jueves, 18 de abril de 2013

Ida de olla o como vincular el atentado de Boston con ETA


La mente conspiracionista no busca patrones que confirmen sus juicios previos y confirmen sus sospechas en favor de una determinada explicación. La mente conspiracionista encuentra esos patrones, al margen del sentido común y saltándose las más elementales reglas de la lógica, que no son más que obstáculos que impiden llegar a la auténtica y absoluta verdad verdadosa.

El desgraciado atentado durante la maratón de Boston, que de momento se salda con tres muertos y más de cien heridos, puede perfectamente convertirse en obra de ETA si aplicamos los mismos razonamientos que durante años han estado empleado los conspiracionistas del 11-M para justificar sus delirios y sandeces.

Las dos ollas encontradas por la policía y que fueron usadas como contenedor del explosivo son de la marca Fagor, fabricante vasco que ha sido vinculado con ETA por el rigurosísimo procedimiento de los emails en cadena. ¿Quién no ha recibido por correo electrónico ese listado de empresas vascas acusadas de colaborar con ETA mediante el pago del impuesto revolucionario? Fagor era una de ellas, lo recuerdo perfectamente. ¿Qué más necesitamos? El que no quiera enterarse es porque tiene intereses ocultos que no le conviene desvelar. A mí no me engañan porque yo SE la verdad.

La segunda pista nos lleva a la mismísima Vizcaya. Allí, ha hecho explosión una tercera olla a presión hiriendo a varias personas. Dos de los heridos son franceses, siendo que la colaboración antiterrorista del país galo ha contribuido numerosas veces a desarticular el entramado etarra fuera de España. Es una venganza de libro, vaya. Esta tercera olla es de tipo industrial, pero el dato crucial es que... es una olla y ha explotado, no me sean pejigueros. El vínculo es inequívoco y no se puede negar. Bien es cierto que no estaba llena de goma 2, amosal o metralla, sino de garbanzos con verduras. Pero con una velocidad de detonación adecuada las legumbres pueden causar un considerable daño, actuando como si fueran rodamientos de acero proyectados, sobre todo si aún no han alcanzado su punto justo de cocción. Además, el uso de este nuevo tipo de explosivo "casero" se ajusta a la delicada situación económica atribuida a la banda terrorista. Obviamente, para alguien de recursos económicos limitados es más fácil adquirir dos kilos de garbanzos en el Eroski que doscientos de dinamita en el mercado negro de explosivos. Diantre, ¿he dicho Eroski? Sí, otra de las empresas vascas que figuraba en el listado que les decía. ¡Si es que todo cuadra!

Como ven, las piezas encajan. Coincidencia temporal, dos ollas de fabricación vasca en Boston, USA, país al que los radicales islámicos le tienen unas ganas que ni les cuento. Otra olla explota en ¡Vizcaya! (joer, ¡si es que está claro!) hiriendo a dos jóvenes de nacionalidad francesa. Y a otros que no lo son, pero ya se sabe que todo objetivo militar conlleva los a veces inevitables daños colaterales. Todo indica, las PRUEBAS señalan a una nueva colaboración entre moritos pelanas y la tropa etarra, intentando golpear en dos frentes al mismo tiempo. La confluencia de intereses termina de cuadrar el círculo.

Solo nos queda un detalle, un último actor cuyo papel aún no está claro, pero es seguro algo pinta ahí. ¿Cómo metemos a Rubalcaba en escena? Fácil: es químico, y para elaborar un buen cocido, cualquiera con dos dedos de frente lo sabe, son necesarios unos sólidos conocimientos de química. Aunque en el caso del ¿líder? del PSOE se trata más de alquimia, no les quepa duda. Suena mucho más siniestro.

PD: Con esta entrada no he pretendido ofender a nadie. Me tomo los actos terroristas con tanta seriedad como el que más. Solo he intentando comentar los hechos desde una perspectiva desenfadada para mostrar lo ridículo de los razonamientos conspiracionistas.

1 comentario:

  1. Ah, k bonito es conspiranoiar ;)

    Solo te ha faltado meter a Ada Colau, por aquello de la actualidad informativa... Seguro que si tiras del hilo sacas algo.

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