lunes, 23 de enero de 2012

Preguntas y respuestas sobre la descargas en Internet

¿Hay que proteger la propiedad intelectual?

Este es el quid de la cuestión, la piedra filosofal, el nudo gordiano de toda polémica sobre descargas de material protegido. Pienso que una obra de creación requiere de esfuerzo, tiempo y talento. Esa obra tiene un propietario, y es él quien únicamente tiene derecho a decidir acerca de como ofrecerla al público. No creo que nadie más que él, o quien él resuelva, y bajo las condiciones que él disponga, tenga derecho a hacer uso de su obra. El único derecho del consumidor es el de adquirirla o no. Yo estoy a favor de la existencia de la propiedad intelectual y de su protección. Luego podemos valorar si los términos que hoy la regulan son mejores o peores, pero este principio básico es esencial y hay que tenerlo claro para enfrentar un debate serio sobre las descargas masivas en Internet.

¿Pagar ADSL me da derecho moral a descargar sin límite?

Pagar el ADSL no implica el acceso gratuito a los contenidos que uno quiera. Es como si por abonar el billete del AVE de Madrid a Sevilla uno se creyera con derecho a alojarse gratis en el hotel que le diera la gana. Suena tan ridículo como si pagar electricidad cada mes te permitiera adquirir gratis cualquier electrodoméstico. Sería genial, pero el mundo que conocemos no podría sostenerse así. Son cosas distintas, servicios diferentes.

¿El gran número de abonados de Megaupload demuestra que es falso que en Internet triunfe el “todo gratis”?

Conozco a un puñado de personas que compartían una cuenta premium en Megaupload y pagaban cada uno 8 euros AL AÑO. No es gratis pero se le parece mucho. A cambio, bajaban a su antojo películas y series de su amplísimo catálogo a velocidades estratosféricas, y cada uno de ellos accedía de forma individual y separada con la misma cuenta y clave. Era un chollazo de tres pares de narices, dicho mal y pronto. ¿Esa es la alternativa al negocio de pago? Pienso que así solo se consigue demonizar a todo aquel que proponga modelos alternativos al imperante, también a aquellos que no atacan los derechos de autor.

¿Tiene uno derecho a bajarse de la red lo que le plazca?

Es evidente que no. Uno tiene derecho a bajarse el contenido que ha recibido el beneplácito de su propietario para ser descargado. Lo que no es explícitamente gratis no puede cogerse. De toda la vida esto ha sido robar. Lo que ocurre es que el paradigma legal aún no se ha acomodado a lo que entrañan las nuevas tecnologías y ha cogido la legislación de los distintos países con el pie cambiado. Pero que se terminará regulando es el lógico final de esta historia. No puede ser de otra forma, así que más vale que nos vayamos mentalizando.

¿Quien se ha lucrado con Megaupload?

Obviamente, sus responsables. Hagamos cálculos: multipliquen 80 euros de suscripción premium al año por 180 millones de suscriptores en todo el mundo. ¿Qué hay que decir de todos aquellos que han convertido en millonario al propietario de Megaupload? ¿Aquí ya no hay reticencias éticas a la concentración de capital? ¿No mientras se tenga el disco duro bien lleno?

¿Puede el usuario imponer al propietario las condiciones de venta de su producto?

En relación a las descargas me sigue pareciendo increíble la cantidad de gente que EXIGE el consumo de material que NO es suyo en las condiciones que ELLOS, y no su propietario, dicen. Esto se deduce de la insistencia en que la industria ha de cambiar de modelo de negocio y adaptarse al modelo derivado de los hábitos, poco éticos, de quienes demandan el cambio. Dejar de consumir parece que no entra en sus esquemas y descargar material protegido lo consideran algo así como un derecho adquirido. Si un usuario no estima “razonable" el modo en que el propietario de una obra de creación pone a la venta su producto, lo que tiene que hacer es renunciar a su consumo. No es defendible que se busquen vías impropias para adquirirlo si estas lesionan derechos legítimos legalmente reconocidos. Nadie obliga a consumir cine o música. No estamos hablando de productos de primera necesidad.

¿Debe la industria audiovisual cambiar su modelo de negocio?

La industria puede (y debería, si aspira a sobrevivir) adaptarse a los tiempos, qué duda cabe. Lo que considero ilegítimo es la presión ejercida por los apóstoles de las descargas masivas, los cuales intentan que ese cambio se produzca a su favor y bajo la presión y amenaza del pirateo masivo de miles de obras.

¿Es lo mismo "cultura" que "entretenimiento"?

Estamos viviendo unos tiempos en los que el término “cultura” está muy sobrevalorado y se está vaciando de contenido. Urge hacer distinción entre “cultura” y “entretenimiento”. Me cuesta creer que durante el último año se hayan producido descargas intensivas de la obra literaria de James Joyce. La cultura no tiene que ser elitista, pero tampoco debemos convertir en cultura cualquier producto audiovisual. ¿Es cultura la serie Dexter? ¿La saga cinematográfica  Transformers? ¿Aída? ¿Águila roja? ¿Los discos de Bustamante o de Lady Gaga? ¿El libro recientemente publicado sobre Rafa Nadal? Ante la duda, y para defender las descargas, parece que todo queda englobado bajo el paraguas de "cultura". No puedo estar más en desacuerdo.

¿Se admitirá sin recelos la Ley Sinde si esta es finalmente aplicada?

Quienes defienden las descargas afirman que el streaming o las descargas sin ánimo de lucro son legales y que la justicia, según las sentencias que se conocen, les da la razón. Cierto, pero si se aprueba la Ley Sinde será legal cerrar una web sin pasar por el juez. ¿Tendrán, llegado ese momento, idénticos escrúpulos a la hora de respetar la legalidad?

¿Hay alternativa a las descargas a día de hoy?

Claro que la hay, la he mencionado más arriba: no consumir. No veo una mejor forma de presionar con vistas a modificar el modelo de negocio audiovisual que salas de cine vacías y tiendas de discos y librerías sin clientes. Y sin menoscabar los derechos de nadie. ¿Tanto cuesta renunciar a nuestro pasado de picaresca?

2 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo. Somos una minoría que, aunque también pirateamos de vez en cuando, sabemos que el acto mismo de piratear no es correcto.

    Me subleva en particular que se utilicen grandes conceptos como libertad de expresión, como si los internautas piratas fueran campeones de una noble causa por bajarse The Wire.

    No, esto es simplemente una forma de racionalizar un comportamiento poco ético, algo en lo que no importa si eres de izquierdas o derechas, liberal o socialdemócrata, facha o progre: todos parecen estar de acuerdo.

    Apuntar solamente que algunas de las leyes que se han propuesto para remediar esta situación, como SOPA, sí son verdaderos asaltos a la libertad. Para citar a otro comentarista, lo que los piratas están logrando es que aumente el grado de arbitrariedad de las autoridades. Lo cual es verdaderamente lamentable.

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  2. bueno yo creo que las descargas en internet deberian ser libres... no se bien con eso de la ley SOPA pero la verdad es que si el internet lo regulan con las descargas son muchos los usuarios que se van a disjustar.

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