se refiere, las intenciones lo son todo" (aunque también puntualiza después que no son todo lo que importa). ¿Qué significa esto? Significa que, viene a decir, existe una diferencia moral entre un bombardero que siembra de muertos y mutilados una aldea afgana en su intento de destruir una fábrica de armas talibán y un extremista islámico que secuestra dos aviones de pasajeros y los hace colisionar contra dos rascacielos atestados de personas. Dicha diferencia estribaría en que, en el primer caso, la meta de los tripulantes del bombardero no es matar inocentes, aunque está claro que los posibles daños colaterales no son un motivo que les retraiga. Tienen un objetivo y su misión es destruirlo, y si la fábrica de armamento estuviera en mitad del desierto, sin civiles en kilómetros a la redonda, pulverizarla seguiría siendo su único propósito. En el caso de la yihad perpetrada por fundamentalistas islámicos, los civiles son el objetivo militar y sus atentados están orientados a producir el mayor número de víctimas posibles, sin discriminar entre civiles y no civiles.


Harris continúa su argumentación recurriendo a un sistema de diferenciación de valores que denomina "el arma perfecta". Con este arma imaginaria, uno puede alcanzar sus objetivos militares con precisión quirúrgica relegando al olvido a los funestos daños colaterales que tanto nos impresionan. Imaginemos al gobierno de George W. Bush en poder de un arma así, capaz de partir por la mitad a Osama Bin Laden, ahora que está de actualidad, sin que nadie más salga herido. ¿Le creen capaz, por muy mal que nos caiga el personaje, de utilizarla para otra cosa que no sea eliminar escrupulosamente a su objetivo militar? Se hace difícil creerlo. Ahora imaginemos esa super arma en poder de Al Qaeda. ¿Qué uso podemos suponer que harían de ella si sabemos que, en su caso, el objetivo militar es la población civil? ¿Bush/Obama y Bin Laden la emplearían de la misma forma? Una cosa es que Bush sea un patán descerebrado más centrado en alcanzar sus objetivos que a los cadáveres que pueda dejar atrás mientras lo consigue; y otra diferente es que sea alguien capaz de ordenar un bombardeo a sabiendas de que solo morirán aldeanos indefensos. Desde una óptica ética, las intenciones cuentan si nos referimos a las personas.  ¿Podemos decir lo mismo del instigador del yihadismo responsable del 11-S, 11-M y 7-J, entre otros atentados indiscriminados? ¿El plano moral en que ambos están es, de verdad, el mismo?


Hay que subrayar que el autor de El fin de la fe no está estableciendo una diferencias tan abrumadoras que conduzcan a la santificación de unos y la diabolización de los otros. Harris se afana en recalcar los motivos por los que los USA despiertan un monumental recelo en buena parte del globo, y no elude en absoluto abordar el asunto. Hace un recordatorio de algunas de las atrocidades usamericanas más sangrantes: el exterminio de los indios nativos, la esclavitud o la matanza de My Lai en Vietnam, en la que se detiene especialmente. Lo que intenta es que sepamos distinguir entre la brutalidad que, cuando sale a la luz, supone objeto de escándalo y crítica en el país de sus perpetradores y la que es recibida con parabienes por comunidades enteras, como es en el caso musulmán. Que hay unas sociedades que no toleran esa violencia extrema y que existen otras que la amparan, y que en términos éticos, las primeras son superiores a las segundas. Que la democracia occidental, con sus pegas, es moralmente superior a los regímenes teocráticos musulmanes, y ello también se manifiesta en la forma de hacer la guerra de unos y otros. Esa es la conclusión fundamental de este conjunto de ideas.


Hacia el final del libro, su autor se adentra en el terreno de la ética en términos de felicidad y sufrimiento de forma que no deja indiferente. Nos introduce en vericuetos aún más controvertidos cuando se atreve a plantear si puede haber circunstancias en que la tortura puede revelarse aceptable, incluso ética. No es un planteamiento nuevo imaginar a un sospechoso de terrorismo poseedor de una información acerca del lugar donde se cometerá el próximo atentado. Torturarte hasta revelar la información clave puede ser la única vía de salvación de las potenciales víctimas. Harris considera, posicionándose en un punto de vista muy local (de los USA), que si aceptamos las bajas colaterales en una campaña bélica [como las aceptamos en conflictos en los que, objetivamente, la intervención usamericana y de la OTAN redujo su extensión en el tiempo, como fueron los de Bosnia y Kosovo] no hay obstáculo moral en aceptar la tortura ya que, en ambos casos, lo que se persigue es un bien más elevado. ¿Qué es más malévolo, se pregunta, someter al sospechoso a un sufrimiento contrario a nuestra ética para extraerle la información o no hacerlo y esperar resignados a que una cantidad indeterminada de hombres, mujeres y niños perezcan horriblemente entre fuego y escombros? ¿Cual es la opción más defendible desde una vertiente moral? Esta pregunta es una patada en los bajos de las mentalidades europeas, poco acostumbradas a debates de semejante enjundia. Curiosamente, y a pesar de todo lo anteriormente argumentado, Harris admite que la práctica de la tortura le sigue pareciendo inaceptable en términos éticos. Es solo bajo la aceptación de un marco muy concreto, como sería la guerra contra el terrorismo emprendida por su país contra Al Qaeda, que se puede contemplar la tortura como una práctica no solo aceptable, sino necesaria.


Me he limitado a poco más que resumir los conceptos esenciales que Sam Harris transmite en El fin de la fe relativos a la ética de la violencia, sin entrar en mayores valoraciones. Ahora bien, ¿qué encontramos entre sus argumentos que pueda ser objetable, dado lo polémico de sus asertos? Sin duda, lo peor a lo que nos puede llevar la diferenciación moral que estipula es convertir las maniobras de uno de los actores en genuinamente morales, abriendo así la puerta a la comisión de los peores excesos una vez que se le ha proporcionado la coartada de la moralidad. Harris se apunta a lo que muchos estiman (recordemos que su libro fue publicado hace seis años) que es una guerra no declarada entre Occidente y el mundo musulmán. Y no veo esa guerra, no la percibo como algo ni tácito ni explícito. Estoy dispuesto a denominar guerra a lo que los USA mantienen con el movimiento yihadista después del 11-S, en cuyo contexto podríamos encuadrar la reciente operación para eliminar a Bin Laden, pero ampliarlo a la totalidad del universo islámico no es algo que los datos recabados sobre el terreno nos puedan confirmar. Eso sí, vender la idea de estar atravesando por un conflicto bélico ayuda a que las dudas sobre todo lo aquí esbozado se disipen con mayor rapidez y en una dirección concreta.


Admitamos, sin embargo, que este debate tiene un calado lo suficientemente profundo como para ser planteado, y que ello no transforma en monstruos a quienes defienden ponerlo sobre el tapete. La violencia siempre es un recurso indeseado, pero no por ello deja de ser a veces necesario. Más arriba mencioné Bosnia y Kosovo. ¿Podemos o no aseverar que las intervenciones de las fuerzas aliadas en esos lugares ayudaron a reducir el sufrimiento de la población civil? Solo pondré un ejemplo: tras la matanza del mercado de Sarajevo en 1995, la aviación de la OTAN entró en acción contra las fuerzas serbias; el resultado fue que el consecuente desequilibrio militar en favor de las tropas bosnio-croatas condujo en pocos meses a la firma de los acuerdos de Dayton, concluyendo así el sitio de la ciudad bosnia que duraba desde 1992. ¿Fue o no determinante la intervención aliada para frenar la guerra? Harris también arremete contra el movimiento pacifista, ese que rechaza cualquier estrategia que pase por el empleo de la fuerza, al que tilda de intrínsecamente inmoral. Su argumento es que el pacifismo dejaría el mundo tranquilamente en manos de los más salvajes, y que es insostenible en la práctica. Retrata su postura con una frase: "cuando tu enemigo no tiene escrúpulos, tus propios escrúpulos se convierten en un arma en sus manos".


Como dije, no estamos en el viejo continente habituados a cuestionarnos según que cosas. Especialmente la Europa progresista no parece capaz de hacerlo abiertamente, aunque luego sus gobiernos acaben participando de esa lógica. A veces es duro ser tan pragmático, pero hay ocasiones en que las alternativas no son mejores. Quizá haya que formar parte de un país forjado a golpe de revolver y de ley del Talión para entenderlo.

22 comentarios:

  1. Me apena tu deriva, Flash. Me temo que ideas como la expresada en la frase “la violencia siempre es un recurso indeseado, pero no por ello deja de ser a veces necesario” y el afán de no cuestionar la versión oficial del 11-S son elementos que favorecen este tipo de ¿conclusiones?

    Ese Harris, para empezar, da por buenas las intenciones del Imperio cuando lanza bombas aquí y allá (y, con ello, la propaganda con que nos venden sus bombardeos). ¿Acaso a estas alturas no hay base suficiente para desconfiar de esas buenas intenciones?

    Cuando lo que era de esperar es que aquí se condenase sin paliativos la ya evidente deriva globalitaria del imperialismo –que ha violado el derecho internacional, la presunción de inocencia y las convenciones antitortura en su última peli, 'Obama vs. Osama'–, resulta que nos encontramos con una descalificación de los pacifistas. Basada, para colmo, en una distorsión de la postura de éstos, que no implica pasividad sino renuncia activa a cualquier forma de violencia.

    Por no hablar de lo que realmente ocurrió con la ex Yugoslavia, la madeja de intereses que dio lugar a aquello, la demonización de Milosevic (sin implicar con esto que fuera ningún bendito), las matanzas de serbios por la OTAN, la intervención al margen de la ONU, la nueva matanza –años después– en Kosovo, la imposición ahí de un gobierno narcotraficante...

    Es el problema de siempre, amigo: en parte porque nos falta información, en parte porque nos ciega el prejuicio (ojo, en mayor o menor medida, a todos nos pasa).

    Pero el precio es que hoy se acepta “debatir” sobre asuntos que antes, tras siglos de reflexión y experiencia, ya se daban por resueltos (desde el estado del bienestar hasta los “daños colaterales”, pasando por la tortura...).

    Feliz jornada.

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  2. ¿Mi deriva es penosa, Cordura, por dar voz a alguien que piensa en sentido opuesto a ti? ¿Ahora tú también te apuntas al pensamiento único? (pero el bueno, es de verdad, of course...) Es muy fácil darlo todo por sabido cuando el recurso es siempre descubrir una nueva conspiración debajo de la siguiente piedra...

    El problema del dogmatismo es que no admite el intercambio de ideas si no es desde una posturas rígidas e inamovibles. Yo no solo no hago mías las conclusiones de Sam Harris (del que, por cierto, te recomiendo su libro, aunque su parte final, dedicada a la espiritualidad, me ha parecido un plomo), pero si le reconozco su derecho y legitimidad a pensar del modo en que lo hace sin que por ello pase a ser un miserable moral, y que su argumentación está basada en preceptos que pueden o no gustar, pero que no son intrínsecamente inválidos.

    ¿La ONU? ¿Ahora te importa la ONU? ¿Entonces bendices la primera guerra del Golfo, o la actual intervención en Libia, avaladas ambas por la ONU0? Contéstame a esto: ¿crees o no crees que el sitio de Sarajevo cesó como consecuencia directa de la intervención aliada? ¿Crees o no que de haberlo hecho antes el sitio, y la guerra, hubiera durado menos?

    Está muy bien que admitas que el prejuicio también te toca, pero hacerlo cuando previamente has hecho exhibición de ello al tiempo que lo señalas en otros no dice mucho de tu facultad de autocorrección. Yo al menos intento no presentarme como alguien facultado para impartir ina lección en cada párrafo.

    Para que veas el tiempo que llevo con esta “deriva”, te remito a esta entrada que escribí en noviembre de 2008 sobre la pena de muerte en la que la rechazaba. Pero no por motivos éticos, sino por otros de índole “práctica”, si quieres. El mismo razonamiento podría aplicar en el caso de la tortura. Tengo claro que hay personas que no merecen mi ética, ni la de ninguna persona decente.

    Saludos.

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  3. Haces afirmaciones arriba que van más allá de “dar voz a alguien”, implicando una aceptación parcial de la barbarie que defiende. En lugar de proclamar: a esas cosas, ¡NI AGUA!, les das fuelle.

    Sobre Sarajevo, ¿el fin justifica los medios? ¿Que dejasen de morir bosnios exime de culpa a quienes cometieron las matanzas posteriores, a los criminales de guerra –que no sólo Milosevic lo fue– denunciados en su momento por Anguita y cuatro más? No, no acabó la historia en Sarajevo... Pero es que ya lo dijo aquél: “Quien esté libre de pecado...”

    La ONU siempre me ha importado, lo que no implica decir que siempre actúe bien. Esa lógica...

    No he dicho que tu deriva sea “penosa”, he dicho que me apena (hay algún otro ejemplo de tergiversación, pero no quiero ser exhaustivo). Y lo mantengo, máxime después de lo de estos días, a la vez que supongo dónde acabará.

    Un saludo.

    PS: Me llamarás “paternalista”, “dogmático”, etcétera, pero creo que te dejas influir demasiado por autores ateos por el hecho de serlo (si me equivoco, disculpa).

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  4. ¿De qué afirmaciones hablas? ¿Por qué te empeñas en marcarle el paso a los demás? Luego te quejas de que te llamo según qué cosas...

    El fin se justifica si impide un mal mayor, y pienso que en el caso de Bosnia y Kosovo se evitó ese mal mayor. ¿No piensas que acelerar el fin de una guerra en mejor que dejar que se prolongue? El mundo es un lugar duro, cuando algo está tan enmarañado pocas veces se llega a soluciones limpias. Aún así, institucionalizar la tortura, como que no.

    Ya, la ONU importa... siempre que sus veredictos coincidan con mis juicios personales, ¿no?

    Penoso es algo que apena o causa pena, según la RAE, así que el término está correctamente empleado. Es gracioso lo que dices de "los autores ateos por el hecho de serlo". Que lo diga un creyente apegado a un dogma por principio, digo.

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  5. Mmmm, pues bajo mi punto de vista no hay diferencia moral ni ética entre los bombardeos y los atentados teniendo en cuenta que:

    1. posiblemente los terroristas islámicos no tengan otra forma de hacer daño, ya sea porque no disponen del armamento necesario para hacer distinciones de víctimas, ya sea porque no cuentan con la opinión pública o beneplácito internacional con el que goza EEUU, etc.

    2. si hay estados que "amparan" al terrorismo islámico creo más bien que es cuestión de capacidad, es decir, de la escasa capacidad que tienen los estados donde se encuentran los focos islamistas para hacerles frente. Exceptuando Irán, caso curioso puesto que la sociedad civil es mucho más prooccidental que la imagen que luego reflejan sus líderes, aunque la verdad, a mi me gustaría saber que dice realmente Thunder Cat (Admadinanoseque) sin necesidad de traductores

    3. Precisamente, el islamismo ha ido creciendo gracias a aportaciones económicas que EEUU les ha ido haciendo en su lucha contra la URSS

    4. Soy bastante escéptico en cuanto a todo lo que se dice sobre el islamismo. La historia nos ha enseñado que EEUU siempre ha necesitado tener un enemigo para ejercer su hegemonía en el mundo y cuando no, no a dudado en inventárselo. Esta vez le ha tocado a los islamistas

    Por otra parte, yo entiendo que es una sociedad (musulmanes) que, en contacto con la nuestra, que tiene otros valores, choca de frente, pero de ahí a cargarles con todo lo que se les carga... No sé que más decirte, yo creo las revueltas en el mundo árabe está acabando con muchos mitos y quien sabe si un camino a seguir teniendo en cuenta la deriva que toman las cosas en Occidente...

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  6. Hola, Luismi.

    Bueno, que una organización decida atacar a civiles indefensos porque no tiene medios para ser más concreto no me parece en modo alguno una excusa o una justificación de su comportamiento (sin afirmar que tú les justifiques, por descontado). Yo creo que influye más la falta de escrúpulos y, en enorme medida, la fe en que lo que hacen está bendecido por su dios.

    Por otro lado tampoco deberíamos caer en el prejuicio hacia los USA solo porque son los USA. Que se han ganado una gran descofianza en buena parte del mundo no es desdeñable, pero que ello no nos lleve a satanizarlos por sistema.

    Saludos.

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  7. Flash:

    Antes que nada, te rogaría que no te tomases mis discrepancias como descalificaciones personales. Lo digo porque pareces “rebotado” por mis críticas, que sólo intentan ser constructivas.

    –Preguntas: “¿De qué afirmaciones hablas?”

    Para empezar, la negrita usada para resaltar sus tesis puede transmitir la idea de que en algún grado te identificas con ellas (tal vez no fuera tu intención, pero comprende que eso puede ocurrir). Además hay afirmaciones que muestran “comprensión”, incluso algo más, hacia las abominables ideas de ese Harris, como cuando hablas de su crítica al pacifismo y no ofreces tu contrapunto. O cuando dices al final:

    “A veces es duro ser tan pragmático, pero hay ocasiones en que las alternativas no son mejores. Quizá haya que formar parte de un país forjado a golpe de revolver y de ley del Talión para entenderlo.”

    También insistes en esta idea: “Como dije, no estamos en el viejo continente habituados a cuestionarnos según que cosas.”

    Porque, precisamente por ser viejo, ya se las planteó (al menos desde los pensadores liberales ingleses hasta la DU de los DDHH). Y las resolvió. Pero eso mismo ocurrió en Estados Unidos, hijo de la “vieja Europa”. Lo terrible de la hora en que vivimos, y me gustaría que reflexionases en ello, es que estamos retrocediendo respecto a los más altos logros de la humanidad, que no fueron los avances científicos, sino un entendimiento cabal –aunque fuera sobre todo teórico– de los derechos humanos.

    Por ejemplo, la tortura. Siempre se usó. Y la cuestión sobre su moralidad es vieja, no creamos que la ha descubierto el audaz Sam Harris. Pero Occidente, y por eso era –a pesar de los pesares– una civilización más avanzada, ya había resuelto esa cuestión. Ahora llegan los Bush, los Panetta, los Harris, los Obama (¿los Flash?) y la resucitan. ¿Por qué? Es falso que haya problemas nuevos que lo justifiquen (siempre hubo información que sonsacar a detenidos para evitar “males mayores”).

    Así es como siglos de pensamiento y esfuerzo de comprensión, acrisolados por las más trágicas experiencias históricas, se desvanecen en cuestión de pocos años, meses, días... Y sólo porque, no nos engañemos, la superpotencia ha decidido emplearla. [Sigo aparte*

    –“¿Por qué te empeñas en marcarle el paso a los demás?”

    Estamos debatiendo: tú afirmas cosas y yo las analizo. Evitemos personalizar. (En todo caso, tengo en cuenta tus protestas, pero te ruego que intentes ver más allá...).

    –“El fin se justifica si impide un mal mayor, y pienso que en el caso de Bosnia y Kosovo se evitó ese mal mayor.”

    Ya te expliqué por qué no. Supongamos que en principio la idea no era mala (intervenir para evitar más derramamiento de sangre). Pero, visto lo sucedido después, ¿no deberían haberse extraído las conclusiones pertinentes? En aquellos años, los de Clinton, se gestó el unilateralismo que luego se ha achacado sólo a Bush.

    ¿Te has preguntado alguna vez qué fue de los Cascos Azules? ¿Por qué han quedado relegados a ser una fuerza ridícula, suplementaria, o que a lo sumo adquiere relevancia en conflictos de interés menor para las grandes potencias?

    ¿Te has preguntado por qué hoy el brazo armado de la ONU es la OTAN?

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  8. –“¿No piensas que acelerar el fin de una guerra en mejor que dejar que se prolongue?”

    La cuestión es a qué precio. Y si se puede cambiar un “mal mayor” hipotético –por probable que parezca– por un “mal menor” seguro.

    –“El mundo es un lugar duro, cuando algo está tan enmarañado pocas veces se llega a soluciones limpias.”

    Sobre todo si se pierde la base de que hay unos límites que jamás se pueden traspasar.

    –“Aún así, institucionalizar la tortura, como que no.”

    El “como que no” suena tibio, nada rotundo. Además, ahí hablas de “institucionalizar”. ¿Quieres decir que, de cuando en cuando, no está mal?

    –“Ya, la ONU importa... siempre que sus veredictos coincidan con mis juicios personales, ¿no?”

    Caricaturizas. Creo que no hará falta descubrirte que la ONU no es el organismo neutral y pacificador que debería ser, ni quién la controla. También es cierto que no la controla al cien por cien. Y a principios de los noventa, menos. Sobre esa base, lo que yo digo es que: 1. La ONU actúa a menudo vilmente (p. ej., cuando usa diferentes varas de medir respecto a “Israel” y respecto a Irán). 2. Pero en general es aún más vil prescindir de “legalizar” las acciones a través de ella, pues implica una cortapisa menos para las grandes potencias. Y cuanto más libremente actúa un poder agresivo, más peligroso resulta.

    –“Luego te quejas de que te llamo según qué cosas...”

    Es que no tienes por qué llamármelas, amigo. Creo que hay que limitarse a debatir constructivamente.

    –“Es gracioso lo que dices de "los autores ateos por el hecho de serlo". Que lo diga un creyente apegado a un dogma por principio, digo.”

    Te tomas observaciones constructivas como si fueran descalificaciones personales, y supongo que por eso me replicas con éstas (por cierto, yo no estoy “apegado” a ningún dogma, y menos “por principio”).

    Conviene superar la dialéctica del toma y daca. Pensemos que, más allá de discrepantes ocasionales o permanentes, somos congéneres. ¿Hay algo malo en que tratemos de ayudarnos?

    Un cordial saludo.

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  9. Blogger se ha comido mi comentario. Empleé demasiado tiempo en escribirlo. ME **** EN SU ****

    Es tarde, en otro momento lo cojo.

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  10. Cordura,

    Algún día tendrías que explicar cómo siendo tan pacifista-gif-pis-a-chans y tal siempre se te termina no entendiendo y acabas faltándole al respeto a los autores allá donde vas. ¿Será que te explicas siempre mal dada tu bien conocida ignorancia o que tienes un discurso oculto que solo aflora cuando te rascan las tripas?

    Ahora, por ej., te lanzas a recitar una oda prooccidental que tumba de espaldas a quien sepa (como es mi caso) lo que de verdad piensas. Se te ocurre decir que la teoría de los DDHH había logrado imponerse en la vieja Europa hasta que llegan «los Bush, los Panetta, los Harris, los Obama (¿los Flash?)» y lo joden todo. Por supuesto, ni una palabra sobre idénticas políticas contraterroristas ejecutadas por países europeos en los 50, 60, 70, 80, 90... Desde las masacres que Francia cometió en Argelia —incluidas torturas sin cuento— al expeditivo modo en que Italia o la RFA se deshicieron de sus incordios terroristas.

    Lamento que te tenga que sufrir el amigo Flashman, al que, como a Harris, niegas incluso el derecho de la especulación intelectual, de la reflexión sobre asuntos incómodos.

    Eres incorregible en tu inopia, Cordura, e irredimible en tu maldad.

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  11. Cordura, Cordura...

    Es muy fácil llegar a las conclusiones deseadas cuando se omiten fragmentos incómodos para el mensaje que se pretende transmitir. Has extraído varias frases del post, según las cuales hay que deducir que me alineo o soy tibio con quienes defienden la tortura. Si relees el post encontrarás que también digo

    Me he limitado a poco más que resumir los conceptos esenciales que Sam Harris transmite en El fin de la fe relativos a la ética de la violencia, sin entrar en mayores valoraciones. Ahora bien, ¿qué encontramos entre sus argumentos que pueda ser objetable, dado lo polémico de sus asertos? Sin duda, lo peor a lo que nos puede llevar la diferenciación moral que estipula es convertir las maniobras de uno de los actores en genuinamente morales, abriendo así la puerta a la comisión de los peores excesos una vez que se le ha proporcionado la coartada de la moralidad.

    De lo que se infiere que en modo alguno hago mías las tesis de Sam Harris, lo cual no es óbice para encontrarles el suficiente sentido como para reflexionar sobre ellas. Tú prefieres desechar todo para poder concluir lo que te interesa, tan profundas son tus certezas. ¿No es esa una forma de expresión del pensamiento único? ¿No es una manera de suprimir la discrepancia, diabolizarla apenas asoma para que no florezca? ¿Te parece eso sano y democrático?

    Lo siento, no tengo las cosas tan claras como tú, pero tampoco mi postura está tan perfilada como has dado a entender. Me hago preguntas, cosa que entiendo que es sana, aun sobre temas incómodos o que ponen a prueba el concepto que tengo de las cosas. No se a donde me llevarán esas preguntas, ni si las respuestas me gustarán o no, pero entiendo que solo así se puede progresar. El pensamiento no es algo que tenga que estancarse. No conozco ningún pueblo que haya progresado siendo dogmático.

    Saludos.

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  12. FLASH:

    Me habré expresado mal, pues no he afirmado que tuvieras una postura muy perfilada, sino más bien he lamentado que no la tuvieras (radicalmente en contra de la tortura, p. ej.). Pero no lo he hecho como crítica personal. [Todo lo contrario, más bien ha sido desde el dolor de constatar que ciertas influencias te pueden estar haciendo daño, y ya sé que al decir esto me expongo a que... en fin.]

    Justamente hoy publica 'El País' un texto de Manuel Vicent que refleja mi postura (mucho mejor escrita de como yo soy capaz de hacerlo, claro está). Permíteme reproducirlo a continuación. Un saludo muy cordial.

    La selva
    MANUEL VICENT 15/05/2011
    http://www.elpais.com/articulo/ultima/selva/elpepuopi/20110515elpepiult_1/Tes
    No es lo peor del terrorismo el que cause víctimas inocentes de forma indiscriminada como sucede con cualquier cataclismo de la naturaleza, sino el elemento irracional que introduce en nuestra sociedad hasta el punto de socavar los principios morales en los que se sustenta y devolver en un solo día al estado salvaje a gente demócrata, culta y honorable. La civilización occidental ha tardado siglos en conquistar arduamente algunas cimas refinadas del espíritu. Desde el final de la Edad Media las universidades de la Sorbona, Cambridge, Oxford, Harvard, Yale, Columbia, Princeton, Tubinga y Bolonia han ido acopiando un gran caudal de sabiduría, orgullo de nuestra idiosincrasia científica y espiritual. El terrorismo pone en evidencia que este acervo cultural no es sino una capa apenas perceptible, sumamente débil, que se ha posado sobre el légamo de nuestros instintos primarios y que a la hora de la verdad apenas sirve de nada. La labor milenaria, metódica y tenaz que dio paso al pensamiento libre frente a las hogueras de la Inquisición, la lucha agónica por conquistar los derechos humanos, la libertad, la democracia y el Estado de derecho salta también por los aires con la dinamita de un atentado y nos devuelve a la ley del talión del Código de Hammurabi. Otra consecuencia siniestra del terrorismo es su efecto contaminante, como sucede ahora en el País Vasco. Según una sentencia del Tribunal Supremo hay individuos que no podrían ser elegidos concejales de un pueblo por la simple sospecha de estar contaminados por su supuesta connivencia con una organización terrorista, pero estos mismos individuos no hallarían ningún obstáculo jurídico ni político si quisieran hacer oposiciones a jueces, notarios o diplomáticos, que son cargos de la estructura del Estado. Sale un etarra de la cárcel, después de 25 años de condena, se abraza a una pancarta de Bildu, coalición legalizada que rechaza formalmente la violencia, y en lugar de interpretar este hecho como un signo del final de ETA, el escándalo lo pone todo patas arriba. Los fanáticos llegados con el cerebro partido desde el fondo de su miseria, que tumbaron las Torres Gemelas, con el mismo cataclismo derrumbaron también Harvard, Oxford y la Sorbona y obligaron a gente muy refinada a aplaudir la ley de la selva.

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  13. MANEL:

    Acaso todavía te carcome la conciencia (buena señal sería...). ¿Quizá necesitas acusarme de faltar al respeto para justificar(te ante ti mismo) tus censuras de mis comentarios? Como Raskolnikov, aquí también parece que el criminal vuelve al “lugar” del crimen. Ojalá, como aquél, este “criminal” también acabe redimiéndose...).

    (Concedo que alguna vez, en mi afán de “zarandear” vuestras conciencias, pudo parecer (pese a no ser en absoluto mi voluntad; nunca lo es) que os lo falté, al aludir a vuestra “sed de sangre” en vuestra sistemática promoción y/o defensa de las guerras de agresión imperiales. Pero bien sabes que en más de una ocasión –como la última vez que me pasé por tu medio– me borraste los comentarios sin motivo justificado ni “justificable” alguno).

    No soy tan culto como tú, de acuerdo. Pero quizá tampoco tan inseguro. Jamás he censurado a nadie en mi modesto blog. Tal vez por ello en él aún se debate, mientras que vuestro respetable HL (y lo digo sin afán hiriente, sólo esperando de nuevo –aún más remotamente, claro– que por fin recapacites) pasó de aspirar a ser “el primer blog ciudadano” a poco más que un reservorio de soliloquios. En general, no porque borres directamente los comentarios (eso se lo haces sólo a quienes osaron ser demasiado directos... a la herida), sino porque no dudas en lanzarte a morder el cuello de los que se atreven a contradecirte. Cosa que lógicamente tiende a ahuyentarlos (no es mi caso, pues a mí no me arredra eso; si me fui de allí fue porque en tu tiranía de Gran Rey de los Cuatro Megas me borraste comentarios que me había costado mucho esfuerzo –carezco de tu soltura y de tu claridad de ideas– redactar).

    Sobre el tema de debate, una vez más recurres a deformar mis ideas con ese sarcasmo que usas siempre para ocultar tu fanatismo de perro de presa del Sistema. Ni siquiera el inculto Cordura ignora que esas políticas “contraterroristas”, como tú las llamas, son viejas. Que el terrorismo de Obama no ha inventado nada. Que antes hubo, en España, lo de los GAL y, sobre todo, la red Gladio a nivel europeo.

    Pero lo que yo decía, mi querido y esclarecido Manel, es que, aunque en la práctica secreta se cometiera esa barbarie –hablamos sobre todo de la tortura–, públicamente se mantenía el consenso en denigrar esas prácticas, incluso de manera incuestionable. Era lo que podríamos denominar un “tabú saludable”. Que de algún modo permitía mantener la esperanza de que tales prácticas quedasen reducidas al “mínimo”...

    Hoy eso ya se ha roto. Gracias, entre otros, a sujetos tan cínicos como tú, prestos siempre a legitimar las más atroces barbaries disfrazándolas de 'libertas'. (Algún día tendrás que dar cuenta por todo ello, “amigo”). Saludos cordiales.

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  14. Ignorante Cordura

    Mintiendo as usual. Ya le he pasado al autor de este blog lugar donde aprender sobre tus mañas y tu falsa moral, y lo reitero aquí para solaz de sus lectores: http://bit.ly/gUw5Ty En especial el comentario de las 20:40 y lo que sigue. En cuanto a mi papel en el Juicio Final, fijo que saldré mejor parado que un embustero conspiranoico como tú. En cuanto le cuentes a Dios Padre tus ideas sobre el 11-S y demás, te mandará al infierno de cabeza por gilipollas y por mal cristiano. Además, pocas bromas sobre conspiranoias en esta casa, Cordura. Es muy diferente a tu blog.

    Despachadas tus habituales tonterías sobre mí, dichas en casa de uno que ha discutido conmigo en HL varias veces, hago observar al respetable que tratas de escurrir el bulto (as usual again). Yo he señalado que tu teoría de los DDHH es absurda, sin base, no justificada por la Historia. Los Bush, los Panetta, los Harris, los Obama y (¿los Flash?) no han inventado nada. Punto final. No he mencionado el GAL ni la Operación Gladio (que solo mencionas para exculpar a los europeos de tu alma). He hablado de Francia, RFA e Italia. Y podría añadir Reino Unido, por supuesto. Tu idílico mundo donde la vieja Europa ya se había planteado esas dudas y las había superado es, sencillamente, otra de tus fantasías animadas.

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  15. Vicent comete un error, a mi entender, y es dar por sentado que a una reacción contraterrorista desmedida le seguirán otras más hasta convertirse en tendencia. Esto no está ocurriendo, así que su análisis no me vale. Lo que tampoco haré es defender a ultranza un sistema que me parece agotado y cada día menos digno de defensa.

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  16. Creo que podemos evitar algunos términos en exceso despectivos, Manel.

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  17. “Amigo” Manel, gracias por ese enlace (curioso, por cierto, que para ilustrar mis “mañas” y mi “falsa moral” remarques sobre todo un comentario en el que hablas tú...). Efectivamente, como yo decía, en él podrá ver Flash –si no lo sabía ya– cómo te las gastas con quienes alguna vez hemos cometido la temeridad de discrepar contigo en tu respetable HL, y por más que nos empeñásemos en tratarte con respeto. (Bien mirado, en realidad no hacía falta el enlace: a tal punto te devora la inseguridad que, sin duda sin querer, vas haciendo alarde de tu dulce carácter a cada paso, como es notorio también aquí). Ahí Flash podrá constatar igualmente que incluso los tipos más cultos (o sea, de Manel para arriba, si es que tal ascenso es concebible) pueden soltar algún que otro gazapo (como lo del “torpe jinete damasceno”, que, además de aplicar un gentilicio erróneo, implica asumir una versión “popular” carente de base bíblica sobre la historia –bíblica– de la conversión de Saulo). Señalo esto no con propósito de humillarte, sino sólo de recordar(te) que ni siquiera tú, de erudición inmensa y continuamente in crescendo gracias a los cientos de pdfs que en tiempos récord consumes –me ciño a tus propios testimonios–, ni siquiera tú –decía– eres infalible, ni siquiera tú eres en lo básico otra cosa que un simple mortal que come y c... Te lo señalo, en suma, porque creo que a ti, hábil-pero-no-mucho jinete al servicio del Imperio Genocida, sí te conviene apearte de la burra.

    Por otra parte, me llama la atención que hayas omitido ofrecerle a Flash otros enlaces, tal cual éste (donde puede verse cómo “editas” algún comentario mío, y no era en absoluto la primera vez que lo hacías desde que nos conocemos): http://www.hispalibertas.es/2010/08/04/reeducacion-de-un-peliculero-2/

    A raíz de ello decidí –admito que tardé más de la cuenta– que tu página no era digna de mí, así que sacudí el polvo de mis corduriles pies (ver Mateo 10: 14) y me largué para no volver.

    Volviendo al tema, veo que dices: “Tu idílico mundo donde la vieja Europa ya se había planteado esas dudas y las había superado es, sencillamente, otra de tus fantasías animadas.”

    ¿Va a resultar que la DU de los DDHH –base de la Carta de Derechos Humanos de la ONU, la nueva “Sociedad de Naciones”, y firmada por todos los países occidentales– es una fantasía del ignorante Cordura...?

    Manel, mi “mundo” (mi visión del mundo actual) no es idílico(a), sino siniestro(a). O sea, como el(la) tuyo(a). La diferencia es que tú, aun así, lo defiendes a muerte, te pasas la vida contribuyendo a apuntalarlo, haciéndolo más terrible cada día que pasa con la excusa de que “como es siniestro, sálvese quien pueda y dejémonos de gaitas”. Así, siendo como eres miembro del “mundo libre”, construyes “documentadísimos” panfletos con inabarcables referencias en inglés, siempre con la vista puesta en defender ese orden social darwinista, enarbolando las banderas de la Pseudosión y de los Estados Puslandeses de América. Por alguna extraña razón, has decidido entregar tu vida a esa misión tan trágica como monstruosa. Pero ya eres mayorcito y debieras saber que nada sale gratis. Antes o después, todo se paga,* llámese uno Aznar, Gadafi, Obama, Manel o Cordura.

    Saludos cordiales.

    *Incluso puede que tú hayas empezado. Es lo que tiene la dichosa manía de los criminales de volver al lugar del crimen...

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  18. Flash:

    Las columnas de Vicent son más bien lacónicas, no cabe esperar que lo digan todo, pero no creo que vea el “último” crimen del terrorista Obama como un hecho aislado. No creo, por ejemplo, que se le escape que dicho crimen se enmarca, cuando menos, en la tradición del campo de torturas de Guantánamo (así, de hecho, lo han declarado los Panettas). Por tanto, no es que a esa “reacción contraterrorista desmedida” le seguirán otras –cosa que puedes dar por segura–, es que ya viene precedida por muchas otras similares y cuya retahíla no creo que haga falta repetir aquí.

    La diferencia en este caso es que las “clases cultas y progresistas”, metaforizadas por esa lista de universidades de primera línea que ofrece Vicent, han bendecido abiertamente la barbarie (cosa que no se atrevieron a hacer, p. ej., con Guantánamo). La progresía española, aparte de algún “pero” con la boca chica para calmar la conciencia, ha puesto –como su capo Obama– el acento no en la suprema abyección implicada en el asesinato de “Osama”, sino en que éste era, a fin de cuentas, un demonio.

    Cuidado, amigo Flash, que no se trata de algo meramente episódico. (Y para comprender mejor la larga trama subyacente y previa al caso, ya te sugerí, a ti y a todas las almas nobles que quisieran escucharme, meditar en por qué arrojaron el “cadáver” al mar...).

    Un cordial saludo.

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  19. Vaya, una vez más, tras publicarse, ha desaparecido un comentario mío... Mi respuesta a Manel (y era larga, necesariamente larga).

    En fin, aunque a él seguro que poco le aprovecha, trataré de reconstruirla en otro momento (y volveré a replantearme si tiene sentido participar en un sitio tan “precario”, espero que lo comprendas). Aunque me gustaría, Flash, que primero tratases de rescatarlo tú.

    Feliz tarde.

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  20. “Amigo” Manel, gracias por el enlace (aunque parece curioso que remarques sobre todo un comentario tuyo cuando lo que quieres ilustrar son mis “mañas”). En él podrá ver Flash cómo te las gastas con los que alguna vez osaron discrepar contigo en HL, por más que se empeñaron en tratarte con respeto. [Referencia por lo demás innecesaria, pues ya puede comprobarse también aquí cómo, sin querer, haces continuo alarde de tu dulce carácter.] También podrá constatar Flash allí cómo hasta el culto entre los cultos, devorador de PDFs en tiempo récord según propia confesión, puede dejar escapar algún gazapo (como eso del “torpe jinete damasceno”, que contiene al menos dos sobre la conversión de Saulo). Cosa, esta última, que no señalo con propósito de humillarte (qué va..., bien sé que tú puedes encontrar diez gazapos míos por cada uno tuyo que encuentre yo). Lo hago solo para recordar(te) que, por mucho que te creas, no dejas de ser un simple mortal que come y c... Motivo por el cual cierta humildad no te vendría mal.

    A la vez, me llama la atención que omitas enlazar otro sitio en el que tuviste a bien “editar” un comentario mío (léase, censurarlo, y en absoluto era la primera vez desde que nos conocemos): http://www.hispalibertas.es/2010/08/04/reeducacion-de-un-peliculero-2/

    A raíz de ello, aunque admito que tardé, sentí que HL no era digna de mí. Así que sacudí el polvo de mis corduriles pies (ver Mateo 10: 14) y marché para no volver. Ojo, sin la menor acritud, que ante todo uno se niega a dejarse contagiar.

    [Por cierto, has de reconocer que, para despreciar tanto al infeliz Cordurilla, le has prestado “siempre” mucha atención, llegando a dedicarle al menos tres de tus esclarecidos panfletos (los dos “peliculeros” de marras, y un 'fisking' tiempo atrás). Cosa que constato sólo a efectos psicoanalíticos, pues no soy de los que se adhieren a eso de “Que hablen de uno aunque sea mal”.]

    Regresando al tema del hilo, veo que dices: “Tu idílico mundo donde la vieja Europa ya se había planteado esas dudas y las había superado es, sencillamente, otra de tus fantasías animadas.”

    ¿Va a resultar que la DU de los DDHH, base de la nueva ONU, signada por todos los países occidentales, es una fantasía de Cordura...? De nuevo supravalorándonos quien nos proclama desprecio, aunque esta vez quizá (aún) más involuntariamente.

    Mi mundo, Manel (mi visión del mismo) es siniestro. De idílico, nada. O sea, como el tuyo. La diferencia es que yo lo combato mientras tú lo defiendes y apuntalas, contribuyes a hacerlo más horrible cada día, con la excusa de que “como es siniestro, sálvese quien pueda y dejémonos de gaitas”. Por eso, sintiéndote parte del “mundo libre”, construyes documentadísimos “opúsculos” con inabarcables referencias en inglés para dar impresión de que “sabes mucho”, lo que a su vez empleas para tratar de disuadirnos a los ignorantes de que cuestionemos tu podrido mundo sionista-puslandés-genocida (perdón por la redundancia). Mientras tienes éxito fatigando de ese modo a tu interlocutor, pasas por “liberal” que, aunque denigra al discrepante, le deja hablar. Cuando te das cuenta de que el truquito no cuela, entonces recurres sin contemplaciones a “borrar” al disidente (Cordura puede dar fe de ello, tus archivos –todavía– también).

    Saludos cordiales.

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  21. Ya sabes cómo funciona Blogger, Cordura. Si te excedes en el nº de caracteres o abusas de los enlaces pasa a considerarlo spam, y solo yo puedo rescatarlo. Lógicamente, mi vida no gira en torno a este blog, y solo cuando dispongo de un rato libre puedo mirar la pestaña de spam. Si este intercambio se prolonga se que tendré que estar al quite. Por otro lado, el blog es gratis, y me permite postear lo que me apetece casi desde hace 5 años. Yo no llamaría "precario" a un servicio como el que da Blogger cuando el precio es 0 euros. Me lo parecería si me cobraran por él, y justo es reconocerlo.

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  22. Gracias, Flash. No lo decía por ti, claro. Pero sin duda sabrás que hay otras plataformas blogueras que, siendo igualmente gratuitas, no dan esos problemas.

    De todos modos, admito que en parte el problema ha sido mío (mi mala memoria...). Un saludo.

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