martes, 31 de julio de 2007

Un año en la red de redes

Mañana 1 de agosto de 2007 hará un año que abrí éste blog. Lo hice sin grandes expectativas acerca de la frecuencia con la que podría escribir y sobre la calidad de lo que saldría de mis dedos, pero sea como fuere la experiencia me ha resultado provechosa y gratificante. Comencé siento un don nadie, un ciudadano anónimo con la inquietud de plasmar por escrito algunas de las cosas que me pasaban por la cabeza y con el impulso de tratar de compartirlas. Lo bueno es que sigo siéndolo, y parapetado ese anonimato tras un apodo he logrado intercambiar impresiones con las diversas personas que han tenido la deferencia de acercarse por éste modesto espacio virtual. No hace falta, además, creerse ni ser nadie especial para conseguirlo.

Como todos los neófitos, los comienzos fueron, por recurrir al tópico, duros. Cuando uno abre una bitácora en internet el primer objetivo es a conseguir visitas, es decir, que se te lea. Para ello, me sumergí en la blogosfera incrementando mi presencia en diversos blogs y foros, algunos de los cuales acabaron contando con mi participación de forma más o menos continuada gracias sobre todo a que mi circunstancia personal me permitía disponer de tiempo libre. Por ello, poco a poco el contador de visitas que instalé comenzó lentamente a elevar sus dígitos, ya no solo producto de mis propias visitas para mantenimiento y mejora estéticos. No obstante, el éxtasis de un bloguero llega cuando esas visitas se traducen en comentarios, cuando puedes ver sobre el terreno lo que la gente opina de lo que escribes. Entonces es cuando uno comienza a tener cierta sensación de contar en la red, de conectar con personas que ni conoces ni te conocen sin que ello sea óbice para establecer un diálogo, un intercambio de ideas y pensamientos, con sitio tanto para la coincidencia como para la discrepancia. Comprobar que lo que escribes resulta de interés para otro hasta el punto de molestarse en dejar su huella bajo tu redactado, dada la numerosa oferta que existe la red es algo muy especial, siempre desde el punto de vista de ese don nadie anónimo que nunca he dejado de sentirme.

Pese a que abrí el blog con la intención de hablar un poco de todos aquellos temas que me interesan, al final la política ha capitalizado mi atención de forma abrumadora. Cada vez que he leído un libro o he visto una película que me ha dado que pensar le he dedicado una entrada (pocas, ya lo se), mientras que los artículos sobre música ya me los publican en otra web en la que firmo con mi nombre real. También intenté que la temática social estuviera en el punto de mira de mi alter-ego virtual, pero el demoledor influjo de la política ensombreció su presencia hasta convertirla en casi testimonial, lo mismo que puedo decir del espacio destinado al humor.

Todo lo anterior se vio acrecentado hará algo más de cuatro meses, momento en el cual mi circunstancia personal dio un giro que en nada favorecía mi tarea al frente de la bitácora, robándome el tiempo libre que anteriormente le dedicaba. Desde entonces, tal y como anuncié, la frecuencia de posteado se redujo sustancialmente al tiempo que fui desapareciendo de los lugares donde solía dejarme caer para verter opinión, lo que, según he notado, ha influido en el descenso de comentarios en mis artículos. Me ví obligado a reducir el espectro de temas y a seleccionar más los post si quería que éstos siguieran caracterizándose por el rigor y la documentación que, en mi modesta opinión, presiden mis artículos más densos y elaborados. Escribir, repasar, volver a repasar, corregir defectos gramaticales y faltas ortográficas, documentar e incluir enlaces lleva más tiempo del que podría pensarse y, pese a que esto llega a enganchar, no pasa (no debe pasar) de ser una afición ya que todavía no me pagan por ello. :D

Sobre la calidad de lo escrito no diré nada, sólo faltaba. Éste es un blog de opinión y, por tanto, subjetivo en gran parte, pero no por ello menos riguroso (o eso he intentado) en toda aquella materia que, aún sujeta a opinión, se sustenta sobre hechos objetivos y realidades contrastables. Es algo que siempre trato de hacer, distinguir entre valoración y hecho objetivo.

Nuevamente me estoy alargando, es un defecto que no se si debería corregir, la excesiva extensión de muchos de mis post, pero así es como me salen. Quiero dar las gracias a todos aquellos que os habéis molestado en algún momento en perder unos minutos leyendo alguno de mis escritos, sois vosotros los que me habéis proporcionado aliento para continuar ésta modestísima aventura. Nada indica que la bitácora vaya a aumentar su ritmo de posteado, es una pena, tantos temas por tratar y tan poco tiempo para dedicarles, pero así están las cosas.

Gracias a todos. Nos seguiremos viendo por aquí.

viernes, 27 de julio de 2007

Maniobras periodísticas

El diario gratuito ADN, propiedad del grupo Planeta, me parece un modelo de periódico plural, serio y de nulo partidismo. Su director, Albert Montagut, escribe en la versión de papel una carta diaria a sus lectores que suele ser un ejemplo de la moderación y el buen criterio periodístico que tanto se echa en falta en la profesión hoy día. Es un espacio de opinión en el que las salidas de tono brillan por su ausencia y suele predominar la objetividad y el juicio ponderado, pero el pasado jueves 26 de julio su habitual neutralidad decidió tomarse unas vacaciones a cuentas de la noticia sobre el agente doble descubierto en el CNI. Examinemos las afirmaciones que he resaltado en negrita realizadas al final de su columna, la cual transcribo literalmente.

El espía Garbo fue nuestro primer doble agente. Trabajó para los nazis, pero todo era una tapadera, porque en realidad Juan Pujol era un agente del servicio de inteligencia británico. Uno de sus logros fue convencer al alto mando de Hitler que el desembarco de Normandía era una maniobra de distracción. Ni más ni menos. El doble agente que éstos días ha ocupado el interés informativo es Roberto Flórez García. Pero el hecho de si ha pasado información a Rusia o la relación que esa información pudiera tener con el ataque a un grupo operativo del CNI en Irak han pasado a un segundo plano. El interés se centra en saber por qué el CNI ha destapado a éste topo precisamente ahora. Por qué lo ha hecho el mismísimo jefe de la inteligencia española, Alberto Sáiz, y por qué lo ha hecho en el búnker del CNI. Huele a maniobra política.

Para empezar, me parece bastante penoso que se menosprecie la relevancia de la presunta información pasada a Rusia y, aún más lamentable, la posible relación entre los datos vendidos y la muerte de los agentes del CNI en Irak para tratar de vender que lo interesante es lo otro. Me pregunto si cuando surgen informaciones de trascendencia hemos de centrar nuestra atención en lo que nos cuentan o en el supuesto motivo oculto que las promueve, sobre todo teniendo en cuenta algunos antecedentes.

Recuerdo que cuando algunos medios durante los 90 fueron publicando noticias sobre casos de corrupción en el gobierno de Felipe González, también había quien trataba de resaltar la intencionalidad de éstas en lugar su contenido. Aquella campaña mediática fue, en algunos momentos, desproporcionada, pero nos permitió librarnos de algunos sinvergüenzas que habían anidado en las estructuras del poder, y eso fue algo que todos sacamos en limpio. ¿Hay que cambiar ahora el criterio o es sólo válido para la prensa? ¿Acaso no es de dominio público que los medios y los grupos que los sostienen también disponen sus propios intereses inconfesables a la hora de poner en práctica determinadas maniobras? O todos o ninguno, Albert.

Respondiendo a las cuestiones que ahora plantea el director de ADN, ¿por qué se da a conocer esto ahora? Pues mire ustéd, sr. Montagut, no lo se, pero lo que sí se es que el momento actual no tiene la menor relevancia en relación con las actividades, llamémoslas “extraprofesionales”, de Roberto Flórez, o al menos yo no la veo. ¿Qué ha ocurrido ésta semana que la convierta en propicia para revelar la existencia de un agente doble en el CNI? Porque lanzar una pregunta al aire tan cargada de intención sin plantear al menos una conjetura, a mi entender no es propio de buenos periodistas sino de fabuladores de esos que tanto les gusta planear como buitres sobre el 11-M.

¿Por qué lo ha hecho público el jefe del CNI? Pero bueno, Albert, ¿quién más apropiado que el jefe de la institución para comunicar un hecho que perjudica, precisamente, a esa institución? ¿Siempre estamos exigiendo transparencia a las más altas instancias sobre casi cualquier tema y cuando ésta se produce resulta que es síntoma de algo sospechoso?

Y en la misma línea, la tercera cuestión se contesta sola: una revelación sobre el CNI no es frecuente, digo yo, que se haga en la sede de Protección Civil, pongo por caso, o del Ministerio de Industria. Tendrá que hacerse en las dependencias del CNI, como es lógico.

Termina Albert Montagut hablando de “maniobra política”, pero no especifica el objetivo ni los inductores de la misma. Aquí, el director de ADN ya ha abandonado el periodismo y se entrega de lleno al propagandismo, más propio de otros medios que, al menos, no esconden esa pretensión. Directamente ha comprado el discurso sectario del Partido Popular relativo al “caso Flórez” y lo ha deslizado en un espacio que los lectores habituales de su periódico identificamos como independiente, sincero y veraz, profanándolo y dañando la imagen de profesional serio y fiable que se viene forjando cada día.

Puede ser un desliz, o puede ser que piense sinceramente lo que dice. Lo que no es de recibo es intentar dirigir las conclusiones del lector con eslóganes de partido, preguntas intencionales y argumentos falaces. No es digno del buen profesional que hasta ahora acreditaba ser. O se es un periodista o se es un fabulador, pero ambas cosas a la vez, no.

martes, 24 de julio de 2007

El Jueves: cuando la norma se convierte en excepción

Resulta difícil de entender la reacción de la Fiscalía General del Estado a raíz de la publicación del, a éstas alturas, ya célebre número del semanario satírico El Jueves, ese que mostraba en su portada una caricatura de los Príncipes de Asturias fornicando y aludiendo a la escasa querencia por el trabajo del heredero de la Corona. Recordemos que el juez Juan del Olmo (el mismo de la instrucción del 11-M), a instancias de la Fiscalía, ordenó a la policía retirar de los kioskos las ediciones supuestamente difamatorias, algo que popularmente se conoce como “secuestro” y que a muchos les ha hecho recordar la etapa franquista, pródiga en éste tipo de sucesos. Para terminar de rematar la faena, la clausura también llegó para la web de la revista ante las advertencias conminativas de la autoridad sobre la presunta actividad delictiva de la misma. Son varios los motivos que, a mi entender, convierten ésta decisión en algo difícilmente explicable.

El primero de esos motivos es que dicha actuación no ha hecho sino despertar un amplio sentimiento de solidaridad y simpatía hacia una publicación en franca decadencia desde hace años -o eso me parece a mí-, convirtiendo el número de la discordia en objeto de deseo para decenas de personas muchas de las cuales, hasta ahora, tan solo la ojeaban de pasada, le dedicaban un giro de cuello al pasar junto al kiosko o directamente se habían desentendido de ella. De la publicidad gratuita que ha conseguido El Jueves gracias a la intervención de Conde Pumpido y Del Olmo posiblemente sacarán réditos durante los próximos meses.

El segundo es que El Jueves ha pasado a ser para muchos el epítome de la libertad de expresión, al ser visto como objeto de interesada persecución en un país donde la injuria y la difamación son plato diario en numerosos ámbitos públicos sin que la Justicia se esmere ni por asomo con el mismo interés, lo cual sería síntoma de graves disfunciones en nuestro sistema democrático. El caso de las viñetas de Mahoma sería el más claro antecedente de ataque a libertades fundamentales de una publicación impresa, aunque bien es cierto que habría que comprobar cuantos de los que ahora se escandalizan de lo ocurrido con El Jueves justificaban entonces las iras musulmanas por aquellas viñetas ofensivas para su religión. El presidente Zapatero es de los que, de tener algo que ver, puede decir que mantiene posiciones coherentes una con otra.

El tercero es que la retirada forzosa de la edición en papel no ha hecho sino propagar la distribución del chiste gráfico a través de la red de redes, con lo que el secuestro a cargo de las fuerzas del orden ha terminado siendo un acto más simbólico que eficaz. Se ha estimulado el afán de transgresión que abunda por Internet consiguiendo en la práctica la difusión masiva de algo que, presuntamente, se pretendía ocultar a la vista del público en una actuación propia de bombero pirómano.

Y el cuarto es que ha servido para que se pongan de manifiesto a voz en grito los privilegios que la legislación española otorga a la Corona (¿quién puede permitirse ante una supuesta difamación que la Fiscalía actúe en su nombre sin mover un solo dedo?), amén de lo fácil que es cargar desde las instituciones públicas, que presuntamente deben velar por la igualdad de todos ante a la ley, contra el débil mientras que al fuerte se le permiten toda clase de imposturas. No es que al Rey se le pueda llamar golpista o subnormal, es que se podría pensar a la vista de los hechos que ésto se tolera en función del segmento de poder en el que se mueva el difamente, porque digo yo que tildar de discapacitado intelectual o borracho al jefe del Estado o acusar de golpismo y traición al mando supremo de todos los ejércitos es más grave que caricaturizar a su heredero practicando algo tan natural como el sexo. A menos, claro está, que la ofensa estribe en que se le tilde de holgazán... En otras palabras, aun cuando la medida coercitiva esté ajustada a derecho el problema es que la actuación contra El Jueves no es la norma, sino la excepción, una excepción nada inicua dados algunos antecedentes.

Todo esto viene a subrayar ese tratamiento de favor que tan pocas simpatías despierta entre el ciudadano medio, ese que tiene que batirse el cobre a diario contra múltiples problemas que azotan su devenir diario al tiempo que observa cómo una familia hereda privilegios y prerrogativas con cargo al dinero que a todos tanto nos cuesta ganar. Y todo pese a que, por lo que se sabe, la Fiscalía no ha actuado a instancias de la Casa Real, cuyos miembros al final van a ser los más inocentes de toda ésta historia, dejando a un lado lo medieval de las prebendas que disfrutan. Así que yo me pregunto, ¿por qué? ¿Para qué montar tanto revuelo con una acción tan polémica? ¿Es que nadie sospechó ni por aproximación la que se podía a armar a cambio de obtener unos resultados tan parcos? ¿Se buscaba algún tipo de impacto mediático?

Como lanzar hipótesis al aire es gratis, aún no he leído ningún comentario alusivo a lo que ahora sigue y pese a que la Vicepresidenta ya se ha apresurado a marcar distancias con la Fiscalía, he decidido tirarme a la piscina y contar mi, repito, hipótesis, sostenida en la más estruendosa nada. Creo que el Fiscal General del Estado ha podido actuar a instancias del Gobierno con la intención de afianzar a la Corona como firme aliado, al tiempo que se erige ante los votantes de centro-derecha monárquicos (recalquemos la palabra votantes) en defensor de una institución que consideran indispensable para, entre otras cosas, esa sacrosanta y cacareada unidad de España que pretendían reventar. Y de paso, hacer un guiño al Ejército ya que, tal y como he referido más arriba, el padre de la criatura no es otro que el mando supremo de todos los ejércitos de ésta nuestra Santa Patria, cargo que antes o después recaerá en su ya casi cuarentón vástago. Y es que, pese a que faltan muchos meses para las elecciones generales, ya estamos en campaña

¿Cómo les ha salido la jugada? Eso es algo que tendrán que juzgar los sesudos analistas. De cara a la calle, me parece que secuestrar la edición de El Jueves ha sido una cantada tan gruesa como el humor que pretendían cercenar. Personalmente, no creo que el grueso del electorado conservador se vaya a conmover tanto como para cambiar el sentido de su voto, mientras que en la orilla de enfrente sí pienso que habrá un buen número de personas que sentirán el súbito e intenso impulso de votar a Izquierda Unida.

martes, 17 de julio de 2007

Ángel Acebes, mentiroso compulsivo

Parece que esto de mentir viene a ser una especie de vicio que, practicado con fruición, provoca una adicción difícil de combatir. El caso de Ángel Acebes es paradigmático. Su salto al estrellado de la mentira se produjo en los días más tristes de nuestra historia reciente, entre el 11 y el 14 de marzo de 2004. No basta con que los jefes policiales que entonces estaban bajo su mandato le hayan desmentido en el juicio sobre el 11-M, o que haya participado de forma activa en la permanente campaña de difamación contra el Gobierno a cuentas de lo que piensan que dicen las "actas de ETA".

No, cuanto éste hombre entra en materia y se encuentra a gusto (que es siempre) se muestra imparable, pierde todo rastro de pudor, aleja de sí cualquier complejo y se entrega al carnaval de la mentira, la hipocresía el cinismo y la desvergüenza con un entusiasmo digno de un auténtico fanático.

Todo lo anterior viene por ésta noticia de Europa Press:
(...)Ángel Acebes negó tajantemente en rueda de prensa "haber dicho nunca" que el Estatut de Catalunya estaba tutelado por ETA.

Al preguntarle un periodista si seguía pensando que el Estatut "está tutelado por ETA", el dirigente del PP aseguró que él nunca había dicho tal cosa.
Negar la evidencia es una de las acciones que más ayudan a identificar a un mentiroso de libro, a un profesional de la patraña. Y para ello tiremos de hemeroteca:

Telemadrid:
El ex Ministro de Interior aseguró que no se arrepiente “en absoluto” de sus declaraciones sobre la tutela de ETA sobre el Estatut.
20 Minutos:
el grupo socialista se declara "indignado" por las afirmaciones que hizo Acebes tras conocer el último comunicado de ETA, en las que señaló que "ETA se convierte en el tutor de la reforma del Estatut de Cataluña"
Libertad Digital:
Tras conocer el último comunicado de la organización terrorista, Acebes señaló que "ETA se convierte en el tutor de la reforma del Estatut de Cataluña"
Infortativos Telecinco:
El secretario general del PP, Angel Acebes, considera que "ETA se convierte en el tutor de la reforma del Estatuto de Cataluña", con el comunicado hecho público por la banda terrorista.
Deia:
El secretario general del PP, Angel Acebes, aseguró ayer que «ETA se convierte en el tutor de la reforma del Estatuto de Cataluña», con el comunicado hecho público por la banda terrorista.
Y ahora, según la R.A.E.:

tutela.

(Del lat. tutēla).

1. f. Autoridad que, en defecto de la paterna o materna, se confiere para cuidar de la persona y los bienes de aquel que, por minoría de edad o por otra causa, no tiene completa capacidad civil.

2. f. Cargo de tutor.

3. f. Dirección, amparo o defensa de una persona respecto de otra.


tutor, ra.

(Del lat. tutor, -ōris).

1. m. y f. Persona que ejerce la tutela.

2. m. y f. Persona encargada de orientar a los alumnos de un curso o asignatura.

3. m. y f. Defensor, protector o director en cualquier línea.

4. m. y f. Persona que ejerce las funciones señaladas por la legislación antigua al curador.

5. m. y f. Profesor privado que se encargaba de la educación general de los hijos de una familia.



Tener que explicar la íntima relación que mantienen las palabras "tutor" y "tutela" implicaría presumir una desnudez intelectual a los lectores de éste blog equiparable a la que el secretario general del PP atribuye a todo aquel que le escucha. Pero eso se lo dejo para el jefe de filas de Acebes y la recua que le acompaña.

Al menos sacamos una consecuencia positiva de ésto, y es que medios de todo signo y pelaje aparcan sus diferencia ideológicas y editoriales para ponerse de acuerdo en una cosa: Ángel Acebes es un mentiroso. O eso o los que mienten son los medios referidos, pero normalmente cuando son todos los demás los que van en sentido contrario, el kamikaze es uno mismo.

Para terminar, al hilo de lo que cuenta el enlace de Europa Press relativo a las palabras de Acebes sobre la falsa equiparación de los articulados estatutarios, recomiendo la lectura de éste blog en el que se pone de manifiesto que esa semejanza existe hasta niveles clónicos.

miércoles, 11 de julio de 2007

Los obispos se atreven a impartir lecciones de moralidad


Pero qué tenemos aquí. Resulta que uno de los guardianes de la moral patria, Monseñor Rouco Varela, ese que se adhiere orgulloso a manifestaciones que presentan su modelo de vida como único y auténtico; ese para el que intentar ahogar a quienes dentro de la Iglesia contemplan con otros ojos la tarea evangelizadora no es sino una llamada al orden; ese que insta a los católicos a rezar por la sacrosanta unidad de España de tan preocupado que anda por ella... Ese, en definitiva, que fue presidente de un organismo supuestamente celador de las mayores virtudes que un ser humano puede poseer como es la Conferencia Episcopal, también es máximo responsable del Arzobispado de Madrid, el cual acaba de ser condenado por el Tribunal Supremo por mirar para otro lado mientras uno de sus sacerdotes incurría en un delito de pederastia en ante sus mismísimas narices.

El Tribunal Supremo ha confirmado la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid que condenó a dos años de cárcel a un cura por abusar sexualmente de un menor, entre los años 1999 y 2001, y declaró responsable civil al Arzobispado de Madrid, dirigido por Rouco Varela, por no vigilar al sacerdote que abusó del menor.

El Supremo es la última instancia judicial por lo que no caben más recursos, esto es, oficialmente, la sucursal madrileña de la secta anticristiana que preside Rouco (nada hay más opuesto a la doctrina cristiana que facilitar al delincuente objeto y lugar de delito) es culpable de inacción ante uno de los desmanes más repugnantes que imaginarse uno pueda: abuso sexual de un niño desde una posición de autoridad y confianza. Es un suma y sigue del binomio Iglesia-pederastia que tan bien conjuga, según se viene sabiendo desde hace algún tiempo.

¿Se atreverá éste individuo, o la institución a la que pertenece, a intentar darnos de nuevo lecciones de moral? ¿Pedirán perdón y se arrepentirán públicamente por sus pecados y por las consecuencias que éstos acarrean? Apuesto a que sí a lo primero y que no a lo segundo. Cuando se es un amoral lo más fácil es criticar la moralidad del vecino mientras la propia se va de vacaciones ante las más execrables fechorías.

jueves, 5 de julio de 2007

El mejor Zapatero destroza al peor Rajoy

Pese a que ya han transcurrido tres días y un tema así pronto deja de interesar al españolito medio, no quiero dejar de lado éste análisis del enfrentamiento que tuvieron el Presidente Rodríguez Zapatero y el líder de la oposición Rajoy Brey en el marco del Debate sobre el Estado de la Nación. Sobre todo porque, a mi juicio, ha sido el combate dialéctico más fascinante de los que hasta ahora habían llevado a cabo. Así he visto yo el cara a cara ZP-Rajoy.

En su discurso inicial, Zapatero estuvo triunfalista y autocomplaciente, como siempre hacen los políticos que han de presentar su gestión al Congreso desde el cargo de Presidente. Pintó una realidad de color de rosa que, para muchos, poco se deja traslucir en la calle. Previsible a más no poder aunque de Zapatero se esperaba un poco más de humildad.

Rajoy después estuvo en su linea, dibujando esa realidad tenebrista y ruinosa que es todavía más increíble que el mundoguay de ZP. Le noté menos acelerado, con un tono más ensayado, casi teatral. Pero en el fondo nos vino con más de lo mismo.

La sorpresa y la miga del debate estuvo en la réplica de Zapatero. Tras iniciarla de un modo más que demagógico, lanzando continuos ad hominems a Rajoy que hacían presagiar lo peor, fue cogiendo fuerza y, desde una seguridad en sí mismo que para muchos les era desconocida, tiró de datos propios de ésta y otras legislaturas para ofrecer su cara más combativa y despiadada. En pocas palabras, despedazó, se merendó a Rajoy. Su primera réplica fue devastadora para el ¿jefe? de la oposición. Se afanó en subrayar una serie de datos que dejaron al líder conservador con las vergüenzas al aire de una forma bochornosa. Tan cómodo se sintió ZP que incluso se permitido un hablar fluido sin incurrir demasiado en esas insufribles pausas entre palabras que tanto le caracterizan. En ésta réplica vio al Zapatero que muchos desde su vertiente ideológica querían ver.

Cómo fue la bofetada, y el desconcierto, que Rajoy siguió ateniéndose al guión sin reaccionar ni un ápice, no volviendo a hacer mención a nada que tuviera que ver con inmigración, empleo, políticas sociales o economía. No refutó nada de lo dicho por Zapatero, evidenciando que no se había preparado nada más que eslóganes y consignas que no se iba a molestar en demostrar. Por momentos parecía la viva estampa de ese boxeador sonado que, pese a estar manifiestamente derrotado, deambula por el ring con la única obsesión de no besar la lona. Ante tal perspectiva, se agarró a lo que todos imaginábamos: ETA, ayudado por el atentado de Líbano. Desconozco si se mueve más cómodamente en asuntos en los que hay muertos de por medio o qué, pero esos son los temas casi monográficos de sus siguientes réplicas. Luego ha justificado la escasa cantidad de minutos dedicados a los temas de la vida cotidiana en que su tiempo estaba limitado, "no como el del presidente", y eligió dedicar mayor cantidad de minutos a aquello que, según su punto de vista, más interesa a la sociedad. Objeto de interés éste que señala Mariano fluctuante en función de lo que interese trasmitir en cada momento.

Llegados a éste punto, y en vista del shock sufrido por Rajoy, Zapatero se relajó sabedor de que, a efectos mediáticos, la derrota de su rival era un hecho inapelable. Se limitó a recalcar obviedades, recuperando ese hablar entrecortado tan irritante, mientras que Mariano seguía con el piloto automático de ETA puesto. No se que resulta más patético, si mostrarse humano y hacer notar el golpe sufrido o comportarse como si tal cosa e ignorar la circunstancia, pese a que hace daño a la vista de puro evidente. Rajoy eligió lo segundo, tal vez pensó que era la más digno, pero lo cierto es que ambas salidas le dejaban en pésimo lugar. Uno de los momentos que certificaron el nulo contenido de las invectivas del ¿líder? popular fue cuando, tras tildar Rajoy la Educación para la Ciudadanía de “catecismo socialista”, Zapatero le retó a subir al estrado con un libro de texto de ésta asignatura para citar un solo párrafo donde se respire adoctrinamiento. Rajoy no lo volvió a mencionar. ¿Y éste hombre fue al Congreso a debatir?

Además, resulta paradójico que se queje del tiempo del que dispone cuando, en al menos sus dos últimas réplicas, no hizo uso de la totalidad del mismo. Y al final recibió el "regalo" de una postrera intervención no reglamentaria, todas ellas para repetir lo ya dicho una y otra vez. ¿No podía haber utilizado alguno de esos minutos para rebatir alguno de los datos del Presidente sobre economía, inmigración, paro o avances sociales en lugar de enrocarse en una única cuestión? Suena a excusa de mal pagador.

Luego está el asunto de las actas. No paró de pedir (y sigue con ello) las actas de las reuniones del gobierno con ETA, aludiendo constantemente, sin nombrarlas directamente, las noticias del diario abertzale Gara. Olvida que Gara ya publicó en su día un acta de reunión entre los emisarios de Aznar y ETA, en el que se podían leer párrafos tan jugosos como éstos (negritas mías):

REPRESENTANTE ESPAÑOL-I: Hemos hecho un esfuerzo para asumir la lógica del otro, y dentro de esa lógica no pensamos que ETA se va a rendir. Sabemos que ETA tiene todavía capacidad mortífera. No pensamos que lo que nosotros les podamos decir sobre la lucha armada, sobre la violencia pueda modificar actuaciones de la Organización. Esa es la lógica de esta interlocución. Hemos hecho un esfuerzo. No venimos a la derrota de ETA.

REPRESENTANTE ESPAÑOL-II: Si Aznar no admitiera la existencia de un conflicto ­que es evidente, no hay más que ver la Historia y las hemerotecas­, si no existiera ese conflicto no estaríamos aquí.

Hace 25 años el escenario era distinto, no había la Constitución española. No estamos hablando de un tema de competencias. Nadie sabía hace veinte años en qué situación nos íbamos a encontrar ahora y si nos preguntan que va a ocurrir dentro de 15 años, nadie puede responder.

Desde su lógica, el último momento sería: tres provincias más una más tres unificadas e independientes. Es claro que es lo que ustedes quieren. Por otro lado tenemos la Constitución española. No somos capaces de averiguar el futuro. Hay que crear una nueva dinámica y lo que decidan los ciudadanos. Si la mayoría del Parlamento español lo decide, si la mayoría de los ciudadanos lo decide, entonces O.K.

Mira que Zapatero podía haberlo esgrimido para terminar de humillar a Rajoy, pero quizá se abstuvo para no violentar ese marco, en el que siempre presume moverse, de no confrontación política a cuentas del terrorismo. A fin de cuentas no le hizo falta, aunque Rajoy bien que se lo merecía. Cabe señalar que traer a colación ésta acta no es para darle mayor o menor credibilidad. A lo que venga de un medio simpatizante de ETA le daré siempre la credibilidad que se merece: ninguna. Mi intención con ello es poner de manifiesto la hipocresía de quien escoge creer a la portavocía etarra sólo en los casos que le interesa, ignorando o menospreciando informaciones publicadas por el mismo medio pero que le son desfavorables o directamente perjudiciales. Habría que hacerse, a propósito de las actas, la siguiente pregunta: ¿su contenido es vinculante? A la vista de los hechos posteriores a la tregua del 98, en absoluto. Pero ocurre que el PP espera ver recogidas en esas actas algo que ponga en el disparadero al gobierno socialista para después venderlo como la prueba definitiva del engaño a la nación. Algo como, quizá, lo que quien suscribe acaba de transcribir de los emisarios de Aznar en la reunión que mantuvieron con miembros de ETA en Suiza.

Es muy triste que la carrera de un político democrático dependa de las publicaciones que hacen los propagandistas de ETA, hasta el punto de convertirse en el altavoz de los mismos, pero de las patéticas réplicas de Rajoy Brey podemos inferir que éste hombre es perfectamente consciente de tal hecho, de que esa es la cruda realidad que le toca vivir. La réplica de Zapatero fue demoledora, pero contrarrestable si su contendiente hubiera querido. Lo que terminó de apuntillar al ¿líder? de la derecha fue su impasibilidad ante tamaña relación de datos, como si los temas abordados por el Presidente no fueran dignos de serles dedicados unos pocos minutos. Le hundió trasmitir la impresión de que temas como empleo, políticas sociales, inmigración, educación o economía, o no le interesan o nada tenía que replicar a lo dicho, y con esa actitud bendijo el discurso de Zapatero, lo dio por bueno. ¿No tuvo tiempo para refutar algunos datos, aunque sólo fuera uno, de absolutamente ninguno de esos temas? Rajoy acudió al Congreso a un debate de consignas y se estrelló de bruces con un debate de contenidos para el que, increíblemente para alguien que aspira a gobernar un país, no estaba preparado. Abdicó de sus obligaciones como jefe de la oposición, se negó a discutir los problemas cotidianos de los ciudadanos que, por mucho que le pese, gozan de mayor protagonismo en la vida de los españoles que verse envuelto en un atentado de forma circunstancial. Nos negó a todos un debate sobre problemáticas reales y se lo jugó todo, su futuro político incluido, a una sola carta: ETA.

La obligación de una oposición es controlar al Gobierno en todos los órdenes, y no sólo en los que generan beneficio electoral; salir al paso de sus errores y exigirle rectificaciones, pero siempre con arreglo a unos argumentos sólidos y demostrables. Rajoy acudió al Debate sobe el Estado de la Nación con las manos vacías; vacías de propuestas, vacías de argumentos, vacías de ideas y vacías de datos. Y vacías de honestidad intelectual. Es un líder en proceso de derribo que no hizo sino fortalecer a aquel al que pretendía abatir, y ello es una auténtica desgracia para todos.

La España de ensueño que pinta Zapatero no hay quien se la crea, lo que ocurre es que el reverso de la moneda está habitado por gente como Rajoy, que resulta órdenes de magnitud menos confiable que el actual presidente. Si quien personifica la tarea crítica a la que debe someterse un Gobierno renuncia a su labor en el mismo marco habilitado para ello, ¿qué elemento de control gubernamental nos queda, habida cuenta de lo poco que trascienden las intervenciones de los grupos minoritarios? ¿Esa prensa sectaria y demagoga a más no poder que padecemos a diario?

Soy consciente de que me he alargado, pero no quiero dejar sin citar el golpe de efecto que ha copado los mayores titulares de éste debate: el pago de 2.500 euros prometido por Zapatero por cada hijo nacido a partir de la fecha misma del debate. No entraré en lo oportunidad del anuncio por una simple razón: me parecen tan justificadas las voces que la tildan de electoralista como las que señalan el acierto del momento escogido por su relevancia pública. No obstante, sí me parece criticable el modo, la pompa con la que se ha adornado la proclamación de la medida y, sobre todo, la ausencia de datos que la acompañaran. ¿Serán 2.500 euros mondos y lirondos o estarán sometidos al pago del I.R.P.F.? ¿Habrá que declararlos como ingreso en la declaración de la renta? Quien tenga trillizos, ¿cobrará 7.500 euros o hay letra pequeña al respecto? Confieso que fui uno de los incautos que al oirlo recibí como algo positivo la noticia, pero rascando, rascando, uno llega a ésta conclusión: ¿cobrará esos mismos 2.500 eurazos un constructor y un peón de albañil? ¿Un banquero y una empleada de la limpieza? Si a los millonarios galácticos de Raúl e Iker Casillas les da por tener otro hijo, ¿el Gobierno les va a obsequiar también con esa cantidad, no sea que con sus sueldos no les llegue para pañales? ¿Se da alguien cuenta de lo injusto de la medida, que ni siquiera tiene en cuenta la renta de cada familia de forma personalizada, para no dar más dinero a quien ya lo disfruta en cantidades industriales? Espero fervorosamente la publicación del texto que relate la medida, pero pocas esperanzas tengo de que vaya a ser algo distinto de lo que se ha anunciado.